28

El Relato

القصص Al-Qasas
Aya 10

Versículo (Español)

[28:10] La madre de Moisés sintió un vacío en su corazón y estuvo a punto de revelar la verdad, de no haber sido porque afiancé su corazón para que fuera una verdadera creyente.

Tafsir de At-Tabari

{Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío; por poco iba a delatarlo, de no ser porque afianzamos su corazón, para que fuera de los creyentes} (10) القول في تأويل قوله تعالى : { Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío; por poco iba a delatarlo, de no ser porque afianzamos su corazón, para que fuera de los creyentes }

Los exégetas discreparon acerca del sentido que Dios quiso indicar al decir que el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío. Unos dijeron: Lo que quiso decir —glorificado sea— con que el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío es: de toda cosa salvo del recuerdo de su hijo Moisés. Se menciona a quienes dijeron esto:

Me narró Muḥammad b. al-ʿAlāʾ, dijo: nos narró Jābir b. Nūḥ, dijo: nos narró al-Aʿmash, de Mujāhid, y Ḥassān Abū al-Ashras, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío», dijo: se vació de toda cosa excepto del recuerdo de Moisés.

Nos narró Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de al-Aʿmash, de Ḥassān, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío», dijo: vacío de toda cosa excepto del recuerdo de Moisés.

Nos narró Muḥammad b. ʿUmāra, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Abū Isḥāq, de un hombre, de Ibn ʿAbbās: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío», dijo: vacío de toda cosa excepto de la preocupación por Moisés.

Nos narró ʿAlī, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío», dijo: esto es: no recordaba sino a Moisés.

Nos narró Muḥammad b. ʿUmāra, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Abū Yaḥyā, de Mujāhid: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío», dijo: de toda cosa salvo del recuerdo de Moisés.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me transmitió mi padre, dijo: me transmitió mi tío, dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío», dijo: se vació de toda cosa excepto del recuerdo de Moisés.

Nos narró ʿAbd al-Jabbār b. Yaḥyā al-Ramlī, dijo: nos narró Ḍamra b. Rabīʿa, de Ibn Shawdhab, de Maṭar, acerca de Su dicho: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío», dijo: vacío de toda cosa excepto de la preocupación por Moisés.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío»: es decir, desatento de toda cosa, excepto del recuerdo de Moisés.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos informó ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío», dijo: se vació de toda cosa salvo del recuerdo de Moisés.

Otros dijeron: Más bien quiso decir que su corazón amaneció vacío de la revelación que Dios le había inspirado, cuando le ordenó arrojarlo al río, diciéndole: {No temas ni te entristezcas; ciertamente te lo devolveremos y haremos de él uno de los enviados}. Dijo: entonces se entristeció y olvidó el compromiso de Dios para con ella; y dijo Dios —poderoso y majestuoso—: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío» de Nuestra revelación que le habíamos revelado. Se menciona a quienes dijeron esto:

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío», dijo: vacío de la revelación que Dios le inspiró cuando le ordenó arrojarlo al mar, y que no temiera ni se entristeciera. Dijo: entonces se le acercó Satanás y le dijo: «¡Oh madre de Moisés! Detestabas que Faraón matara a Moisés y así obtendrías su recompensa y su mérito; pero tú misma te encargaste de matarlo: lo arrojaste al mar y lo ahogaste». Y dijo Dios: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío» de la revelación que le había inspirado.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me transmitió Ḥajjāj, de Abū Bakr b. ʿAbd Allāh, dijo: me transmitió al-Ḥasan, dijo: amaneció vacío del pacto que habíamos contraído con ella y de la promesa que le habíamos hecho de devolverle a su hijo; lo olvidó todo, hasta el punto de que por poco iba a delatarlo, de no ser porque afianzamos su corazón.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama, dijo: dijo Ibn Isḥāq: la madre de Moisés seguía alzando la vista por él cuando lo arrojó al mar, por si oía alguna noticia suya, hasta que le llegó la información de que Faraón, al alba, había encontrado a un niño en el Nilo dentro del arca; reconoció la descripción y vio que había caído en manos del enemigo del que había huido con él; y su corazón amaneció vacío del compromiso de Dios para con ella respecto a él: la enormidad de la prueba le hizo olvidar lo que tenía del compromiso de Dios acerca de él. Y dijo alguno de los conocedores del habla de los árabes: El sentido de ello es: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío de tristeza», por saber que no se había ahogado. Dijo: esto procede de su dicho: «dam faragh», es decir: sin talión ni indemnización; pero esta opinión no tiene sentido, por contradecir lo dicho por todos los exégetas.

Dijo Abū Jaʿfar: La opinión más acertada para mí es la de quien dijo que su sentido es: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío de toda cosa excepto de la preocupación por Moisés».

Y solo dijimos: que esta es la más acertada de las opiniones, por la indicación de Su dicho: «por poco iba a delatarlo, de no ser porque afianzamos su corazón». Pues si con ello se hubiera querido decir: el vacío de su corazón respecto de la revelación, no habría seguido con Su dicho: «por poco iba a delatarlo»; porque si estuvo a punto de delatar la revelación, no estuvo a punto de delatarla sino por la abundancia con que la mencionaba y su apego a ella; y es imposible que se apegue a ello sin estar recordándolo. Y si esto es así, queda invalidada la afirmación de que su corazón estuviera vacío de lo que se le reveló. Y además: Dios —exaltado sea— informó de ella que amaneció con el corazón vacío, sin especificar que su vacío fuera de algo en particular; por tanto, se entiende en sentido general, salvo aquello respecto de lo cual se establezca prueba de que su corazón no se vació. Y se ha mencionado de Faḍāla b. ʿUbayd que lo recitaba: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció aterrorizado», a partir de «terror».

Y Su dicho: «por poco iba a delatarlo»: los exégetas discreparon acerca del referente del pronombre en Su dicho «a causa de él». Unos dijeron: se refiere al recuerdo de Moisés, y a ello vuelve. Se menciona a quienes dijeron esto:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Jābir b. Nūḥ, dijo: nos narró al-Aʿmash, de Mujāhid y Ḥassān Abū al-Ashras, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: «por poco iba a delatarlo», es decir, a decir: «¡hijito mío!».

Dijo: me transmitió Yaḥyā b. Saʿīd, de Sufyān, de al-Aʿmash, de Ḥassān, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: «por poco iba a delatarlo», es decir, a decir: «¡hijito mío!».

Nos narró Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de al-Aʿmash, de Ḥassān, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: «por poco iba a delatarlo», es decir, a decir: «¡hijito mío!».

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «por poco iba a delatarlo», es decir, a delatar que era su hijo, por la intensidad de su congoja.

Nos narró Mūsā, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, dijo: cuando su madre llegó, se le pidió —esto es, la lactancia—, y por poco iba a decir: «es mi hijo»; pero Dios la preservó. Y eso es lo que dice Dios: «por poco iba a delatarlo, de no ser porque afianzamos su corazón».

Otros dijeron: «con lo que le habíamos revelado», es decir: para que triunfara.

Y lo correcto en esto es lo que dijeron aquellos cuya opinión hemos mencionado: que dijeron: «por poco iba a decir: “¡hijito mío!”», por el consenso de la prueba entre los exégetas sobre ello; y porque viene inmediatamente tras Su dicho: «Y el corazón de la madre de Moisés amaneció vacío»; así, aun si no hubiera consenso en lo que hemos mencionado, que se refiera al recuerdo de Moisés —por su cercanía— sería más apropiado que referirlo al recuerdo de la revelación.

Y algunos dijeron: Más bien el sentido es que por poco iba a delatar a Moisés diciendo: «es mi hijo». Dijo: ello fue porque su pecho se estrechó cuando se le atribuyó a Faraón y se dijo: «el hijo de Faraón». Y quiso decir con Su dicho «delatarlo»: manifestarlo y dar noticia de ello. Y en un sentido semejante hablaron los exégetas. Se menciona a quienes dijeron esto:

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos informó ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su dicho: «por poco iba a delatarlo»: es decir, a darlo a conocer.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «por poco iba a delatarlo», dijo: a proclamar su asunto, de no ser porque afianzamos su corazón, para que fuera de los creyentes.

Y Su dicho: «de no ser porque afianzamos su corazón» significa: de no ser porque la preservamos de ello al hacerla firme y concederle el acierto de callarlo. Y en un sentido semejante hablaron los exégetas. Se menciona a quienes dijeron esto:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, dijo: dijo Dios: «de no ser porque afianzamos su corazón», es decir, con la fe, «para que fuera de los creyentes».

Nos narró Mūsā, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, dijo: por poco iba a decir: «es mi hijo», pero Dios la preservó; y eso es lo que dice Dios: «por poco iba a delatarlo, de no ser porque afianzamos su corazón».

Y Su dicho: «para que fuera de los creyentes» significa —exaltado sea—: la preservamos de manifestar eso y de decirlo con su lengua, y la hicimos firme en el pacto que habíamos contraído con ella, «para que fuera de los creyentes» en la promesa de Dios, plenamente convencidos de ella.

Notas y Referencias

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