Los Poetas
الشعراء Ash-Shu'araVersículo (Español)
[26:4] Si quisiera les enviaría un signo del cielo, ante el cual sus cuellos se inclinarían con sumisión.
Tafsir de At-Tabari
{إِن نَّشَأۡ نُنَزِّلۡ عَلَيۡهِم مِّنَ ٱلسَّمَآءِ ءَايَةٗ فَظَلَّتۡ أَعۡنَٰقُهُمۡ لَهَا خَٰضِعِينَ} (4)
La disertación acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ إِن نّشَأْ نُنَزّلْ عَلَيْهِمْ مّنَ السّمَآءِ آيَةً فَظَلّتْ أَعْنَاقُهُمْ لَهَا خَاضِعِينَ }
Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de Su dicho:
فَظَلّتْ أعْناقُهُمْ . . . la aleya,
y algunos dijeron:
Su sentido es: “Entonces los hombres sobre quienes se hizo descender desde el cielo un signo, quedaron con sus cuellos sometidos a él por humillación”.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
de Mujāhid, acerca de Su dicho:
فَظَلّتْ أعْناقُهُمْ لَهَا خاضِعينَ, dijo: “Entonces quedaron, sus cuellos, sometidos a él”.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda,
acerca de Su dicho: خاضِعِينَ, dijo:
“Si Dios hubiera querido, habría hecho descender sobre él un signo por el cual se humillarían, y nadie torcería su cuello hacia la desobediencia a Dios”.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj,
de Ibn Jurayj: «que no sean creyentes. Si queremos, haremos descender sobre ellos desde el cielo un signo», dijo:
“Si Dios hubiera querido, les habría mostrado un asunto de Sus asuntos tal que, después de ello, ninguno de ellos cometería desobediencia”.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
فَظَلّتْ أعْناقُهُمْ لَهَا خاضِعِينَ, dijo: “con los cuellos inclinados”.
Nos narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
فَظَلّتْ أعْناقُهُمْ لَهَا خاضِعِينَ, dijo: “el خاضع es: el humillado”.
Y otros dijeron:
Antes bien, el sentido de ello es: “Entonces sus jefes y sus grandes quedaron sometidos al signo”,
y dicen: “los cuellos” son los grandes entre la gente.
Y los gramáticos discreparon acerca del motivo de que se haya masculinizado خاضعين, siendo predicado de الأعناق.
Algunos gramáticos de Baṣra dijeron:
Sostienen que la expresión أعْناقُهُمْ se refiere a grupos, como cuando se dice:
“Este es un ʿunuq de gente numerosa”; o bien se masculiniza como se masculiniza a veces lo femenino, tal como dijo el poeta:
تَمَزّزْتها والدّيكُ يَدْعُو صَباحَهُ *** إذا ما بنو نَعْشٍ دَنَوْا فَتَصَوّبُوا
Así, “grupos” de esto son “aʿnāq”; o bien se masculiniza por su anexión a lo masculino, del mismo modo que se feminiza por su anexión a lo femenino, como dijo al-Aʿshā:
ونَشْرَقُ بالقَوْل الّذي قَدْ أذَعْتَه *** كمَا شَرقَتْ صَدْرُ القَناةِ مِنَ الدّم
Y dijo al-ʿAjjāj:
*** لَمّا رأى مَتْنَ السّماء أبْعَدَتْ ***
Y dijo al-Farazdaq:
إذَا الْقُنْبُضَات السّود طَوّفْنَ بالضحى *** رَقَدْنَ عَلَيْهِنّ الحِجالُ المَسَجّفُ
Y dijo al-Aʿshā:
وَإنّ امْرَأً أهْدَى إلَيْكِ وَدُونَهُ *** مِنَ الأرْضِ يَهْماءٌ وَبَيْدَاءُ خَيْفَقُ
لَمَحْقُوقَةٌ أن تَسْتَجِيبِي لِصَوْتِهِ *** وأنْ تَعْلَمِي أنّ المُعانَ المُوَفّقُ
Dijo:
Y dicen: “Banāt Naʿsh” y “Banū Naʿsh”; y se dice:
“Banāt ʿIrs”,
y “Banū ʿIrs”. Y una mujer dijo:
“Yo soy un hombre que no divulga el secreto”.
Dijo:
Y se mencionó ante Ruʾba a un hombre, y dijo: “Él era uno de las ‘hijas’ de las mezquitas de Dios”, queriendo decir: los guijarros.
Y algunos gramáticos de Kūfa decían:
Esto es como el dicho del poeta:
تَرَى أرْماحَهُمْ مُتَقَلدِيها *** إذَا صَدِىءَ الحَدِيدُ على الكُماةِ
Pues su sentido, según él, es:
“Entonces sus cuellos: sometidos a él, ellos”,
como se dice:
“Tu mano: extendida, tú”, con el sentido de:
“Tu mano: la extiendes tú”; y se contentó con lo que inició del nombre para que fuera, de modo que el verbo quedó como si perteneciera al primero, cuando en realidad pertenece al segundo.
Y de igual modo Su dicho:
«لَمَحْقُوقَةٌ أن تَسْتَجِيبِي لِصَوْتِهِ» no es sino «لَمَحْقُوقَةٌ أنتِ»;
y «المحقوقة» es la camella, pero lo coordinó con “el hombre” cuando volvió a mencionarlo.
Y otro de ellos decía:
«الأعناق» son las facciones,
como se dice:
“Vi a la gente hacia fulano como un solo ʿunuq”,
y así hace de “aʿnāq” las facciones y las bandas; y dice:
También es posible que “los cuellos” sean los señores y los hombres principales, de modo que sería como si se hubiera dicho:
“Entonces las cabezas del pueblo y sus grandes quedaron sometidos a él”.
Y dijo:
Lo que me es más querido, de estas dos posibilidades en la lengua, es que se diga: cuando los cuellos se someten, sus dueños están sometidos; así, hiciste primero el acto para los cuellos, y luego hiciste «خاضعين» para los hombres, tal como dijo el poeta:
عَلى قَبْضَة مَرْجُوّة ظَهْرُ كَفّهِ *** فَلا المَرْءُ مُسْتَحْيٍ وَلا هُوَ طاعِمُ
Feminiza el verbo de «ظهر» porque «الكفّ» abarca el «ظهر» y basta por él;
igual que te basta decir:
“Me sometí ante ti”,
en lugar de decir:
“Mi cuello se sometió ante ti”.
Y dijo:
¿Acaso no ves que los árabes dicen: “Todo el que tiene ojo es mirador y miradora hacia ti”,
porque decir:
“Mi ojo te miró” y “Yo te miré” es un mismo sentido, al omitir “todo”, atribuyendo el acto y devolviéndolo al ojo?
Así, si dijeras:
«فَظَلّتْ أعْناقُهُمْ لَهَا خاضِعة», sería correcto.
Dijo Abū Jaʿfar:
La opinión más correcta en esto, y la más semejante a lo que dijeron los exégetas al respecto, es que «الأعناق» sean los cuellos de los hombres,
y que el sentido del discurso sea:
“Entonces sus cuellos quedaron humillados ante el signo que Dios hace descender sobre ellos desde el cielo”,
y que Su dicho «خاضعين» esté en masculino, porque es predicado de la hāʾ y la mīm en «أعناقهم»;
y esto sería análogo al dicho de Jarīr:
أرَى مَرّ السّنِينَ أخَذْنَ مِنّي *** كمَا أخَذَ السّرَارُ مِنَ الهِلالِ
Pues la palabra «مرّ», si se eliminara del discurso, lo que quedara lo expresaría sin que su eliminación corrompiera el sentido del discurso respecto de lo que era antes de su eliminación.
Y del mismo modo, si eliminaras «الأعناق» de Su dicho:
«فَظَلّتْ أعْناقُهُمْ»,
lo que quedara lo expresaría; y ello porque, cuando los hombres se humillan, sus cuellos se humillan; y cuando sus cuellos se humillan, ellos se humillan.
Así, si se dijera en el discurso:
«فَظَلّوا لَهَا خاضِعين»,
el discurso no sería defectuoso por la supresión de «الأعناق», ni cambiaría su sentido respecto de lo que era antes de su supresión; por ello se dirigió el predicado de la sumisión a los dueños de los cuellos, aunque se hubiera comenzado mencionando los cuellos, conforme a lo que es uso de los árabes en su habla: cuando el nombre con el que se inicia y aquello a lo que se anexa, cada uno de los dos, transmite el predicado en lugar del otro.
Notas y Referencias
(No se generaron)