2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 78

Versículo (Español)

[2:78] Entre ellos hay iletrados sin conocimiento que no conocen el Libro, que siguen solo sus propios deseos y no hacen sino conjeturar.

Tafsir de At-Tabari

{وَمِنۡهُمۡ أُمِّيُّونَ لَا يَعۡلَمُونَ ٱلۡكِتَٰبَ إِلَّآ أَمَانِيَّ وَإِنۡ هُمۡ إِلَّا يَظُنُّونَ} (78) القول في تأويل قوله تعالى :

{ وَمِنْهُمْ أُمّيّونَ لاَ يَعْلَمُونَ الْكِتَابَ إِلاّ أَمَانِيّ وَإِنْ هُمْ إِلاّ يَظُنّونَ }

Con Su dicho —Glorificado sea—: { وَمِنْهُمْ أُمّيون } quiere decir: y entre ellos, de estos judíos cuyas historias Dios ha relatado en estas aleyas, y de cuya fe desesperó a los compañeros del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—, diciéndoles: { أفَتَطْمَعُونَ أنْ يُؤْمِنُوا لَكُمْ وَقَدْ كان فَرِيقٌ مِنْهُمْ يَسْمَعُونَ كَلامَ اللّهِ ثُمّ يُحَرّفُونَهُ مِنْ بَعْدِ مَا عَقَلُوهُ } y ellos, cuando os encuentran, dicen: «Creemos». Como:

Nos narró al-Muthannà; dijo: nos narró Ādam; dijo: nos narró Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya: {وَمِنْهُمْ أُمّيُونَ} es decir: de los judíos.

Y se me narró de ʿAmmār; dijo: nos narró Ibn Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ, algo semejante.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid: { وَمِنْهُمْ أُمّيّونَ } dijo: gente de judíos.

Dijo Abū Jaʿfar: por «ummiyyūn» se entiende: quienes no escriben ni leen. De ello es el dicho del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—: «Ciertamente, somos una comunidad iletrada: no escribimos ni calculamos». Se dice: un hombre ummī, manifiesta su iletrismo. Como:

Me narró al-Muthannà; dijo: me narró Suwayd b. Naṣr; dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm: { وَمِنْهُمْ أُمّيُونَ لاَ يَعْلَمُونَ الكِتَابَ } dijo: entre ellos hay quien no sabe escribir bien.

Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: { ومِنْهُمْ أُمّيّونَ } dijo: iletrados que no leen el Libro, de entre los judíos.

Y se transmitió de Ibn ʿAbbās una opinión contraria a esta, a saber:

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró ʿUthmān b. Saʿīd, de Bishr b. ʿUmāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās: { وَمِنْهُمْ أُمّيّونَ } dijo: los iletrados son un pueblo que no creyó en mensajero alguno que Dios enviara, ni en libro alguno que Dios hiciera descender; entonces escribieron un libro con sus propias manos, y luego dijeron a una gente vil e ignorante: «Esto procede de Dios». Y dijo: ya informó de que escriben con sus manos; luego los llamó «iletrados» por su negación de los Libros de Dios y de Sus mensajeros.

Esta interpretación es contraria a lo que se conoce del habla árabe difundida entre ellos; pues el «ummī» entre los árabes es el que no escribe.

Dijo Abū Jaʿfar: considero que se dijo «ummī» al iletrado por atribución a su madre, por cuanto la escritura estaba entre los hombres y no entre las mujeres; así, quien no escribe ni traza letras, de entre los hombres, fue atribuido a su madre en su ignorancia de la escritura, y no a su padre, como mencionamos del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— en su dicho: «Ciertamente, somos una comunidad iletrada: no escribimos ni calculamos». Y como dijo: { هُوَ الّذِي بَعَثَ فِي الامّيَينَ رَسُولاً مِنْهُمْ } Así pues, si el sentido de «ummī» en el habla de los árabes es el que hemos descrito, entonces lo más apropiado para la interpretación de la aleya es lo que dijo al-Nakhaʿī: que el sentido de Su dicho: { وَمِنْهُمْ أُمّيّونَ } es: y entre ellos hay quien no sabe escribir bien.

القول في تأويل قوله تعالى : { لاَ يَعْلَمُونَ الكِتابَ إِلاّ أمانِيّ }

Con Su dicho: { لاَ يَعْلَمُونَ الكِتَابَ } quiere decir: no saben lo que hay en el Libro que Dios hizo descender, ni conocen lo que Dios depositó en él de Sus límites, normas y obligaciones, a la manera de las bestias. Como aquello que:

Me narró al-Ḥasan b. Yaḥyà; dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda acerca de Su dicho: { وَمِنْهُمْ أُمّيّونَ لاَ يَعْلَمُونَ الكِتابَ إِلاّ أمانِيّ } no son sino como las bestias: no saben nada.

Nos narró Bishr b. Muʿādh; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda acerca de Su dicho: { لاَ يَعْلَمُونَ الكِتاب } dijo: no conocen el Libro ni saben lo que hay en él.

Me narró al-Muthannà; dijo: nos narró Ādam; dijo: nos narró Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya: { لا يَعْلَمُونَ الكِتابَ } no saben lo que hay en él.

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, de ʿIkrima, o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: { لاَ يَعْلَمُونَ الكِتابَ } dijo: no saben lo que hay en él.

Nos narró Bishr; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd: { لا يَعْلَمُونَ الكِتابَ } no saben nada; no leen. La Torá no se memoriza: se lee así; y si uno de ellos no escribe, no puede leer.

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró ʿUthmān b. Saʿīd, de Bishr b. ʿUmāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho: { لا يَعْلَمُونَ الكِتابَ } dijo: no conocen el Libro que Dios hizo descender.

Dijo Abū Jaʿfar: por «el Libro» se entiende la Torá; por eso se introdujo en él el alif y el lām, pues se pretende un libro conocido, determinado. Su sentido es: entre ellos hay un grupo que no escribe ni sabe lo que hay en el Libro que conocéis, el cual está en su poder; y, sin embargo, se lo atribuyen y pretenden reconocerlo, en cuanto a los preceptos y obligaciones de Dios y a los límites que Él expuso en él. {إِلاّ أمانِيّ}: algunos dijeron, según lo que:

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró ʿUthmān b. Saʿīd, de Bishr b. ʿUmāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās: { إلا أماني } dijo: salvo palabras que pronuncian con sus bocas, como mentira.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsà, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: { لا يعلمون الكتاب إلا أماني } salvo mentira.

Me narró al-Muthannà; dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa; dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, algo semejante.

Y otros dijeron, según lo que nos narró Bishr b. Muʿādh; dijo: nos narró Yazīd b. Zurayʿ; dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda: «al-amānī» quiere decir: se forjan ante Dios falsedades y lo que no les pertenece. Me narró al-Muthannà; dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho: { لا يعلمون الكتاب إلا أماني } dijo: salvo relatos.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid: { وَمِنْهُمْ أُمّيّونَ لا يَعْلَمُونَ الكِتابَ إلاّ أمانِيّ } dijo: gente de judíos que no sabía nada del Libro, y hablaban por conjetura, no conforme a lo que hay en el Libro de Dios, y decían: «Esto es del Libro»; «amānī»: deseos que se forjan.

Nos narró al-Muthannà; dijo: nos narró Ādam; dijo: nos narró Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya: { إلاّ أمانِيّ } se forjan ante Dios lo que no les pertenece.

Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: { إلاّ أمانِيّ } dijo: se lo imaginaron y dijeron: «Somos de la gente del Libro», y no lo son.

Lo más digno, de cuanto hemos transmitido, de ser tenido por verdadero en la interpretación de Su dicho: { إلاّ أمانِيّ } y lo más semejante a lo correcto, es lo que dijo Ibn ʿAbbās —lo que al-Ḍaḥḥāk transmitió de él— y el dicho de Mujāhid: que los iletrados a quienes Dios describió en esta aleya no comprenden nada del Libro que Dios hizo descender a Moisés; antes bien, conjeturan mentiras y profieren falsedades, como mentira y calumnia. Y «al-tamannī» en este lugar es fabricar la mentira, conjeturarla e inventarla. Se dice: «tamannaytu kadhā» cuando lo inventas y lo conjeturas. De ello es la noticia transmitida de ʿUthmān b. ʿAffān —Dios esté complacido con él—: «No canté ni me inventé». Con su dicho «no me inventé» quiere decir: no conjeturé falsedad ni fabriqué mentira y calumnia.

Lo que indica la corrección de lo que hemos dicho y que es lo más apropiado para la interpretación de Su dicho: { إلاّ أمانِيّ } frente a otras opiniones, es el dicho de Dios —Glorificado sea—: { وَإنْ هُمْ إلاّ يَظُنّونَ } Pues informó —Glorificado sea— de que se inventan las mentiras que se inventan por mera conjetura, no con certeza. Si el sentido fuera que lo recitan, no serían «conjeturadores». Asimismo, si el sentido fuera «lo desean», pues quien lo recita, si lo reflexiona, lo conoce; y no merece que se diga de quien recita un libro que ha leído —aunque no lo reflexione— que es «conjeturador» respecto de lo que recita, salvo que dude del propio contenido de lo que recita, sin saber si es verdad o falsedad. Y los que recitaban la Torá en la época de nuestro Profeta Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—, de entre los judíos, según nos ha llegado, no dudaban de que la Torá procedía de Dios. Y del mismo modo, el «mutamannī» en el sentido de «el que desea» no es admisible que se diga que «conjetura» en su deseo; porque el deseo, cuando el que desea desea algo cuya realidad ya ha encontrado, no es admisible decir que duda de aquello que conoce, pues el conocimiento y la duda son dos significados que se niegan mutuamente y no pueden reunirse en un mismo ámbito. Y el que desea, en el estado de su deseo, está presente; no es admisible decir que «conjetura» su deseo.

Solo se dijo: { لا يَعْلَمُونَ الكِتابَ إلاّ أمانِيّ } siendo «al-amānī» de un género distinto del Libro, como dijo nuestro Señor —Glorificado sea—: { ما لَهُمْ بِهِ مِنْ عِلْمٍ إلاّ اتّباعَ الظّنّ } y la conjetura está apartada del conocimiento; y como dijo: { وَما لأِحَدٍ عِنْدَهُ مِنْ نِعْمَةٍ تُجْزَى إلاّ ابْتِغاءَ وَجْهِ رَبّهِ اَلأعْلَى } Y como dijo el poeta:

لَيْسَ بَيْنِي وَبَينَ قَيْسٍ عِتابُ *** غيرَ طَعْنِ الكُلَى وَضَرْبِ الرّقابِ

Y como dijo al-Nābigha de Banū Dhubyān:

حَلَفْتُ يَمِينا غيرَ ذِي مَثْنَوِيّةٍ *** وَلا عِلْمَ إلاّ حُسْنَ ظَنّ بِغائِبِ

Y hay otros ejemplos semejantes a los que hemos mencionado, cuya enumeración alargaría el libro.

Con «إلاّ» se saca lo que viene después de su significado anterior y de su cualidad, aunque cada uno de los dos sea de forma distinta del otro y de un género diferente. Algunos gramáticos llaman a esto «excepción discontinua» (istithnāʾ munqaṭiʿ), por la desconexión del discurso que viene tras «إلاّ» respecto del sentido de lo que la precede. Esto es así en todo lugar en que sea correcto poner en lugar de «إلاّ» la palabra «لكن»; entonces se sabe que el sentido del segundo está desconectado del sentido del primero. ¿No ves que si dices: { وَمِنْهُمْ أُمّيّونَ لاَ يَعْلَمُونَ الكِتابَ إلاّ أمانِيّ } y luego quieres poner «لكن» en lugar de «إلاّ» y suprimir «إلاّ», encuentras que el discurso es correcto en su sentido, como lo es con «إلاّ»? Eso es cuando dices: «وَمِنْهُمْ أُمّيّونَ لا يَعْلَمُونَ الكِتابَ» pero (لكن) «amānī»: es decir, pero se inventan. Y así Su dicho: «ما لَهُمْ بِهِ مِنْ عِلْمٍ إلاّ اتّباعَ الظّنّ» pero (لكن) seguimiento de la conjetura, con el sentido de: pero siguen la conjetura; y así todo este tipo de discurso, conforme a lo que hemos descrito.

Se mencionó de algunos recitadores que leyeron: «إلاّ أمانِيَ» con aligeramiento; y quien lo aligera lo orienta a algo como su pluralización de «miftāḥ» en «mafātiḥ», y «qarqūr» en «qarāqir»; y que, al suprimirse la yāʾ del plural, se aligeró la yāʾ original —es decir, la de «al-amānī»—, como pluralizaron «athfiyya» en «athāfī» aligerado, como dijo Zuhayr b. Abī Sulmà:

أثَافِيَ سُفْعا فِي مُعَرّسِ مِرَجَلٍ *** ونُؤْيا كجِذْمِ الحَوْضِ لَمْ يَتَثَلّمِ

En cuanto a quien lo hace pesado: «أمانِيّ», y refuerza su yāʾ, lo orienta a algo como su pluralización de «miftāḥ» en «mafātīḥ», y «qarqūr» en «qarāqīr», y «zanbūr» en «zanābīr»; así se reunieron la yāʾ de «faʿālīl» y su lām —y ambas son yāʾ—, y se asimiló una en la otra, quedando una sola yāʾ reforzada.

La recitación que, a mi juicio, no es lícito abandonar para un recitador en este punto es el refuerzo de la yāʾ de «al-amānī», por el consenso de los recitadores en que esa es la lectura con la que recitó la primera generación; ello está difundido entre ellos, sin que se rechace su autenticidad. Y la rareza del recitador al aligerarla, apartándose de aquello sobre lo que la prueba está unánimemente establecida, basta como error para quien la recite aligerada, por el consenso en tacharlo de erróneo.

القول في تأويل قوله تعالى : { وَإنْ هُمْ إلاّ يَظُنّونَ }

Con Su dicho —Glorificado sea—: { وَإنْ هُمْ إلاّ يَظُنّون } quiere decir: «y no son», como dijo —Glorificado sea—: { قالَتْ لَهُمْ رُسُلُهُمْ إنْ نَحْنُ إلاّ بَشَرٌ مِثْلُكُمْ } es decir: no somos sino seres humanos como vosotros. Y el sentido de Su dicho: «إلاّ يَظُنّونَ» es: no hacen sino dudar y no conocen su realidad ni su veracidad; y «al-ẓann» en este lugar significa duda. Así, el sentido de la aleya es: entre ellos hay quien no escribe ni traza letras, y no conoce el Libro de Dios ni sabe lo que hay en él, salvo conjeturando e inventando contra Dios falsedad, con la conjetura de que acierta en su conjetura y en su invención de falsedad. Dios —Exaltado sea Su recuerdo— los describió como conjeturando, en su conjetura, que están en lo correcto, siendo ellos falsarios, porque habían oído de sus jefes y doctores cosas que creyeron que eran del Libro de Dios, y no eran del Libro de Dios. Así los describió —Glorificado sea— como abandonando la confirmación de aquello de lo que están ciertos que procede de Dios, de lo que trajo Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—, y siguiendo aquello en lo que están dudosos y recelosos de su realidad, de lo que sus grandes, jefes y doctores les informaron, por obstinación contra Dios y Su Mensajero, por oposición a la orden de Dios y por dejarse engañar por la dilación de Dios hacia ellos. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de la interpretación de Su dicho: { وَإنْ هُمْ إلاّ يَظُنّونَ } se expresaron los intérpretes de entre los primeros.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsà, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: { وَإنْ هُمْ إلاّ يَظُنّونَ } : no hacen sino mentir.

Me narró al-Muthannà; dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa; dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, algo semejante.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante.

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq; dijo: me narró Muḥammad b. Abī Muḥammad, de ʿIkrima o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: { لا يَعْلَمُونَ الكِتابَ إلاّ أمانِيّ وإنْ هُمْ إلاّ يَظُنّونَ } es decir: no saben ni conocen lo que hay en él, y niegan tu profecía por conjetura.

Nos narró Bishr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: { وَإنْ هُمْ إلاّ يَظُنّونَ } dijo: conjeturan conjeturas sin la verdad.

Me narró al-Muthannà; dijo: nos narró Ādam; dijo: nos narró Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya; dijo: conjeturan conjeturas sin la verdad.

Y se me narró de ʿUmāra; dijo: nos narró Ibn Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ, algo semejante.

Notas y Referencias

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