La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:79] ¡Ay de aquellos que escriben el Libro con sus manos y luego dicen: "Esto proviene de Dios", para venderlo a vil precio! ¡Ay de ellos por lo que han escrito sus manos! ¡Ay de ellos por lo que obtuvieron!
Tafsir de At-Tabari
{فَوَيۡلٞ لِّلَّذِينَ يَكۡتُبُونَ ٱلۡكِتَٰبَ بِأَيۡدِيهِمۡ ثُمَّ يَقُولُونَ هَٰذَا مِنۡ عِندِ ٱللَّهِ لِيَشۡتَرُواْ بِهِۦ ثَمَنٗا قَلِيلٗاۖ فَوَيۡلٞ لَّهُم مِّمَّا كَتَبَتۡ أَيۡدِيهِمۡ وَوَيۡلٞ لَّهُم مِّمَّا يَكۡسِبُونَ} (79)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ ¡Ay de aquellos que escriben el Libro con sus propias manos, y luego dicen: “Esto procede de parte de Dios”, para obtener con ello un precio exiguo! ¡Ay de ellos por lo que han escrito sus manos, y ay de ellos por lo que adquieren! }
Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de Su dicho:
«¡Ay!».
Unos dijeron:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ʿUṯmān b. Saʿīd, de Bišr b. ʿUmāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ʿAbbās:
{ {فَوَيْلٌ لَهُمْ} }
dijo: es decir, el castigo recaerá sobre ellos.
Otros dijeron:
Nos lo narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Ibn Mahdī,
dijo:
nos narró Sufyān, de Ziyād b. Fayāḍ,
dijo:
oí a Abū ʿIyāḍ decir: «al-wayl» es lo que mana de pus sanguinolento en el fondo de la Gehena.
Nos narró Bišr b. Abān al-Ḥaṭṭāb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Ziyād b. Fayāḍ,
de Abū ʿIyāḍ, acerca de Su dicho:
{ {وَيْلٌ} }
dijo: es una cisterna en el fondo de la Gehena en la que mana su pus sanguinolento.
Nos narró ʿAlī b. Sahl al-Ramlī,
dijo:
nos narró Zayd b. Abī al-Zarqāʾ,
dijo:
nos narró Sufyān b. Ziyād b. Fayāḍ, de Abū ʿIyāḍ,
dijo:
«al-wayl» es un valle de pus sanguinolento en la Gehena.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Šaqīq,
dijo: «wayl» es lo que mana de pus sanguinolento en el fondo de la Gehena.
Otros dijeron:
Nos lo narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Ibrāhīm b. ʿAbd al-Salām b. Ṣāliḥ al-Tustarī,
dijo:
nos narró ʿAlī b. Jarīr, de Ḥammād b. Salama b. ʿAbd al-Ḥamīd b. Jaʿfar, de Kināna al-ʿAdawī, de ʿUṯmān b. ʿAffān,
del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—,
dijo:
«Al-wayl es una montaña en el Fuego».
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me narró ʿAmr b. al-Ḥāriṯ, de Darraǧ, de Abū al-Hayṯam, de Abū Saʿīd,
del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«Wayl es un valle en la Gehena: el incrédulo cae en él durante cuarenta otoños antes de alcanzar su fondo».
Dijo Abū Jaʿfar:
El sentido de la aleya, según lo transmitido de quienes he mencionado en su interpretación de «wayl», es: el castigo —que consiste en beber el pus sanguinolento de la gente de la Gehena en lo más bajo del Infierno— es para los judíos que escriben la falsedad con sus manos y luego dicen: “Esto procede de parte de Dios”.
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ {لِلّذِينَ يَكْتُبُونَ الكِتابَ بأيْدِيهِمْ ثُمّ يَقُولُونَ هَذَا مِنْ عِنْدِ اللّهِ لِيَشْتَرُوا بِهِ ثَمَنا قَلِيلاً} }
Con ello se refiere a:
quienes alteraron el Libro de Dios de entre los judíos de los Hijos de Israel; escribieron un escrito conforme a lo que interpretaron en sus exégesis, en contradicción con lo que Dios hizo descender a Su profeta Moisés —la paz sea con él—; luego lo vendieron a gente que no tenía conocimiento de ello ni de lo que hay en la Torá, ignorantes de lo que contienen los Libros de Dios, buscando un vil provecho mundano.
Entonces Dios les dijo:
{ {فويل لهم مما كتبت أيديهم وويل لهم مما يكسبون} }.
Como me narró Mūsā:
dijo: nos narró ʿAmr;
dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī:
{ {فويل للذين يكتبون الكتاب بأيديهم ثم يقولون هذا من عند الله ليشتروا به ثمنا قليلاً} }.
Dijo:
Unos hombres de los judíos escribieron un escrito de su propia mano; lo vendían a los árabes y les contaban que procedía de parte de Dios, para obtener con ello un precio exiguo.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ʿUṯmān b. Saʿīd,
dijo:
nos narró Bišr b. ʿUmāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Los iletrados son un pueblo que no creyó en mensajero alguno que Dios enviara, ni en libro alguno que Dios hiciera descender; así, escribieron un escrito con sus manos y luego dijeron a gente baja e ignorante:
{ “Esto procede de parte de Dios, para obtener con ello un precio exiguo” }.
Dijo: es decir, un provecho de los provechos de este mundo.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr:
dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de la palabra de Dios:
{ {الذين يكتبون الكتاب بأيديهم ثم يقولون هذا من عند الله} }
dijo:
Estos son quienes sabían que procedía de parte de Dios y lo tergiversaban.
Me narró al-Muṯannā:
dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa;
dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, con el mismo sentido, salvo que dijo: “luego lo tergiversan”.
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ:
dijo: nos narró Yazīd, de Qatāda:
{ {فويل للذين يكتبون الكتاب بأيديهم} }
la aleya; y ellos son los judíos.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho:
{ {فويل للذين يكتبون الكتاب...} }
dijo:
Unos hombres de los Hijos de Israel escribieron un escrito con sus manos para devorar a la gente; y dijeron: “Esto procede de parte de Dios”, cuando no procede de parte de Dios.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Ādam,
dijo:
nos narró Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ,
de Abū al-ʿĀliya, acerca de Su dicho:
{ {فَوَيْلٌ لِلّذِينَ يَكْتُبُونَ الكِتابَ بأيْدِيهِمْ ثُمّ يَقُولُونَ هَذَا مِنْ عِنْدِ اللّهِ لِيَشْتَرُوا بِهِ ثَمَنا قَلِيلاً} }
dijo:
Se dirigieron a lo que Dios había hecho descender en su Libro acerca de la descripción de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, y lo alteraron de sus lugares, buscando con ello un provecho de los provechos de este mundo.
Entonces dijo:
{ {فَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا كَتَبَتْ أَيْدِيهِمْ وَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا يَكْسِبُونَ} }.
Me narró al-Muṯannā b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibrāhīm b. ʿAbd al-Salām,
dijo:
nos narró ʿAlī b. Jarīr, de Ḥammād b. Salama, de ʿAbd al-Ḥamīd b. Jaʿfar, de Kināna al-ʿAdawī, de ʿUṯmān b. ʿAffān —Dios esté complacido con él—,
del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, acerca de:
{ {فَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا كَتَبَتْ أيْدِيهِمْ وَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا يَكْسِبُونَ} }:
«al-wayl: una montaña en el Fuego».
Y es lo que fue hecho descender acerca de los judíos, porque alteraron la Torá, añadieron en ella lo que les agradaba y borraron de ella lo que detestaban; y borraron el nombre de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— de la Torá. Por ello Dios se airó contra ellos y elevó parte de la Torá; entonces dijo:
{ {فَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا كَتَبَتْ أيْدِيهِمْ وَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا يَكْسِبُونَ} }.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Saʿīd b. Abī Ayyūb, de Muḥammad b. ʿAǧlān, de Zayd b. Aslam, de ʿAṭāʾ b. Yasār,
dijo:
«Wayl» es un valle en la Gehena: si se hicieran marchar por él las montañas, se derretirían por la intensidad de su calor.
Dijo Abū Jaʿfar:
Si alguien nos dijera: ¿cuál es el sentido de { {فَوَيْلٌ لِلّذِينَ يَكُتُبُونَ الكِتابَ بأيْدِيهِمْ} }? ¿Acaso existe escritura que no sea con la mano, como para que los destinatarios de este discurso necesitaran ser informados de que aquellos —cuya historia Dios ha relatado— escribían el Libro con sus manos?
Se le diría:
Ciertamente, la escritura de los hijos de Adán, aunque sea con la mano, puede atribuirse a alguien distinto del escribiente y de quien traza efectivamente su caligrafía. Así se dice: “Fulano escribió a Mengano tal cosa”, aunque quien se encargó de escribirlo con su mano sea otro distinto de aquel a quien se atribuye la carta, cuando el escriba la escribió por orden de aquel a quien se atribuye.
Así, nuestro Señor informó con Su dicho:
{ {فَوَيْلٌ لِلّذِينَ يَكْتُبُونَ الكِتابَ بأيْدِيهِمْ} }
a Sus siervos creyentes de que los doctores judíos se encargaban de escribir con sus propias manos la mentira y la calumnia contra Dios, con conocimiento y deliberación en su mentir contra Dios; luego lo atribuían a que procedía de parte de Dios y que estaba en el Libro de Dios, mintiendo contra Dios y forjando contra Él.
Y negó —Glorificado sea— con Su dicho:
{ {يَكْتُبُونَ الكِتابَ بأيْدِيهِمْ} }
que quien se encargara de escribir eso fuera alguno de sus ignorantes por orden de sus sabios y doctores.
Esto es semejante a la expresión de quien dice: “Fulano me vendió con su propio ojo tal cosa”, o “Mengano compró con su propia persona tal cosa”; al introducir “la persona” y “el ojo” se pretende eliminar de quien escucha toda confusión acerca de que quien se encargó de vender o comprar fuera otro distinto del descrito, por orden suya; y se afirma la realidad del acto para aquel de quien se informa. Así también Su dicho:
{ {فَوَيْلٌ لِلّذِينَ يَكْتُبُونَ الكِتابَ بأيْدِيهِمْ} }.
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ {فَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا كَتَبَتْ أيْدِيهِمْ وَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا يَكْسِبُونَ} }.
Quiere decir —Glorificado sea— con Su dicho:
{ {فَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا كَتَبَتْ أَيْدِيهِمْ} }
es decir: para ellos —esto es, para quienes escriben el escrito que hemos descrito, de entre los judíos de los Hijos de Israel, alterado— está el castigo en el valle que mana del pus sanguinolento de la gente del Fuego, en lo más bajo de la Gehena; luego dijeron: “Esto procede de parte de Dios”, buscando con ello un provecho mundano exiguo de quien se lo compra.
Y Su dicho:
{ {مِمّا كَتَبَتْ أيْدِيهِم} }
significa: por aquello que sus manos escribieron de esa falsedad.
{ {وَوَيْلٌ لَهُمْ أيضا مِمّا يَكْسِبُونَ} }
quiere decir: por lo que obran de pecados, por lo que cometen de culpas, y por lo que adquieren de lo ilícito mediante el escrito que redactan con sus manos, en contradicción con lo que Dios hizo descender; luego devoran su precio, tras haberlo vendido a quien se lo vendieron, como si fuera del Libro de Dios.
Como:
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Ādam,
dijo:
nos narró Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ,
de Abū al-ʿĀliya:
{ {وَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا يَكْسِبُونَ} }
quiere decir: por el pecado.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ʿUṯmān b. Saʿīd, de Bišr b. ʿUmāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ʿAbbās:
{ {فَوَيْلٌ لَهُمْ} }
dijo: es decir, el castigo recaerá sobre ellos.
Dijo: { {مِمّا كَتَبَتْ أيْدِيهِم} } significa: por aquello que escribieron con sus manos de esa mentira.
Y { {وَوَيْلٌ لَهُمْ مِمّا يَكْسِبُونَ} } significa: por lo que comen con ello, procedente de la gente baja y de otros.
Dijo Abū Jaʿfar:
El origen de “al-kasb” es: la acción; todo el que realiza una acción mediante intervención directa, con esfuerzo y ejercicio profesional, es “kāsib” (adquirente) de lo que hizo.
Como dijo Labīd b. Rabīʿa:
«A un cervatillo de lomo polvoriento, cuyo despojo se disputan
lobos cenicientos, adquirentes: no se les reprocha su alimento»
Notas y Referencias
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