Los Creyentes
المؤمنون Al-Mu'minunVersículo (Español)
[23:60] aquellos que dan en caridad parte de lo que se les ha concedido, y aun así sienten temor en sus corazones porque saben que comparecerán ante su Señor,
Tafsir de At-Tabari
{وَٱلَّذِينَ يُؤۡتُونَ مَآ ءَاتَواْ وَّقُلُوبُهُمۡ وَجِلَةٌ أَنَّهُمۡ إِلَىٰ رَبِّهِمۡ رَٰجِعُونَ} (60)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَالّذِينَ يُؤْتُونَ مَآ آتَواْ وّقُلُوبُهُمْ وَجِلَةٌ أَنّهُمْ إِلَىَ رَبّهِمْ رَاجِعُونَ * أُوْلََئِكَ يُسَارِعُونَ فِي الْخَيْرَاتِ وَهُمْ لَهَا سَابِقُونَ }
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho:
«Y quienes dan lo que han dado»: es decir, quienes entregan a los destinatarios de la limosna lo que Dios les ha impuesto en sus bienes.
«Lo que han dado» significa: lo que les han entregado como limosna; y cumplen los derechos de Dios que pesan sobre sus bienes, entregándolos a quienes les corresponden.
«Y sus corazones están temerosos», dice: atemorizados por que han de retornar a su Señor, y que lo que han hecho de ello no les libre del castigo de Dios; por eso temen el retorno a Dios,
como dijo al-Ḥasan:
«En verdad, el creyente reúne beneficencia y temor reverente».
Y en el mismo sentido que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos contó Ibn Baššār,
dijo:
nos contó ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos contó Sufyān, de Ibn Abǧar, de un hombre,
de Ibn ʿUmar:
«Dan lo que han dado y sus corazones están temerosos», dijo: la limosna obligatoria (zakāt).
Me contó Muḥammad b. ʿUmāra,
dijo:
nos contó ʿUbayd Allāh b. Mūsā, dijo: nos informó Isrāʾīl, de Abī Yaḥyā,
de Muǧāhid:
«Y sus corazones están temerosos», dijo: el creyente gasta su riqueza mientras su corazón está temeroso.
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó al-Ḥusayn,
dijo: me contó Ḥaǧǧāǧ, de Abī al-Ašhab, de al-Ḥasan,
dijo:
«Dan lo que han dado y sus corazones están temerosos», dijo: realizan las obras de piedad que realizan, pero temen que eso no los libre del castigo de su Señor.
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
me contó Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ,
dijo:
Dijo Ibn ʿAbbās: «Dan lo que han dado y sus corazones están temerosos», dijo: el creyente gasta su riqueza y da limosna, mientras su corazón está temeroso de que ha de retornar a su Señor.
Me contó Yaʿqūb,
dijo:
nos contó Ibn ʿUlayya, de Yūnus,
de al-Ḥasan, que solía decir:
«En verdad, el creyente reúne beneficencia y temor reverente; y el hipócrita reúne maldad y seguridad».
Luego al-Ḥasan recitó:
«En verdad, quienes, por temor a su Señor, están sobrecogidos» hasta: «y sus corazones están temerosos de que han de retornar a su Señor»; y dijo: el hipócrita: «Se me ha dado esto solo por un conocimiento que tengo».
Nos contó Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos contó Yaḥyā b. Wāḍiḥ,
dijo:
nos contó al-Ḥusayn b. Wāqid, de Yazīd,
de ʿIkrima:
«Dan lo que han dado», dijo: dan lo que han dado.
«Y sus corazones están temerosos», dice: atemorizados.
Nos contó Ḫallād b. Aslam,
dijo:
nos contó al-Naḍr b. Šumayl,
dijo:
nos informó Isrāʾīl,
dijo:
nos informó Sālim al-Afṭas, de Saʿīd b. Ǧubayr,
acerca de Su dicho:
«Y quienes dan lo que han dado y sus corazones están temerosos», dijo: hacen lo que hacen sabiendo que han de llegar a la muerte, y ello forma parte de las buenas nuevas.
Nos contó Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos contó Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
«Dan lo que han dado y sus corazones están temerosos», dijo: dan lo que han dado y realizan el bien que realizan, mientras sus corazones están temerosos, asustados.
Nos contó al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda, con el mismo sentido.
Nos contó ʿAlī,
dijo:
me contó Muʿāwiya, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
«Y quienes vienen con lo que han venido y sus corazones están temerosos», dice: obran con temor.
Dijo:
me contó Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me contó mi padre,
dijo:
me contó mi tío,
dijo:
me contó mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
«Y quienes dan lo que han dado y sus corazones están temerosos», dijo: dan lo que han dado por pavor de Dios y por temor reverente de Dios.
Se me transmitió de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «Dan lo que han dado»: gastan lo que han gastado.
Me contó Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd: «Dan lo que han dado y sus corazones están temerosos», dijo: dan lo que han dado, gastan lo que han gastado y dan limosna de lo que han dado en limosna, mientras sus corazones están temerosos, por precaución ante la ira de Dios y el Fuego.
Y conforme a esta lectura —quiero decir, conforme a «Y quienes dan lo que han dado», tal como lo leyeron las ciudades—, así están los trazos de sus códices y así leemos nosotros, por el consenso de la autoridad de los recitadores sobre ello y por su conformidad con la escritura de los códices de los musulmanes.
Y se transmitió de ʿĀʾiša —Dios esté complacido con ella— acerca de ello, lo siguiente:
Nos lo contó Aḥmad b. Yūsuf,
dijo:
nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó ʿAlī b. Ṯābit, de Ṭalḥa b. ʿUmar, de Abī Ḫalf,
dijo:
Entré con ʿUbayd b. ʿUmayr donde ʿĀʾiša, y ʿUbayd le preguntó:
«¿Cómo leemos esta letra: “Y quienes dan lo que han dado”?»
Ella dijo:
«“Vienen con lo que han venido”».
Y es como si ella lo hubiera interpretado en el sentido de: quienes hacen las obras buenas que hacen, mientras están temerosos de Dios.
Y es como si ella lo hubiera interpretado en el sentido de:
quienes hacen las obras buenas que hacen, mientras están temerosos de Dios,
como lo que:
Nos contó Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos contó al-Ḥakam b. Bašīr,
dijo:
nos contó ʿUmar b. Qays, de ʿAbd al-Raḥmān b. Saʿīd b. Wahb al-Hamdānī, de Abī Ḥāzim, de Abī Hurayra,
dijo:
Dijo ʿĀʾiša: «¡Oh Mensajero de Dios!
“Y quienes vienen con lo que han venido y sus corazones están temerosos”,
¿es el que comete el pecado y está temeroso por ello?»
Él dijo:
«No; sino quien ayuna, ora y da limosna, mientras está temeroso».
Nos contó Abū Kurayb,
dijo:
nos contó Ibn Idrīs, de Mālik b. Miġwāl, de ʿAbd al-Raḥmān b. Saʿīd b. Wahb,
que ʿĀʾiša dijo:
Dije: «¡Oh Mensajero de Dios! “Quienes vienen con lo que han venido y sus corazones están temerosos”, ¿son ellos quienes pecan mientras están sobrecogidos, y ayunan mientras están sobrecogidos?»
Nos contó Abū Kurayb,
dijo:
nos contó Ibn Idrīs,
dijo:
nos contó Layṯ, de Muġīṯ, de un hombre de la gente de La Meca, de ʿĀʾiša,
dijo:
Ella dijo: «Dije: “¡Oh Mensajero de Dios! ‘Quienes vienen con lo que han venido y sus corazones están temerosos’”». Dijo: y mencionó algo semejante a esto.
Nos contó Sufyān b. Wakīʿ,
dijo:
nos contó mi padre, de Mālik b. Miġwāl, de ʿAbd al-Raḥmān b. Saʿīd,
de ʿĀʾiša, que ella dijo:
«¡Oh Mensajero de Dios! “Quienes vienen con lo que han venido y sus corazones están temerosos”, ¿es el hombre que fornica, roba y bebe vino?»
Él dijo:
«No, hija de Abū Bakr —o hija del Veraz—; sino que es el hombre que ayuna, ora y da limosna, y teme que no le sea aceptado».
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó al-Ḥusayn,
dijo:
me contó Ǧarīr, de Layṯ b. Abī Sulaym, y Hušaym de al-ʿAwwām b. Ḥawšab, ambos, de ʿĀʾiša,
que ella dijo:
Pregunté al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y él dijo:
«Hija de Abū Bakr —o hija del Veraz—: son quienes oran y temen que no les sea aceptado».
Y «que» en Su dicho: «que han de retornar a su Señor»: está en posición de acusativo,
porque el sentido del discurso es:
«y sus corazones están temerosos de que…»; y cuando se omitió «de»,
se enlazó el discurso con lo anterior, y por ello se puso en acusativo.
Y algunos decían:
está en posición de genitivo, aunque el regente no sea manifiesto.
Notas y Referencias
(No se generaron)