23

Los Creyentes

المؤمنون Al-Mu'minun
Aya 44

Versículo (Español)

[23:44] Envié a Mis Mensajeros unos tras otros. Cada comunidad a la que le llegaba su Mensajero, lo desmentía. Así que las destruí una tras otra e hice que se convirtieran en ejemplos. ¡Que sean destruidos los pueblos que se niegan a creer!

Tafsir de At-Tabari

{Luego enviamos a Nuestros mensajeros, uno tras otro. Cada vez que llegaba a una comunidad su mensajero, lo desmentían. Entonces hicimos que unos siguieran a otros, y los convertimos en relatos. ¡Lejos, pues, el pueblo que no cree!} (44) القول في تأويل قوله تعالى : { Luego enviamos a Nuestros mensajeros, uno tras otro. Cada vez que llegaba a una comunidad su mensajero, lo desmentían. Entonces hicimos que unos siguieran a otros, y los convertimos en relatos. ¡Lejos, pues, el pueblo que no creen! }

Dice —exaltado sea Su recuerdo—: Luego enviamos a las comunidades que hicimos surgir después de Zamūd a Nuestros mensajeros, uno tras otro; es decir: que unos seguían a otros, y unos venían tras las huellas de otros. Y procede de al-muwātara, y es un nombre colectivo semejante a «shay’» (“cosa”). No se dice: “me vino fulano tatrā”, como tampoco se dice: “me vino fulano muwātara”. Se declina con tanwīn y también sin tanwīn, y lleva yā’. Quien no le pone tanwīn, es fa‘lā de watartu; y quien dice «tatrā» da a entender que la yā’ es radical, como se dijo: mi‘zan con yā’, y ma‘zan, y buhmā / buhmā, y cosas semejantes: a veces se le aplica la declinación y a veces se omite. Quien la considera «fa‘lā», al detenerse en ella, señala hacia la kasra; y quien la considera un alif de flexión no la señala, porque el alif de flexión no admite kasra: no se dice “vi a Zaydā” señalando en ello hacia la kasra.

Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho acerca de su interpretación hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me contó ‘Alī, dijo: nos transmitió Abū Ṣāliḥ, dijo: nos transmitió Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās, sobre Su dicho: «Luego enviamos a Nuestros mensajeros, uno tras otro», dijo: “unos siguen a otros”.

Nos transmitió Muḥammad b. Sa‘d, dijo: me transmitió mi padre, dijo: me transmitió mi tío, dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās: «Luego enviamos a Nuestros mensajeros, uno tras otro», dijo: “unos tras las huellas de otros”.

Me contó Muḥammad b. ‘Amr, dijo: nos transmitió Abū ‘Āṣim, dijo: nos transmitió ‘Īsā. Y me contó al-Ḥārith, dijo: nos transmitió al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Warqā’, ambos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, sobre el dicho de Dios: «uno tras otro», dijo: “que unos siguen a otros”.

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid: «Luego enviamos a Nuestros mensajeros, uno tras otro», dijo: “unos siguen a otros”.

Me contó Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, sobre Su dicho: «Luego enviamos a Nuestros mensajeros, uno tras otro», dijo: “unos tras las huellas de otros; unos siguen a otros”.

Y discreparon los recitadores de las metrópolis en la lectura de ello: algunos recitadores de La Meca, algunos de Medina y algunos de Basora lo leyeron: «tatrān» con tanwīn. Y algunos de La Meca, algunos de Medina y la mayoría de los recitadores de Kufa lo recitaban: tatrā, dejando correr la yā’ conforme al patrón «fa‘lā». La opinión al respecto es que ambas son dos lecturas célebres y dos modalidades lingüísticas conocidas en el habla de los árabes con un mismo significado; de modo que, cualquiera de las dos que recite el recitador, acierta. No obstante, yo prefiero la lectura sin tanwīn, porque es la más elocuente de las dos modalidades y la más difundida.

Y Su dicho: «Cada vez que llegaba a una comunidad su mensajero, lo desmentían», significa: cada vez que llegaba a una comunidad de aquellas comunidades que hicimos surgir después de Zamūd su mensajero —a quien enviamos a ellos—, lo desmentían respecto de la verdad que les traía de Nuestra parte. Y Su dicho: «Entonces hicimos que unos siguieran a otros», significa: hicimos que algunas de esas comunidades siguieran a otras en la destrucción, y aniquilamos a unas tras otras. Y Su dicho: «y los convertimos en relatos», para la gente, y en ejemplo del que se habla; y también es posible que sea el plural de ḥadīth. Y sólo se dijo: «y los convertimos en relatos» porque fueron convertidos en relato y en ejemplo con el que se ejemplifica el mal; y no se dice en el bien: “lo convertí en relato” ni “en uḥdūtha”. Y Su dicho: «¡Lejos, pues, el pueblo que no cree!», significa: que Dios aleje a un pueblo que no cree en Dios ni da por veraz a Su mensajero.

Notas y Referencias

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