Los Creyentes
المؤمنون Al-Mu'minunVersículo (Español)
[23:101] Cuando se sople la trompeta [por segunda vez para dar comienzo al Día del Juicio, y todos sean resucitados], de nada les servirá el linaje, ni los parientes se preguntarán unos por otros.
Tafsir de At-Tabari
{Y cuando se sople en el Cuerno, no habrá entonces parentescos entre ellos, ni se preguntarán unos a otros} (101)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Y cuando se sople en el Cuerno, no habrá parentescos entre ellos ese día, ni se preguntarán unos a otros}.
Los intérpretes discreparon acerca del sentido de Su dicho: «Y cuando se sople en el Cuerno»: ¿a cuál de los dos soplos se refiere?
Unos dijeron: se refiere al primer soplo.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām ibn Salm,
dijo:
nos narró ʿAmr ibn Muṭarraf, de al-Minḥāl ibn ʿAmr, de Saʿīd ibn Jubayr:
que un hombre acudió a Ibn ʿAbbās y dijo:
«He oído a Dios decir: “no habrá parentescos entre ellos ese día...”, la aleya...
y en otra aleya dijo: “Y se volverán unos hacia otros preguntándose”. Eso es en el primer soplo: no quedará sobre la tierra cosa alguna (no habrá parentescos entre ellos ese día ni se preguntarán unos a otros[1]).
Pues cuando entren en el Paraíso, se volverán unos hacia otros preguntándose».
En cuanto a Su dicho: «Y se volverán unos hacia otros preguntándose».
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-Suddī,
acerca de Su dicho:
«Y cuando se sople en el Cuerno, no habrá parentescos entre ellos ese día, ni se preguntarán unos a otros», dijo: «en el primer soplo».
Nos narró ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
«no habrá parentescos entre ellos ese día, ni se preguntarán unos a otros»: eso es cuando se sople en el Cuerno, y no quedará vivo sino Dios.
Y «Y se volverán unos hacia otros preguntándose»: eso es cuando sean resucitados en el segundo soplo.
Dijo Abū Jaʿfar:
El sentido, según esta interpretación, es: cuando se sople en el Cuerno y queden fulminados quienes están en los cielos y quienes están en la tierra, salvo a quien Dios quiera, no habrá entonces parentescos por los que se mantengan vínculos, ni se preguntarán unos a otros, ni se visitarán, para preguntarse por sus estados y sus linajes.
Otros dijeron: más bien con ello se quiso decir el segundo soplo.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Faḍīl, de Hārūn ibn Abī Wakīʿ,
dijo:
oí a Zādhān decir: «Fui a ver a Ibn Masʿūd, y la gente se había reunido junto a él en su casa, y no pude conseguir asiento.
Dije: “¡Abū ʿAbd al-Raḥmān! ¿Por ser yo un hombre de los no árabes me menosprecias?”.
Dijo: “Acércate”. Dijo: Me acerqué, y no había entre él y yo nadie sentado.
Entonces dijo:
“Se tomará de la mano al siervo o a la sierva el Día de la Resurrección, sobre las cabezas de los primeros y los últimos,
dijo:
y un pregonero proclamará: ‘Sabed que este es Fulano hijo de Fulano; quien tenga contra él algún derecho, que venga a su derecho’.
Dijo:
Entonces la mujer se alegrará ese día de tener un derecho contra su hijo, o contra su padre, o contra su hermano, o contra su esposo: {no habrá parentescos entre ellos ese día, ni se preguntarán unos a otros}”.
Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró ʿĪsā ibn Yūnus, de Hārūn ibn ʿAntara, de Zādhān,
dijo:
oí a Ibn Masʿūd decir: “Se tomará al siervo o a la sierva el Día de la Resurrección, y se le hará erguir sobre las cabezas de los primeros y los últimos; luego un pregonero proclamará...”, y mencionó algo semejante,
y añadió:
Entonces el Señor —Bendito y Exaltado— dirá al siervo: ‘Entregad a estos sus derechos’. Él dirá: ‘¡Señor mío! El mundo ha perecido; ¿de dónde he de darles?’
Entonces dirá a los ángeles:
‘Tomad de sus obras buenas y dad a cada persona según la medida de su reclamación; y si le quedare un excedente del peso de un grano de mostaza, Dios se lo multiplicará hasta hacerlo entrar con ello en el Paraíso’.
Luego Ibn Masʿūd recitó:
{En verdad, Dios no injusticia el peso de una partícula; y si es una buena obra, la multiplica y concede de Su parte una recompensa inmensa}.
Y si fuera un siervo desdichado, los ángeles dirán: ‘¡Señor nuestro! Se han agotado sus buenas obras y quedan muchos reclamantes’.
Entonces dirá:
‘Tomad de sus malas obras y añadidlas a sus malas obras, y extendidle un documento hacia el Fuego’”.
Dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj: «{Y cuando se sople en el Cuerno, no habrá parentescos entre ellos ese día, ni se preguntarán unos a otros}», dijo: «no se preguntará a nadie ese día por parentesco alguno; no se preguntarán unos a otros, ni se le unirá por vínculo de consanguinidad».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Muḥammad ibn Kathīr, de Ḥafṣ ibn al-Mughīra, de Qatāda,
dijo:
«No hay nada más aborrecible para el ser humano el Día de la Resurrección que ver a quien detesta, por temor a que se le derrita en su favor algo (de derecho)».
Luego recitó:
{El día en que el hombre huya de su hermano, y de su madre y de su padre, y de su compañera y de sus hijos: cada cual de ellos tendrá ese día un asunto que le bastará}.
Dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró al-Ḥakam ibn Sinān, de Sadūs, el compañero de al-Sāʾirī, de Anas ibn Mālik,
dijo:
Dijo el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Cuando los moradores del Paraíso entren en el Paraíso y los moradores del Fuego en el Fuego,
un pregonero de entre los moradores del Trono proclamará:
‘¡Oh gente de agravios mutuos! Alcanzad (y saldad) vuestras injusticias y entrad en el Paraíso’».
Notas y Referencias
[1] En el original: «فلا أنْساب بَينَمْ يَومَئذ ولا يَيَساءلون».