21

Los Profetas

الأنبياء Al-Anbiya
Aya 104

Versículo (Español)

[21:104] El cielo ese día será enrollado como un pergamino. Así como inicié la primera creación, la repetiré. Ésta es una promesa que he de cumplir.

Tafsir de At-Tabari

{يَوۡمَ نَطۡوِي ٱلسَّمَآءَ كَطَيِّ ٱلسِّجِلِّ لِلۡكُتُبِۚ كَمَا بَدَأۡنَآ أَوَّلَ خَلۡقٖ نُّعِيدُهُۥۚ وَعۡدًا عَلَيۡنَآۚ إِنَّا كُنَّا فَٰعِلِينَ} (104) La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { يَوْمَ نَطْوِي السّمَآءَ كَطَيّ السّجِلّ لِلْكُتُبِ كَمَا بَدَأْنَآ أَوّلَ خَلْقٍ نّعِيدُهُ وَعْداً عَلَيْنَآ إِنّا كُنّا فَاعِلِينَ }

Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: No les entristecerá el gran terror, el día en que pleguemos el cielo. Y «el día» es un complemento ligado a «les entristecerá»

Los exégetas discreparon acerca del significado de «al-sijill» que Dios mencionó en este lugar. Algunos dijeron: es el nombre de un ángel entre los ángeles. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ibn Yamān, dijo: nos narró Abū al-Wafā’ al-Ashjaʿī, de su padre, de Ibn ʿUmar, acerca de Su dicho: يَوْمَ نَطْوِي السّماءَ كَطَيّ السّجلّ للْكِتَابِ, dijo: al-sijill: un ángel; y cuando asciende con la petición de perdón, dice: «Escríbela como luz».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Mu’ammal, dijo: nos narró Sufyān, dijo: oí a al-Suddī decir, acerca de Su dicho: يَوْمَ نَطْوِي السّماءَ كَطَيّ السّجِلّ, dijo: al-sijill: un ángel.

Otros dijeron: al-sijill: un hombre que escribía para el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Naṣr b. ʿAlī, dijo: nos narró Nūḥ b. Qays, dijo: nos narró ʿAmr b. Mālik, de Abū al-Jawzā’, de Ibn ʿAbbās acerca de esta aleya: يَوْمَ نَطْوِي السّماءَ كَطَيّ السّجِلّ لِلْكُتُبِ, dijo: Ibn ʿAbbās solía decir: es el hombre.

Dijo: nos narró Nūḥ b. Qays, dijo: nos narró Yazīd b. Kaʿb, de ʿAmr b. Mālik, de Abū al-Jawzā’, de Ibn ʿAbbās, dijo: al-sijill: un escriba que escribía para el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Otros dijeron: Más bien es la hoja (ṣaḥīfa) en la que se escribe. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró ʿAlī, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: كَطَيّ السّجِلّ للْكِتابِ, dice: como el plegar la hoja sobre lo escrito.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: يَوْمَ نَطْوِي السّماءَ كَطَيّ السّجِلّ للْكِتابِ, dice: como el plegar las hojas.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, dijo: al-sijill: la hoja.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, acerca de Su dicho: يَوْمَ نَطْوِي السّماءَ كَطَيّ السّجِلّ لِلْكِتابِ, dijo: al-sijill: la hoja.

Y el dicho más digno de ser tenido por correcto, a nuestro juicio, es el de quien dijo: que al-sijill en este lugar es la hoja, porque eso es lo conocido en el habla de los árabes; y no se conoce que nuestro Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— tuviera un escriba cuyo nombre fuese al-sijill, ni que entre los ángeles haya un ángel con ese nombre.

Y si alguien dijera: «¿Cómo se pliega la hoja con el libro, si al-sijill es una hoja?» Se dirá: no es ese el sentido; sino que su sentido es: el día en que pleguemos el cielo como el plegar del sijill sobre lo que contiene de escritura. Luego se hizo de «plegamos» un maṣdar, y se dijo: كَطَيّ السّجِلّ لِلْكِتابِ, y la lām en Su dicho «للكتاب» tiene el sentido de «sobre».

Los lectores discreparon en la recitación de ello. Lo recitó la mayoría de los lectores de las ciudades, salvo Abū Jaʿfar el lector: يَوْمَ نَطْوِي السّماءَ, con nūn. Y Abū Jaʿfar lo recitó: «يَوْم تُطْوَي السّماءُ», con tā’ y con ḍamma, en la forma de lo que no se menciona su agente.

Y lo correcto en la recitación, en esto, es lo que siguen los lectores de las ciudades: con nūn, por el consenso de la prueba entre los lectores sobre ello y por lo anómalo de lo que lo contradice. En cuanto a al-sijill, en la recitación de todos ellos va con geminación de la lām. En cuanto a «al-kitāb», los lectores de Medina y algunos de Kufa y Basora lo leyeron en singular: «كطيّ السجلّ للكتاب»; y la mayoría de los lectores de Kufa lo leyó: لِلْكُتُبِ, en plural.

Y la más digna de las dos lecturas de ser tenida por correcta, a nuestro juicio, es: la lectura de quien lo leyó en singular «للكتاب», por lo que hemos mencionado de su sentido; pues lo que se pretende con ello es: como el plegar del sijill sobre lo que hay en él escrito. No hay, dado que ese es su sentido, razón para «todos los libros», salvo una razón que sigamos de lo conocido del habla de los árabes. Y en Su dicho: كَطَيّ السّجِلّ concluye la información relativa al enlace de Su dicho: لا يَحْزُنهُمُ الْفَزَعُ الأْكْبَرُ; luego comenzó la información acerca de lo que Dios hará con Su creación aquel día, y dijo —Exaltado sea Su recuerdo—: كمَا بَدَأْنا أوّلَ خَلْقٍ نُعِيدُهُ. La kāf en Su dicho: «كمَا» va ligada a «نُعِيدُهُ»; se adelantó antes de ella. Y el sentido del discurso es: Devolveremos a la creación descalza, desnuda e incircuncisa el Día de la Resurrección, tal como los iniciamos la primera vez en el estado de nuestra creación de ellos en los vientres de sus madres, según la divergencia de los exégetas en la interpretación de ello.

Lo que hemos dicho al respecto lo sostuvo un grupo de exégetas, y lo confirma el reporte del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—; por eso escogí esta opinión frente a otras. Mención de quienes dijeron eso y del relato que llegó sobre ello:

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: أوّلَ خَلْقٍ نُعِيدُهُ, dijo: descalzos, desnudos e incircuncisos.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid acerca de Su dicho: أوّلَ خَلْقٍ نُعِيدُهُ, dijo: descalzos, incircuncisos. Dijo Ibn Jurayj: me informó Ibrāhīm b. Maysara que oyó a Mujāhid decir: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo a una de sus esposas: «Vendrán a Él descalzos, desnudos e incircuncisos». Entonces ella se cubrió con la manga de su cota, y dijo: «¡Ay de mi pudor!». Dijo Ibn Jurayj: se me informó que era ʿĀ’isha, quien dijo: «¡Oh Profeta de Dios! ¿No se avergonzará la gente unos de otros?» Dijo: «Cada persona, ese día, tendrá un asunto que le bastará».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Yaḥyā b. Saʿīd, dijo: nos narró Sufyān, dijo: me narró al-Mughīra b. al-Nuʿmān, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «La gente será reunida descalza, desnuda e incircuncisa; y el primero en ser vestido será Ibrāhīm». Luego recitó: كمَا بَدأْنا أوّلَ خَلْقٍ نُعِيدُه وَعْدا عَلَيْنا إنّا كُنّا فاعِلِينَ.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Isḥāq b. Yūsuf, dijo: nos narró Sufyān, de al-Mughīra b. al-Nuʿmān, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: «El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se puso en pie entre nosotros con una exhortación», y lo mencionó de manera semejante.

Nos narró Muḥammad b. al-Muthannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Jaʿfar, dijo: nos narró Shuʿba, de al-Mughīra b. al-Nuʿmān al-Nakhaʿī, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: «El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se puso en pie entre nosotros», y lo mencionó de manera semejante.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Wakīʿ, de Shuʿba, dijo: nos narró al-Mughīra b. al-Nuʿmān al-Nakhaʿī, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, de manera semejante.

Nos narró ʿĪsā b. Yūsuf b. al-Ṭabbāʿ, Abū Yaḥyā, dijo: nos narró Sufyān, de ʿAmr b. Dīnār, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: oí al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— predicar, y dijo: «Ciertamente, os encontraréis con Dios caminando e incircuncisos».

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ibn Idrīs, de Layth, de Mujāhid, de ʿĀ’isha, dijo: Entró en mi casa el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— mientras yo tenía conmigo a una anciana de Banū ʿĀmir, y dijo: «¿Quién es esta anciana, oh ʿĀ’isha?» Dije: «Una de mis tías maternas». Ella dijo: «Ruega a Dios que me haga entrar en el Paraíso». Él dijo: «En el Paraíso no entran las ancianas». Dijo: la anciana quedó afectada por lo que la afectó, y él dijo: «Ciertamente, Dios las hará surgir en una creación distinta de su creación». Luego dijo: «Serán reunidos descalzos, desnudos e incircuncisos». Ella dijo: «¡Lejos está Dios de eso!». Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Sí; ciertamente Dios dijo: كمَا بَدأْنا أوّلَ خَلْقٍ نُعِيدُهُ وَعْدا عَلَيْنا... hasta el final de la aleya; y el primero en ser vestido será Ibrāhīm, el íntimo amigo de Dios».

Me narró Muḥammad b. ʿUmāra al-Asadī, dijo: nos narró ʿUbayd Allāh, dijo: nos narró Isrā’īl, de Abū Isḥāq, de ʿAṭā’, de ʿUqba b. ʿĀmir al-Juhanī, dijo: La gente será reunida en una sola explanada: la vista los abarcará y el pregonero los hará oír; descalzos y desnudos, tal como fueron creados el primer día.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró ʿAbbād b. al-ʿAwwām, de Hilāl b. Ḥabbān, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, ( del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— ) que dijo: «La gente será reunida el Día de la Resurrección descalza, desnuda, caminando e incircuncisa». Dije: «Oh Abū ʿAbd Allāh, ¿qué es al-ghurl?» Dijo: «al-ghulf». Entonces una de sus esposas dijo: «Oh Mensajero de Dios, ¿se mirará alguno de nosotros a otro en su desnudez?» Dijo: «Cada persona de ellos, ese día, tendrá lo que la ocupe de mirar la desnudez de su hermano». Dijo Hilāl: Dijo Saʿīd b. Jubayr: وَلَقَدْ جِئْتُمُونا فُرَادَى كمَا خَلَقْناكُمْ أوّلَ مَرّةٍ, dijo: como el día en que su madre lo dio a luz; se le devuelve todo lo que se le hubiera disminuido, como el día en que nació.

Otros dijeron: Más bien el sentido de ello es: así como estábamos y no había nada fuera de Nosotros antes de crear cosa alguna, así destruimos las cosas y las devolvemos perecederas, hasta que no haya nada aparte de Nosotros. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: كمَا بَدأْنا أوّلَ خَلْقٍ نُعِيدُهُ... la aleya, dijo: destruimos toda cosa tal como estaba la primera vez.

Y Su dicho: وَعْدا عَلَيْنا, dice: os lo prometimos como una promesa verdadera, obligatoria para Nosotros, de cumplir lo que prometimos. Ciertamente, Nosotros habíamos de realizar lo que os prometimos de ello, ¡oh gentes!, porque ya ha precedido en Nuestro decreto y determinación que lo hagamos, con certeza de que eso acontecerá. Así pues, preparaos y disponeos.

Notas y Referencias

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