La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:66] Hice de ello un escarmiento para sus contemporáneos y descendientes, y motivo de reflexión para los que temen devocionalmente a Dios.
Tafsir de At-Tabari
{Y la hicimos un escarmiento para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella, y una exhortación para los temerosos de Dios} (66)
القول في تأويل قوله تعالى :
Y la hicimos un escarmiento para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella, y una exhortación para los temerosos de Dios.
Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de la hā’ y la alif en Su dicho: «Y la hicimos», y a qué se remiten.
Se transmitieron de Ibn ‘Abbās dos opiniones al respecto:
Una de ellas es:
Nos lo narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Uthmān ibn Sa‘īd,
dijo:
nos narró Bishr ibn ‘Umārah,
dijo:
nos narró Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās:
«Y la hicimos»: hicimos aquel castigo —que fue la metamorfosis— un escarmiento.
Así, la hā’ y la alif de Su dicho «Y la hicimos», según esta opinión de Ibn ‘Abbās, son una alusión a la metamorfosis, y es una «fa‘lah» (فَعْلَة) de “Dios los metamorfoseó” (masakha-hum Allāh) con una metamorfosis (maskhah).
El sentido del discurso, conforme a esta interpretación, es:
«Y les dijimos: “Sed monos despreciados”», y se convirtieron en monos metamorfoseados; «y la hicimos», es decir, hicimos Nuestro castigo y Nuestra metamorfosis de ellos un escarmiento para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella, y una exhortación para los temerosos de Dios.
Y la otra de las dos opiniones de Ibn ‘Abbās es:
Me lo narró Muḥammad ibn Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ‘Abbās:
«Y la hicimos», es decir, los peces. La hā’ y la alif, según esta opinión, remiten a la mención de los peces, aunque no se los había mencionado explícitamente; pero, como en el relato había un indicio, se aludió a ellos sin mencionarlos.
La indicación de ello es Su dicho:
«Y ciertamente supisteis quiénes de vosotros transgredieron en el sábado».
Otros dijeron:
Hicimos la aldea cuyos habitantes transgredieron en el sábado. Así, la hā’ y la alif, según estos, son una alusión a la aldea del pueblo que fue metamorfoseado.
Otros dijeron:
El sentido es: hicimos a los monos que fueron metamorfoseados un escarmiento para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella; y consideraron la hā’ y la alif una alusión a los monos.
Otros dijeron:
«Y la hicimos», es decir: hicimos a la comunidad que transgredió en el sábado un escarmiento.
القول في تأويل قوله تعالى :
«Un escarmiento».
Al-nakāl (النَّكال) es un maṣdar del dicho: “fulano escarmentó a fulano” (nakala fulānun bi-fulān) “con escarmiento” (tankīlan wa nakālan).
Y el أصل (origen) de al-nakāl es: el castigo,
como dijo ‘Adī ibn Zayd al-‘Ibādī:
«No se irrita el extraviado por lo que hizo el siervo,
ni hay reproche en su escarmiento».
Y en el mismo sentido que hemos dicho se transmitió el relato de Ibn ‘Abbās:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Uthmān ibn Sa‘īd,
dijo:
nos narró Bishr ibn ‘Umārah,
dijo:
nos narró Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās:
«Un escarmiento», es decir: un castigo.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
me narró Isḥāq,
dijo:
me narró Ibn Abī Ja‘far, de su padre,
de al-Rabī‘, acerca de Su dicho:
«Y la hicimos un escarmiento», es decir: un castigo.
القول في تأويل قوله تعالى :
«Para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella».
Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de ello.
Algunos dijeron:
Nos lo narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Uthmān ibn Sa‘īd,
dijo:
nos narró Bishr ibn ‘Umārah, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās:
«Para lo que había delante de ella»: para que quienes vinieran después de ellos se guardaran de Mi castigo;
«y lo que había detrás de ella»: quienes habían permanecido con ellos.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ja‘far, de su padre,
de al-Rabī‘:
«Para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella»: por los pecados que habían cometido;
«y lo que había detrás de ella»: es decir, como lección para quienes quedaran de la gente.
Y otros dijeron:
Me narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salamah,
dijo:
me narró Ibn Isḥāq, de Dāwūd ibn al-Ḥuṣayn, de ‘Ikrimah, liberto de Ibn ‘Abbās,
dijo:
Ibn ‘Abbās dijo: «Y la hicimos un escarmiento para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella», es decir, de las aldeas.
Y otros dijeron:
Nos lo narró Bishr ibn Mu‘ādh,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd, de Qatādah,
dijo Dios:
«Y la hicimos un escarmiento para lo que había delante de ella»: por los pecados del pueblo;
«y lo que había detrás de ella»: es decir, por los peces que capturaron.
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyā,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar,
de Qatādah, acerca de Su dicho:
«Para lo que había delante de ella»: por sus pecados;
«y lo que había detrás de ella»: por los peces.
Me narró Muḥammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
me narró ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid, acerca de la palabra de Dios:
«Para lo que había delante de ella»: lo que había pasado de sus faltas hasta que perecieron por ello.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfah,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
«Un escarmiento para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella»: “delante de ella” es lo que había pasado de sus faltas;
“detrás de ella”: sus faltas por las que perecieron.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid,
lo mismo, salvo que dijo:
«y lo que había detrás de ella»: su falta por la que perecieron.
Y otros dijeron:
Me lo narró Mūsā ibn Hārūn,
dijo:
nos narró ‘Amr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
«Y la hicimos un escarmiento para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella», dijo:
En cuanto a “lo que había delante de ella”: lo que había precedido de sus obras;
“y lo que había detrás de ella”: para que las comunidades posteriores no desobedezcan, pues Dios haría con ellas algo semejante.
Y otros dijeron:
Me lo narró Ibn Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho:
«Y la hicimos un escarmiento para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella», es decir, los peces: los hizo un escarmiento por los pecados que cometieron antes de los peces y por lo que cometieron después de los peces.
Eso es Su dicho:
«lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella».
Y la interpretación más digna de preferencia para la aleya es la que transmitió al-Ḍaḥḥāk de Ibn ‘Abbās, por lo que hemos expuesto: que la hā’ y la alif en Su dicho «Y la hicimos un escarmiento» se entiendan como referidas al castigo y a la metamorfosis con que fue metamorfoseado el pueblo es más apropiado que referirlas a otra cosa; pues Dios —glorificado sea— no hace sino advertir a Sus criaturas de Su rigor y Su acometida, y con ello las amedrenta.
Y en Su aclaración —poderoso y excelso— mediante Su dicho «un escarmiento», de que con ello quiso decir el castigo que hizo caer sobre el pueblo, se sabe que quiso decir con Su dicho «Y la hicimos un escarmiento para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella»: hicimos Nuestro castigo —que hicimos caer sobre ellos— un castigo para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella, y no otros sentidos.
Y si la hā’ y la alif, por ser referidas a la metamorfosis y al castigo, son más apropiadas que referirlas a otra cosa, entonces asimismo el referente en Su dicho «para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella», de la hā’ y la alif, ha de ser lo mismo a lo que remiten la hā’ y la alif de Su dicho «Y la hicimos», antes que a otra cosa.
Así, la interpretación del discurso, si el asunto es como hemos descrito, es:
Les dijimos: «Sed monos despreciados»; e hicimos Nuestro castigo para ellos un castigo por lo que había delante de ella, de sus pecados anteriores —al metamorfosearlos y castigarlos—, y por lo que quedaba tras Nuestro castigo para ellos, de pecados semejantes a los suyos, para que quien los cometa sea metamorfoseado como ellos lo fueron, y le sobrevenga lo mismo que les sobrevino; como advertencia de Dios —exaltado sea— a Sus siervos para que no incurran en desobediencias semejantes a las de los metamorfoseados, y sean castigados con su castigo.
En cuanto a quien dijo en la interpretación de ello: «Y la hicimos», es decir, los peces, “un castigo por lo que había delante de los peces, de los pecados del pueblo, y por lo que vino después de ellos, de sus pecados”, se ha alejado más en la deducción; pues los peces no habían sido mencionados, como para que se dijera «Y la hicimos».
Y si alguien supusiera que eso es admisible aunque no se hubiera mencionado a los peces, porque los árabes pueden aludir a un nombre sin que haya sido mencionado, entonces, aun siendo así, no es admisible abandonar lo comprendido del ظاهر (sentido aparente) del Libro —y lo que el discurso y la revelación hacen entender en su ظاهر— para ir a un sentido interno (bāṭin) sin indicio en el ظاهر de la revelación, ni relato transmitido del Mensajero —Dios le bendiga y le conceda paz—, ni consenso ampliamente difundido que constituya prueba.
Y en cuanto a la interpretación de quien interpretó: “lo que había delante de ella” de las aldeas y “lo que había detrás de ella”, se remite a la interpretación de quien lo interpretó como “lo que había delante de los peces” y “lo que había detrás de ellos”.
القول في تأويل قوله تعالى :
«Y una exhortación».
Al-maw‘iẓah (الموعظة) es un maṣdar del dicho: “amonesté al hombre” (wa‘aẓtu al-rajul) “con amonestación” (wa‘ẓan wa maw‘iẓatan), cuando le recuerdas.
Así, la interpretación de la aleya es:
Y la hicimos un escarmiento para lo que había delante de ella y lo que había detrás de ella, y un recordatorio para los temerosos de Dios, para que se exhorten con ello, tomen lección y lo recuerden,
como:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Uthmān ibn Sa‘īd,
dijo:
nos narró Bishr ibn ‘Umārah, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās:
«Y una exhortación», es decir: un recordatorio y una lección para los temerosos de Dios.
القول في تأويل قوله تعالى :
«Para los temerosos de Dios».
En cuanto a los temerosos de Dios (al-muttaqūn), son quienes se guardan cumpliendo Sus obligaciones y evitando Sus desobediencias,
como:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Uthmān ibn Sa‘īd,
dijo:
nos narró Bishr ibn ‘Umārah,
dijo:
nos narró Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās:
«Y una exhortación para los temerosos de Dios», es decir: para los creyentes que se guardan del politeísmo y obran conforme a Mi obediencia.
Así, el Altísimo —glorificado sea— hizo de lo que hizo caer sobre quienes transgredieron en el sábado, de Su castigo, una exhortación para los temerosos de Dios en particular y una lección para los creyentes, excluyendo a los que no creen en Él, hasta el Día de la Resurrección.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salamah,
dijo:
me narró Ibn Isḥāq, de Dāwūd ibn al-Ḥuṣayn, de ‘Ikrimah, liberto de Ibn ‘Abbās,
de ‘Abd Allāh ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho:
«Y una exhortación para los temerosos de Dios», hasta el Día de la Resurrección.
Nos narró Bishr ibn Mu‘ādh,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatādah:
«Y una exhortación para los temerosos de Dios»: es decir, para quienes vinieron después de ellos.
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyā,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar, de Qatādah, lo mismo.
Nos narró Mūsā,
dijo:
nos narró ‘Amr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
En cuanto a «una exhortación para los temerosos de Dios», son la comunidad de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ja‘far, de su padre,
de al-Rabī‘:
«Y una exhortación para los temerosos de Dios», dijo: fue una exhortación para los temerosos de Dios en particular.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
me narró Ḥajjāj,
de Ibn Jurayj, acerca de Su dicho:
«Y una exhortación para los temerosos de Dios»: es decir, para quienes vinieron después de ellos.
( texto perturbado )
Notas y Referencias
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