La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:83] Y [recuerden] cuando celebré el pacto con el Pueblo de Israel: "Adoren solo a Dios, hagan el bien a sus padres y parientes, a los huérfanos y los pobres, hablen a la gente de buenas maneras, cumplan la oración y paguen el zakat"; pero luego volvieron su espalda en rechazo, salvo unos pocos.
Tafsir de At-Tabari
{وَإِذۡ أَخَذۡنَا مِيثَٰقَ بَنِيٓ إِسۡرَـٰٓءِيلَ لَا تَعۡبُدُونَ إِلَّا ٱللَّهَ وَبِٱلۡوَٰلِدَيۡنِ إِحۡسَانٗا وَذِي ٱلۡقُرۡبَىٰ وَٱلۡيَتَٰمَىٰ وَٱلۡمَسَٰكِينِ وَقُولُواْ لِلنَّاسِ حُسۡنٗا وَأَقِيمُواْ ٱلصَّلَوٰةَ وَءَاتُواْ ٱلزَّكَوٰةَ ثُمَّ تَوَلَّيۡتُمۡ إِلَّا قَلِيلٗا مِّنكُمۡ وَأَنتُم مُّعۡرِضُونَ} (83)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَإِذْ أَخَذْنَا مِيثَاقَ بَنِيَ إِسْرَائِيلَ لاَ تَعْبُدُونَ إِلاّ اللّهَ وَبِالْوَالِدَيْنِ إِحْسَاناً وَذِي الْقُرْبَىَ وَالْيَتَامَىَ وَالْمَسَاكِينِ وَقُولُواْ لِلنّاسِ حُسْناً ، وَأَقِيمُواْ الصّلاَةَ وَآتُواْ الزّكَاةَ ثُمّ تَوَلّيْتُمْ إِلاّ قَلِيلاً مّنْكُمْ وَأَنْتُمْ مّعْرِضُونَ }
Ya hemos demostrado anteriormente en este libro nuestro que «al-mīthāq» (el pacto) es un patrón mīf‘āl, derivado de la confirmación mediante juramento y cosas semejantes, de entre los asuntos que refuerzan la palabra.
Así pues, el sentido del discurso es:
Y recordad también, ¡oh comunidad de los Hijos de Israel!, cuando tomamos vuestro pacto: que no adoréis sino a Dios.
Como:
Me lo narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama,
dijo:
me narró Ibn Isḥāq,
dijo:
me narró Muḥammad b. Abī Muḥammad, de Sa‘īd b. Jubayr o de ‘Ikrima,
de Ibn ‘Abbās:
{ وَإِذْ أَخَذْنا مِيثاقَ بَنِي إسْرَائِيلَ }
esto es: vuestro pacto
{ لا تَعْبُدُونَ إِلاّ اللّهَ }
Dijo Abū Ja‘far:
La recitación difiere respecto a la lectura de Su dicho:
{ لا تَعْبُدُونَ }
pues unos la leen con tā’, y otros la leen con yā’, y el sentido en ello es uno.
Solo fue válida la lectura con yā’ y con tā’, y que se diga:
«lā ta‘budūn»
y
«lā ya‘budūn»,
aunque ellos estén ausentes, porque «tomar el pacto» tiene el sentido de hacer jurar.
Así como dices:
«Hice jurar a tu hermano que ciertamente se levantaría», y hablas de él como se habla del ausente por su ausencia de ti;
y dices:
«Le hice jurar: ciertamente te levantarás», y hablas de él como se habla del interpelado porque le habías dirigido la palabra con ello; y eso es correcto y permitido.
Del mismo modo Su dicho:
{ وَإِذْ أَخَذْنَا مِيثَاقَ بَنِي إِسْرَائِيلَ لاَ تَعْبُدُونَ إِلاّ اللّه }
y
«lā ya‘budūn».
Quien lo leyó con tā’, lo hizo en sentido de interpelación, puesto que la interpelación había sido así; y quien lo leyó con yā’, fue porque ellos no estaban siendo interpelados en el momento de informar acerca de ellos.
En cuanto al nominativo de «lā ta‘budūn», es por la tā’ que hay en «ta‘budūn», y no se pone en acusativo por un «an» que sería apto para entrar con: «lā ta‘budūna illā Allāh», porque cuando es posible su entrada sobre un verbo y se omite sin entrar, la vía del discurso es el nominativo, como dijo —Glorificado sea—:
{ قُلْ أفَغَيْرَ اللّهِ تَأمُرُونّي أعْبُدُ أيّها الجاهِلُونَ }
y puso en nominativo «a‘budu» al no entrar en él «an», con el alif indicativo del sentido de futuro.
Y como dijo el poeta:
ألاَ أيّهذَا الزّاجِرِي أحْضُرُ الوَغَى *** وأنْ أشْهَدَ اللّذّاتِ هَلْ أنْتَ مُخْلِدِي
Puso en nominativo «aḥḍuru», aunque sería posible la entrada de «an» en él, pues se omitió por el alif que viene para el futuro.
Y solo fue posible omitir «an» de Su dicho:
{ وَإذْ أخَذْنا مِيثاقَ بَنِي إسْرائِيلَ لا تَعْبُدُونَ }
por la indicación que lo manifiesto del discurso daba de ello, y se bastó con la indicación de lo aparente.
Y algunos gramáticos de Basora solían decir:
El sentido de Su dicho:
{ وَإذْ أخَذْنا مِيثاقَ بَنِي إسْرَائِيلَ لا تَعْبُدُونَ إِلاّ اللّهَ }
es una cita,
como si dijeras:
«Les hicimos jurar: no adoráis»,
es decir, les dijimos:
«¡Por Dios, no adoráis!»,
y ellos dijeron:
«¡Por Dios, no adoran!».
Lo que dijo está cercano, en su sentido, a lo que nosotros hemos dicho al respecto.
Y de manera semejante a lo que dijimos sobre Su dicho:
{ وَإذْ أخَذْنا مِيثاقَ بَنِي إسْرَائِيلَ لا تَعْبُدُونَ إلاّ اللّهَ }
lo interpretaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Ādam,
dijo:
nos narró Abū Ja‘far, de al-Rabī‘,
de Abū al-‘Āliya:
Tomó sus pactos: que fueran sinceros para Él y que no adoraran a otro que a Él.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos informó Ibn Abī Ja‘far, de su padre,
de al-Rabī‘, sobre Su dicho:
{ وَإذْ أخَذْنا مِيثاق بنِي إسْرَائِيلَ لا تَعْبُدُونَ إلاّ الله }
dijo:
Tomamos su pacto: que fueran sinceros para Dios y que no adoraran a otro que a Él.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj,
de Ibn Jurayj:
{ وَإذْ أَخَذْنا مِيثاقَ بَني إسْرَائيلَ لا تَعْبُدُونَ إلاّ اللّهَ }
dijo:
El pacto que se les tomó está en «al-Mā’ida».
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَبالْوَالِدَيْنِ إحْسانا }
Y Su dicho —Glorificado sea—:
{ وبالْوَالِدَيْنِ إحْسانا }
es una coordinación al lugar de «an» omitida en «lā ta‘budūna illā Allāh».
Así, el sentido del discurso fue:
Y cuando tomamos el pacto de los Hijos de Israel: que no adoréis sino a Dios, y con los padres, benevolencia.
Y se puso en nominativo «lā ta‘budūn» por haberse omitido «an», y luego se coordinó «wa-bi-l-wālidayn» al lugar de ella,
como dijo el poeta:
مُعاوِيَ إنّنا بَشَر فأسْجِحْ *** فَلَسْنا بالجبال وَلا الحَدِيدا
Puso en acusativo «al-ḥadīda» por coordinación al lugar de «al-jibāl», porque si no hubiera en ella una bā’ preposicional, habría sido acusativo; así coordinó «al-ḥadīd» al sentido de «al-jibāl», no a su forma.
Así también lo que he descrito de Su dicho:
وَبالْوَالِدَيْنِ إحْسانا.
En cuanto a «al-iḥsān», está en acusativo por un verbo elidido cuyo sentido lo expresa Su dicho «wa-bi-l-wālidayn», puesto que su sentido es comprendido.
Así, el sentido del discurso, si se explicitara lo omitido, sería:
Y cuando tomamos el pacto de los Hijos de Israel: que no adoréis sino a Dios, y que hagáis el bien a los padres, con benevolencia.
Y se bastó con Su dicho «wa-bi-l-wālidayn» en lugar de decir: «y que hagáis el bien a los padres, con benevolencia», puesto que se comprendía que ese era su sentido por lo que el discurso mostraba.
Y algunos arabistas han pretendido que su sentido es:
«Y con los padres, pues haced el bien, con benevolencia», haciendo que la «bā’» de «al-wālidayn» sea de régimen de «al-iḥsān», adelantada a él.
Y otros dijeron:
Más bien su sentido es: que no adoréis sino a Dios, y haced el bien a los padres, con benevolencia.
Y pretendieron que la «bā’» de «al-wālidayn» es de régimen de lo omitido —quiero decir «aḥsinū»—, haciendo de ello dos enunciados.
Solo se desvía el discurso hacia lo que ellos alegan cuando no se halla, para la coherencia del discurso como un solo enunciado, una vía; pero cuando el discurso tiene una vía comprensible en su coherencia como un solo enunciado, no hay motivo para desviarlo a dos.
Y además:
si el enunciado fuera como dijeron, se habría dicho:
«wa-ilā al-wālidayn iḥsānan»,
porque se dice: «fulano hizo el bien a sus padres (ilā wālidayhi)»,
y no se dice: «aḥsana bi-wālidayhi», salvo forzando el habla.
Pero el dictamen es lo que dijimos:
que es: «y cuando tomamos el pacto de los Hijos de Israel con tal y tal, y con los padres, benevolencia», según hemos aclarado antes.
Entonces «al-iḥsān» es un maṣdar del discurso, no de su forma, como ya explicamos anteriormente en sus análogos.
Si alguien dijera:
¿Y cuál es esa benevolencia respecto de la cual se les tomó el pacto con los padres?
Se diría:
Es análoga a lo que Dios impuso a nuestra comunidad respecto de ellos: realizar para ellos el bien y la palabra hermosa, bajar el ala de la humildad por misericordia hacia ellos, la ternura hacia ellos, la compasión por ellos, la súplica de bien para ellos, y cosas semejantes de los actos con los que Dios exhortó a Sus siervos a obrar con ellos.
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَذي القُرْبَى وَاليتَامَى وَالمسَاكين }
Quiere decir con Su dicho:
{ وَذي القرْبَى وبذي القربى }
que mantengan los lazos de su parentesco y su vínculo de sangre.
«al-qurbā» es un maṣdar en el patrón «fu‘lā», de tu dicho: «la relación de fulano se me acercó: qarāba, qurbā y qurban», con un mismo sentido.
En cuanto a «al-yatāmā», es el plural de «yatīm», como «asīr» y «asārā», e incluye a los varones y a las hembras.
Y el sentido de ello es:
{ وإذْ أخذنا ميثاق بني إسرائيل لا تعبدون إلا الله }
a Él solo, sin los pares que se le asocian,
{ وبالوالدين إحسانا وبذي القربى }
esto es: que mantengáis su vínculo de parentesco y reconozcáis su derecho,
{ وباليتامى }
esto es: que os compadezcáis de ellos con misericordia y clemencia,
{ وبالمساكين }
esto es: que les entreguéis los derechos que Dios os impuso en vuestros bienes.
Y «al-miskīn» es el que se humilla y se abate por la pobreza y la necesidad; es «mif‘īl» de «al-maskanah», y «al-maskanah» es la humillación de la necesidad y la indigencia.
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَقُولُوا للنّاس حُسُنا }
Si alguien dijera:
¿Cómo se dijo:
{ وقُولُوا للنّاس حُسْنا }
haciendo del discurso una orden, cuando no lo precede una orden, sino que el discurso desde el inicio de la aleya discurre como información?
Se diría:
Aunque el discurso al comienzo de la aleya discurra como información, es de aquello en cuyo lugar es apropiado el discurso dirigido con orden y prohibición.
Si en lugar de «lā ta‘budūna illā Allāh» estuviera «lā ta‘budū illā Allāh» como prohibición de Dios para ellos de adorar a otro que a Él, sería bueno y correcto; y se ha mencionado que así es en la lectura de Ubayy b. Ka‘b.
Solo fue bueno y permitido —si se recitara así— porque «tomar el pacto» es un decir.
Así, el sentido del discurso, si se recitara de ese modo, sería:
Y cuando dijimos a los Hijos de Israel: no adoréis sino a Dios,
como dijo —Glorificado sea— en otro lugar:
{ وَإذْ أخَذْنا ميثاقَكُمْ ورَفَعْنا فَوْقَكُمْ الطّورَ خُذُوا ما آتيْناكُمْ بِقُوّة }
Y puesto que era bueno poner la orden y la prohibición en el lugar de:
{ لا تعبدون إلا الله }
coordinó Su dicho:
{ وَقُولُوا للنّاس حُسْنا }
al lugar de «lā ta‘budūn», aunque el sentido de cada uno difiera del sentido de lo que contiene, por lo que hemos descrito de la licitud de poner el discurso de orden y prohibición en el lugar de «lā ta‘budūn».
Es como si se hubiera dicho:
Y cuando tomamos el pacto de los Hijos de Israel: no adoréis sino a Dios, y decid a la gente lo bueno.
Y esto es análogo a lo que ya expusimos: que los árabes a veces comienzan el discurso como información sobre el ausente en el lugar de las citas de lo que informan, y luego vuelven a informar en forma de interpelación; y a veces comienzan en forma de interpelación y luego vuelven a informar como noticia sobre el ausente, por lo que en la cita hay de ambos sentidos.
Como dijo el poeta:
أَسِيئي بنا أوْ أحْسِني لا مَلُومَةً *** لَديْنا وَلا مَقْلِيّةً إنْ تَقَلّتِ
quiere decir: «taqallayti».
En cuanto a «al-ḥusn», la recitación difirió en su lectura:
La mayoría de los lectores de Kufa, excepto ‘Āṣim, lo leyeron:
«wa-qūlū li-l-nāsi ḥasanan»,
con apertura de la ḥā’ y la sīn.
Y la mayoría de los lectores de Medina lo leyeron:
«ḥusnan»,
con ḍamma en la ḥā’ y sukūn en la sīn.
Y se transmitió de algunos lectores que leían:
«wa-qūlū li-l-nāsi ḥusnā»,
en el patrón «fu‘lā».
Y los arabistas discreparon sobre la diferencia entre el sentido de «ḥusnan» y «ḥasanan».
Algunos basoríes dijeron:
Es por una de dos vías: o bien se pretende por «al-ḥasan» el «al-ḥusn», y ambos son lengua, como se dice: «al-bukhl» y «al-bakhal»; o bien se hizo del «al-ḥusn» el «al-ḥasan» por semejanza, pues «al-ḥusn» es un maṣdar, y «al-ḥasan» es la cosa bella.
Entonces sería como tu dicho:
«Tú no eres sino comer y beber»,
y como dijo el poeta:
وخَيْلٍ قَدْ دَلَفْتُ لَهَا بِخَيْلٍ *** تَحِيّةُ بَيْنِهمْ ضَرْبٌ وَجِيعُ
pues hizo de «al-taḥiyya» un «golpe».
Y otro dijo:
Más bien «al-ḥusn» es el nombre general que abarca todos los sentidos de lo bello, y «al-ḥasan» es una parte de los sentidos de «al-ḥusn».
Dijo:
Por eso —Glorificado sea— cuando recomendó respecto de los padres dijo: «wa-waṣṣaynā al-insāna bi-wālidayhi ḥusnan», queriendo con ello que le recomendó en ambos todos los sentidos de lo bello; y ordenó respecto del resto de la gente una parte de lo que ordenó respecto de sus padres, y dijo:
«wa-qūlū li-l-nāsi ḥasanan», queriendo con ello una parte de los sentidos de «al-ḥusn».
Lo que dijo este en el sentido de «al-ḥusn» con ḍamma en la ḥā’ y sukūn en la sīn no está lejos de lo correcto: que es un nombre para su género.
En cuanto a «al-ḥasan», es un adjetivo que recae sobre lo descrito, y eso se da en lo particular.
Siendo así, lo correcto en la lectura de Su dicho:
«wa-qūlū li-l-nāsi ḥasanan»,
es porque a la gente se le ordenó en este pacto —en el que se les dijo: «y decid a la gente»— emplear lo bello del decir, no el resto de los sentidos de lo bello que se dan fuera del decir.
Y eso es un calificativo de un sentido particular de «al-ḥusn», a saber: el decir.
Por ello escogí su lectura con apertura de la ḥā’ y la sīn, frente a su lectura con ḍamma en la ḥā’ y sukūn en la sīn.
En cuanto a quien lo leyó:
«wa-qūlū li-l-nāsi ḥusnā»,
se apartó con esa lectura de la lectura de la gente del Islam; y basta como testimonio del error de esa lectura el hecho de que se aparte de la lectura de la gente del Islam, aunque no hubiera otro testimonio.
¿Y cómo, si además se aparta de lo conocido del habla de los árabes?
Pues los árabes apenas hablan con «fu‘lā» y «af‘al» sino con alif y lām o en iḍāfa:
no se dice: «jā’anī aḥsan» hasta que dicen «al-aḥsan»;
y no se dice: «ajmal» hasta que dicen «al-ajmal».
Eso es porque «al-af‘al» y «al-fu‘lā» apenas se hallan como adjetivo sino para algo conocido y determinado.
Como dices:
«Más bien tu hermano es el mejor (al-aḥsan)»,
y «más bien tu hermana es la óptima (al-ḥusnā)».
Y no es permitido decir:
«una mujer ḥusnā», ni «un hombre aḥsan».
En cuanto a la interpretación de la buena palabra que Dios ordenó a quienes describió —de los Hijos de Israel— en esta aleya que dijeran a la gente, es lo que:
nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Uthmān b. Sa‘īd, de Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās sobre Su dicho:
{ وَقُولُوا للنّاسِ حُسْنا }
Les ordenó también, tras este carácter, que dijeran a la gente lo bueno: que ordenaran «no hay divinidad sino Dios» a quien no la dijera y se apartara de ella, hasta que la dijera como ellos la dijeron; pues eso es cercanía a Dios —Glorificado sea—.
Y al-Ḥasan dijo también:
La suavidad en el hablar, de la buena y hermosa cortesía y del noble carácter; y es de lo que Dios aprobó y amó.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Ādam,
dijo:
nos narró Abū Ja‘far, de al-Rabī‘,
de Abū al-‘Āliya:
{ وَقُولُوا للنّاسِ حُسْنا }
dijo:
Decid a la gente lo reconocido como bien.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Ḥajjāj,
de Ibn Jurayj:
{ وَقُولُوا للنّاسِ حُسْنا }
dijo:
Veracidad respecto al asunto de Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz—.
Y se me transmitió de Yazīd b. Hārūn,
dijo:
oí a Sufyān al-Thawrī decir sobre Su dicho:
{ وَقُولُوا للنّاسِ حُسْنا }
dijo:
Ordenadles el bien y prohibidles el mal.
Me narró Hārūn b. Idrīs al-Aṣamm,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān b. Muḥammad al-Muḥāribī,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Malik b. Abī Sulaymān,
dijo:
pregunté a ‘Aṭā’ b. Abī Rabāḥ sobre el dicho de Dios —Glorificado sea—:
{ وَقُولُوا للنّاسِ حُسْنا }
dijo:
A quien encuentres de la gente, dile una buena palabra.
Dijo:
Y pregunté a Abū Ja‘far, y dijo algo semejante.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Malik,
de Abū Ja‘far y de ‘Aṭā’ b. Abī Rabāḥ sobre Su dicho:
{ وَقُولُوا للنّاسِ حُسْنا }
dijeron:
A toda la gente.
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Malik, de ‘Aṭā’, algo semejante.
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وأقِيمُوا الصّلاةَ }
Quiere decir con Su dicho:
«y estableced la oración»: cumplidla con los derechos obligatorios que tenéis en ella.
Como:
nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Uthmān b. Sa‘īd, de Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn Mas‘ūd,
dijo:
{ وأقِيمُوا الصّلاة " esta; y el establecimiento de la oración es la perfección de la inclinación y la postración, la recitación, la humildad reverente y la atención plena en ella.
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَآتُوا الزّكاة }
. Ya hemos aclarado anteriormente el sentido de la limosna legal (zakāt) y cuál es su origen.
En cuanto a la zakāt que Dios ordenó a los Hijos de Israel —cuyo mandato se menciona en esta aleya—, es lo que:
nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Uthmān b. Sa‘īd, de Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās:
{ وآتُوا الزّكاةَ }
dijo:
Dar la zakāt es lo que Dios les impuso en sus bienes como zakāt; era para ellos una norma distinta de la norma de Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz—: la zakāt de sus bienes era una ofrenda que descendía a ella un fuego y la tomaba; y eso era su aceptación. Y a quien el fuego no le hiciera eso, no era aceptado.
Y lo que se ofrecía provenía de una ganancia no lícita: de injusticia o de opresión, o de toma de lo que no era conforme a lo que Dios ordenó y le aclaró.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Mu‘āwiya b. Ṣāliḥ, de ‘Alī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ‘Abbās:
{ وَآتُوا الزّكاةَ }
esto es: por zakāt entiende la obediencia a Dios y la sinceridad.
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ ثُمّ تَوَلّيْتُمْ إلاّ قَلِيلاً مِنْكُمْ وأنْتُمْ مُعْرِضُونَ }
Esto es una noticia de Dios —Glorificado sea— acerca de los judíos de los Hijos de Israel: que quebrantaron Su pacto y violaron Su alianza, después de que Dios tomara su pacto de cumplirle: que no adoraran a otro que a Él; que hicieran el bien a los padres y a las madres; que mantuvieran los lazos de parentesco; que se compadecieran de los huérfanos; que entregaran a los necesitados sus derechos; que ordenaran a los siervos de Dios lo que Dios les ordenó y los incitaran a obedecerle; que establecieran la oración con sus límites y obligaciones; y que entregaran la zakāt de sus bienes.
Así, contravinieron Su orden en todo ello, y se apartaron de Él dándole la espalda, salvo a quienes Dios preservó de entre ellos, que cumplieron con Dios Su pacto y Su alianza.
Como:
nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Uthmān b. Sa‘īd, de Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
Cuando Dios —Poderoso y Majestuoso— les impuso —esto es, a aquellos cuyo mandato Dios describió en Su Libro de los Hijos de Israel— lo que mencionó que tomó como pacto suyo, se apartaron de ello por pesadez y aversión, y buscaron lo que les fuera más ligero, salvo a unos pocos de ellos.
Y ellos son aquellos a quienes Dios exceptuó cuando dijo:
{ ثُمّ تَوَلّيْتُمْ }
esto es: os apartasteis de obedecerme, salvo a unos pocos de vosotros.
Dijo:
los pocos que escogí para obedecerme.
Y mi castigo alcanzará a quien se apartó y se desvió de ella; esto es: la abandonó por menosprecio hacia ella.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama,
dijo:
nos narró Ibn Isḥāq,
dijo:
me narró Muḥammad b. Abī Muḥammad, de Sa‘īd b. Jubayr o de ‘Ikrima,
de Ibn ‘Abbās:
{ ثُمّ تَوَلّيْتُمْ إلاّ قَليلاً مِنْكُمْ وأنْتُمْ مُعْرِضُونَ }
esto es: abandonasteis todo eso.
Y algunos dijeron:
Dios —Glorificado sea— quiso con Su dicho:
{ وأنتُمْ مُعْرِضُونَ }
a los judíos que estaban en tiempos del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—,
y quiso con el resto de la aleya a sus antepasados; como si hubiera ido a que el sentido del discurso es:
{ ثُمّ تَوَلّيْتُمْ إلاّ قَلِيلاً مِنْكُمْ }
luego se apartaron vuestros antepasados, salvo a unos pocos de ellos.
Pero lo formuló como interpelación a los remanentes de su descendencia, según lo que ya mencionamos anteriormente.
Luego dijo:
Y vosotros, ¡oh comunidad de sus remanentes!, también os apartáis del pacto que se os tomó con ello, y lo abandonáis como lo abandonaron vuestros primeros.
Y otros dijeron:
Más bien Su dicho:
{ ثُمّ تَوَلّيْتُمْ إلاّ قَلِيلاً مِنْكُمْ وأنْتُمْ مُعْرضُونَ }
es una interpelación a quienes, de los judíos de los Hijos de Israel, estaban entre los habitantes del lugar de emigración del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—; y es una censura por haber violado el pacto que se les tomó en la Torá, por haber alterado el mandato de Dios y por haberse entregado a Sus desobediencias.
Notas y Referencias
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