27

Las Hormigas

النمل An-Naml
Aya 49

Versículo (Español)

[27:49] Se dijeron: "Juremos por Dios que los sorprenderemos por la noche [y los mataremos] a él y a su familia, luego diremos a quienes exijan justicia: ‘Nosotros no presenciamos los crímenes de su familia, y decimos la verdad’".

Tafsir de At-Tabari

{Dijeron: «Juramentaos por Dios: ciertamente lo atacaremos de noche, a él y a su familia; luego diremos a su pariente más cercano: “No presenciamos la destrucción de su familia, y ciertamente decimos la verdad”»} (49) Y Su dicho: {Dijeron: «Juramentaos por Dios: ciertamente lo atacaremos de noche, a él y a su familia; luego diremos a su pariente más cercano: “No presenciamos la destrucción de su familia, y ciertamente decimos la verdad”»} (49) Y Su dicho: «Dijeron: Juramentaos por Dios: ciertamente lo atacaremos de noche, a él y a su familia», dice —exaltado sea Su recuerdo—: Dijeron estos nueve hombres, los que corrompían en la tierra de Ḥiŷr de los tamudeos y no enmendaban: «Juramentaos por Dios»: Aliáos mediante juramento por Dios, ¡oh gente!, que algunos de vosotros juren a otros: «Ciertamente lo atacaremos de noche, a Ṣāliḥ y a su familia», es decir: ciertamente lo mataremos. «Luego diremos a su pariente más cercano: “No presenciamos la destrucción de su familia”». Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid, acerca de «Juramentaos por Dios», dijo: Se aliaron por juramento para destruirlo, pero no llegaron a él hasta que perecieron ellos y su pueblo en conjunto.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaŷŷāŷ, de Ibn Ŷurayŷ, de Muŷāhid, con un sentido semejante.

Y la expresión «Juramentaos por Dios» admite dos análisis: Uno de ellos: el acusativo en función de enunciado, como si se hubiera dicho: «Dijeron, estando juramentados». Y se ha mencionado que ello está en la lectura de ʿAbd Allāh: «y no enmendan: juramentaos por Dios»; y en ella no figura «dijeron»; por lo cual, eso en su lectura indica el análisis del acusativo en «juramentaos» según lo que he descrito. Y el otro análisis: el yusivo, como si unos dijeran a otros: «Jurad por Dios»; y conforme a este segundo análisis es válida la lectura de «ciertamente lo atacaremos de noche» con yāʾ y con nūn, porque quien les dice «juramentaos», aunque sea una orden, pertenece a quienes juraron, como se dice en el habla: «levantaos con nosotros, iremos a fulano», y «levantaos, iremos a él». Y conforme al primer análisis —que es el del acusativo— la lectura con nūn es más elocuente, porque su sentido es: «Dijeron, estando juramentados: ciertamente lo atacaremos de noche». Y también es admisible la yāʾ conforme a este análisis, como se dice en el habla: «dijeron: ciertamente honraremos a tu padre», y «ciertamente honrará a tu padre». Y con nūn lo leyeron los recitadores de Medina, la mayoría de los recitadores de Baṣra y algunos de los kufíes. En cuanto a lo predominante entre los recitadores de Kufa, es su lectura con yāʾ y con ḍamma en la tāʾ, toda ella. Y en cuanto a algunos de los mequíes, lo leyeron con yāʾ.

Y la lectura que más me agrada en esto es la de nūn, porque es la más elocuente del habla conforme a los dos análisis que he expuesto —el del acusativo y el del yusivo—, aunque todo ello es correcto y no defectuoso, por lo que he descrito. Y la que menos me agrada es la lectura con yāʾ, por la escasez de quien la recita así. Y Su dicho: «Ciertamente lo atacaremos de noche», es decir: ciertamente atacarán de noche a Ṣāliḥ y luego se ensañarán con él.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, dijo: (dijo) Los nueve que desjarretaron a la camella: «Vamos, matemos a Ṣāliḥ; pues si es veraz —es decir, respecto de lo que les prometió del castigo tras los tres (días)—, lo habremos adelantado antes de que llegue; y si es mentiroso, lo habremos hecho alcanzar a su camella». Entonces fueron a él de noche para atacarlo en su familia, pero los ángeles los golpearon con piedras. Y cuando se demoraron respecto de sus compañeros, éstos fueron a la morada de Ṣāliḥ y los hallaron con el cráneo destrozado, aplastados por las piedras. Y Su dicho: «Y ciertamente decimos la verdad»: diremos a su pariente más cercano: «Y ciertamente decimos la verdad: no presenciamos la destrucción de su familia».

Notas y Referencias

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