Ta-Ha
طه Ta-HaVersículo (Español)
[20:108] Ese día todos acudirán al llamado del [ángel] pregonero, y nadie errará el camino; las voces callarán ante el Misericordioso, y solo se oirá el sonido de sus pasos.
Tafsir de At-Tabari
{Aquel día seguirán al pregonero, sin desviación para él; y las voces se humillarán ante el Misericordioso, y no oirás sino un susurro} (108)
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Aquel día seguirán al pregonero, sin desviación para él; y las voces se humillarán ante el Misericordioso, y no oirás sino un susurro}.
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
Aquel día la gente seguirá la voz del pregonero de Dios, que los convoca al lugar de la Resurrección,
y los reunirá hacia él. «Sin desviación para él», es decir:
no habrá para ellos apartamiento de él ni desvío; antes bien, hacia él serán reunidos con presteza.
Y se dijo:
«sin desviación para él»,
y el sentido es:
«sin desviación para ellos respecto de él», pues el sentido del discurso es el que hemos mencionado: que no se desvían hacia él ni se apartan de él; antes bien, se dirigen a él y acuden a él,
como se dice en el habla:
«Fulano me llamó con un llamamiento del que no tengo desviación»: es decir, «del que no me desvío». Y Su dicho:
«Y las voces se humillarán ante el Misericordioso»
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: y las voces de las criaturas se aquietarán ante el Misericordioso; así describió las voces con la humillación. El sentido, respecto de sus dueños, es que todos ellos estarán sometidos a su Señor; de modo que no oirás de ninguno de los que hablan palabra alguna, salvo de aquel a quien el Misericordioso se lo permita,
como:
Me narró ‘Alī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās,
acerca de Su dicho:
«Y las voces se humillarán ante el Misericordioso»,
dijo: se aquietarán.
Y Su dicho:
«y no oirás sino un susurro»
quiere decir: el pisar de los pies hacia el lugar de la congregación.
Y su origen es:
el sonido tenue;
se dice: «Fulano susurró a fulano con su conversación» cuando se la confía en secreto y la oculta. Y de ello es el dicho del rajaz:
«Y ellas caminan con nosotros, en un susurro de marcha *** si el augurio de las aves es veraz, golpearemos a Lamīsā»
Con «susurro» se refiere:
al sonido de las pezuñas de los camellos en su marcha.
Y en el sentido que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Alī ibn ‘Ābis, de ‘Aṭā’, de Sa‘īd ibn Jubayr, de Ibn ‘Abbās:
«y no oirás sino un susurro»,
dijo: el pisar de los pies.
Me narró Muḥammad ibn Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho:
«Y las voces se humillarán ante el Misericordioso, y no oirás sino un susurro»,
quiere decir: el susurro de los pies, que es el pisar.
Me narró ‘Alī,
dijo:
nos narró ‘Abd Allāh,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās:
«y no oirás sino un susurro»,
dijo: el sonido tenue.
Nos narró Ismā‘īl ibn Mūsā al-Suddī,
dijo:
nos informó Sharīk, de ‘Abd al-Raḥmān al-Aṣbahānī, de ‘Ikrima:
«y no oirás sino un susurro»,
dijo: el pisar de los pies.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Sulaymān,
dijo:
nos narró Ḥammād, de Ḥumayd, de al-Ḥasan:
«y no oirás sino un susurro»,
dijo: el susurro de los pies.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda: «y no oirás sino un susurro». Dijo Qatāda:
al-Ḥasan solía decir: el sonido de las pisadas de la gente.
Me narró Ya‘qūb ibn Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ‘Ulayya,
dijo:
nos narró Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
«y no oirás sino un susurro»,
dijo: precipitación;
y dijo:
hablar en voz baja.
Me narró Muḥammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos narró ‘Īsā. Y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
«susurro», dijo: bajar la voz.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid,
dijo:
bajar la voz.
Dijo:
y me informó ‘Abd Allāh ibn Kathīr, de Mujāhid,
dijo:
la palabra del ser humano: no oyes sino el movimiento de sus labios y su lengua.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho:
«y no oirás sino un susurro»,
dijo: no oirás sino caminar.
Dijo:
el caminar es el susurro: el pisar de los pies.
Notas y Referencias
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