27

Las Hormigas

النمل An-Naml
Aya 11

Versículo (Español)

[27:11] Sí, en cambio, quien haya obrado injustamente. Pero si enmienda, sepan que Yo soy Absolvedor, Misericordioso.

Tafsir de At-Tabari

{إِلَّا مَن ظَلَمَ ثُمَّ بَدَّلَ حُسۡنَۢا بَعۡدَ سُوٓءٖ فَإِنِّي غَفُورٞ رَّحِيمٞ} (11) Y Su dicho: «Y arroja tu vara». En «y cuando la vio agitarse», en el discurso hay una elipsis: se omitió su mención, bastando con lo mencionado para lo omitido. Y ello es: «Entonces la arrojó y se convirtió en una serpiente que se agitaba; y cuando la vio agitarse como si fuera un yānn», es decir: como si fuera una gran serpiente. Y el yānn: es una clase de serpientes conocida.

Ibn Ŷurayŷ dijo al respecto lo que nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: me transmitió Ḥaŷŷāŷ, dijo: Ibn Ŷurayŷ dijo: «Y arroja tu vara; y cuando la vio agitarse como si fuera un yānn», dijo: cuando se transformó en una serpiente que se deslizaba. Y esta clase de serpientes es la que el poeta-raŷaz aludió en su dicho:

aLZyَرْفَعْنَ باللّيْلِ إذَا ما أسْدَفا *** أعْناقَ جِنّانٍ وَهاما رُجّفَا

*** وَعَنَقا بَعْدَ الرّسِيم خَيْطَفَا ***

Y Su dicho: «Se volvió huyendo». Dice —exaltada sea Su mención—: Moisés se volvió escapando, por miedo a ella. Y «sin volver sobre sus pasos» significa: sin regresar; de su dicho: «ʿaqqaba fulān», cuando vuelve sobre sus talones al lugar donde comenzó. Y en el sentido que hemos dicho acerca de su interpretación, hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, dijo: nos transmitió ʿĪsā; y me transmitió al-Ḥāriṯ, dijo: nos transmitió al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Waraqāʾ, ambos, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid, sobre la palabra de Dios: «y no volvió sobre sus pasos», dijo: no regresó.

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: me transmitió Ḥaŷŷāŷ, de Ibn Ŷurayŷ, de Muŷāhid, lo mismo.

Dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Abū Sufyān, de Maʿmar, de Qatāda, dijo: no miró hacia atrás.

Me transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo, sobre Su dicho «y no volvió sobre sus pasos», dijo: no regresó. «¡Oh Moisés!», dijo: cuando arrojó la vara, se convirtió en una serpiente; se aterrorizó de ella y se angustió. Entonces Dios dijo: «En verdad, no temen ante Mí los enviados», dijo: y no se serenó por ello. Dijo: Entonces Dios le dijo: «Ven y no temas; ciertamente eres de los que están a salvo», dijo: y tampoco se detuvo ante nada de esto hasta que dijo: «La devolveremos a su estado primero», dijo: entonces miró y he aquí que era una vara como lo era; regresó y la tomó; luego cobró fuerza después de eso, hasta que llegó a arrojarla contra Faraón y a tomarla.

Y Su dicho: «¡Oh Moisés! No temas. En verdad, no temen ante Mí los enviados, excepto quien haya cometido injusticia». Dice —exaltada sea Su mención—: su Señor le llamó: «¡Oh Moisés! No temas a esta serpiente. En verdad, no temen ante Mí los enviados», es decir: en verdad, no temen ante Mí Mis mensajeros y profetas a quienes distingo con la profecía, excepto quien haya cometido injusticia de entre ellos, obrando de modo distinto a aquello para lo cual se le dio permiso de obrar. Y en el sentido que hemos dicho acerca de ello, hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: me transmitió Ḥaŷŷāŷ, de Ibn Ŷurayŷ, dijo: Su dicho «¡Oh Moisés! No temas. En verdad, no temen ante Mí los enviados», dijo: Dios no hace temer a los profetas sino por un pecado que alcanza a alguno de ellos; si le alcanza, le hace temer hasta que se lo toma de él.

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh al-Fazārī, de ʿAbd Allāh b. al-Mubārak, de Abū Bakr, de al-Ḥasan, dijo: Su dicho: «¡Oh Moisés! No temas. En verdad, no temen ante Mí los enviados, excepto quien haya cometido injusticia», dijo: en verdad, solo te hice temer por tu haber matado al alma. Dijo: Y al-Ḥasan dijo: los profetas cometían faltas y eran castigados.

Los gramáticos discreparon acerca del modo de entrada de «excepto» (illā) en este lugar. Y es una excepción junto con la promesa de Dios de perdón al exceptuado, a partir de Su dicho: «En verdad, no temen ante Mí los enviados», mediante Su dicho: «pues en verdad, Yo soy Perdonador, Misericordioso». Y la norma de la excepción es que lo que viene después sea contrario en significado a lo que viene antes. Esto es: que lo que viene después, si lo anterior es negativo, sea afirmativo, como Su dicho: «No se levantó sino Zayd»: Zayd queda afirmado en el levantarse, porque es exceptuado de lo anterior a «excepto», y lo anterior a «excepto» queda negado del levantarse. Y que lo que viene después, si lo anterior es afirmativo, sea negativo, como cuando dicen: «Se levantó la gente excepto Zayd»: a Zayd se le niega el levantarse; su sentido es: en verdad, Zayd no se levantó; y a la gente se le afirma el levantarse. («excepto quien haya cometido injusticia, luego cambió por bien después de mal»), Dios le dio seguridad con Su promesa de perdón y misericordia, y lo incluyó en el cómputo de quienes no temen ante Él de entre los enviados. Entonces algunos gramáticos de Baṣra dijeron: Se introdujo «excepto» en este lugar porque «excepto» entra en un discurso como este, como el dicho de los árabes: «No me quejo sino de bien», y no hicieron que su dicho «sino de bien» fuera parte de la queja, sino que entendieron que, si dice: «No me quejo de nada», menciona de sí mismo algo bueno, como si dijera: «No menciono sino bien».

Y algunos gramáticos de Kūfa dijeron: El que habla dice: ¿cómo lo convierte en temeroso por haber cometido injusticia, luego haber cambiado por bien después de mal, siendo que se le perdona? Entonces te digo: En esta aleya hay dos aspectos: uno de ellos es decir: en verdad, los enviados están preservados, perdonados, seguros el Día de la Resurrección; y quien mezcla una obra recta con otra mala, ese teme y espera; este es un aspecto. Y el otro: Hacer la excepción de aquellos que se dejaron implícitos en la expresión, porque el sentido es: «No temen ante Mí los enviados; el temor recae solo sobre quienes no son ellos». Luego exceptuó y dijo: «excepto quien haya cometido injusticia, luego cambió por bien», es decir: era asociador, luego se arrepintió de la asociación y obró bien; a ese se le perdona, y no teme. Dijo: Y algunos gramáticos han dicho: en la lengua, «excepto» equivale a la wāw. Y el sentido de esta aleya es: «No temen ante Mí los enviados, ni quien haya cometido injusticia y luego cambió por bien». Dijo: Y lo hicieron semejante al dicho de Dios: «para que no haya para la gente contra vosotros argumento, excepto quienes hayan cometido injusticia de entre ellos». Dijo: y no hallé que el árabe soporte lo que dijeron, porque yo no admito: «Se levantó la gente excepto ʿAbd Allāh», y que ʿAbd Allāh esté levantado; el sentido de la excepción es sacar el nombre que viene después de «excepto» del significado de los nombres que vienen antes de «excepto». Y veo, no obstante, admisible que se diga: «Tienes sobre mí mil, salvo otros mil»; pues si se coloca «excepto» en este lugar, es correcto, y «excepto» estaría en la interpretación de lo que dijeron. Pero en forma desnuda, habiendo exceptuado su poco de su mucho, no. Sin embargo, un ejemplo de aquello en lo que el sentido de «excepto» es como el sentido de la wāw —y no lo es— es Su dicho: «permaneciendo en ella mientras duren los cielos y la tierra, excepto lo que tu Señor quiera»: en el sentido, es lo que tu Señor quiso de aumento. Así pues, no hagas «excepto» en lugar de la wāw, sino en lugar de «salvo» (siwā). Cuando «siwā» está en el lugar de «excepto», es válido con el sentido de la wāw, porque tú dices: «Tengo mucha riqueza, salvo esto»: es decir, y esto lo tengo, como si dijeras: «Tengo mucha riqueza y esto también lo tengo». Y ello está más lejos en «siwā» que en «excepto», porque tú dices: «Tengo, salvo esto», y no dices: «Tengo, excepto esto».

Abū Ŷaʿfar dijo: Lo correcto, a mi juicio, respecto a Su dicho «excepto quien haya cometido injusticia, luego cambió», no es lo que dijeron esos de los que hemos transmitido su opinión entre los gramáticos; más bien, es lo que dijeron al-Ḥasan al-Baṣrī e Ibn Ŷurayŷ y quienes sostuvieron su dicho. Y es que Su dicho: «excepto quien haya cometido injusticia» es una excepción válida de Su dicho «no temen ante Mí los enviados»: «excepto quien haya cometido injusticia de entre ellos y haya cometido un pecado», pues ese teme ante Él por Su castigo. Y al-Ḥasan —Dios tenga misericordia de él— aclaró el sentido de que se le dijera eso a Moisés, y es su dicho: «En verdad, solo te hice temer por tu haber matado al alma».

Si alguien dijera: ¿Cuál es, entonces, el sentido de Su dicho, si Su dicho «excepto quien haya cometido injusticia» es una excepción válida y queda fuera del cómputo de quienes no temen ante Él de entre los enviados? ¿Y cómo puede temer quien ha sido ya prometido con perdón y misericordia? Se dice: Su dicho: «luego cambió por bien después de mal» es otro discurso después del primero. La noticia acerca de los enviados —de quien cometió injusticia de entre ellos y de quien no cometió injusticia— se completó en Su dicho «excepto quien haya cometido injusticia». Luego comenzó la noticia acerca de quien cometió injusticia de entre los enviados y del resto de la gente fuera de ellos. Y se dijo: «Quien haya cometido injusticia, luego cambió por bien después de mal, en verdad, Yo soy para él Perdonador, Misericordioso».

Si alguien dijera: ¿Sobre qué se coordina, entonces, con «luego» (ṯumma), si el asunto es como has dicho, si no es coordinación con Su dicho «cometió injusticia»? Se dice: Sobre algo omitido, cuya mención se consideró innecesaria por la indicación de Su dicho «luego cambió por bien después de mal», pues antes ya había ocurrido en el discurso algo semejante, y ello es: «quien haya cometido injusticia de entre las criaturas». En cuanto a aquellos de los que hemos mencionado su opinión entre los gramáticos, hablaron conforme a la doctrina de la gramática, pero descuidaron el sentido de la expresión y la llevaron a un sentido distinto de su interpretación. Lo que corresponde es llevar el discurso a su sentido interpretativo, y buscarle, conforme a ese sentido, una salida correcta en la declinación, no desviar la expresión de su significado y de su sentido correcto en la interpretación.

Y Su dicho: «Luego cambió por bien después de mal». Dice —exaltada sea Su mención—: quien cometa una injusticia de entre las criaturas de Dios y incurra en un pecado, luego cambie por bien, es decir: luego se arrepienta de esa injusticia y de su incurrir en el pecado, «pues en verdad, Yo soy Perdonador», es decir: pues en verdad, Yo cubro su pecado y esa injusticia con Mi perdón, y dejo de castigarlo por ello; «Misericordioso» con él, en no castigarlo después de que haya cambiado el bien por su contrario. Y en el sentido que hemos dicho acerca de ello, hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, dijo: nos transmitió ʿĪsā; y me transmitió al-Ḥāriṯ, dijo: nos transmitió al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Waraqāʾ, ambos, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid: Su dicho «excepto quien haya cometido injusticia; luego cambió por bien después de mal»: luego se arrepintió tras su mala acción; «pues en verdad, Yo soy Perdonador, Misericordioso».

Notas y Referencias

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