La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:90] ¡Qué mal negocio han hecho al no creer en lo que Dios reveló por envidia a que Dios favoreciera a quien quiso de entre Sus siervos, por lo que incurrieron una y otra vez en la ira [de Dios]! Los que niegan la verdad tendrán un castigo degradante.
Tafsir de At-Tabari
{¡Qué pésimo es aquello por lo que vendieron sus propias almas: que nieguen lo que Dios ha hecho descender, por rebeldía, porque Dios hace descender de Su favor sobre quien quiere de Sus siervos! Así, regresaron con ira sobre ira; y para los incrédulos hay un castigo humillante.} (90)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ ¡Qué pésimo es aquello por lo que vendieron sus propias almas: que nieguen lo que Dios ha hecho descender, por rebeldía, porque Dios hace descender de Su favor sobre quien quiere de Sus siervos! Así, regresaron con ira sobre ira; y para los incrédulos hay un castigo humillante. }
Y el sentido de Su dicho —glorificado sea—:
{ بِئْسَمَا اشْتَرَوْا بِهِ أنْفُسَهُمْ: «¡Malo es aquello por lo que compraron/vendieron sus propias almas!». }
Y el origen de «بِئْسَ» es «بَئِسَ», derivado de البؤس; se inmovilizó su hamza y luego se trasladó su vocalización a la bā’,
como se dijo en ظَلِلْت: ظِلْتُ,
y como se dijo de الكَبِد: كِبْدٌ; se trasladó la vocalización de la bā’ a la kāf cuando se inmovilizó la bā’. Y también cabe que «بِئْس», aunque su origen sea «بَئِسَ», pertenezca a la lengua de quienes trasladan la vocalización de la ‘ayn del verbo a la fā’ cuando la ‘ayn del verbo es una de las seis letras guturales, como dijeron de «لَعِبَ»: «لِعْبَ», y de «سَئِمَ»: «سِئْمَ»; y ello en lo que se considera una lengua extendida en Tamīm. Luego se hizo indicativa de censura y reproche y se unió a «ما».
Los arabistas discreparon acerca del sentido de «ما» que va con «بئسما».
Unos gramáticos de Basora dijeron: ella sola es un nombre, y «أن يكفروا» es su explicación,
como: «نعم رجلاً زيد». Y «أن ينزل الله» es بدل de «أنزل الله».
Y algunos gramáticos de Kufa dijeron: el sentido de ello es: «¡Qué pésima cosa es aquella por la que compraron/vendieron sus propias almas: que nieguen!», de modo que «ما» es el nombre de بئس, y «أن يكفروا» es el segundo nombre. Y sostuvo que «أن ينزل الله من فضله», si quieres, haces que «أن» esté en posición de nominativo, y si quieres, en posición de genitivo.
En cuanto al nominativo: «¡Qué pésima cosa es esta: que lo hayan hecho!»; y en cuanto al genitivo: «¡Qué pésima cosa es aquella por la que compraron/vendieron sus propias almas: que nieguen lo que Dios hizo descender, por rebeldía!».
Dijo: y Su dicho: «لَبِئْسَ مَا قَدّمَتْ لَهُمْ أنْفُسُهُمْ أنْ سَخِطَ اللّهُ عَلَيْهِمْ» es semejante a ello. Y los árabes hacen que «ما» por sí sola, en este capítulo, sea como un nombre completo, como Su dicho: «فَنعِمّا هِيَ» y «بئسما أنت».
Y adujo como prueba de ello el rajaz de uno de los recitadores de rajaz:
لا تَعْجِلا فِي السّيْرِ وادْلُوَاهَا *** لَبِئْسَما بُطْءٌ وَلا نَرعاها
Dijo Abū Ja‘far:
Y los árabes dicen: «لبئسما تزويج ولا مهر», y hacen de «ما» por sí sola un nombre sin صلة. Y quien sostiene esta opinión no permite que lo que sigue a «بئس» sea un معرفَة موقّتة y que su predicado sea un معرفَة موقّتة. Y, sin embargo, ha pretendido que «بئسما» es como: «بئس الشيء اشتروا به أنفسهم»; así, «ما» con su صلة se ha convertido en un nombre mوقّت, porque «اشتروا» es un verbo en pasado de la صلة de «ما» en el decir de quien sostiene esta opinión; y cuando se conecta con un pasado verbal, es un معرفَة mوقّت conocido. Entonces la interpretación del discurso sería: «¡Pésima es su compra: su incredulidad!», y eso, según él, no es admisible; con lo cual se hace patente la corrupción de esta opinión.
Y otro de ellos sostenía que «أن» está, si quieres, en posición de genitivo, y si quieres, en posición de nominativo. En cuanto al genitivo, es que lo remitas a la hā’ que está en «به», por repetición en dos enunciados, como si dijeras: «compraron/vendieron sus almas por la incredulidad». Y en cuanto al nominativo, es que sea repetición del lugar de «ما» que sigue a «بئس».
Dijo: y no es lícito que sea nominativo según tu dicho: «بئس الرجلُ عبدُ الله».
Y algunos dijeron: «بئسما» es una sola cosa que rige en nominativo lo que viene después, como se transmitió de los árabes: «بئسما تزويج ولا مهر», de modo que «تزويج» queda en nominativo por «بئسما»,
como se dice: «بئسما زيد، وبئسما عمرو»; y entonces «بئسما» queda en nominativo por lo que retorna a ella de la hā’, como si dijeras: «¡Pésima cosa es la cosa por la que compraron/vendieron sus almas!», y «أن» sería una glosa de «بئسما».
Y la más correcta de estas opiniones es la de quien hizo que «بئسما» estuviera en nominativo por lo que retorna de la hā’ en Su dicho: «اشْتَرَوا بِهِ», tal como lo pusieron en nominativo con ‘Abd Allāh cuando dijeron: «بئسما عبد الله»; e hizo que «أن يكفروا» fuera una glosa de «بئسما». Así, el sentido del discurso entonces es: «¡Pésima es la cosa por la que los judíos vendieron sus almas: su incredulidad en lo que Dios hizo descender, por rebeldía y envidia de que Dios haga descender de Su favor!». Y «أن» en Su dicho: «أن ينزل الله» está en posición de acusativo, porque con ello quiere decir: que nieguen lo que Dios hizo descender a causa de que Dios hace descender de Su favor sobre quien quiere de Sus siervos,
( . . . )
y el lugar de «أن» es de جر.
Y algunos de los arabistas de Kufa sostenían que «أن» está en posición de genitivo por la intención de la bā’. Nosotros, en cambio, escogimos el acusativo por estar completo el enunciado anterior, y porque no hay con ella un عامل de جر que la ponga en genitivo; y la partícula de جر no pone en genitivo a un pronombre implícito.
En cuanto a Su dicho:
{ اشْتَرَوْا بِهِ أنْفُسَهُمْ }
significa: vendieron sus propias almas.
Como:
Me narró Mūsā b. Hārūn,
dijo: nos narró ‘Amr,
dijo: nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ بِئْسَما اشْتَرَوْا بِهِ أنْفُسَهُمْ }
dijo: vendieron sus propias almas al negar lo que Dios hizo descender, por rebeldía.
Nos narró al-Qāsim,
dijo: nos narró al-Ḥasan,
dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo: dijo Mujāhid:
{ بِئْسَما اشْتَرَوْا بِهِ أنْفُسَهُمْ }
Los judíos trocaron la verdad por la falsedad y el ocultamiento de lo que trajo Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—, en lugar de aclararlo.
Y los árabes dicen: «شَريته» con el sentido de «lo vendí»; y «اشتروا» en este lugar es «افتعلوا» de «شريت».
Y el habla de los árabes, según nos ha llegado, es que digan: «شَرَيْت» con el sentido de «vendí», y «اشتريت» con el sentido de «compré». Y se dijo: al comprador se le llamó «شاري» porque vendió su alma y su mundo por su otra vida.
Y de ello es el dicho de Yazīd b. Mufarrigh al-Ḥimyarī:
وَشَرَيْتُ بُرْدا لَيْتَنِي *** مِنْ قَبْل بُرْدٍ كُنْتُ هامَهْ
Y de ello el dicho de al-Musayyib b. ‘Alas:
يُعْطَى بِها ثَمَنا فَيَمْنَعُها *** ويَقُولُ صَاحِبُهَا ألا تَشْرِي
con lo cual quiere decir: «vendí un manto». Y a veces se usa «اشتريت» con el sentido de «vendí», y «شريت» con el sentido de «compré»; pero el uso extendido entre ellos es lo que he descrito.
En cuanto al sentido de Su dicho: «بَغْيا», significa: transgresión e envidia.
Como:
Nos narró Bishr b. Mu‘ādh,
dijo: nos narró Yazīd,
dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda:
«بَغْيا», dijo: es decir, por envidia; y ellos son los judíos.
Me narró Mūsā,
dijo: nos narró ‘Amr,
dijo: nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
«بَغْيا», dijo: se rebelaron contra Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz— y le envidiaron,
y dijeron: «Los mensajeros eran solo de los Hijos de Israel; ¿cómo es que este es de los Hijos de Ismā‘īl?». Así, le envidiaron que Dios hiciera descender de Su favor sobre quien quiere de Sus siervos.
Me narró al-Muthannā,
dijo: nos narró Ādam,
dijo: nos narró Abū Ja‘far, de al-Rabī‘,
de Abū al-‘Āliya:
{ بَغْيا }
significa: por envidia de que Dios haga descender de Su favor sobre quien quiere de Sus siervos; y ellos son los judíos: negaron lo que fue hecho descender sobre Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—.
Se me narró de ‘Ammār b. al-Ḥasan,
dijo: nos narró Ibn Abī Ja‘far, de su padre, de al-Rabī‘, algo semejante.
Dijo Abū Ja‘far:
Así, el sentido de la aleya es: «¡Pésima es la cosa por la que vendieron sus almas: la incredulidad en aquello que Dios hizo descender en Su Libro a Moisés acerca de la profecía de Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz— y la orden de creerle y seguirle; a causa de que Dios hizo descender de Su favor —y Su favor es Su sabiduría, Sus signos y Su profecía— sobre quien quiere de Sus siervos», es decir, sobre Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—, por rebeldía y envidia hacia Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—, por el hecho de que era de la descendencia de Ismā‘īl y no de los Hijos de Israel.
Si alguien dijera:
¿Cómo vendieron los judíos sus almas mediante la incredulidad, cuando se dijo:
{ بئْسَما اشْتَرَوْا بِهِ أنْفُسَهُمْ أنْ يَكْفُرُوا بِمَا أنْزَلَ اللّهُ ؟ }
¿Acaso se compra algo con la incredulidad?
Se responde:
El sentido de comprar y vender entre los árabes es: que el propietario remueva su propiedad hacia otro a cambio de una compensación que recibe de él; luego los árabes lo usan para todo aquel que toma de su obra una compensación, mala o buena.
Así dicen: «¡Qué bien vendió fulano su alma!» y «¡Qué mal vendió fulano su alma!»,
con el sentido de: «¡Qué buena ganancia obtuvo!» y «¡Qué mala ganancia obtuvo!», cuando su esfuerzo le hace heredar un bien o un mal.
Así también es el sentido de Su dicho —glorificado sea—:
«بِئْسَ مَا اشْتَرَوْا بِهِ أنْفُسَهُمْ», cuando arruinaron sus almas con su incredulidad en Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz— y las destruyeron: Dios les habló a ellos y a los árabes con aquello que conocen en su habla, y dijo: «بئسما اشتروا به أنفسهم», queriendo decir con ello: «¡Pésimo es lo que hicieron adquirir a sus almas con su esfuerzo, y pésima es la compensación que tomaron por su incredulidad en Dios al desmentir a Muḥammad!», pues habían aceptado como compensación —en lugar de la recompensa de Dios y de lo que Él les habría preparado si hubieran creído en Dios y en lo que hizo descender a Sus profetas— el Fuego, y lo que les preparó por su incredulidad.
Y esta aleya, y lo que Dios informó en ella acerca de la envidia de los judíos hacia Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz— y su pueblo de los árabes, por el hecho de que Dios puso la profecía y la sabiduría en ellos y no en los judíos de los Hijos de Israel, hasta el punto de que ello los llevó a negarle pese a saber su veracidad y que es un profeta de Dios enviado y un mensajero comisionado, es análoga a la otra aleya en la sura de las Mujeres, a saber, Su dicho:
{ ألم تَرَ الّذِينَ أُوتُوا نَصِيبا مِنَ الكِتابِ يُؤْمِنُونَ بِالجِبْتِ وَالطّاغُوتِ وَيَقُولُونَ للذِينَ كَفَرُوا هَؤُلاءِ أهْدَى مِنَ الّذِينَ آمَنُوا سَبِيلاً ، أُولَئِكَ الّذِينَ لَعَنَهُمُ اللّهُ وَمَنْ يَلْعَنِ اللّهُ فَلَنْ تَجِدَ لَهُ نَصِيرا ، أَمْ لَهُمْ نَصِيبٌ مِنَ المُلْكِ فإذا لا يُؤْتُونَ النّاسَ نَقيرا ، أمْ يَحْسُدُونَ النّاسَ على ما آتاهُمُ اللّهُ مِنْ فَضْلِهِ ، فَقَدْ آتَيْنا آلَ إبْرَاهِيمَ الكِتابَ وَالحِكْمَةَ وآتَيْنَاهُمْ مُلْكا عَظِيما }
القول في تأويل قوله تعالى :
{ أنْ يُنَزّلَ اللّهُ مِنْ فَضْلِهِ على مَنْ يَشاءُ منْ عِبادِهِ }
Ya hemos mencionado la interpretación de ello y aclarado su sentido; pero citaremos la transmisión para corroborar lo que hemos dicho al respecto.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo: nos narró Salama,
dijo: me narró Ibn Isḥāq, de ‘Āṣim b. ‘Umar b. Qatāda al-Anṣārī,
de unos shuyūj de entre ellos, acerca de Su dicho:
{ بَغْيا أنْ يُنَزّلَ اللّهُ مِنْ فَضْلِهِ على مَنْ يَشاءُ مِنْ عِبادِهِ }
esto es: que Dios —exaltado sea— lo puso en otros distintos de ellos.
Nos narró Bishr,
dijo: nos narró Yazīd,
dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda,
dijo:
Ellos son los judíos; y cuando Dios envió a Su profeta Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz— y vieron que había sido enviado de entre otros distintos de ellos, le negaron por envidia hacia los árabes, aun sabiendo que es el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—, y lo encuentran escrito en la Torá.
Me narró al-Muthannā,
dijo: nos narró Ādam,
dijo: nos narró Abū Ja‘far, de al-Rabī‘, de Abū al-‘Āliya, algo semejante.
Se me narró de ‘Ammār,
dijo: nos narró Ibn Abī Ja‘far, de su padre, de al-Rabī‘, algo semejante.
Me narró Mūsā,
dijo: nos narró ‘Amr b. Ḥammād,
dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī,
dijo:
Dijeron: «Los mensajeros eran solo de los Hijos de Israel; ¿cómo es que este es de los Hijos de Ismā‘īl?».
Me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo: nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo: nos narró ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de ‘Alī al-Azdī,
dijo:
Fue revelada acerca de los judíos.
القول في تأويل قوله تعالى :
فَباءوا بِغَضَبٍ على غَضَبٍ .
Con Su dicho:
فَباءُوا بِغَضَبٍ على غَضَبٍ
quiere decir: los judíos de los Hijos de Israel regresaron —después de lo que habían estado haciendo de buscar auxilio en Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz— y de pedir victoria por medio de él, y después de lo que contaban a la gente antes de su envío, de que era un profeta enviado—, volviéndose sobre sus talones cuando Dios lo envió como profeta y mensajero; así, regresaron con una ira de Dios que merecieron por su incredulidad en Muḥammad cuando fue enviado, por negar su profecía y por rechazarlo, negando que fuera aquel cuya descripción hallaban en su Libro, por obstinación, rebeldía y envidia hacia él y hacia los árabes; sobre una ira anterior que ya había sido de Dios contra ellos antes de eso: la ira previa a la segunda, por su incredulidad anterior en ‘Īsā hijo de Maryam, o por su adoración del becerro, o por otros pecados que habían precedido y por los cuales merecían la ira de Dios.
Como:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo: nos narró Salama b. al-Faḍl,
dijo: me narró Ibn Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, según lo que transmito de Sa‘īd b. Jubayr o ‘Ikrima,
de Ibn ‘Abbās:
«فَباءُوا بِغَضَبٍ على غَضَبٍ»: la ira sobre la ira es Su ira contra ellos por lo que habían descuidado de la Torá teniéndola consigo, y Su ira por su incredulidad en este profeta que Dios les trajo de nuevo.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo: nos narraron Yaḥyā b. Sa‘īd y ‘Abd al-Raḥmān,
dijeron: nos narró Sufyān, de Abū Bakr,
de ‘Ikrima:
{ فَباءُوا بِغَضَبٍ على غَضَبٍ }
dijo: incredulidad en ‘Īsā e incredulidad en Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo: nos narró Yaḥyā b. Yamān,
dijo: nos narró Sufyān, de Abū Bakr,
de ‘Ikrima:
{ فَباءُوا بِغَضَبٍ على غَضَبٍ }
dijo: su incredulidad en ‘Īsā y Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo: nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo: nos informó al-Thawrī, de Abū Bakr, de ‘Ikrima, algo semejante.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo: nos narró Jarīr, de Mughīra, de al-Sha‘bī,
dijo:
La gente el Día de la Resurrección estará en cuatro grados: un hombre que fue creyente en ‘Īsā y creyó en Muḥammad —la paz sea sobre ambos—: tendrá dos recompensas. Y un hombre que fue incrédulo en ‘Īsā y creyó en Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—: tendrá una recompensa. Y un hombre que fue incrédulo en ‘Īsā y negó a Muḥammad: regresó con ira sobre ira. Y un hombre que fue incrédulo en ‘Īsā, de los idólatras árabes, y murió en su incredulidad antes de Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—: regresó con ira.
Nos narró Bishr b. Mu‘ādh,
dijo: nos narró Yazīd,
dijo: nos narró Sa‘īd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
{ فَباءُوا بِغَضَبٍ على غَضَبٍ }
La ira de Dios contra ellos por su incredulidad en el Evangelio y en ‘Īsā, y Su ira contra ellos por su incredulidad en el Corán y en Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—.
Me narró al-Muthannā,
dijo: nos narró Abū Ḥudhifa,
dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
«فبَاءُوا بِغَضَبٍ»: los judíos, por lo que hubo de su alteración de la Torá antes de la salida del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—; «عَلَى غَضَبٍ»: por su rechazo del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— y su incredulidad en lo que trajo.
Nos narró al-Muthannā,
dijo: nos narró Ādam,
dijo: nos narró Abū Ja‘far, de al-Rabī‘,
de Abū al-‘Āliya:
{ َبَاءُوا بِغَضَبٍ على غَضَبٍ }
dijo: la ira de Dios contra ellos por su incredulidad en el Evangelio y en ‘Īsā, y luego Su ira contra ellos por su incredulidad en Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz— y en el Corán.
Me narró Mūsā,
dijo: nos narró ‘Amr,
dijo: nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ فَباءُوا بِغَضَبً على غَضَبٍ }
En cuanto a la primera ira: fue cuando Dios se airó contra ellos por el becerro;
y en cuanto a la segunda ira: se airó contra ellos cuando negaron a Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—.
Nos narró al-Qāsim,
dijo: nos narró al-Ḥusayn,
dijo: me narró Ḥajjāj,
de Ibn Jurayj, ‘Aṭā’ y ‘Ubayd b. ‘Umayr, acerca de Su dicho:
{ فَبَاءُوا بِغَضَبٍ على غَضَبٍ }
dijo: la ira de Dios contra ellos por lo que estaban haciendo antes de la salida del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, de alteración e incredulidad; luego Su ira contra ellos respecto de Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz— cuando salió y le negaron.
Dijo Abū Ja‘far:
Ya hemos expuesto anteriormente en este libro nuestro el sentido de la ira de Dios contra aquel de Sus criaturas contra quien se aira, y la discrepancia de los discrepantes acerca de su atributo, de modo que ello hace innecesario repetirlo; y Dios —exaltado sea— sabe más.
القول في تأويل قوله تعالى :
{ وللْكافِرِينَ عَذَابَ مُهِين }
Con Su dicho —glorificado sea—:
{ وللْكافِرِينَ عَذَاب مُهِين }
quiere decir: para quienes niegan la profecía de Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—, de entre toda la gente, hay un castigo de Dios, ya sea en la otra vida, o en esta vida y en la otra: humillante, esto es, el que humilla a su sujeto, lo afrenta y lo reviste de ignominia y vileza.
Si alguien dijera:
¿Qué castigo hay que no humille a su sujeto, para que haya para los incrédulos uno humillante de entre ellos?
Se responde:
El humillante es el que ya hemos explicado: el que hace heredar a su sujeto una humillación e ignominia en la que permanece para siempre, sin pasar jamás de su ignominia a honor y dignidad; y es el que Dios reservó para la gente de la incredulidad en Él y en Sus mensajeros.
En cuanto al que no es humillante para su sujeto: es el que es purificación para su sujeto. Eso es como el ladrón de entre la gente del Islam que roba aquello por lo que le corresponde el corte, y se le corta la mano; y el fornicador de entre ellos que fornica y se le aplica el ḥadd; y lo semejante a ello de castigo y escarmiento que Dios hizo expiaciones de los pecados por los que castigó a sus autores; y como la gente de los grandes pecados de entre la gente del Islam, que son castigados en la otra vida según la medida de sus crímenes que cometieron, para ser purificados de sus pecados, y luego entran en el Paraíso. Pues todo eso, aunque sea castigo, no es humillante para quien es castigado con ello, ya que Dios lo castiga con ello para purificarlo de sus culpas, y luego lo conduce al yacimiento del honor y la dignidad y lo perpetúa en la dicha de los jardines.
Notas y Referencias
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