Los Creyentes
المؤمنون Al-Mu'minunVersículo (Español)
[23:100] para [creer en Ti y] realizar las obras buenas que no hice". Pero no se les dará otra oportunidad, pues son solo palabras [que no cumplirán]. Detrás de ellos habrá una barrera hasta que sean resucitados.
Tafsir de At-Tabari
{PARA QUE QUIZÁ HAGA UNA OBRA recta en aquello que dejé! ¡No! Ciertamente, no es sino una palabra que él pronuncia. Y detrás de ellos hay un barzaj hasta el día en que sean resucitados} (100)
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Hasta que, cuando a uno de ellos le llega la muerte, dice: “¡Señor mío, hacedme volver! * para que quizá haga una obra recta en aquello que dejé”. ¡No! Ciertamente, no es sino una palabra que él pronuncia. Y detrás de ellos hay un barzaj hasta el día en que sean resucitados}.
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
hasta que, cuando a uno de esos asociadores le llega la muerte y presencia el descenso del decreto de Dios sobre él,
dice, por la enormidad de lo que contempla de aquello a lo que se adelanta del castigo de Dios, arrepintiéndose por lo que se le pasó y anhelando por lo que antes descuidó de la obediencia a Dios, y pidiendo que se le conceda desistimiento:
“¡Señor mío, hacedme volver” a la vida mundanal, es decir: devolvedme a ella,
“para que quizá haga una obra recta”, esto es:
para que haga una obra recta en aquello que dejé antes de hoy de las obras, y lo eché a perder y fui negligente en ello.
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Abū Maʿshar,
dijo:
Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī solía recitarnos: “Hasta que, cuando a uno de ellos le llega la muerte, dice: ‘¡Señor mío, hacedme volver!’”. Dijo Muḥammad: “¿A qué cosa quiere? ¿A qué cosa aspira? ¿A amasar riqueza, o a plantar plantíos, o a edificar una construcción, o a abrir canales?”. Luego dice: “para que quizá haga una obra recta en aquello que dejé”. Dice el Compulsor: “¡No!”.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: “¡Señor mío, hacedme volver!”: esto es en la vida mundanal.
¿Acaso no ves que dice: “hasta que, cuando a uno de ellos le llega la muerte, dice”, cuando se corta la vida mundanal y presencia la Otra, antes de gustar la muerte?
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo a ʿĀʾisha:
«Cuando el creyente ve a los ángeles, le dicen: “¿Te devolvemos a la vida mundanal?”. Y él dice: “¿A la morada de las preocupaciones y las tristezas?”. Y dice: “Más bien, adelantadme hacia Dios”. En cuanto al incrédulo, se le dice: “¿Te devolvemos?”. Y él dice: “para que quizá haga una obra recta en aquello que dejé”».
. . . la aleya.
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿādh decir: nos informó ʿUbayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: “hasta que, cuando a uno de ellos le llega la muerte, dice: ‘¡Señor mío, hacedme volver!’”: es decir, la gente de la asociación.
Y se dijo: “¡Señor, hacedme volver!”, iniciándose el discurso con la interpelación a Dios —Exaltado sea—; luego se dijo: “hacedme volver”, pasando a la interpelación en plural, siendo Dios —Exaltado sea Su recuerdo— Uno. Y eso se hizo así porque la petición de esa gente de ser devueltos a la vida mundanal era, en realidad, dirigida a los ángeles que toman su alma, tal como mencionó Ibn Jurayj que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— lo dijo. Y el discurso se inició con la interpelación a Dios —Glorificado sea— porque a Él pidieron auxilio; luego volvieron a pedir a los ángeles el retorno y la devolución a la vida mundanal.
Y algunos gramáticos de Kufa solían decir:
se dijo así porque esto discurre conforme a la manera en que Dios se describe a Sí mismo en Su dicho: “Y ya te creé antes, cuando no eras nada”, en otro lugar del Corán; y esto se hizo correr conforme a aquello.
Y Su dicho: “¡No!”: dice —Exaltado sea Su recuerdo—: no es el asunto como dijo este asociador; no será devuelto a la vida mundanal ni será retornado a ella.
“Ciertamente, no es sino una palabra que él pronuncia”, esto es:
esta palabra —y es su dicho: “¡Señor mío, hacedme volver!”— es una palabra que él pronuncia; es decir: este asociador es quien la pronuncia.
Como:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho:
“¡No! Ciertamente, no es sino una palabra que él pronuncia”: necesariamente ha de decirla.
Y Su dicho: “Y detrás de ellos hay un barzaj”, esto es:
y delante de ellos hay una barrera que les impide el retorno —es decir, hasta el día en que sean resucitados de sus tumbas—, y ese es el Día de la Resurrección. Y el barzaj, la barrera y la prórroga son cercanos en el significado.
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās:
“Y detrás de ellos hay un barzaj hasta el día en que sean resucitados”: es decir, un plazo hasta un momento.
Nos contó Abū Kurayb,
dijo:
nos contó Ibn Yamān, de Ashʿath, de Jaʿfar, de Saʿīd,
acerca de Su dicho:
“Y detrás de ellos hay un barzaj”, dijo: lo que viene después de la muerte.
Me narró Abū Ḥumayd al-Ḥimṣī Aḥmad b. al-Mughīra,
dijo:
nos contó Abū Ḥaywa Shurayḥ b. Yazīd,
dijo:
nos contó Arṭāʾa, de Abū Yūsuf,
dijo:
salí con Abū Umāma en un cortejo fúnebre; y cuando fue colocado en su nicho,
Abū Umāma dijo:
“Este es un barzaj hasta el día en que sean resucitados”.
Nos contó Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos contó Yaḥyā b. Wāḍiḥ,
dijo:
nos contó Maṭar, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
“Y detrás de ellos hay un barzaj hasta el día en que sean resucitados”, dijo: lo que hay entre la muerte y la resurrección.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos contó Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos contó ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos contó al-Ḥasan,
dijo:
nos contó Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios:
“barzaj hasta el día en que sean resucitados”, dijo: un velo entre el muerto y el retorno a la vida mundanal.
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante.
Nos contó Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos contó Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
“Y detrás de ellos hay un barzaj hasta el día en que sean resucitados”, dijo: un barzaj: el resto de la vida mundanal.
Nos contó al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda, algo semejante.
Nos contó Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho:
“Y detrás de ellos hay un barzaj hasta el día en que sean resucitados”: el barzaj es lo que hay entre la muerte y la resurrección.
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿādh decir: nos informó ʿUbayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir: el barzaj: lo que hay entre la vida mundanal y la Otra.
Notas y Referencias
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