21

Los Profetas

الأنبياء Al-Anbiya
Aya 37

Versículo (Español)

[21:37] El ser humano es impaciente por naturaleza. Ya les mostraré Mi castigo, así que no pidan que se adelante.

Tafsir de At-Tabari

{Ha sido creado el ser humano de prisa. Pronto os mostraré Mis signos; no Me pidáis, pues, que Me apresure.} (37) El dicho acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Ha sido creado el ser humano de prisa. Pronto os mostraré Mis signos; no Me pidáis, pues, que Me apresure. * Y dicen: «¿Cuándo será esta promesa, si decís la verdad?»}

Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: «Ha sido creado el ser humano», es decir, Adán, «de prisa».

Los exégetas discreparon acerca de su interpretación. Unos dijeron: Su sentido es: fue hecho, en su constitución y creación, a partir de la prisa; es decir, sobre la prisa y con precipitación. Se menciona a quienes dijeron esto:

Nos transmitió Abū Kurayb; dijo: nos transmitió Ibn Yamān, de Ašʿaṯ, de Ǧaʿfar, de Saʿīd, acerca de Su dicho: «Ha sido creado el ser humano de prisa», dijo: cuando se insufló en él el espíritu hasta sus rodillas, fue a incorporarse; y dijo Dios: «Ha sido creado el ser humano de prisa».

Nos transmitió Mūsà; dijo: nos transmitió ʿAmr; dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, dijo: cuando se insufló en él —es decir, en Adán— el espíritu, y entró en su cabeza, estornudó; y los ángeles dijeron: «Di: “Alabado sea Dios”», y él dijo: «Alabado sea Dios». Entonces Dios le dijo: «Tu Señor tenga misericordia de ti». Y cuando el espíritu entró en sus ojos, miró los frutos del Paraíso; y cuando entró en su vientre, deseó la comida; y se abalanzó, antes de que el espíritu alcanzara sus pies, apresurado hacia los frutos del Paraíso. Eso es cuando dice: «Ha sido creado el ser humano de prisa», es decir: el ser humano fue creado apresurado.

Nos transmitió Ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos transmitió Ibn Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda: «Ha sido creado el ser humano de prisa», dijo: fue creado apresurado.

Otros dijeron: Su sentido es: el ser humano fue creado de prisa, esto es, a partir de una prontitud en la creación de Dios y con rapidez, con precipitación. Y dijeron: Dios lo creó al final del día del viernes, antes de la puesta del sol, con premura en su creación antes de que esta se ocultara. Se menciona a quienes dijeron esto:

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim; dijo: nos transmitió ʿĪsà; y me transmitió al-Ḥāriṯ; dijo: nos transmitió al-Ḥasan; dijo: nos transmitió Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de la palabra de Dios: «Ha sido creado el ser humano de prisa», dijo: es la expresión de Adán cuando fue creado después de toda cosa, al final del día en el día en que fue creada la creación; y cuando el espíritu dio vida a sus ojos, su lengua y su cabeza, sin haber alcanzado su parte inferior, dijo: «¡Señor mío! Apresura mi creación antes de la puesta del sol».

Me transmitió al-Ḥāriṯ; dijo: nos transmitió al-Ḥasan; dijo: nos transmitió Warqāʾ, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, su semejante.

Nos transmitió al-Qāsim; dijo: nos transmitió al-Ḥusayn; dijo: me transmitió Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ; dijo: Muǧāhid dijo: «Ha sido creado el ser humano de prisa»: lo dijo Adán cuando fue creado después de toda cosa; luego mencionó algo semejante, salvo que dijo en su relato: «Apresura mi creación, pues el sol ya se ha puesto».

Me transmitió Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: Ibn Zayd dijo, acerca de Su dicho: «Ha sido creado el ser humano de prisa», dijo: Adán fue creado con premura al final de aquel día de esos dos días —se refiere al viernes—; lo creó con premura y lo hizo apresurado.

Y dijo uno de los gramáticos de Basora, de quienes sostuvieron algo semejante: Solo dijo: «Ha sido creado el ser humano de prisa», queriendo decir que lo creó a partir de una prontitud del asunto, porque dijo: «Nuestro dicho a una cosa, cuando la queremos, es decirle: “Sé”, y es». Dijo: esa es la prisa. Y Su dicho: «No Me pidáis, pues, que Me apresure: pronto os mostraré Mis signos».

Según la opinión del autor de esta tesis, sería necesario que toda creación de Dios hubiera sido creada con prisa, pues todo ello fue creado con el “sé” y fue.

Siendo así, ¿cuál es el sentido de particularizar al ser humano mencionando que fue creado de prisa, excluyendo a todas las cosas, cuando todas han sido creadas de prisa? Y en que Dios —Exaltado sea Su recuerdo— particularice al ser humano con ello hay una prueba evidente de que la interpretación no es la que dijo el autor de esa tesis.

Otros de ellos dijeron: Esto es de lo invertido; en realidad, la prisa fue creada del ser humano, y la precipitación fue creada del ser humano. Y dijeron: Eso es como Su dicho: «Ciertamente, sus llaves harían inclinarse a una banda de hombres fuertes»; en realidad es: la banda se inclinaría por ellas, pesadamente. Y dijeron: Esto y lo semejante a ello es abundante y conocido en el habla de los árabes. Dijeron: Y solo habló a la gente con lo que entienden. Dijeron: Y eso es como su decir: «presenté la camella», y como su decir: «cuando sale al-šiʿrā y se yergue el palo sobre el camaleón», es decir: se yergue el camaleón sobre el palo, como dijo el poeta:

«Y montas caballos sin tregua entre ellos *** y sufren las lanzas por los príncipes rojos»

Y como dijo Ibn Muqbil:

«Descubrí mi mano del jubón, tomándolo *** solo, arrastrado sobre las manos de los rescatadores»

Quiere decir: descubrí el jubón de mi mano; y cosas semejantes de lo invertido. Y en el consenso de los exégetas en contra de esta opinión hay suficiencia que dispensa de aportar otras pruebas de su invalidez.

Dijo Abū Ǧaʿfar: Lo correcto, en nuestra opinión, acerca de la interpretación de ello es lo que hemos mencionado de quienes dijeron que su sentido es: el ser humano fue creado de prisa en su creación, es decir, con premura y rapidez en ello. Y se dijo así porque se apresuró su creación antes de la puesta del sol, en la última hora del día del viernes; y en ese momento se insufló en él el espíritu.

Y solo dijimos que la más correcta de las opiniones que hemos mencionado es esta, por la indicación de Su dicho —Exaltado sea—: «Pronto os mostraré Mis signos; no Me pidáis, pues, que Me apresure», hacia ello; y porque Abū Kurayb:

nos transmitió; dijo: nos transmitió Ibn Idrīs; dijo: nos informó Muḥammad b. ʿAmr, de Abū Salama, de Abū Hurayra, que dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «En el viernes hay una hora» —y la minimizaba—, dijo: «no coincide con ella un siervo musulmán que pida a Dios en ella un bien, sin que Dios se lo conceda». Entonces ʿAbd Allāh b. Salām dijo: «Ya sé cuál es esa hora: es la última de las horas del día del viernes». Dijo Dios: «Ha sido creado el ser humano de prisa. Pronto os mostraré Mis signos; no Me pidáis, pues, que Me apresure».

Nos transmitió Abū Kurayb; dijo: nos transmitieron al-Muḥāribī, ʿAbda b. Sulaymān y Asīr b. ʿAmr, de Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos transmitió Abū Salama, de Abū Hurayra, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, con un sentido semejante; y mencionó las palabras de ʿAbd Allāh b. Salām de manera semejante.

Así, la interpretación del discurso —si lo correcto en su interpretación es lo que hemos dicho, con aquello por lo que hemos aducido prueba— es: «Ha sido creado el ser humano de prisa», y por eso apremia a su Señor con el castigo. «Pronto os mostraré Mis signos; no Me pidáis, pues, que Me apresure», ¡oh vosotros que apremiáis a vuestro Señor con los signos, los que decís a nuestro Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Más bien es un poeta; que nos traiga un signo como fueron enviados los primeros»! Mis signos, tal como los mostré a las comunidades anteriores a vosotros, a las que destruimos por desmentir a los mensajeros cuando les llegaron los signos: «no Me pidáis, pues, que Me apresure», es decir: no apremiéis a vuestro Señor, pues ciertamente os los traeremos y os los mostraremos.

Los recitadores discreparon en la lectura de Su dicho: «Ha sido creado el ser humano de prisa». La mayoría de los recitadores de las ciudades lo recitó: «ḫuliqa al-insān min ʿaǧal», con ḍamma en la ḫāʾ, según el modo de lo que no nombra a su agente. Y lo recitó Ḥumayd al-Aʿraǧ: «ḫalaqa», con fatḥa, con el sentido de: Dios creó al ser humano. Y la lectura sobre la que están los recitadores de las ciudades es la lectura cuya discrepancia no me es lícito admitir.

Notas y Referencias

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