25

El Criterio

الفرقان Al-Furqan
Aya 5

Versículo (Español)

[25:5] Dicen: "Son las fábulas de nuestros ancestros que ha copiado, las cuales le son dictadas por la mañana y por la tarde".

Tafsir de At-Tabari

{وَقَالُوٓاْ أَسَٰطِيرُ ٱلۡأَوَّلِينَ ٱكۡتَتَبَهَا فَهِيَ تُمۡلَىٰ عَلَيۡهِ بُكۡرَةٗ وَأَصِيلٗا} (5) La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { وَقَالُوَاْ أَسَاطِيرُ الأوّلِينَ اكْتَتَبَهَا فَهِيَ تُمْلَىَ عَلَيْهِ بُكْرَةً وَأَصِيلاً * قُلْ أَنزَلَهُ الّذِي يَعْلَمُ السّرّ فِي السّمَاوَاتِ وَالأرْضِ إِنّهُ كَانَ غَفُوراً رّحِيماً }

Se ha mencionado que esta aleya descendió acerca de an-Naḍr ibn al-Ḥārith, y que él es el aludido en Su dicho: «Y dijeron: leyendas de los antiguos». Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Yūnus ibn Bukayr, dijo: nos narró Muḥammad ibn Isḥāq, dijo: nos narró un shayj de la gente de Egipto, que llegó hace unos cuarenta y tantos años, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, dijo: An-Naḍr ibn al-Ḥārith ibn Kalada ibn ʿAlqama ibn ʿAbd Manāf ibn ʿAbd ad-Dār ibn Quṣayy era de los demonios de Quraysh; molestaba al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— y le declaraba enemistad. Había llegado a al-Ḥīra y allí aprendió los relatos de los reyes de Persia y los relatos de Rustam y Asfandiyār. Cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— se sentaba en una asamblea, recordaba a Dios y contaba a su gente lo que había alcanzado a las comunidades anteriores del castigo de Dios; cuando él se levantaba, éste ocupaba su lugar en la asamblea, y luego decía: «Yo, por Dios, oh gente de Quraysh, soy mejor narrador que él; venid, pues, que yo os narraré mejor que su narración», y les narraba acerca de los reyes de Persia, y de Rustam y Asfandiyār. Luego decía: «Muḥammad no es mejor narrador que yo». Dijo: Entonces Dios —Bendito y Exaltado sea— hizo descender acerca de an-Naḍr ocho aleyas del Corán, Su dicho: «Y cuando se le recitan Nuestras aleyas, dice: “leyendas de los antiguos”», y todo aquello en lo que se mencionan las “leyendas” en el Corán.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, dijo: me narró Muḥammad ibn Abī Muḥammad, de Saʿīd o de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, algo semejante; excepto que hizo que su dicho: «Entonces Dios hizo descender acerca de an-Naḍr ocho aleyas», fuera: de Ibn Isḥāq, de al-Kalbī, de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj: «Leyendas de los antiguos»: sus poesías y su adivinación; y lo dijo an-Naḍr ibn al-Ḥārith.

Así, la interpretación del discurso es: Y dijeron estos asociadores respecto de Dios, quienes dijeron de este Corán: «Esto no es sino una mentira que Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz— ha inventado»: «Esto que Muḥammad nos ha traído son leyendas de los antiguos», queriendo decir: sus relatos que ellos trazaban por escrito en sus libros; Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz— los hizo copiar de los judíos. «فَهِيَ تُمْلَى عَلَيْهِ», esto es, por Su dicho: «فَهِي تُمْلَى عَلَيْهِ», quieren decir: esas leyendas se le leen, según su expresión: «Te dicté el libro» y «dicté». «بُكْرَةً وأصِيلاً», es decir: se le dictan por la mañana y al atardecer.

Notas y Referencias

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