Los Profetas
الأنبياء Al-AnbiyaVersículo (Español)
[21:105] Ya mencioné anteriormente en las Escrituras Reveladas como lo había hecho en la Tabla Protegida, que la Tierra será heredada por Mis siervos justos.
Tafsir de At-Tabari
{وَلَقَدۡ كَتَبۡنَا فِي ٱلزَّبُورِ مِنۢ بَعۡدِ ٱلذِّكۡرِ أَنَّ ٱلۡأَرۡضَ يَرِثُهَا عِبَادِيَ ٱلصَّـٰلِحُونَ} (105)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَلَقَدْ كَتَبْنَا فِي الزّبُورِ مِن بَعْدِ الذّكْرِ أَنّ الأرْضَ يَرِثُهَا عِبَادِيَ الصّالِحُونَ }
Los exegetas discreparon acerca de lo que se entiende por «az-Zabūr» y por «adh-Dhikr» en este pasaje.
Unos dijeron:
Por «az-Zabūr» se quiso decir: todos los libros de los profetas que Dios les reveló.
Y por «adh-Dhikr»: la Madre del Libro que está junto a Él en el cielo.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ʿĪsā ibn ʿUthmān ibn ʿĪsā ar-Ramlī,
dijo:
nos narró Yaḥyā ibn ʿĪsā, de al-Aʿmash,
dijo:
pregunté a Saʿīd,
acerca de la palabra de Dios:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ مِنْ بَعْدِ الذّكْرِ}.
Dijo: «adh-Dhikr: el que está en el cielo».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró ʿĪsā ibn Yūnus, de al-Aʿmash, de Saʿīd ibn Jubayr,
acerca de Su dicho:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ}.
Dijo: al-Aʿmash la recitaba: «az-zubur».
Dijo: «az-Zabūr, y la Torá, y el Evangelio, y el Corán».
{مِنْ بَعْدِ الذّكْرِ} dijo:
«adh-Dhikr que está en el cielo».
Me narró Muḥammad ibn ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{الزّبُورِ} dijo: «el Libro».
{مِنْ بَعْدِ الذّكْرِ} dijo:
«la Madre del Libro junto a Dios».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid,
Su dicho:
{الزّبُورِ} dijo: «el Libro».
{بَعْدِ الذّكْرِ} dijo:
«la Madre del Libro junto a Dios».
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ}.
Dijo: «az-Zabūr: los libros que fueron revelados a los profetas».
Y «adh-Dhikr»:
«la Madre del Libro en la que se escriben las cosas antes de eso».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Saʿīd,
acerca de Su dicho:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ مِنْ بَعْدِ الذّكْرِ}.
Dijo: «Escribimos en el Corán después de la Torá».
Otros dijeron:
Más bien, por «az-Zabūr» se quiso decir: los libros que Dios reveló a los profetas posteriores a Moisés;
y por «adh-Dhikr»: la Torá.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad ibn Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
Su dicho:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ مِنْ بَعْدَ الذّكْرِ . . . الاَية}.
Dijo:
«adh-Dhikr: la Torá;
y az-Zabūr: los libros».
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd,
dijo:
oí a aḍ-Ḍaḥḥāk decir,
acerca de Su dicho:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ مِنْ بَعْدِ الذّكْرِ . . . الاَية}.
Dijo:
«adh-Dhikr: la Torá;
y por az-Zabūr, después de la Torá, se entiende: los libros».
Otros dijeron:
Más bien, por «az-Zabūr» se quiso decir el Zabūr de David, y por «adh-Dhikr» la Torá de Moisés —la paz sea sobre ambos—.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Wahhāb,
dijo:
nos narró Dāwūd,
de ʿĀmir, que dijo acerca de esta aleya:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ مِنْ بَعْدِ الذّكْرِ}.
Dijo: «el Zabūr de David».
{من بعد الذكر}:
«el dhikr de Moisés: la Torá».
Nos narró Ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró Ibn Abī ʿAdiyy, de Dāwūd, de ash-Shaʿbī,
que dijo acerca de esta aleya:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ مِنْ بَعْدِ الذّكْرِ}.
Dijo: «en el Zabūr de David, después del dhikr de Moisés».
Y el más digno de estos dichos, a mi juicio, de ser el correcto, en este asunto, es lo que dijeron Saʿīd ibn Jubayr y Mujāhid, y quienes sostuvieron su misma opinión: que su sentido es:
«Ciertamente, escribimos en los libros, después de la Madre del Libro en la que Dios escribió todo cuanto ha de acontecer antes de crear los cielos y la tierra».
Y ello porque «az-Zabūr» es «el libro»; se dice:
*zabartu* el libro y *dhabartuhu*: cuando lo escribes.
Y todo libro que Dios hizo descender a un profeta de Sus profetas es un *dhikr*.
Así pues, siendo ello así, la introducción del artículo *alif-lām* en «adh-Dhikr» constituye una indicación clara de que con ello se pretende un *dhikr* determinado, conocido por los destinatarios de la aleya; y si no fuera la Madre del Libro que hemos mencionado, la Torá no tendría más derecho que los rollos de Abraham a ser lo pretendido por ello, pues estos fueron anteriores al Zabūr de David.
La interpretación del discurso, entonces, dado que ello es como hemos descrito, es:
«Ciertamente, decretamos y fijamos Nuestro decreto en los libros, después de la Madre del Libro: que la tierra la heredarán Mis siervos justos».
Con ello se quiere decir:
que la tierra del Paraíso la heredarán Mis siervos que obran conforme a Su obediencia, los que se atienen a Su mandato y prohibición, de entre Sus siervos, y no quienes obran con desobediencia, prefiriendo la obediencia a Satanás a la obediencia a Él.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad ibn ʿAbd Allāh al-Hilālī,
dijo:
nos narró ʿUbayd Allāh ibn Mūsā,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Abū Yaḥyā al-Qattāt, de Mujāhid, de Ibn ʿAbbās,
Su dicho:
{أَنَّ الأرْضَ يَرِثُها عِبادِيَ الصّالِحُونَ}.
Dijo: «la tierra del Paraíso».
Me narró ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ مِنْ بَعْدِ الذّكْرِ أَنَّ الأرْضَ يَرِثُها عِبادِيَ الصّالِحُونَ}.
Dijo: «El Glorificado informó en la Torá, en el Zabūr y en Su ciencia previa —antes de que existieran los cielos y la tierra— que hará heredar a la comunidad de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— la tierra y los hará entrar en el Paraíso; y ellos son los justos».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de Manṣūr,
de Saʿīd ibn Jubayr, acerca de Su dicho:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ مِنْ بَعْدِ الذّكْرِ أَنَّ الأرْضَ يَرِثُها عِبادِيَ الصّالِحُونَ}.
Dijo: «Escribimos en el Corán después de la Torá; y la tierra es la tierra del Paraíso».
Me narró ʿAlī ibn Sahl,
dijo:
nos narró Ḥajjāj, de Abū Jaʿfar, de ar-Rabīʿ ibn Anas,
de Abū al-ʿĀliya:
{أَنَّ الأرْضَ يَرِثُها عِبادِيَ الصّالِحُونَ}.
Dijo: «la tierra: el Paraíso».
Me narró ʿĪsā ibn ʿUthmān ibn ʿĪsā ar-Ramlī,
dijo:
nos narró Yaḥyā ibn ʿĪsā, de al-Aʿmash,
dijo:
pregunté a Saʿīd acerca de la palabra de Dios:
{أَنَّ الأرْضَ يَرِثُها عِبادِيَ الصّالِحُونَ}.
Dijo: «la tierra del Paraíso».
Me narró Muḥammad ibn ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios:
{أَنَّ الأرْضَ}.
Dijo: «el Paraíso».
{يَرِثُها عِبادِيَ الصّالحُونَ}.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid: lo mismo.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
{أَنَّ الأرْضَ يَرِثُها عِبادِيَ الصّالِحُونَ}.
Dijo: «el Paraíso».
Y recitó la palabra de Dios —Majestuoso sea Su elogio—:
{وَقالُوا الحَمْدِ للّهِ الّذِي صَدَقَنا وَعْدَهُ وَأوْرَثنَا الأَرْضَ نَتَبَوّأُ مِنَ الجَنةِ حَيْثُ نَشاءُ فَنِعْمَ أجْرُ العامِلِينَ}.
Dijo: «El Paraíso tiene su comienzo en la tierra, luego sus grados ascienden en altura; y el Fuego tiene su comienzo en la tierra, y entre ambos hay un velo, un muro: nadie sabe qué es ese muro».
Y recitó:
{بابٌ باطِنُهُ فِيهِ الرّحَمةُ وَظاهِرُهُ مِنْ قِبَلِهِ العَذَابُ}.
Dijo: «y sus grados descienden hacia lo hondo en la tierra; y los grados del Paraíso ascienden en altura hacia los cielos».
Nos narró Muḥammad ibn ʿAwf,
dijo:
nos narró Abū al-Mughīra,
dijo:
nos narró Ṣafwān.
Pregunté a ʿĀmir ibn ʿAbd Allāh Abā al-Yamān:
«¿Tienen las almas de los creyentes un lugar de reunión?»
Dijo:
Respondió: «La tierra de la que Dios dice:
{وَلَقَدْ كَتَبْنا فِي الزّبُورِ مِنْ بَعْدِ الذّكْرِ أَنَّ الأرْضَ يَرِثُها عِبادِيَ الصّالِحُونَ}
—dijo— es la tierra a la que se reúnen las almas de los creyentes hasta que tenga lugar la resurrección».
Otros dijeron:
es la tierra que Dios hace heredar a los creyentes en este mundo.
Otros dijeron:
con ello se quiso decir a los Hijos de Israel, pues Dios se lo prometió y se lo cumplió.
Y adujo como prueba de ello la palabra de Dios:
{وأَورَثْنا القَوْمَ الّذِينَ كانُوا يُسْتَضْعَفُونَ مَشارِقَ الأرْضِ وَمَغارِبَها الّتِي بارَكْنا فِيها}.
Y ya hemos mencionado el dicho de quienes sostuvieron que {أَنَّ الأرْضَ يَرِثُها عِبادِيَ الصّالِحُونَ} es la tierra de las naciones incrédulas, que heredará la comunidad de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y es el dicho de Ibn ʿAbbās que transmitió de él ʿAlī ibn Abī Ṭalḥa.
Notas y Referencias
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