La Luz
النور An-NurVersículo (Español)
[24:35] Dios es la luz de los cielos y de la Tierra. Su luz es como [la que surge de] una hornacina en la cual hay una lámpara dentro de un recipiente de vidrio, tan brillante como un astro resplandeciente. La lámpara se enciende con el aceite de un árbol bendito de olivo, procedente de una zona central entre oriente y occidente, cuyo aceite por poco alumbra sin haber sido tocado por el fuego: Es luz sobre luz. Dios guía hacia Su luz a quien Él quiere, y expone ejemplos para que la gente recapacite. Él lo sabe todo.
Tafsir de At-Tabari
{۞ٱللَّهُ نُورُ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلۡأَرۡضِۚ مَثَلُ نُورِهِۦ كَمِشۡكَوٰةٖ فِيهَا مِصۡبَاحٌۖ ٱلۡمِصۡبَاحُ فِي زُجَاجَةٍۖ ٱلزُّجَاجَةُ كَأَنَّهَا كَوۡكَبٞ دُرِّيّٞ يُوقَدُ مِن شَجَرَةٖ مُّبَٰرَكَةٖ زَيۡتُونَةٖ لَّا شَرۡقِيَّةٖ وَلَا غَرۡبِيَّةٖ يَكَادُ زَيۡتُهَا يُضِيٓءُ وَلَوۡ لَمۡ تَمۡسَسۡهُ نَارٞۚ نُّورٌ عَلَىٰ نُورٖۚ يَهۡدِي ٱللَّهُ لِنُورِهِۦ مَن يَشَآءُۚ وَيَضۡرِبُ ٱللَّهُ ٱلۡأَمۡثَٰلَ لِلنَّاسِۗ وَٱللَّهُ بِكُلِّ شَيۡءٍ عَلِيمٞ} (35)
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ اللّهُ نُورُ السّمَاوَاتِ وَالأرْضِ مَثَلُ نُورِهِ كَمِشْكَاةٍ فِيهَا مِصْبَاحٌ الْمِصْبَاحُ فِي زُجَاجَةٍ الزّجَاجَةُ كَأَنّهَا كَوْكَبٌ دُرّيّ يُوقَدُ مِن شَجَرَةٍ مّبَارَكَةٍ زَيْتُونَةٍ لاّ شَرْقِيّةٍ وَلاَ غَرْبِيّةٍ يَكَادُ زَيْتُهَا يُضِيَءُ وَلَوْ لَمْ تَمْسَسْهُ نَارٌ نّورٌ عَلَىَ نُورٍ يَهْدِي اللّهُ لِنُورِهِ مَن يَشَآءُ وَيَضْرِبُ اللّهُ الأمْثَالَ لِلنّاسِ وَاللّهُ بِكُلّ شَيْءٍ عَلَيِمٌ }
Con Su dicho —glorificado sea Su recuerdo—: «اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ», quiere decir: el Guía de quienes están en los cielos y en la tierra; por Su luz se encaminan hacia la verdad, y por Su guía se aferran para salir de la perplejidad del extravío.
Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de ello. Algunos dijeron al respecto algo semejante a lo que nosotros hemos dicho.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ‘Alī,
dijo:
nos narró ‘Abd Allāh,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ», dice: Dios —glorificado sea— es el Guía de la gente de los cielos y de la tierra.
Me narró Sulaymān b. ‘Umar b. Jalda al-Raqqī,
dijo:
nos narró Wahb b. Rāshid, de Farqad, de Anas b. Mālik,
dijo:
Ciertamente mi Dios dice: «Mi luz es Mi guía».
Otros dijeron:
Más bien el sentido de ello es: Dios es el regidor de los cielos y de la tierra.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
Mujāhid e Ibn ‘Abbās dijeron sobre Su dicho: «اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ»: «rige el asunto en ambos: sus estrellas, su sol y su luna».
Otros dijeron:
Más bien con “luz” se quiso decir la luz resplandeciente.
Y dijeron:
El sentido de ello es: el resplandor de los cielos y de la tierra.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ‘Abd al-A‘lā b. Wāṣil,
dijo:
nos narró ‘Ubayd Allāh b. Mūsā,
dijo:
nos narró Abū Ja‘far al-Rāzī, de al-Rabī‘ b. Anas, de Abū al-‘Āliya, de Ubayy b. Ka‘b,
acerca de la palabra de Dios:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ», dijo: Comenzó con la luz de Sí mismo, la mencionó, y luego mencionó la luz del creyente.
Y nosotros hemos preferido la opinión que hemos preferido en esto porque viene inmediatamente después de Su dicho:
«وَلَقَدْ أنْزَلْنا إلَيْكُمْ آياتٍ مُبَيّناتٍ ، وَمَثَلاً مِنَ الّذِينَ خَلَوْا مِنْ قَبْلِكُمْ وَمَوْعِظَةً للْمُتّقِينَ»; así, que sea una noticia acerca de la realidad de lo que desciende de Su creación y una alabanza de aquello cuya alabanza comenzó mencionando, es más apropiado y más conforme, mientras no venga algo que indique que la noticia se ha desplazado de Él a otro. Siendo así,
la interpretación del discurso es:
Ciertamente hemos hecho descender a vosotros, ¡oh gentes!, aleyas esclarecedoras que distinguen la verdad de la falsedad, y un ejemplo de quienes os precedieron, y una exhortación para los temerosos; y os guiamos con ello, y os aclaramos con ello los hitos de vuestra religión, porque Yo soy el Guía de la gente de los cielos y de la gente de la tierra. Se omitió enlazar el discurso con la lām, y se inició la noticia sobre la guía de Su creación como un comienzo, conteniendo el sentido que he mencionado, bastando la indicación del discurso para ello.
Luego comenzó a informar del ejemplo de Su guía a Su creación mediante las aleyas esclarecedoras que les hizo descender, y dijo:
«مَثَلُ نُورِهِ كمِشْكاةٍ فِيها مِصْباحٌ», es decir: el ejemplo de lo que iluminó de la verdad con esta revelación, en su esclarecimiento, es como una hornacina.
Los exégetas discreparon acerca de a quién se refiere el pronombre hā’ en Su dicho: «مَثَلُ نُورِهِ»: ¿a qué vuelve? ¿y quién mencionó a qué es?
Algunos dijeron:
Se refiere al creyente.
Y dijeron:
El sentido del discurso es: el ejemplo de la luz del creyente que hay en su corazón, procedente de la fe y del Corán, es como una hornacina.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ‘Abd al-A‘lā b. Wāṣil,
dijo:
nos narró ‘Ubayd Allāh b. Mūsā,
dijo:
nos informó Abū Ja‘far al-Rāzī, de al-Rabī‘ b. Anas, de Abū al-‘Āliya, de Ubayy b. Ka‘b,
acerca de la palabra de Dios:
«مَثَلُ نُورِهِ», dijo: mencionó la luz del creyente y dijo: «el ejemplo de su luz», es decir: el ejemplo de la luz del creyente.
Dijo:
Y Ubayy la recitaba así: «مَثَلُ المؤمن».
Dijo:
Es el creyente: se ha puesto la fe y el Corán en su pecho.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Abū Ja‘far al-Rāzī, de Abū al-‘Āliya,
de Ubayy b. Ka‘b:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ مَثَلُ نُورِهِ», dijo: comenzó con la luz de Sí mismo y la mencionó;
luego dijo:
«مَثَلُ نُورِهِ», es decir: el ejemplo de la luz de quien cree en Él.
Dijo:
Y así la recitaba Ubayy.
Dijo:
Es un siervo en cuyo pecho Dios ha puesto el Corán y la fe.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de ‘Aṭā’ b. al-Sā’ib,
de Sa‘īd b. Jubayr:
«مَثَلُ نُورِهِ», dijo: el ejemplo de la luz del creyente.
Me narró ‘Alī b. al-Ḥasan al-Azdī,
dijo:
nos narró Yaḥyā b. al-Yamān, de Abū Sinān, de Thābit,
de al-Ḍaḥḥāk sobre Su dicho:
«مَثَلُ نُورِهِ», dijo: la luz del creyente.
Otros dijeron:
Más bien con la luz se quiso decir: Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Y dijeron:
El pronombre hā’ en Su dicho «مَثَلَ نُورِهِ» vuelve al Nombre de Dios.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ya‘qūb al-Qummī, de Ḥafṣ, de Shamir,
dijo:
Ibn ‘Abbās vino a Ka‘b al-Aḥbār y le dijo:
Háblame sobre la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: «اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ ...» ¿la aleya?
Ka‘b dijo:
Dios es la luz de los cielos y de la tierra; el ejemplo de Su luz es como Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, como una hornacina.
Me narró ‘Alī b. al-Ḥasan al-Azdī,
dijo:
nos narró Yaḥyā b. al-Yamān, de Ash‘ath, de Ja‘far b. Abī al-Mughīra,
de Sa‘īd b. Jubayr sobre Su dicho:
«مَثَلُ نُورِهِ», dijo: Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Otros dijeron:
Más bien con ello se quiso decir: la guía de Dios y Su esclarecimiento, que es el Corán.
Dijeron:
Y el pronombre hā’ procede de la mención de Dios.
Dijeron:
El sentido del discurso es: Dios guía a la gente de los cielos y de la tierra mediante Sus aleyas esclarecedoras —y ellas son la luz con la que se iluminaron los cielos y la tierra—; el ejemplo de Su guía y de Sus aleyas con las que guio a Su creación y los amonestó, en los corazones de los creyentes, es como una hornacina.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ‘Alī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī,
de Ibn ‘Abbās:
«مَثَلُ نُورِهِ»: el ejemplo de Su guía en el corazón del creyente.
Me narró Ya‘qūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ‘Ulayya, de Abū Rajā’, de al-Ḥasan,
sobre Su dicho:
«مَثَلُ نُورِهِ», dijo: el ejemplo de este Corán en el corazón es como una hornacina.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo sobre Su dicho:
«مَثَلُ نُورِهِ»: la luz del Corán que hizo descender sobre Su Mensajero —Dios le bendiga y le conceda paz— y sobre Sus siervos; este es el ejemplo del Corán: «كمِشْكاةٍ فِيها مِصْباحٌ».
Dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó ‘Abd Allāh b. ‘Ayyāsh,
dijo:
Zayd b. Aslam dijo, acerca de la palabra de Dios —bendito y exaltado sea—:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ مَثَلُ نُورِهِ»: y Su luz que mencionó es el Corán, y su ejemplo que Él propuso.
Otros dijeron:
Más bien el sentido es: el ejemplo de la luz de Dios.
Y dijeron:
Con “luz” se quiere decir la obediencia.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ مَثَلُ نُورِهِ كمِشْكاةٍ فِيها مصْباحٌ»: y ello porque los judíos dijeron a Muḥammad: «¿Cómo llega la luz de Dios desde debajo del cielo?». Entonces Dios propuso un ejemplo de ello para Su luz, y dijo:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ مَثَلُ نُورِهِ كمِشْكاةٍ», dijo: es un ejemplo que Dios propuso para Su obediencia; llamó a Su obediencia “luz”, y luego la llamó “luces” diversas.
Y Su dicho: «كمِشْكاةٍ»: los exégetas discreparon acerca del significado de la hornacina (mishkāt) y del candil (miṣbāḥ), y de lo que se pretende con ello, y acerca de la “vidriera” (zujāja).
Algunos dijeron:
La mishkāt es toda oquedad (kūwa) sin abertura.
Y dijeron:
Este es un ejemplo que Dios propuso para el corazón de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ya‘qūb, de Ḥafṣ, de Shamir,
dijo:
Ibn ‘Abbās vino a Ka‘b al-Aḥbār y le dijo:
Háblame sobre la palabra de Dios: «مَثَلُ نُورِهِ كمِشْكاةٍ».
Dijo: la mishkāt —que es la oquedad—, Dios la puso como ejemplo de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—. «المِشكاة فِيها مِصْباحٌ»: el candil es su corazón. «فِي زُجاجَةٍ»: la vidriera es su pecho. «الزجاجة كأنّها كَوْكَبٌ دُرّيّ»: asemejó el pecho del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— a un astro perlado.
Luego devolvió el candil a su corazón y dijo:
«تُوقَدُ مِنْ شَجَرَةٍ مُبارَكَةٍ زَيْتُونَةٍ لا شَرْقيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ»: no la tocó el sol de oriente ni el sol de occidente. «يَكادُ زَيْتُها يُضِىءُ»: casi Muḥammad se manifiesta a la gente, aun sin hablar, como profeta, tal como ese aceite casi alumbra. «وَلَوْ لَمْ تَمْسَسْهُ نارٌ نُورٌ عَلى نُورٍ».
Me narró ‘Alī,
dijo:
nos narró ‘Abd Allāh,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho:
«كمِشْكاةٍ», dice: el lugar de la mecha.
Me narró Muḥammad b. Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ ...» hasta «كمِشْكاةٍ», dijo:
La mishkāt es la oquedad de la casa.
Otros dijeron:
Con la mishkāt se quiso decir: el pecho del creyente;
con el candil: el Corán y la fe;
y con la vidriera: su corazón.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ‘Abd al-A‘lā b. Wāṣil,
dijo:
nos narró ‘Ubayd Allāh b. Mūsā,
dijo:
nos informó Abū Ja‘far al-Rāzī, de al-Rabī‘ b. Anas, de Abū al-‘Āliya,
de Ubayy b. Ka‘b:
«مَثَلُ نُورِهِ كمِشْكاةٍ فِيها مِصْباحٌ», dijo: el ejemplo del creyente, a quien se ha puesto la fe y el Corán en su pecho, es como una hornacina.
Dijo:
La mishkāt: su pecho.
«فِيها مِصْباحٌ», dijo:
Y el candil es el Corán y la fe que se han puesto en su pecho.
«المِصْباحُ فِي زُجاجَةٍ», dijo:
Y la vidriera: su corazón. «الزّجاجَةُ كأنّها كَوْكَبٌ دُرّيّ توقَدُ», dijo:
Su ejemplo, por aquello en lo que se iluminó el Corán y la fe, es como un astro perlado, es decir: resplandeciente.
«تُوقَدُ مِنْ شَجَرَةٍ مُبارَكَةٍ»: y el árbol bendito: su raíz bendita es la sinceridad para con Dios, solo, y Su adoración, sin asociado.
«لا شَرْقَيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ», dijo:
Su ejemplo es como el de un árbol rodeado de árboles: es verde y tierno; el sol no lo alcanza en ninguna circunstancia, ni cuando sale ni cuando se pone. Así también este creyente ha sido protegido de que le alcance algo de lo ajeno, aunque haya sido probado con ello, y Dios lo afirmó en ello.
Así, se halla entre cuatro cualidades: si se le da, agradece; si se le prueba, es paciente; si juzga, es justo; y si habla, dice verdad. Entre el resto de la gente es como un hombre vivo que camina entre las tumbas de los muertos.
Dijo:
«نُورٌ عَلى نُورٍ»: se mueve entre cinco luces: su palabra es luz, su obra es luz, su entrada es luz, su salida es luz, y su destino es hacia la luz el Día de la Resurrección, en el Paraíso.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Yaḥyā b. al-Yamān, de Abū Ja‘far al-Rāzī, de al-Rabī‘ b. Anas, de Abū al-‘Āliya, de Ubayy b. Ka‘b,
dijo:
La mishkāt: el pecho del creyente. En ella hay un candil,
dijo:
el Corán.
Dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Abū Ja‘far, de al-Rabī‘, de Abū al-‘Āliya, de Ubayy b. Ka‘b, semejante al ḥadiz de ‘Abd al-A‘lā, de ‘Ubayd Allāh.
Me narró ‘Alī,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī,
de Ibn ‘Abbās:
«مَثَلُ نُورِهِ كمِشْكاةٍ», dijo: el ejemplo de Su guía en el corazón del creyente es como el aceite puro que casi alumbra antes de que lo toque el fuego; y cuando lo toca el fuego, aumenta su luz sobre luz. Así es el corazón del creyente: obra con la guía antes de que le llegue el conocimiento; y cuando le llega el conocimiento, aumenta guía sobre guía y luz sobre luz, como dijo Ibrāhīm —sobre él las plegarias de Dios— antes de que le llegara el conocimiento:
«قالَ هَذَا رَبّي» cuando vio el astro, sin que nadie le informara de que tenía un Señor; y cuando Dios le informó de que Él era su Señor, aumentó guía sobre guía.
Me narró Muḥammad b. Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ مَثَلُ نُورِهِ كمِشْكاةٍ فِيها مِصْباحٌ»: y ello porque los judíos dijeron a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—: «¿Cómo llega la luz de Dios desde debajo del cielo?». Entonces Dios propuso un ejemplo de ello para Su luz, y dijo:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ مَثَلُ نُورِهِ كمِشْكاةٍ فِيها مِصْباحٌ»: y la mishkāt es la oquedad de la casa en la que hay un candil.
«المِصْباحُ فِي زُجاجَةٍ الزّجاجَةُ كأنّها كَوْكَبٌ دُرْيّ»: y el candil es la lámpara que está en la vidriera; y es un ejemplo que Dios propuso para Su obediencia: llamó a Su obediencia “luz” y la llamó “clases” diversas.
Su dicho:
«تُوقَدُ مِنْ شَجَرَةٍ مُبارَكَةٍ زَيْتَونَةٍ لا شَرْقِيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ», dijo: es un árbol sobre el que no se proyecta sombra de oriente ni sombra de occidente; está a cielo abierto, y eso es lo más puro para el aceite.
«يَكادُ زَيْتُها يُضِيءُ وَلَوْ لَمْ تَمْسَسْهُ نارٌ».
Dijo Ma‘mar,
y dijo al-Ḥasan:
No es de los árboles de este mundo; no es oriental ni occidental.
Otros dijeron:
Es un ejemplo del creyente, salvo que el candil y lo que hay en él es un ejemplo de su corazón, y la hornacina es un ejemplo de su interior.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
Mujāhid e Ibn ‘Abbās dijeron ambos: el candil y lo que hay en él es un ejemplo del corazón del creyente y de su interior: el candil es el ejemplo del corazón, y la oquedad es el ejemplo del interior.
Dijo Ibn Jurayj:
«كمِشْكاةٍ»: una oquedad no pasante.
Dijo Ibn Jurayj,
y dijo Ibn ‘Abbās:
Su dicho: «نُورٌ عَلى نُورٍ» significa: la fe del creyente y su obra.
Otros dijeron:
Más bien es un ejemplo del Corán en el corazón del creyente.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos narró Ibn ‘Ulayya, de Abū Rajā’, de al-Ḥasan,
sobre Su dicho:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ مَثَلُ نُورِهه كمِشْكاةٍ», dijo: como una oquedad en la que hay un candil; el candil está en una vidriera; la vidriera es como un astro perlado.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo acerca de la palabra de Dios:
«اللّهُ نُورُ السّمَوَاتِ والأرْضِ مَثَلُ نُورِهِ»: la luz del Corán que hizo descender sobre Su Mensajero y Sus siervos.
Así, este es el ejemplo del Corán: «كمِشْكاةٍ فِيها مِصْباحٌ المِصْباحُ فِي زُجاجَةٍ», y recitó hasta llegar a: «مُبارَكَةٍ».
Este es el ejemplo del Corán: se busca luz en su luz, lo conocen y se aferran a él, y él es como es: no disminuye. Este es un ejemplo que Dios propuso para Su luz.
Y en Su dicho:
«يَكادُ زَيْتُها يُضِيءُ», dijo: la luz es el resplandor de ese aceite.
Y la mishkāt:
es aquella en la que está la mecha que está en el candil; y los qandīl son esos candiles.
Nos narró Muḥammad b. Bashshār,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Abū Isḥāq,
de Sa‘īd b. ‘Iyāḍ sobre Su dicho:
«كمِشْكاةٍ», dijo: la oquedad.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Abū ‘Āmir,
dijo:
nos narró Qurra, de ‘Aṭiyya,
sobre Su dicho:
«كمِشْكاةٍ», dijo: Ibn ‘Umar dijo: la mishkāt es la oquedad.
Otros dijeron:
La mishkāt es el candil.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos narró ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios:
«كمِشْكاةٍ», dijo: el candil; luego el soporte en el que está el candil.
Me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqā’, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
«كمِشْكاةٍ»: el metal amarillo que está en el interior del candil.
Me narró Isḥāq b. Shāhīn,
dijo:
nos narró Khālid b. ‘Abd Allāh, de Dāwūd, de un hombre, de Mujāhid,
dijo:
La mishkāt: el candil.
Otros dijeron:
La mishkāt: el hierro con el que se cuelga el candil.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. al-Muthannā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos narró Dāwūd b. Abī Hind, de Mujāhid,
dijo:
La mishkāt: los hierros con los que se cuelga el candil.
La opinión más acertada en esto es la de quien dijo:
Es un ejemplo que Dios propuso para el Corán en el corazón de los creyentes en él.
Así dijo:
El ejemplo de la luz de Dios con la que iluminó para Sus siervos el camino de la rectitud —la que hizo descender a ellos y en la que creyeron y confirmaron lo que contiene— en los corazones de los creyentes, es como una mishkāt, que es el soporte del candil en el que está la mecha; y eso es análogo a la oquedad que hay en los muros, sin abertura. Solo se hizo de ese soporte una mishkāt porque no es pasante: es hueco y abierto por arriba; es como la oquedad del muro que no atraviesa.
Luego dijo:
«فِيها مِصْباحٌ»: y es la lámpara. E hizo de la lámpara —que es el candil— un ejemplo de lo que hay en el corazón del creyente del Corán y de las aleyas esclarecedoras.
Luego dijo:
«المِصْباحُ فِي زُجاجَةٍ»: es decir, que la lámpara que está en la mishkāt está en el qandīl, que es la vidriera; y eso es un ejemplo del Corán.
Es decir:
El Corán que está en el corazón del creyente, cuyo corazón Dios iluminó en su pecho.
Luego comparó el pecho, en su pureza de la incredulidad en Dios y de la duda acerca de Él, y en su iluminación con la luz del Corán y su claridad por las aleyas esclarecedoras de su Señor y Sus exhortaciones, con el astro perlado, y dijo:
«الزّجَاجَةُ», es decir, el pecho del creyente en el que está su corazón, «كأنّها كَوْكَبٌ دُرّيّ».
Los recitadores discreparon en la lectura de Su dicho: «دُرّيّ».
La mayoría de los recitadores del Ḥijāz lo recitó: «دُرّيّ», con ḍamma en la dāl y sin hamza.
Y algunos recitadores de Baṣra y Kūfa lo recitaron: «دِرّيءٌ», con kasra en la dāl y hamza.
Y algunos recitadores de Kūfa lo recitaron: «دُرّيء», con ḍamma en la dāl y hamza.
Parece que quienes pusieron ḍamma en su dāl y omitieron la hamza orientaron su sentido a lo que dijeron los exégetas que hemos mencionado: que la vidriera, por su pureza y belleza, es como la perla, y que por ello se la atribuye a ella en su cualidad y descripción.
Y quienes lo recitaron con kasra en su dāl y con hamza lo orientaron a que es fa‘‘īl de «دُرّىءَ الكوكبُ», es decir, fue repelido y con él se lapidó al demonio, a partir de Su dicho: «وَيَدْرأُعَنْها العَذابَ», es decir, aparta; y los árabes llaman a los grandes astros cuyos nombres no se conocen «الداراريّ» sin hamza.
Y algunos conocedores del habla árabe, de Baṣra, decían:
Es «الدراريء» con hamza, de «يَدْرأن».
En cuanto a quienes lo recitaron con ḍamma en su dāl y con hamza, si pretendían con ello «درّوء» como «سُبّوح» y «قدوس» de «درأت», y luego les resultó pesado el cúmulo de ḍammas, y trasladaron algunas a la kasra, diciendo: «دِرّىء», como se dijo: «وَقَدْ بَلَغْتُ مِنَ الكَبرِ عِتِيّا», siendo fُعُول de «عتوت عُتُوّا», y luego se transformaron algunas de sus ḍammas en kasra, y se dijo: «عِتيّا». Es una vía; si no, no conozco para la corrección de su lectura así un fundamento, pues no se conoce en el habla árabe «فِعّيل».
Y algunos gramáticos solían decir:
Es un solecismo.
La lectura que considero más acertada es la de quien recitó: «دُرّىّ», con ḍamma en la dāl y sin hamza, como atribución a la perla, porque así vino la interpretación de los exégetas. Ya hemos mencionado antes sus dichos al respecto, y con ello basta sin necesidad de aportar otras pruebas.
Así, la interpretación del discurso es:
La vidriera —que es el pecho del creyente— es como, es decir, como si la vidriera —y ello es un ejemplo del pecho del creyente— fuera un astro: es decir, en su pureza, su resplandor y su belleza. Solo describe su pecho como limpio de toda sospecha y duda en las causas de la fe en Dios, y alejado de la suciedad de los pecados, como el astro que se asemeja a la perla en pureza, resplandor y belleza.
También discreparon en la lectura de Su dicho: «تُوقَدُ مِنْ شَجَرَةٍ مُبارَكَةٍ».
Algunos mequíes y mediníes, y algunos basríes, lo recitaron: «تَوَقّدَ مِنْ شَجَرَةٍ», con tā’ abierta, qāf geminada y dāl abierta, como si orientaran el sentido a: el candil se encendió a partir de un árbol bendito.
Y algunos de la mayoría de los recitadores mediníes lo recitaron: «يُوقَدُ», con yā’, qāf sin geminación y dāl en raf‘, con el sentido de: el encendedor enciende el candil a partir de un árbol, y no se mencionó su agente.
Y la mayoría de los recitadores de Kūfa lo recitaron: «تُوقَدُ», con tā’ en ḍamma, qāf sin geminación y dāl en raf‘, con el sentido de: se enciende la vidriera por su encendedor a partir de un árbol bendito, y al no mencionarse el agente se dijo «تُوقَدُ».
Y algunos de La Meca lo recitaron: «تَوَقّدُ», con tā’ abierta, qāf geminada y dāl en ḍamma, con el sentido de: la vidriera se enciende a partir de un árbol; luego se omitió una de las dos tā’ por bastar la restante.
Estas lecturas son cercanas en significado, aunque difieran en sus expresiones, pues si se describe la vidriera como encendiéndose o como que se encendió, es sabido el sentido: lo pretendido es que en ella se encendió el candil o que en ella se enciende el candil; pero orientaron la noticia a que describirla así es más cercano en el discurso y más comprensible para el oyente en cuanto a su sentido y propósito.
Siendo así, cualquiera de las lecturas que recite el recitador, acierta.
No obstante, la lectura que más me agrada recitar aquí es: «تَوَقّدَ», con tā’ abierta, qāf geminada y dāl abierta, con el sentido de describir el candil con el encenderse, pues el encenderse y el arder son, sin duda, de sus atributos, no de los de la vidriera.
Así, el sentido del discurso es:
Como una hornacina en la que hay un candil; el candil, de aceite de un árbol bendito, un olivo, ni oriental ni occidental.
Ya hemos mencionado antes parte de lo transmitido de algunos acerca de la discrepancia en esto; y mencionaremos el resto de lo que se nos presenta y que no hemos mencionado antes.
Algunos dijeron:
Solo se dijo de este árbol “ni oriental ni occidental” porque no es oriental solamente, de modo que el sol no lo alcance cuando se pone; más bien tiene su parte del sol por la mañana mientras está en el lado que da al oriente, y luego no tiene parte de él cuando se inclina hacia el occidente. Ni es occidental solamente, de modo que el sol lo alcance por la tarde cuando se inclina hacia el occidente, y no lo alcance por la mañana; sino que es oriental y occidental: el sol sale sobre él por la mañana y se pone sobre él, y el calor del sol lo baña por la mañana y por la tarde.
Dijeron:
Y cuando es así, su aceite es mejor.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Hannād,
dijo:
nos narró Abū al-Aḥwaṣ, de Simāk, de ‘Ikrima,
acerca de Su dicho:
«زَيْتُونَةٍ لا شَرْقِيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ», dijo:
No la cubre del sol ni montaña ni valle, cuando sale y cuando se pone.
Nos narró Ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró Ḥirmī b. ‘Umāra,
dijo:
nos narró Shu‘ba,
dijo:
me informó ‘Umāra, de ‘Ikrima,
acerca de Su dicho:
«لا شَرْقِيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ», dijo:
El árbol está en un lugar donde nada lo cubre del sol: sale sobre él y se pone sobre él.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
Mujāhid e Ibn ‘Abbās dijeron: «لا شَرْقِيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ»: es la que está en la ladera de la montaña, a la que alcanza la salida del sol y su puesta: cuando sale la alcanza y cuando se pone la alcanza.
Otros dijeron:
Más bien el sentido es: no es oriental ni occidental.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Sulaymān b. ‘Abd al-Jabbār,
dijo:
me narró Muḥammad b. al-Ṣalt,
dijo:
nos narró Abū Kudayna, de Qābūs, de su padre,
de Ibn ‘Abbās:
«لا شَرْقِيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ», dijo:
Es un árbol en medio de los árboles: no es del oriente ni del occidente.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo sobre Su dicho:
«زَيْتُونَةٍ لا شَرْقِيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ»: orientada hacia el Yemen y el Šām; ni oriental ni occidental.
Otros dijeron:
Este árbol no es de los árboles de este mundo.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. ‘Abd Allāh b. Bazī‘,
dijo:
nos narró Bishr b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró ‘Awf, de al-Ḥasan,
acerca de la palabra de Dios:
«لا شَرْقِيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ», dijo:
Por Dios, si estuviera en la tierra sería oriental u occidental; pero no es sino un ejemplo que Dios propuso para Su luz.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ‘Uthmān —es decir, Ibn al-Haytham—,
dijo:
nos narró ‘Awf, de al-Ḥasan,
acerca de la palabra de Dios:
«زَيْتُونَةٍ لا شَرْقِيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ», dijo:
Si este olivo estuviera en la tierra sería oriental u occidental; pero, por Dios, no está en la tierra: no es sino un ejemplo que Dios propuso para Su luz.
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos informó ‘Awf, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho:
«لا شَرْقِيّةٍ وَلا غَرْبِيّةٍ», dijo:
Este es un ejemplo que Dios propuso; si este árbol estuviera en el mundo, sería o bien oriental o bien occidental.
La opinión más acertada de estas en la interpretación es la de quien dijo:
Que es oriental y occidental; y dijo: el sentido del discurso es: no es oriental de modo que el sol le dé por la tarde sin la mañana; sino que el sol sale sobre ella y se pone sobre ella, por lo que es oriental y occidental.
Solo dijimos que esto es lo más adecuado al sentido del discurso porque Dios describió el aceite con el que se enciende este candil por su pureza y calidad; y si su árbol es oriental y occidental, su aceite, sin duda, es mejor, más puro y más luminoso.
Y Su dicho:
«يَكادُ زيْتُها يُضِيءُ», dice —exaltado sea Su recuerdo—: casi el aceite de este olivo alumbra por su pureza y la belleza de su luz.
«وَلَوْ لَمْ تَمْسَسْهُ نار», es decir:
¿cómo será si lo toca el fuego?
Y lo que se quiso con Su dicho:
«تُوقَدُ مِنْ شَجَرَة مُبارَكَةٍ» es que este Corán procede de Dios y que es Su palabra; así, hizo el ejemplo de él y el ejemplo de su proceder de Él como el del candil que se enciende a partir del árbol bendito que Su Majestad describió en esta aleya.
Y con Su dicho:
«يَكادُ زَيْتُها يُضِيءُ» se quiso decir: que las pruebas de Dios —exaltado sea Su recuerdo— casi, por su claridad y evidencia, iluminan a quien reflexiona sobre ellas y las considera, o se aparta de ellas y les da la espalda.
«وَلَوْ لَمْ تَمْسَسْهُ نارٌ», es decir:
Aunque Dios no les aumentara claridad y evidencia al hacer descender este Corán sobre ellos, llamándolos a Su unicidad; ¿cómo será cuando los llame con él y les recuerde Sus aleyas, añadiéndoles con ello una prueba a Sus pruebas anteriores contra ellos? Eso es, pues, una clarificación de Dios y luz sobre la clarificación, y la luz que ya les había puesto y establecido antes de su descenso.
Y Su dicho:
«نُورٌ عَلى نُورٍ» significa: el fuego sobre este aceite que casi alumbra aunque no lo toque el fuego.
Como:
Me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqā’ —todos—, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
«نُورٌ عَلى نُورٍ», dijo: el fuego sobre el aceite.
Dijo Abū Ja‘far:
Y para mí es como he mencionado: el ejemplo del Corán.
Y con Su dicho:
«نُورٌ عَلى نُورٍ» se quiere decir: este Corán es una luz de parte de Dios, que hizo descender a Su creación para que se iluminen con ella, sobre una luz: sobre las pruebas y la clarificación que ya les había establecido antes de la venida del Corán, al hacerlo descender, de aquello que indica la realidad de Su unicidad. Eso es, pues, una clarificación de Dios, y luz sobre la clarificación, y la luz que ya les había puesto y establecido antes de su descenso.
Y se transmitió de Zayd b. Aslam al respecto lo que:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó ‘Abd Allāh b. ‘Ayyāsh,
dijo:
Zayd b. Aslam dijo sobre Su dicho:
«نُورٌ عَلى نُورٍ»: se ilumina uno con otro, es decir, el Corán.
Y Su dicho:
«يَهْدِى اللّهُ لِنُورِهِ مَنْ يَشاءُ»: dice —exaltado sea Su recuerdo—: Dios concede el éxito para seguir Su luz —que es este Corán— a quien quiere de Sus siervos.
Y Su dicho:
«يَهْدِى اللّهُ لِنُورِهِ مَنْ يَشاءُ»: dice —exaltado sea Su recuerdo—: Dios concede el éxito para seguir Su luz —que es este Corán— a quien quiere de Sus siervos.
Y Su dicho:
«وَيَضْرِبُ اللّهُ الأمْثالَ للنّاسِ» significa: Dios propone ejemplos y semejanzas a la gente, como les propuso el ejemplo de este Corán en el corazón del creyente con el candil en la hornacina y el resto de lo que hay en esta aleya de ejemplos.
Y Su dicho:
«وَاللّهُ بِكُلّ شَيْءٍ عَلِيمٌ» significa:
Y Dios, respecto de proponer ejemplos y de todas las demás cosas, es poseedor de conocimiento.
Notas y Referencias
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