22

La Peregrinación

الحج Al-Hajj
Aya 36

Versículo (Español)

[22:36] Establecí que [el sacrificio] de los ganados sea parte de los ritos de Dios, en ello hay un bien para ustedes. Mencionen el nombre de Dios sobre ellos cuando estén dispuestos en fila [para ser sacrificados]. Luego, cuando se desplomen sobre sus costados [sin vida], coman de ellos y den de comer al mendigo y al necesitado. Así los puse a su servicio para que sean agradecidos.

Tafsir de At-Tabari

{Y los camellos de sacrificio (al-budn) los hemos dispuesto para vosotros como parte de los ritos de Allah; en ellos hay para vosotros un bien. Mencionad, pues, el nombre de Allah sobre ellos, en pie y alineados; y cuando caigan sobre sus costados, comed de ellos y alimentad al que se contenta y al que se acerca. Así os los hemos sometido, para que quizá seáis agradecidos.} (36) El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—: {Y los camellos de sacrificio los hemos dispuesto para vosotros como parte de los ritos de Allah; en ellos hay para vosotros un bien. Mencionad, pues, el nombre de Allah sobre ellos, en pie y alineados; y cuando caigan sobre sus costados, comed de ellos y alimentad al que se contenta y al que se acerca. Así os los hemos sometido, para que quizá seáis agradecidos.}

Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: Y las budn, que es el plural de badanah; y a su singular se le dice también: badan; y cuando se dice badan puede admitir ser plural y singular, y la prueba de que eso se dice del singular es el dicho del rajaz:

«Sobre mí, cuando dominas los asuntos, *** ayuno de meses y votos que se han hecho obligatorios,

y el rapado de mi cabeza, completo, trenzado, *** y una badan, acorazada, abundante».

Y badan: es lo corpulento de toda cosa. Por eso se llamó a Imru’ al-Qays ibn al-Nu‘mān, dueño de al-Jawarnaq y as-Sadīr: al-badan, por su corpulencia y la flacidez de su carne; pues se dice: «ha engordado», engordando. Así, el sentido del discurso es: los camellos de gran tamaño, de cuerpos voluminosos, los hemos hecho para vosotros —¡oh gentes!— como parte de los ritos de Allah; es decir: como parte de los signos del mandato de Allah que os ordenó en los ritos de vuestra peregrinación, cuando los marcáis con collares, los cubrís y los señaláis; con ello se sabe y se reconoce que habéis hecho eso con camellos y vacunos. Como:

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Yaḥyā, de Ibn Jurayj, dijo: dijo ‘Aṭā’ acerca de: «Y las budn las hemos dispuesto para vosotros como parte de los ritos de Allah»: «la vaca y el camello».

Y Su palabra: «en ellos hay para vosotros un bien», significa: para vosotros hay en las budn un bien; y ese bien es la recompensa en la otra vida por degollarlas y dar limosna con ellas, y en esta vida: montarlas cuando se necesite montarlas.

Y en el mismo sentido que hemos dicho hablaron los especialistas de la interpretación. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad ibn ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, dijo: nos narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de la palabra de Allah: «en ellos hay para vosotros un bien», dijo: «recompensa y beneficios en las budn».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ‘Abd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm: «en ellos hay para vosotros un bien», dijo: «la leche y la monta cuando se necesita».

Nos narró ‘Abd al-Ḥamīd ibn Bayān, dijo: nos informó Isḥāq, de Sharīk, de Manṣūr, de Ibrāhīm: «en ellos hay para vosotros un bien», dijo: «si te ves forzado a tu badanah, la montas y bebes su leche».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Ibrāhīm: «en ellos hay para vosotros un bien»: quien necesite el lomo de la badanah, monta; y quien necesite su leche, bebe.

Y Su palabra: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāff», dice —Exaltado sea Su recuerdo—: mencionad el nombre de Allah sobre las budn cuando las degolléis, estando ṣawāff.

Los recitadores discreparon en la lectura de ello. La mayoría de los recitadores de las ciudades lo recitó: «ṣawāff» con el sentido de «alineadas», y su singular es: ṣāffah, pues se alinean sobre sus patas delanteras. Y se transmitió de al-Ḥasan, Mujāhid, Zayd ibn Aslam y otros con ellos, que lo recitaban: «ṣawāfīya» con yā’ en acusativo, con el sentido de: «consagradas a Allah, sin asociado en ellas, puras para Él». Y algunos lo recitaron: «ṣawāfin» suprimiendo la yā’ y con tanwīn en la letra, a la manera de: ‘awārin y ‘awādin. Y se transmitió de Ibn Mas‘ūd que lo recitaba: «ṣawāfinun» con el sentido de: «atadas».

Y lo correcto en la lectura, a mi juicio, es la lectura de quien lo recita con la fā’ intensificada y en acusativo, por el consenso de la prueba entre los recitadores sobre ello, con el sentido que hemos mencionado para quien lo recita así. Mención de quienes lo interpretaron según la interpretación de quien lo recitó con la fā’ intensificada y en acusativo:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Jābir ibn Nūḥ, de al-A‘mash, de Abī Ẓubyān, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su palabra: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāff», dijo: «Allāhu akbar, Allāhu akbar; ¡oh Allah!, de Ti y para Ti». Ṣawāff: en pie sobre tres patas. Se le dijo a Ibn ‘Abbās: «¿Qué hacemos con sus pieles?» Dijo: «dadlas en limosna y aprovechadlas».

Me narró Muḥammad ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Abd al-Ḥakam, dijo: nos narró Ayyūb ibn Suwayd, dijo: nos narró Sufyān, de al-A‘mash, de Abī Ẓubyān, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su palabra: «ṣawāff», dijo: «en pie». Dijo: «dice: Allāhu akbar, lā ilāha illā Allāh; ¡oh Allah!, de Ti y para Ti».

Me narró Muḥammad ibn al-Muthannā, dijo: nos narró Ibn Abī ‘Adī, de Shu‘bah, de Sulaymān, de Abī Ẓubyān, de Ibn ‘Abbās: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāff», dijo: «en pie sobre tres patas, con una atada, en el nombre de Allah: Allāhu akbar; ¡oh Allah!, de Ti y para Ti».

Me narró Ya‘qūb, dijo: nos narró Hushaym, dijo: nos informó Ḥuṣayn, de Mujāhid, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su palabra: «ṣawāff», dijo: «con una de sus manos atada». Dijo: «en pie sobre tres patas».

Me narró ‘Alī, dijo: nos narró ‘Abd Allāh, dijo: me narró Mu‘āwiyah, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su palabra: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāff», es decir: «en pie».

Me narró Muḥammad ibn Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās: Su palabra: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāff»; y ṣawāff es: que se ate una pata delantera estando en pie, y se las alinee sobre tres, y se las degüelle así.

Me narró Ya‘qūb, dijo: nos narró Hushaym, dijo: nos informó Ya‘lā ibn ‘Aṭā’, dijo: nos informó Bujayr ibn Sālim, dijo: vi a Ibn ‘Umar mientras degollaba su camello de sacrificio. Dijo: y dijo: «ṣawāff, como dijo Allah». Dijo: y lo degolló estando en pie, con una de sus manos atada.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ibn Idrīs, dijo: nos informó Layth, de Mujāhid, dijo: ṣawāff: «cuando se ata su pata y queda en pie sobre tres».

Dijo: nos narró Layth, de Mujāhid, acerca de Su palabra: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāff», dijo: «ṣawāff entre sus pezuñas».

Me narró Muḥammad ibn ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, dijo: nos narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: «ṣawāff», dijo: «en pie, alineadas sobre tres patas».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāff», dijo: «en pie, entre sus articulaciones».

Nos narró Ibn al-Barqī, dijo: nos narró Ibn Abī Maryam, dijo: nos informó Yaḥyā ibn Ayyūb, de Khālid ibn Yazīd, de Ibn Abī Hilāl, de Nāfi‘, de ‘Abd Allāh: que solía degollar las budn estando en pie, orientadas hacia la Casa, alineando sus manos con ataduras. Dijo: «Es lo que Allah mencionó: “mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāff”».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: me narró Jarīr, de Manṣūr, de un hombre, de Abī Ẓubyān, de Ibn ‘Abbās, dijo: le dije: «¿La palabra de Allah: “mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāff”?» Dijo: «cuando quieras degollar la badanah, degüéllala, y di: Allāhu akbar, lā ilāha illā Allāh; ¡oh Allah!, de Ti y para Ti; luego pronuncia el tasmiyah y degüéllala». Dije: «¿Y digo eso para la uḍḥiyah?» Dijo: «y para la uḍḥiyah».

Mención de quienes lo interpretaron según la interpretación de quien lo recitó: «ṣawāfīya» con yā’:

Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā’, dijo: nos narró al-Mu‘tamir, de su padre, de al-Ḥasan, que dijo: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāfīya». Dijo: «consagrando (con sinceridad)».

Dijo: nos narró Ibn Thawr, de Ma‘mar, dijo: dijo al-Ḥasan: «ṣawāfīya»: «puras».

Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos informó ‘Abd ar-Razzāq, dijo: nos informó Ma‘mar, dijo: dijo al-Ḥasan: «ṣawāfīya»: «puras para Allah».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ‘Abd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Qays ibn Muslim, de Shaqīq aḍ-Ḍabbī: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāfīya», dijo: «puras».

Dijo: nos narró ‘Abd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Ayman ibn Nābil, dijo: pregunté a Ṭāwūs acerca de Su palabra: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāfīya». Dijo: «con pureza (exclusivamente)».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su palabra: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāfīya». Dijo: «puras, sin asociado en ellas, como hacían los idólatras: hacían para Allah y para sus divinidades porciones “puras”, puras para Allah —Exaltado sea—».

Mención de quienes lo interpretaron según la interpretación de quien lo recitó: «ṣawāfin(a)»:

Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Ma‘mar, de Qatādah: en la lectura de Ibn Mas‘ūd: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāfin(a)»: es decir, «atadas, en pie».

Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos informó ‘Abd ar-Razzāq, dijo: nos informó Ma‘mar, de Qatādah: en la lectura de Ibn Mas‘ūd: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāfin(a)». Dijo: «es decir, atadas, en pie».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ‘Abd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, dijo: quien la recita: «ṣawāfin(a)», dijo: «atadas». Dijo: y quien la recita: «ṣawāff», dijo: «alinean sus patas delanteras».

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Mu‘ādh decir: nos informó ‘Ubayd, dijo: oí a aḍ-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su palabra: «mencionad el nombre de Allah sobre ellos, ṣawāff», es decir, ṣawāfin; y cuando se degüella la badanah se ata una mano, quedando sobre tres, y así se degüella.

Dijo Abū Ja‘far: ya ha precedido la exposición de cuál de estas opiniones es la más digna de preferencia en la interpretación de Su palabra: ṣawāff: las alineadas sobre sus patas delanteras, con una de sus patas atada.

Y Su palabra: «y cuando caigan sobre sus costados», significa: cuando caigan y sus costados se posen en la tierra tras el degüello, «comed de ellos»; y esto procede de su dicho: «el sol ha wajabat», cuando se pone y cae por ocultarse. Y de ello es el dicho de Aws ibn Ḥajar:

«¿Acaso no se eclipsaron el sol, la luna llena y las *** estrellas por el monte que ha caído?»

Con “el que ha caído” quiere decir: el que se ha desplomado.

Y en el mismo sentido que hemos dicho hablaron los especialistas de la interpretación. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad ibn ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, dijo: me narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: «y cuando caigan sobre sus costados»: «cayeron a la tierra».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salamah, de Ibn Isḥāq, acerca de Su palabra: «y cuando caigan sobre sus costados», dijo: «cuando se ha terminado y se ha degollado».

Me narró Muḥammad ibn ‘Umārah, dijo: nos narró ‘Ubayd Allāh ibn Mūsā, dijo: nos informó Isrā’īl, de Abī Yaḥyā, de Mujāhid: «y cuando caigan»: «se degolló».

Me narró Muḥammad ibn Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās: Su palabra: «y cuando caigan sobre sus costados», dijo: «cuando se degolló».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su palabra: «y cuando caigan sobre sus costados», dijo: «cuando mueran».

Y Su palabra: «comed de ellos»: su formulación es la de una orden, pero su sentido es el de la permisividad y la licencia. Allah dice: cuando se degüelle y caiga muerta tras el degüello, se os ha hecho lícito comer de ella, y no es una orden obligatoria.

E Ibrāhīm an-Nakha‘ī decía acerca de ello:

Nos narró Muḥammad ibn Bashshār, dijo: nos narró ‘Abd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm, dijo: «los idólatras no comían de sus sacrificios; se concedió licencia a los musulmanes, y comieron de ellos: quien quiera come y quien quiera no come».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Mu’ammal, dijo: nos narró Sufyān, de Ḥuṣayn, de Mujāhid, dijo: «si quiere come y si quiere no come; es como: “y cuando salgáis del estado de consagración, cazad”».

Me narró Muḥammad ibn Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās: «comed de ellos y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar», es decir: come de ello y alimenta.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Hushaym, dijo: nos informó Yūnus, de al-Ḥasan; y nos informó Mughīrah, de Ibrāhīm; y nos informó Ḥajjāj, de ‘Aṭā’; y nos informó Ḥuṣayn, de Mujāhid, acerca de Su palabra: «comed de ellos», dijo: «si quiere come y si quiere no come». Dijo Mujāhid: «es una licencia; es como Su palabra: “y cuando se haya cumplido la oración, dispersaos por la tierra”, y como Su palabra: “y cuando salgáis del estado de consagración, cazad”». Y Su palabra: «y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar», significa: alimentad de ello al qāni‘.

Los especialistas de la interpretación discreparon acerca de quién se entiende por qāni‘ y mu‘tar. Unos dijeron: qāni‘ es quien se contenta con lo que se le da o con lo que tiene y no pide; y mu‘tar: quien se te presenta para que lo alimentes con carne, sin pedir. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad ibn Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su palabra: «y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar», dijo: «el qāni‘: el que se basta con lo que le has dado, estando en su casa; y el mu‘tar: el que se te presenta y acude a ti para que lo alimentes con carne, sin pedir. Estos son aquellos a quienes se ordenó alimentar de las budn».

Me narró Ya‘qūb, dijo: nos narró Ibn ‘Ulayyah, de Layth, de Mujāhid, dijo: «el qāni‘: tu vecino, que se contenta con lo que le das; y el mu‘tar: el que se te presenta y no te pide».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó Abū Ṣakhr, de al-Quraẓī, que solía decir acerca de esta aleya: «y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar»: el qāni‘ es quien se contenta con algo poco y se satisface con ello; y el mu‘tar: el que pasa junto a ti sin pedir nada: ese es el mu‘tar.

Otros dijeron: qāni‘: quien se contenta con lo que tiene y no pide; y mu‘tar: quien acude a ti y te pide. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró ‘Alī, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Mu‘āwiyah, de ‘Alī ibn Abī Ṭalḥah, de Ibn ‘Abbās: Su palabra: «al qāni‘ y al mu‘tar», es decir: el qāni‘ es el recatado (que se abstiene de pedir), y el mu‘tar es el mendigo.

Nos narró Ibn Abī ash-Shawārib, dijo: nos narró ‘Abd al-Wāḥid, dijo: nos narró Khuṣayf, dijo: oí a Mujāhid decir: «el qāni‘: la gente de La Meca; y el mu‘tar: quien acude a ti y te pide».

Me narró Abū as-Sā’ib, dijo: nos narró ‘Aṭā’, de Khuṣayf, de Mujāhid, algo semejante.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Muslim ibn Ibrāhīm, dijo: me narró Ka‘b ibn Farrūkh, dijo: oí a Qatādah relatar, de ‘Ikrimah, acerca de Su palabra: «al qāni‘ y al mu‘tar», dijo: «el qāni‘: el que se sienta en su casa; y el mu‘tar: el que pide».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatādah, dijo: el qāni‘: el recatado que permanece sentado en su casa; y el mu‘tar: quien acude a ti y te pide.

Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Ma‘mar, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, dijo: «al qāni‘ y al mu‘tar»: el qāni‘: el que codicia lo que hay junto a ti sin pedírtelo; y el mu‘tar: quien acude a ti y te pide.

Me narró Naṣr ibn ‘Abd ar-Raḥmān, dijo: nos narró al-Muḥāribī, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid e Ibrāhīm, que dijeron: el qāni‘: el que permanece sentado en su casa; y el mu‘tar: el que te pide.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatādah, acerca del qāni‘ y el mu‘tar, dijo: el qāni‘: quien se contenta con lo que tiene en sus manos; y el mu‘tar: quien acude a ti; y ambos tienen un derecho sobre ti, ¡oh hijo de Adán!

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Mujāhid: «comed de ellos y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar», dijo: «el qāni‘ es quien se sienta en su casa; y el mu‘tar: quien acude a ti».

Otros dijeron: el qāni‘ es el mendigo, y el mu‘tar: quien acude a ti y no pide. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Yūnus, de al-Ḥasan, dijo: el qāni‘: «quien se dirige a ti y te pide»; y el mu‘tar: «quien se te presenta y no pide».

Nos narró Ibn al-Muthannā, dijo: nos narró Muḥammad ibn Ja‘far, dijo: nos narró Shu‘bah, de Manṣūr ibn Zādhān, de al-Ḥasan, acerca de esta aleya: «y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar», dijo: el qāni‘: «el que pide»; y el mu‘tar: «el que acude a ti». Dijo: y dijo al-Kalbī: el qāni‘: «el que te pide»; y el mu‘tar: «el que acude a ti, se presenta y no pide».

Me narró Naṣr ibn ‘Abd ar-Raḥmān al-Awdī, dijo: nos narró al-Muḥāribī, de Sufyān, de Yūnus, de al-Ḥasan, acerca de Su palabra: «y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar», dijo: el qāni‘: «el que te pide»; y el mu‘tar: «el que se te presenta».

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ibn Idrīs, de su padre, dijo: dijo Sa‘īd ibn Jubayr: el qāni‘: «el mendigo».

Me narró Muḥammad ibn Ismā‘īl al-Aḥmasī, dijo: me narró Ghālib, dijo: me narró Sharīk, de Furāt al-Qazzāz, de Sa‘īd ibn Jubayr, acerca de Su palabra: «al qāni‘», dijo: «es el mendigo». Luego dijo: «¿Acaso no has oído el dicho de ash-Shammākh?»

«La riqueza del hombre lo endereza y lo hace suficiente: *** sus carencias son más castas que el pedir».

Dijo: «es decir: del pedir».

Me narró Ya‘qūb, dijo: nos narró Ibn ‘Ulayyah, dijo: nos informó Yūnus, de al-Ḥasan, que dijo acerca de Su palabra: «y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar»: el qāni‘: «quien se dirige a ti y te pide»; y el mu‘tar: «quien se te muestra y se te presenta, sin pedir».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Hishām, dijo: nos informaron Manṣūr y Yūnus, de al-Ḥasan, dijo: el qāni‘: «el mendigo»; y el mu‘tar: «quien se presenta y no pide».

Nos narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó ‘Abd Allāh ibn ‘Ayyāsh, dijo: dijo Zayd ibn Aslam: el qāni‘: «quien pide a la gente».

Otros dijeron: el qāni‘: el vecino, y el mu‘tar: quien acude a ti de entre la gente. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ibn Idrīs, dijo: oí a Layth, de Mujāhid, dijo: el qāni‘: «tu vecino, aunque sea rico»; y el mu‘tar: «quien acude a ti».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, de ‘Anbasah, de Ibn Abī Najīḥ, dijo: dijo Mujāhid, acerca de Su palabra: «y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar»: el qāni‘: «tu vecino rico»; y el mu‘tar: «quien acude a ti de entre la gente».

Me narró Ya‘qūb, dijo: nos narró Hushaym, dijo: nos informó Mughīrah, de Ibrāhīm, acerca de Su palabra: «y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar», que dijo: «uno de ellos es el mendigo y el otro el vecino».

Otros dijeron: el qāni‘: el que ronda (ṭawwāf), y el mu‘tar: el amigo visitante. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Abd al-Ḥakam, dijo: me narraron mi padre y Shu‘ayb ibn al-Layth, de al-Layth, de Khālid ibn Yazīd, de Ibn Abī Hilāl, dijo: dijo Zayd ibn Aslam, acerca de la palabra de Allah —Exaltado sea—: «al qāni‘ y al mu‘tar»: el qāni‘ es «el pobre que ronda»; y el mu‘tar: «el amigo y el débil que visita».

Otros dijeron: el qāni‘: el codicioso, y el mu‘tar: quien se acerca a las budn. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad ibn ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, dijo: nos narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su palabra: «al qāni‘», dijo: «el codicioso»; y el mu‘tar: «quien se acerca a las budn, sea rico o pobre».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, dijo: me informó ‘Umar ibn ‘Aṭā’, de ‘Ikrimah, dijo: el qāni‘: «el codicioso».

Otros dijeron: el qāni‘: el indigente, y el mu‘tar: quien se presenta por la carne. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su palabra: «y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar», dijo: el qāni‘: «el indigente»; y el mu‘tar: «quien acude a la gente por su carne, sin estar necesitado, y sin tener sacrificio; viene a la gente por su carne; y el miserable pobre: es el qāni‘».

Y otros dijeron:

Nos lo narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ‘Abd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Furāt, de Sa‘īd ibn Jubayr, dijo: el qāni‘: «el que pide»; y el mu‘tar: «quien acude a ti».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ‘Abd ar-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Yūnus, de al-Ḥasan, algo semejante.

Dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm y Mujāhid: «al qāni‘ y al mu‘tar»: el qāni‘: «el que permanece sentado en su casa»; y el mu‘tar: «quien se te presenta».

Y la opinión más correcta de estas es la de quien dijo: que por qāni‘ se entiende el mendigo; porque si por qāni‘ en este lugar se entendiera quien se basta con lo que tiene y se considera suficiente con ello, se habría dicho: «y alimentad al que se contenta y al mendigo», y no se habría dicho: «y alimentad al qāni‘ y al mu‘tar». Y en el encadenamiento de ello con Su palabra: «y el mu‘tar» hay una prueba clara de que por qāni‘ se entiende el mendigo, por el dicho de ellos: «fulano qana‘a a fulano», con el sentido de «le pidió y se humilló ante él»; él «yaqna‘u», «qunū‘an». Y de ello es el dicho de Labīd:

«Y me dio el señor en el tiempo de su pobreza, *** cuando dijo: mira mi necesidad y mi pedir».

En cuanto al qāni‘ con el sentido de quien se basta, es de «qani‘tu» (con kasrah en la nūn): «uqni‘u», «qanā‘atan», «qan‘an» y «qan‘ānā». Y en cuanto al mu‘tar: es quien viene a ti como mu‘tar contigo para que le des y lo alimentes.

Y Su palabra: «Así los hemos sometido para vosotros», significa: así hemos sometido las budn para vosotros —¡oh gentes!—, «para que quizá seáis agradecidos», es decir: para que me agradezcáis por haberlas sometido para vosotros.

Notas y Referencias

(No se generaron)