26

Los Poetas

الشعراء Ash-Shu'ara
Aya 49

Versículo (Español)

[26:49] Dijo [el Faraón sorprendido]: "¿Acaso van a creer en él sin que yo se los permita? Creo que él es su maestro, el que les ha enseñado la magia. ¡Ya verán [mi venganza]! Haré que les amputen una mano y un pie opuestos, y luego los haré crucificar a todos".

Tafsir de At-Tabari

{Dijo: «¿Habéis creído en él antes de que yo os lo autorizara? Ciertamente, él es vuestro mayor, el que os enseñó la magia. Pero ya sabréis. He de cortar vuestras manos y vuestros pies de manera cruzada, y he de crucificaros a todos»} (49) La disertación sobre la interpretación de la palabra del Altísimo: {Dijo: «¿Habéis creído en él antes de que yo os lo autorizara? Ciertamente, él es vuestro mayor, el que os enseñó la magia. Pero ya sabréis. He de cortar vuestras manos y vuestros pies de manera cruzada, y he de crucificaros a todos». Dijeron: «No hay daño; ciertamente, a nuestro Señor hemos de retornar»}.

Dice: «He de cortar vuestras manos y vuestros pies» de manera cruzada, es decir, diferenciando en el corte entre manos y pies: esto es, cortar la mano derecha y el pie izquierdo, luego la mano izquierda y el pie derecho, y cosas semejantes: cortar la mano de un lado y luego el pie del otro lado. Eso es el corte «de manera cruzada». Y: «y he de crucificaros a todos»: reforzó esto con «a todos» para dar a entender que no dejaría a ninguno de ellos con vida. «Dijeron: “No hay daño”»: dice —glorificado sea Su recuerdo—: dijeron los magos: «No hay daño para nosotros». Y es un maṣdar de la expresión del que dice: “Fulano ha dañado a fulano”, de modo que “lo daña” (yaḍīruhu) con un “daño” (ḍayran); y su significado es: “no hay perjuicio”. Y en el sentido que hemos mencionado hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «No hay daño», dijo: es decir: «no nos perjudica lo que dices; aunque lo hagas con nosotros y nos crucifiques. Ciertamente, a nuestro Señor hemos de retornar», es decir: ciertamente, a nuestro Señor regresamos; y Él nos recompensará por nuestra paciencia ante tu castigo contra nosotros, y por nuestra firmeza en Su unicidad, y por el desasimiento de la incredulidad en Él.

Notas y Referencias

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