27

Las Hormigas

النمل An-Naml
Aya 10

Versículo (Español)

[27:10] Arroja tu vara". Cuando la vio moverse como si fuera una serpiente, atemorizado se dio vuelta buscando alejarse sin mirar atrás. [Pero Dios le dijo:] "¡Oh, Moisés! No tengas temor; los Mensajeros no deben temer cuando están ante Mí.

Tafsir de At-Tabari

{Y arroja tu vara. Y cuando la vio agitarse como si fuera una serpiente veloz, se dio la vuelta huyendo y no volvió sobre sus pasos. ¡Oh Moisés! No temas: ciertamente, ante Mí no temen los enviados} (10) Y Su dicho: {Y arroja tu vara. Y cuando la vio agitarse como si fuera una serpiente veloz, se dio la vuelta huyendo y no volvió sobre sus pasos. ¡Oh Moisés! No temas: ciertamente, ante Mí no temen los enviados} (10) Y Su dicho: «Y arroja tu vara; y cuando la vio agitarse…»: en el discurso hay una elipsis, cuya mención se ha omitido, bastando con lo mencionado para prescindir de lo omitido. Y es: «Entonces la arrojó y se convirtió en una serpiente que se agitaba; y cuando la vio agitarse como si fuera un jānّ», esto es: como si fuera una gran serpiente. Y el jānّ: es una clase de serpientes conocida.

Ibn Jurayj dijo acerca de ello lo que nos refirió al-Qāsim; dijo: nos refirió al-Ḥusayn; dijo: me refirió Ḥajjāj; dijo: Ibn Jurayj dijo: «Y arroja tu vara; y cuando la vio agitarse como si fuera un jānّ», dijo: cuando se transformó en una serpiente que se desliza. Y esta clase de serpientes es la que quiso decir el rajazista con su dicho:

aLZRFʿN bAllYl ʾḏA mA ʾsdFA *** ʾʿnAq jnnAn wHAmA rjّfA

*** wʿnqA bʿd Alrsym xYṭfA ***

Y Su dicho: «Se dio la vuelta huyendo»: esto es, el Altísimo —glorificado sea Su recuerdo—: Moisés se dio la vuelta escapando por miedo a ella. Y «no volvió sobre sus pasos»: esto es, no regresó; y procede de su dicho: «ʿaqqaba fulān», cuando vuelve sobre sus talones al lugar de donde partió. Y en el sentido que hemos mencionado respecto a su interpretación hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me refirió Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos refirió Abū ʿĀṣim; dijo: nos refirió ʿĪsā; y me refirió al-Ḥārith; dijo: nos refirió al-Ḥasan; dijo: nos refirió Waraqāʾ, ambos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de la palabra de Dios: «y no volvió sobre sus pasos», dijo: no regresó.

Nos refirió al-Qāsim; dijo: nos refirió al-Ḥusayn; dijo: me refirió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, lo mismo.

Dijo: nos refirió al-Ḥusayn; dijo: nos refirió Abū Sufyān, de Maʿmar, de Qatāda; dijo: no se volvió a mirar.

Me refirió Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: Ibn Zayd dijo, acerca de Su dicho «y no volvió sobre sus pasos», dijo: no regresó. «¡Oh Moisés!», dijo: cuando arrojó la vara, se convirtió en una serpiente; se aterrorizó por ella y se espantó. Entonces Dios dijo: «Ciertamente, ante Mí no temen los enviados», dijo: y no se serenó por ello. Dijo: Entonces Dios le dijo: «Ven y no temas; ciertamente, tú estás entre los seguros», dijo: y tampoco se detuvo ante nada de esto hasta que dijo: «La devolveremos a su estado primero», dijo: entonces miró y he aquí que era una vara como lo era; regresó y la tomó. Luego, después de eso, cobró firmeza hasta que empezó a enviarla contra Faraón y a tomarla.

Y Su dicho: «¡Oh Moisés! No temas: ciertamente, ante Mí no temen los enviados, excepto quien haya obrado injustamente»: esto es, el Altísimo —glorificado sea Su recuerdo—: su Señor le llamó: «¡Oh Moisés! No temas a esta serpiente. Ciertamente, ante Mí no temen los enviados»: esto es: ciertamente, ante Mí no temen Mis mensajeros y profetas a quienes distingo con la profecía, excepto quien haya obrado injustamente entre ellos, y haya actuado de otro modo distinto de aquello para lo que se le dio permiso de actuar. Y en el sentido que hemos mencionado respecto a ello hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos refirió al-Qāsim; dijo: nos refirió al-Ḥusayn; dijo: me refirió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj; dijo: Su dicho «¡Oh Moisés! No temas: ciertamente, ante Mí no temen los enviados», dijo: Dios no hace temer a los profetas sino por un pecado que alcance a alguno de ellos; si le alcanza, le hace temer hasta que se lo toma de él.

Nos refirió al-Qāsim; dijo: nos refirió al-Ḥusayn; dijo: nos refirió ʿAbd Allāh al-Fazārī, de ʿAbd Allāh b. al-Mubārak, de Abū Bakr, de al-Ḥasan; dijo: Su dicho: «¡Oh Moisés! No temas: ciertamente, ante Mí no temen los enviados, excepto quien haya obrado injustamente», dijo: ciertamente, sólo te hice temer por haber matado al alma. Dijo: Y al-Ḥasan dijo: los profetas cometían faltas y eran castigados.

Los arabistas discreparon acerca del modo de entrada de «illā» en este lugar. Y es una excepción, pese a la promesa de Dios de perdón para el exceptuado, a partir de Su dicho: «Ciertamente, ante Mí no temen los enviados», por Su dicho: «pues ciertamente, Yo soy Perdonador, Misericordioso». Y la norma de la excepción es que lo que viene después sea contrario al sentido de lo que viene antes: esto es, que lo que viene después, si lo anterior es negación, sea afirmación, como Su dicho: «No se levantó sino Zayd»: Zayd queda afirmado en el levantarse, porque es exceptuado de lo anterior a «illā», y lo anterior a «illā» queda negado del levantarse. Y que lo que viene después, si lo anterior es afirmación, sea negación, como cuando dicen: «Se levantó la gente excepto Zayd»: a Zayd se le niega el levantarse; su sentido es: ciertamente Zayd no se levantó, y a la gente se le afirma el levantarse. Y en ( «excepto quien haya obrado injustamente, luego cambie por bien después de mal» ), Dios lo ha puesto a salvo con Su promesa de perdón y misericordia, y lo ha incluido en el cómputo de quienes no temen ante Él entre los enviados. Entonces algunos gramáticos de Baṣra dijeron: Se introdujo «illā» en este lugar porque «illā» entra en un discurso como éste, como el dicho de los árabes: «No me quejo sino de bien», y no hicieron que su dicho «sino de bien» recayera sobre la queja; pero entendieron que, si dice: «No me quejo de nada», menciona de sí mismo un bien, como si dijera: «No menciono sino bien».

Y algunos gramáticos de Kūfa dijeron: El que habla dice: ¿cómo lo conviertes en temeroso por haber obrado injustamente, luego cambió por bien después de mal, siendo que se le ha perdonado? Entonces te digo: En esta aleya hay dos aspectos: uno de ellos es decir: ciertamente los enviados están preservados, perdonados, seguros el Día de la Resurrección; y quien mezcla una obra recta con otra mala, ése teme y espera; éste es un aspecto. Y el otro: que se haga la excepción de aquellos que se han omitido en la expresión, porque el sentido es: «No temen ante Mí los enviados; el temor sólo recae sobre quienes no son ellos». Luego exceptuó y dijo: «excepto quien haya obrado injustamente, luego cambie por bien», esto es: era asociador, luego se arrepintió del politeísmo y obró bien; a ése se le perdona, y no teme. Dijo: Y algunos gramáticos han dicho: ciertamente «illā» en la lengua es como «wa-» (y); y el sentido de esta aleya no es sino: «No temen ante Mí los enviados, ni quien haya obrado injustamente y luego cambie por bien». Dijo: Y lo hicieron semejante al dicho de Dios: «para que no haya para la gente contra vosotros argumento, excepto quienes hayan obrado injustamente entre ellos». Dijo: y no hallé que el árabe soporte lo que dijeron, porque yo no admito: «Se levantó la gente excepto ʿAbd Allāh», y que ʿAbd Allāh esté levantado; el sentido de la excepción es sacar el nombre que viene después de «illā» del sentido de los nombres que vienen antes de «illā». Y veo, no obstante, admisible que se diga: «Tienes sobre mí mil, salvo otros mil»; si se colocara «illā» en este lugar, sería correcto, y «illā» estaría en la interpretación de lo que dijeron. Pero, en cuanto a «illā» desnuda, habiendo exceptuado su poco de su mucho, no. Sin embargo, hay algo semejante en lo que el sentido de «illā» es como el sentido de «wa-», sin serlo, en Su dicho: «permaneciendo en ella mientras duren los cielos y la tierra, excepto lo que tu Señor quiera»; es en el sentido. Y lo que tu Señor quiso de aumento: no hagas «illā» como «wa-», sino como «siwā». Pues cuando «siwā» está en el lugar de «illā», es correcto con el sentido de «wa-», porque tú dices: «Tengo mucha riqueza, salvo esto»: es decir, y esto lo tengo, como si dijeras: «Tengo mucha riqueza y esto también lo tengo». Y eso está más lejos en «siwā» que en «illā», porque tú dices: «Tengo siwā esto», y no dices: «Tengo illā esto».

Dijo Abū Jaʿfar: Y lo correcto, a mi juicio, respecto a Su dicho «excepto quien haya obrado injustamente, luego cambie», es distinto de lo que dijeron esos de los que hemos transmitido su dicho entre los arabistas; antes bien, es el dicho que sostuvieron al-Ḥasan al-Baṣrī e Ibn Jurayj y quienes dijeron como ellos. Y es que Su dicho: «excepto quien haya obrado injustamente» es una excepción válida de Su dicho «no temen ante Mí los enviados»: «excepto quien haya obrado injustamente entre ellos y haya cometido un pecado», pues ése teme ante Él Su castigo. Y al-Ḥasan —Dios tenga misericordia de él— explicó el sentido de que se le dijera eso a Moisés, y es su dicho: «Ciertamente, sólo te hice temer por haber matado al alma».

Y si alguien dijera: ¿Cuál es, entonces, el sentido de decirlo, si Su dicho «excepto quien haya obrado injustamente» es una excepción válida y queda fuera del cómputo de quienes no temen ante Él entre los enviados? ¿Y cómo puede temer quien ha sido ya prometido con perdón y misericordia? Se dice: Su dicho «luego cambie por bien después de mal» es otro discurso tras el primero. La noticia acerca de los enviados —de quien obró injustamente entre ellos y de quien no obró injustamente— ya se completó en Su dicho «excepto quien haya obrado injustamente»; luego comenzó la noticia acerca de quien obró injustamente entre los enviados y del resto de la gente fuera de ellos. Y se dijo: «Quien haya obrado injustamente y luego cambie por bien después de mal, ciertamente Yo soy para él Perdonador, Misericordioso».

Y si alguien dijera: ¿Sobre qué se coordina con «thumma» (luego), si el asunto es como has dicho, si no es coordinación con Su dicho «obró injustamente»? Se dice: se coordina con algo omitido, cuya indicación basta por la evidencia de Su dicho «luego cambie por bien después de mal», sin necesidad de explicitarlo, pues antes ya había corrido en el discurso algo semejante, y es: «quien haya obrado injustamente de entre las criaturas». En cuanto a aquellos de los que hemos mencionado el dicho entre los arabistas, hablaron conforme al método de la lengua, pero descuidaron el sentido de la expresión y la llevaron a un sentido distinto de su interpretación. Y lo debido es llevar el discurso a su sentido interpretativo, y buscarle, sobre ese sentido, una salida correcta en el iʿrāb, no desviar la expresión de su significado y de su sentido correcto en la interpretación.

Y Su dicho: «luego cambie por bien después de mal»: esto es, el Altísimo —glorificado sea Su recuerdo—: quien cometa una injusticia de entre las criaturas de Dios y incurra en un pecado, luego cambie por bien, es decir: luego se arrepienta de esa injusticia y de haber incurrido en el pecado, «ciertamente, Yo soy Perdonador»: esto es: ciertamente, Yo cubro su pecado y esa injusticia con Mi indulgencia hacia él y dejando de castigarlo. «Misericordioso» con él, en no castigarlo después de que haya cambiado el bien por su contrario. Y en el sentido que hemos mencionado respecto a ello hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me refirió Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos refirió Abū ʿĀṣim; dijo: nos refirió ʿĪsā; y me refirió al-Ḥārith; dijo: nos refirió al-Ḥasan; dijo: nos refirió Waraqāʾ, ambos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: Su dicho «excepto quien haya obrado injustamente, luego cambie por bien después de mal»: luego se arrepienta tras su mala acción; «ciertamente, Yo soy Perdonador, Misericordioso».

Notas y Referencias

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