La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:6] A los que niegan la verdad les da lo mismo que les adviertas o no, no creerán.
Tafsir de At-Tabari
{إِنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ سَوَآءٌ عَلَيۡهِمۡ ءَأَنذَرۡتَهُمۡ أَمۡ لَمۡ تُنذِرۡهُمۡ لَا يُؤۡمِنُونَ} (6)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ إِنّ الّذِينَ كَفَرُواْ سَوَآءٌ عَلَيْهِمْ أَأَنذَرْتَهُمْ أَمْ لَمْ تُنْذِرْهُمْ لاَ يُؤْمِنُونَ }
Los exégetas discreparon acerca de a quién se refiere esta aleya y sobre quién fue revelada; e Ibn ʿAbbās solía decir, como sigue:
Nos lo transmitió Muḥammad b. Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Salama b. al-Faḍl, de Muḥammad b. Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, liberto de Zayd b. Thābit, de ʿIkrima —o de Saʿīd b. Jubayr—,
de Ibn ʿAbbās:
«{إِنّ الّذِينَ كَفَرُوا}», es decir: en lo que se te ha hecho descender de parte de tu Señor, aunque digan: “Ciertamente hemos creído en lo que nos llegó antes de ti”. E Ibn ʿAbbās consideraba que esta aleya fue revelada acerca de los judíos que estaban en los alrededores de Medina en tiempos del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, como reproche por su negación obstinada de la profecía de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— y por desmentirle, pese a su conocimiento de él y a su reconocimiento de que es el Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— para ellos y para toda la gente.
[ Y nos transmitió Ibn Ḥumayd; dijo: nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, liberto de Zayd b. Thābit, de ʿIkrima o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, que el comienzo de la sura al-Baqara hasta la centésima aleya fue revelado acerca de hombres a quienes nombró con sus nombres propios y sus linajes, de los doctores judíos y de los hipócritas de Aws y Jazraj; detestamos alargar el libro mencionando sus nombres.
Y se ha transmitido de Ibn ʿAbbās, en la interpretación de ello, otra opinión, que es la siguiente:
Nos lo transmitió al-Muthannā b. Ibrāhīm; dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «{إِنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ سَوَآءٌ عَلَيۡهِمۡ ءَأَنذَرۡتَهُمۡ أَمۡ لَمۡ تُنذِرۡهُمۡ لَا يُؤۡمِنُونَ}»; dijo: «El Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se afanaba en que toda la gente creyera y le siguiera en la guía; entonces Dios —glorificado sea— le informó de que no cree sino aquel para quien, de parte de Dios, precedió la dicha en el primer registro, y no se extravía sino aquel para quien, de parte de Dios, precedió la desdicha en el primer registro».
Y otros dijeron, conforme a lo siguiente:
Se me transmitió de ʿAmmār b. al-Ḥasan; dijo: nos transmitió ʿAbd Allāh b. Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ b. Anas,
dijo:
«Dos aleyas acerca de los caudillos de las confederaciones:
( إن الذين كفروا سواء عليهم أأنذرتهم أم لم تنذرهم لا يؤمنون )
hasta Su dicho:
( ولهم عذاب عظيم )
dijo: y ellos son aquellos que Dios mencionó en esta aleya: “¿No has visto a quienes trocaron la gracia de Dios por incredulidad e hicieron que su pueblo habitara la morada de la perdición: Gehena, en la que arderán, y qué pésimo asentamiento?”. Dijo: pues ellos son los que fueron muertos el día de Badr».
Y la interpretación más digna de esta aleya es la de Ibn ʿAbbās que transmitió Muḥammad b. Abī Muḥammad, de ʿIkrima o de Saʿīd b. Jubayr, de él, aunque cada una de las opiniones que hemos mencionado tiene, en ello, su orientación.
En cuanto a la orientación de quien interpretó en ello lo que dijo al-Rabīʿ b. Anas, es que Dios —ensalzado sea—, cuando informó acerca de un grupo de incrédulos que no creerían y de que la amonestación no les sería provechosa, y luego hubo entre los incrédulos quienes Dios benefició con la amonestación del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, creyendo en Dios, en el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y en lo que trajo de parte de Dios tras la revelación de esta sura, no era posible que la aleya hubiese sido revelada sino acerca de un grupo particular de incrédulos. Y siendo así, y siendo los caudillos de las confederaciones —sin duda— de aquellos a quienes Dios —poderoso y majestuoso— no benefició con la amonestación del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— hasta que Dios —bendito y exaltado— los mató por manos de los creyentes el día de Badr, se supo que ellos son de aquellos a quienes Dios —glorificado sea— quiso decir con esta aleya.
En cuanto a nuestra razón para escoger la interpretación que hemos escogido, es que la palabra de Dios —glorificado sea—: «{إِنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ سَوَآءٌ عَلَيۡهِمۡ ءَأَنذَرۡتَهُمۡ أَمۡ لَمۡ تُنذِرۡهُمۡ لَا يُؤۡمِنُونَ}» viene a continuación de la noticia de Dios —glorificado sea— acerca de los creyentes de la Gente del Libro, y a continuación de su descripción, su caracterización y Su elogio por su fe en Él, en Sus Libros y en Sus Mensajeros. Así, lo más acorde con la sabiduría de Dios es que se recite, tras esa noticia, la noticia acerca de sus incrédulos, sus rasgos, la censura de sus causas y estados, y la manifestación de su oprobio y el deslinde respecto de ellos; pues sus creyentes y sus asociadores, aunque difieran sus estados por la diferencia de sus religiones, el género los reúne a todos en que son Hijos de Israel.
Y Dios —glorificado sea— no adujo como prueba, al comienzo de esta sura, para Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— contra los judíos asociadores de entre los doctores de los Hijos de Israel —quienes, pese a su conocimiento de su profecía, la negaban— sino haciendo que Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— se impusiera sobre lo que esos doctores se complacían en ocultar y encubrir, de modo que lo ignoraba la mayoría de los judíos y lo conocían sus doctores; para que supieran que Quien le dio acceso al conocimiento de ello es Quien hizo descender el Libro sobre Moisés, puesto que eso era de las cosas que ni Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, ni su gente, ni su clan conocían ni reconocían antes del descenso del Furqān sobre Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—. Así se les cerraba la posibilidad de alegar confusión respecto de su asunto —la paz sea con él—: que es profeta y que lo que trajo es de parte de Dios. ¿Y cómo podrían alegar confusión sobre la veracidad de un iletrado criado entre iletrados, que no escribe, ni lee, ni calcula, de modo que se diga: “leyó los libros y supo”, o “calculó y adivinó”, y que se alzó contra doctores lectores y escribas que habían estudiado los libros y encabezado a las comunidades, informándoles de lo oculto de sus defectos, de lo preservado de sus ciencias, de lo encubierto de sus noticias y de los secretos de sus asuntos que ignoraban quienes estaban por debajo de ellos entre sus propios doctores? El asunto de quien es así no es en absoluto problemático, y su veracidad —alabado sea Dios— es manifiesta.
Y de lo que da noticia de la corrección de lo que hemos dicho —que aquellos a quienes Dios —ensalzado sea— quiso decir con Su palabra «{إِنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ سَوَآءٌ عَلَيۡهِمۡ ءَأَنذَرۡتَهُمۡ أَمۡ لَمۡ تُنذِرۡهُمۡ لَا يُؤۡمِنُونَ}» son los doctores judíos que fueron muertos en la incredulidad y murieron en ella— está el hecho de que Dios —ensalzado sea— relate su historia y les recuerde lo que tomó sobre ellos de pactos y compromisos respecto a Muḥammad —sobre él la oración—, después de que Él —ensalzado sea— relatara lo que relató acerca de los hipócritas e intercalara, entre ello, lo que intercaló de la noticia sobre Iblīs y Ādam en Su dicho: “¡Oh Hijos de Israel! Recordad Mi gracia que os he concedido…” las aleyas; y Su argumentación para Su Profeta contra ellos con lo que argumentó en ellas tras su negación de su profecía. Pues si la noticia al comienzo es acerca de los creyentes de la Gente del Libro y al final acerca de sus asociadores, lo más adecuado es que el medio sea acerca de ellos, ya que el discurso sigue unas partes a otras, salvo que les llegue una indicación clara de que alguna parte se aparta de los significados con que se inició, y entonces se conoce su desviación de ello.
En cuanto al sentido de la incredulidad (kufr) en Su dicho «{إِنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا}», es la negación obstinada. Y ello porque los doctores de los judíos de Medina negaron la profecía de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, la ocultaron a la gente y encubrieron su asunto, mientras lo conocían como conocen a sus propios hijos.
El أصل del kufr entre los árabes es cubrir una cosa; por eso llamaron a la noche “kāfir”, porque su oscuridad cubre lo que envuelve, como dijo el poeta:
فتذكر ثقلا رثيدا بعد ما *** ألقت ذكاء يمينها في كافر
Y dijo Labīd b. Rabīʿa:
*** في ليلة كفر النجوم غمامها***
es decir: las cubrió. Así también los doctores de los judíos cubrieron el asunto de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— y lo ocultaron a la gente pese a su conocimiento de su profecía y a hallar su descripción en sus libros. Entonces Dios —glorificado sea— dijo acerca de ellos: “Ciertamente, quienes ocultan lo que hemos hecho descender de las pruebas claras y de la guía, después de haberlo aclarado a la gente en el Libro, a esos los maldice Dios y los maldicen los que maldicen”. Y ellos son aquellos acerca de quienes Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender:
( إن الذين كفروا سواء عليهم أأنذرتهم أم لم تنذرهم لا يؤمنون )
القول في تأويل قوله جل ثناؤه
( سواء عليهم أأنذرتهم أم لم تنذرهم لا يؤمنون )
La interpretación de «سواء» es “equivalente, igualado”, tomada de “igualarse”, como cuando dices: “estos dos asuntos son iguales para mí”, y “son para mí سواء”, es decir: son equivalentes para mí. De ello es la palabra de Dios —glorificado sea—: “Entonces anúnciales en igualdad (على سواء)”, es decir: infórmales y notifícales la guerra, hasta que tu conocimiento y el suyo se igualen respecto de lo que cada grupo tiene contra el otro. Así también Su dicho «سواء عليهم» significa: es equivalente para ellos, es decir, cualquiera de las dos cosas que proceda de ti hacia ellos: la amonestación o el abandono de la amonestación, porque no iban a creer, pues se ha sellado sobre sus corazones y su oído. Y de ello es el dicho de ʿAbd Allāh b. Qays al-Ruqayyāt:
تغذبي الشهباء نحو ابن جعفر *** سواء عليها ليلها ونهارها
con lo que quiere decir: le es equivalente, en el viaje, la noche y el día, porque no hay en ello desfallecimiento. Y de ello es el dicho del otro:
وليل يقول المرء من ظلماته *** سواء صحيحات العيون وعورها
porque el que ve bien no distingue en ella sino una visión débil por su oscuridad. En cuanto a Su dicho «أأنذرتهم أم لم تنذرهم لا يؤمنون», el discurso aparece con apariencia interrogativa, pero es una noticia, porque ocupa el lugar de “أيّ” (cuál), como cuando dices: “no nos importa si te levantas o te sientas”, y estás informando, no preguntando, por ocupar eso el lugar de “cuál”. Y ello porque su sentido, cuando dices eso, es: “no nos importa cuál de las dos cosas proceda de ti”. Así también aquí, en Su dicho «سواء عليهم أأنذرتهم أم لم تنذرهم», cuando el sentido del discurso es: “les es igual cuál de las dos cosas proceda de ti hacia ellos”, resulta adecuado, en su lugar, con «سواء», decir: “¿hiciste o no hiciste?”.
Y algunos gramáticos de Basora solían pretender que la partícula interrogativa solo entró con «سواء» y que no es interrogación, porque quien pregunta a otro diciendo: “¿Zayd está contigo o ʿAmr?”, y busca que su interlocutor le confirme cuál de los dos está con él, ninguno de los dos es más merecedor de la interrogación que el otro. Así, como Su dicho «سواء عليهم أأنذرتهم أم لم تنذرهم» tiene el sentido de igualación, se asemejó a la interrogación, pues se le asemeja en la igualación. Y ya hemos aclarado lo correcto en ello.
Así, la interpretación del discurso es:
Es equivalente, ¡oh Muḥammad!, para estos que negaron tu profecía de entre los doctores de los judíos de Medina, después de conocerla, y ocultaron a la gente la aclaración de tu asunto —que tú eres Mi Enviado a Mi creación—, habiendo tomado Yo sobre ellos el pacto y el compromiso de no ocultar eso, sino de aclararlo a la gente e informarles de que hallan tu descripción en sus libros: los amonestes o no los amonestes, pues no creerán, no volverán a la verdad ni te creerán a ti ni a lo que les has traído, como sigue:
Nos transmitió Muḥammad b. Ḥumayd; dijo: nos transmitió Salama b. al-Faḍl, de Muḥammad b. Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, liberto de Zayd b. Thābit, de ʿIkrima o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās:
«{سواء عليهم أأنذرتهم أم لم تنذرهم لا يؤمنون}», es decir: ciertamente han incurrido en incredulidad respecto del conocimiento que tenían de la mención, y han negado lo que se tomó sobre ellos del pacto contigo; así han incurrido en incredulidad respecto de lo que te llegó y respecto de lo que tenían de lo que llegó a ellos por medio de otro distinto de ti. ¿Cómo, entonces, habrían de escuchar de ti amonestación y advertencia, cuando han incurrido en incredulidad respecto del conocimiento que tenían de ti?
Notas y Referencias
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