21

Los Profetas

الأنبياء Al-Anbiya
Aya 95

Versículo (Español)

[21:95] Es imposible que [los habitantes de] una ciudad que haya destruido fueran a arrepentirse [ni podrán volver a este mundo].

Tafsir de At-Tabari

{Y es ilícito para una ciudad que hemos destruido que ellos no regresen} (95) La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Y es ilícito para una ciudad que hemos destruido que ellos no regresen}.

Los recitadores discreparon respecto de la lectura de Su dicho: «وَحَرَامٌ». La leyeron la mayoría de los recitadores de la gente de Kufa: «وَحِرْمٌ», con kasra en la ḥā’. Y la leyó la mayoría de los recitadores de la gente de Medina y de Basora: «وَحَرَامٌ», con fatḥa en la ḥā’ y en la alif.

Y lo correcto en esto es que ambas son dos lecturas conocidas, concordes en el sentido y no divergentes en él; pues ciertamente «الحِرْم» es «الحرام» y «الحرام» es «الحِرْم», del mismo modo que «الحلّ» es «الحلال» y «الحلال» es «الحلّ». Así, cualquiera de las dos que recite el recitador, acierta. E Ibn ʿAbbās lo recitaba: «وَحِرْمٌ», con la interpretación de: determinación.

Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, de Abū al-Muʿallā, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: que él la recitaba: «وحِرْمَ على قرية». Dijo: Entonces dije a Saʿīd: ¿qué cosa es «ḥurm»? Dijo: Determinación.

Nos narró Muḥammad b. al-Muthannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Jaʿfar, dijo: nos narró Shuʿba, de Abū al-Muʿallā, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: que él la recitaba: «وحِرْمٌ عَلى قَرْيَةٍ». Dije a Abū al-Muʿallā: ¿qué es «al-ḥurm»? Dijo: Determinación respecto de ella.

Nos narró Ibn al-Muthannā, dijo: nos narró ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Dāwūd, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās: que él recitaba esta aleya: «وَحِرْمٌ عَلى قَرْيَةٍ أهْلَكْناها أنّهُمْ لا يَرْجِعُونَ»; de ellos no regresará nadie que regrese, ni se arrepentirá de ellos nadie que se arrepienta.

Nos narró Ibn al-Muthannā, dijo: nos narró ʿAbd al-Wahhāb, dijo: nos narró Dāwūd, de ʿIkrima, dijo: «وَحَرَامٌ عَلى قَرْيَةٍ أهْلَكْناها أنّهُمْ لا يَرْجِعُونَ»; dijo: no habría de regresar de ellos nadie que regrese; eso les está vedado.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró ʿĪsā b. Farqad, dijo: nos narró Jābir al-Juʿfī, dijo: pregunté a Abū Jaʿfar acerca del retorno, y recitó esta aleya: «وَحَرَامٌ عَلى قَرْيَةٍ أهْلَكْناها أنّهُمْ لا يَرْجِعُونَ».

Así, como si Abū Jaʿfar hubiera orientado la interpretación de ello a que significa: «Y es ilícito para los habitantes de una ciudad —a quienes hemos hecho perecer— que regresen a la vida mundanal». Pero lo que dijo ʿIkrima al respecto es, a mi juicio, lo más digno de ser lo correcto. Ello porque Dios —Exaltado sea— informó acerca de que la gente se dividió en su religión, aquella con la que fueron enviados a ellos los mensajeros; luego informó acerca de Su proceder con quien obró conforme a lo que Sus mensajeros lo llamaron: creer en Él y obrar en obediencia Suya. Después hizo seguir a ello Su dicho: «وَحَرامٌ عَلى قَرْيَةٍ أهْلَكْناها أنّهُمْ لا يَرْجِعُونَ». Así, que sea una noticia acerca de Su proceder con quien rehusó responder a Sus mensajeros, obró en desobediencia Suya y descreyó de Él, es más apropiado, para que sea una aclaración del estado de la otra ciudad que no obró las buenas obras y descreyó de Él.

Y si ello es así, la interpretación del discurso es: Vedado está para los habitantes de una ciudad a quienes destruimos por haber sellado sus corazones y puesto sello sobre sus oídos y sus vistas —cuando se apartaron de Nuestro camino y descreyeron de Nuestras aleyas— que se arrepientan y vuelvan al creer en Nosotros, a seguir Nuestra orden y a obrar en obediencia Nuestra. Y dado que esa es la interpretación del dicho de Dios: «وَحِرْمٌ», y «determinación», conforme a lo que dijo Saʿīd, no sería «لا» en Su dicho: «أنّهُمْ لا يَرْجِعُونَ» un mero elemento expletivo, sino que sería con sentido de negación; y el sentido del discurso sería: Y una determinación por Nuestra parte respecto de una ciudad que destruimos: que no regresen de su incredulidad. Y del mismo modo, si el sentido de Su dicho: «وَحَرَمٌ» es: lo hacemos obligatorio. Y algunos han pretendido que en este lugar es expletivo; entonces el sentido del discurso sería: Y es ilícito para una ciudad que hemos destruido que regresen. Pero los especialistas en interpretación que hemos mencionado eran más conocedores del sentido de ello que él.

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Notas y Referencias

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