Los Profetas
الأنبياء Al-AnbiyaVersículo (Español)
[21:97] La promesa de la verdad se acerca. Cuando llegue, la mirada de los que se negaron a creer quedará fija [y exclamarán:] "¡Ay de nosotros! Fuimos indiferentes a esta realidad y fuimos de los malhechores".
Tafsir de At-Tabari
{وَٱقۡتَرَبَ ٱلۡوَعۡدُ ٱلۡحَقُّ فَإِذَا هِيَ شَٰخِصَةٌ أَبۡصَٰرُ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ يَٰوَيۡلَنَا قَدۡ كُنَّا فِي غَفۡلَةٖ مِّنۡ هَٰذَا بَلۡ كُنَّا ظَٰلِمِينَ} (97)
Dicho acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَاقْتَرَبَ الْوَعْدُ الْحَقّ فَإِذَا هِيَ شَاخِصَةٌ أَبْصَارُ الّذِينَ كَفَرُواْ يَوَيْلَنَا قَدْ كُنّا فِي غَفْلَةٍ مّنْ هََذَا بَلْ كُنّا ظَالِمِينَ }
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
hasta que, cuando sean abiertos Ya’ŷūŷ y Ma’ŷūŷ, se habrá acercado la promesa verdadera; y esa es la promesa de Dios con la que prometió a Sus siervos que los resucitaría de sus tumbas para la retribución, la recompensa y el castigo; y, sin duda, es verdadera, tal como dijo —Glorificado sea—.
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró al-Ḥakam b. Bašīr,
dijo:
nos narró ‘Amr —es decir, Ibn Qays—,
dijo:
nos narró Ḥudhayfa: si un hombre engendrara un potro después de la salida de Ya’ŷūŷ y Ma’ŷūŷ, no lo montaría hasta que se establezca la Resurrección.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
a propósito de Su dicho:
وَاقْتَرَبَ الوَعْد الحَقّ, dijo: se les ha acercado el Día de la Resurrección.
Y la wāw en Su dicho:
وَاقْتَرَب الْوَعْدُ الحَقّ es sobreañadida;
y el sentido del discurso es:
hasta que, cuando sean abiertos Ya’ŷūŷ y Ma’ŷūŷ, se habrá acercado la promesa verdadera.
Y esto es semejante a Su dicho:
فَلَمّا أسْلَما وَتَلّهُ للجَبِينِ وَنادَيناهُ, cuyo sentido es: «lo llamamos», sin wāw,
tal como dijo Imru’ al-Qays:
فَلَمّا أجَزْنا ساحَة الحَيّ وانْتَحَى *** بِنا بَطْنُ خَبْتٍ ذي حِقافٍ عَقَنْقَلِ
quiere decir:
«cuando atravesamos el recinto del campamento, se desvió con nosotros…».
Y Su dicho:
فإذَا هِيَ شاخِصَةٌ أبْصَارُ الّذِينَ كَفَرُوا: en cuanto al «hiya» de Su dicho «fa-idhā hiya», tiene dos posibilidades: una, que sea una alusión a las miradas, y que «las miradas» explícitas sean una aclaración de ello,
tal como dijo el poeta:
لَعَمْرُو أبِيها لا تَقُولُ ظَعِينَتي *** ألا فَرّ عَنّي مالكُ بن أبي كَعْبِ
pues aludió a la «ẓa‘īna» en «la‘amru abīhā», y luego la explicitó;
y entonces la interpretación del discurso sería:
«y he aquí que las miradas están fijas: las miradas de quienes descreyeron».
La segunda:
que sea un elemento de apoyo (ʿimād), tal como dijo —Glorificado sea—: فإنّها لا تَعْمَى الأبْصَارُ, y como el dicho del poeta:
*** فَهَلْ هُوَ مَرْفُوعٌ بِما هَهُنا رأْسْ ***
Y Su dicho:
يا وَيْلَنا قَدْ كُنّا فِي غَفْلَةٍ مِنْ هَذَا. Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: cuando las miradas de quienes descreyeron se queden fijas ante la llegada de la promesa verdadera, por sus terrores, y el establecimiento de la Hora con sus realidades, dirán:
«¡Ay de nosotros! Antes de este momento, en la vida mundanal, estábamos en desatención respecto de esto que vemos, presenciamos y que nos ha sobrevenido como una enorme calamidad».
En el discurso hay una elipsis: se ha omitido algo cuya mención se dejó por bastar la indicación de lo mencionado para señalarlo; y ello es «dicen», a partir de Su dicho: فإذَا هِيَ شاخصَةٌ أبْصَارُ الّذِينَ كَفَرُوا, [es decir:] «dicen: ¡ay de nosotros!».
Y Su dicho:
بَلْ كُنّا ظالِمِينَ: informa acerca de lo que dirán quienes descreyeron en Dios aquel día: no hacíamos para este día aquello que nos librara de sus severidades; antes bien, éramos injustos por nuestra desobediencia a nuestro Señor y nuestra obediencia a Iblīs y a sus huestes en la adoración de otro distinto de Dios —Poderoso y Majestuoso—.
Notas y Referencias
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