La Peregrinación
الحج Al-HajjVersículo (Español)
[22:45] ¡Cuántas ciudades aniquilé porque eran injustas y opresoras! Quedaron reducidas a ruinas, sus pozos secos y sus castillos derrumbados.
Tafsir de At-Tabari
{فَكَأَيِّن مِّن قَرۡيَةٍ أَهۡلَكۡنَٰهَا وَهِيَ ظَالِمَةٞ فَهِيَ خَاوِيَةٌ عَلَىٰ عُرُوشِهَا وَبِئۡرٖ مُّعَطَّلَةٖ وَقَصۡرٖ مَّشِيدٍ} (45)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ فَكَأَيّن مّن قَرْيَةٍ أَهْلَكْنَاهَا وَهِيَ ظَالِمَةٌ فَهِيَ خَاوِيَةٌ عَلَىَ عُرُوشِهَا وَبِئْرٍ مّعَطّلَةٍ وَقَصْرٍ مّشِيدٍ }
Dice —glorificado sea Su recuerdo—:
Y cuántas, ¡oh Muhammad!, de ciudades hemos destruido, a cuyos habitantes aniquilamos mientras eran injustos; es decir: adoraban a otro distinto de Aquel a quien corresponde ser adorado, y desobedecían a quien no les es lícito desobedecer.
Y Su dicho:
{فَهِيَ خاوِيَةٌ عَلى عُرُوشِها} significa: perecieron sus gentes y quedó desierta; quedó vacía de sus moradores; se arruinó y se desplomó, cayendo sobre sus “arūš”, esto es, sobre sus edificaciones y sus techumbres.
Como:
Nos narró Abū Hišām al-Rifāʿī,
dijo:
nos narró Abū Ḫālid, de Ǧuwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk:
{فَهِيَ خاوِيَةٌ عَلى عُرُوشِها} dijo: su “ḫawāʾ” es: su ruina;
y sus “arūš”:
sus techumbres.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
{خاوِيَةٌ} dijo: arruinada, no hay en ella nadie.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda: lo mismo.
Y Su dicho:
{وَبِئْرٍ مُعَطّلَةٍ} significa —Exaltado sea—: y cuántas ciudades hemos destruido, y cuántos pozos hemos dejado abandonados, al extinguir a sus gentes y perecer quienes acudían a ellos; quedaron colmatados y sin uso, sin quien acuda a ellos ni quien beba de ellos. Y (también) cuántos palacios {مَشِيدٍ}: elevados, (construidos) con piedra y yeso, que han quedado vacíos de sus moradores por lo que hicimos gustar a sus gentes de Nuestro castigo a causa de la maldad de sus obras; perecieron, y permanecieron sus palacios enjalbegados, desiertos de ellos. Y “el pozo” y “el palacio” están en caso oblicuo por coordinación con “la ciudad”.
Y algunos gramáticos de Kufa decían:
ambos están coordinados con “los arūš”, por coordinación con ellos en caso oblicuo, aunque no resulte adecuado en ambos, dado que los “arūš” son las partes altas de las casas y el pozo está en la tierra, y lo mismo el palacio, pues la ciudad no quedó vacía sobre el palacio; pero se encadenó una cosa con otra, como en Su dicho:
{وَحُورٌ عِينٌ كأمْثالِ اللّؤْلُؤِ}.
Así, el sentido del discurso, según lo que dijo este que hemos mencionado, es: “Y cuántas ciudades hemos destruido mientras eran injustas, y quedaron vacías sobre sus arūš; y (había) para ellas un pozo abandonado y un palacio enjalbegado”; pero, como no había con “el pozo” un elemento que lo elevara ni un عامل que operase en él, se lo hizo seguir en la declinación a “los arūš”; y el sentido es el que he descrito.
Y en el mismo sentido que hemos dicho acerca de Su dicho:
{وَبِئْرٍ مُعَطّلَةٍ} hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de ʿAṭāʾ al-Ḫurāsānī,
de Ibn ʿAbbās:
{وَبِئْرٍ مُعَطّلَةٍ} dijo: la que ha sido dejada.
Y otro dijo:
no tiene gente.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
{وَبِئْرٍ مُعَطّلَةٍ} dijo: sus gentes la abandonaron, la dejaron.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda: lo mismo.
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {وَبِئْرٍ مُعَطّلَةٍ}: dijo: no tiene gente.
Y discreparon los intérpretes acerca del sentido de Su dicho:
{وَقَصْرٍ مَشِيدٍ}.
Unos dijeron: su sentido es: un palacio enyesado.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Maṭar b. Muḥammad al-Ḍabbī,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān b. Mahdī,
dijo:
nos narró Sufyān, de Hilāl b. Ḫabbāb, de ʿIkrima,
acerca de Su dicho:
{وَقَصْرٍ مَشِيدٍ} dijo: enyesado.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Yaḥyā b. Yamān, de Sufyān, de Hilāl b. Ḫabbāb, de ʿIkrima: lo mismo.
Me narró Muḥammad b. Ismāʿīl al-Aḥmasī,
dijo:
me narró Ġālib b. Fāʾid,
dijo:
nos narró Sufyān, de Hilāl b. Ḫabbāb, de ʿIkrima: lo mismo.
Me narró al-Ḥusayn b. Muḥammad al-ʿAnqazī,
dijo:
me narró mi padre, de Asbāṭ, de al-Suddī, de ʿIkrima,
acerca de Su dicho:
{وَقَصْرٍ مَشِيدٍ} dijo: enyesado.
Me narró Maṭar b. Muḥammad,
dijo:
nos narró Kaṯīr b. Hišām,
dijo:
nos narró Ǧaʿfar b. Burqān,
dijo:
iba caminando con ʿIkrima y vio un muro de ladrillo, enlucido;
puso su mano sobre él y dijo:
“Este es el ‘mašīd’ del que habló Dios”.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró ʿAbbād b. al-ʿAwwām, de Hilāl b. Ḫabbāb,
de ʿIkrima:
{وَقَصْرٍ مَشِيدٍ} dijo: el enyesado.
Dijo ʿIkrima:
y el yeso en Medina se llama “al-šīd”.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid:
{وَقَصْرٍ مَشِيدٍ} dijo: con al-qiṣṣa o con plata.
Me narró al-Ḥāriṯ,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid:
{وَقَصْرٍ مَشِيدٍ} dijo: con al-qiṣṣa, es decir, con yeso.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid: lo mismo.
Nos narró al-Ḥasan, nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ibn Ǧurayǧ, de ʿAṭāʾ,
acerca de Su dicho:
{وَقَصْرٍ مَشِيدٍ} dijo: enyesado.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq, de al-Ṯawrī, de Hilāl b. Ḫabbāb, de Saʿīd b. Ǧubayr,
acerca de Su dicho:
{وَقَصْرٍ مَشِيدٍ} dijo: enyesado. Así está en mi libro, de Saʿīd b. Ǧubayr.
Y otros dijeron:
antes bien, el sentido de ello es: un palacio elevado, alto.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
{وَقَصْرٍ مَشِيدٍ} dijo: sus gentes lo habían “šayyadūhu” y fortificado; luego perecieron y lo dejaron.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda: lo mismo.
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir,
acerca de Su dicho:
{وَقَصْرٍ مَشِيدٍ} que significa: alto.
Y la más acertada de las dos opiniones es:
la de quien dijo que por “mašīd” se entiende “enyesado”,
pues “al-šīd” en el habla de los árabes es el yeso mismo; y de ello es el dicho del poeta rajaz:
*** كحَبّةِ المَاءِ بينَ الطيّ والشّيدِ ***
Así, “al-mašīd” no es sino el participio pasivo derivado de “al-šīd”; y de ello es el dicho de Imruʾ al-Qays:
وتَيْماءَ لَمْ يَتْرُكْ بِها جِذْعَ نَخْلَةٍ *** وَلا أُطُما إلاّ مَشِيدا بِجَنْدَلِ
Con ello quiere decir:
excepto (lo que está) edificado con šīd y con ǧandal.
Y es posible que por “mašīd” se entienda:
lo cuya construcción ha sido elevada con šīd;
y entonces quienes dijeron:
por “mašīd” se entiende “alto”, se orientaron con ello hacia esta interpretación. Y de ello es el dicho de ʿAdī b. Zayd:
شادَهُ مَرْمَرا وَجَلّلَهُ كِلْ *** سا فللطّيْرِ فِي ذُرَاهُ وُكُورُ
Y algunos de la gente del saber, atendiendo a las hablas de los árabes, lo interpretaron con el sentido de “adornado con šīd”, a partir de “ašīduhu” (lo enyeso) cuando lo adornas con ello; y eso es cercano al sentido de quien dijo: “enyesado”.
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Notas y Referencias
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