La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:31] Y [Dios] enseñó a Adán los nombres de todas las cosas, luego se las mostró a los ángeles y dijo: "Díganme sus nombres, si es que dicen la verdad".
Tafsir de At-Tabari
{Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos; luego se los presentó a los ángeles y dijo: «Informadme de los nombres de estos, si sois veraces»} (31)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ Y enseñó Adán los nombres, todos ellos; luego se los presentó a los ángeles y dijo: «Informadme de los nombres de estos, si sois veraces» }
Dijo Abū Ja‘far:
Nos transmitió Muḥammad b. Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Ya‘qūb al-Qummī, de Ja‘far b. Abī al-Mughīra, de Sa‘īd b. Jubayr,
de Ibn ‘Abbās, quien dijo:
El Señor de la Majestad envió al ángel de la muerte, y éste tomó de la superficie de la tierra, de su parte dulce y de su parte salada, y de ello creó a Adán. Por eso fue llamado Adán, porque fue creado de la superficie (adīm) de la tierra.
Y nos transmitió Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos transmitió Abū Aḥmad al-Zubayrī,
dijo:
nos transmitió ‘Amr b. Thābit, de su padre, de su abuelo, de ‘Alī,
quien dijo:
Ciertamente, Adán fue creado de la superficie de la tierra: en ella hay lo bueno y lo recto, y lo vil; y todo eso lo ves en su descendencia: el recto y el vil.
Y nos transmitió Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos transmitió Abū Aḥmad,
dijo:
nos transmitió Mis‘ar, de Abū Ḥuṣayn, de Sa‘īd b. Jubayr,
quien dijo:
Adán fue creado de la superficie de la tierra, y por ello fue llamado Adán.
Y nos transmitió Ibn al-Muthannā,
dijo:
nos transmitió Abū Dāwūd,
dijo:
nos transmitió Shu‘ba, de Abū Ḥuṣayn,
de Sa‘īd b. Jubayr, quien dijo:
Sólo fue llamado Adán porque fue creado de la superficie de la tierra.
Y me transmitió Mūsā b. Hārūn,
dijo:
nos transmitió ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó, de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ‘Abbās, y de Murra, de Ibn Mas‘ūd,
y de gente de los compañeros del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
Que cuando el ángel de la muerte fue enviado para tomar de la tierra la arcilla de Adán, tomó de la faz de la tierra y la mezcló, y no tomó de un solo lugar; tomó de una arcilla roja, blanca y negra; por eso salieron los hijos de Adán diferentes. Y por eso fue llamado Adán, porque fue tomado de la superficie de la tierra.
Y se ha transmitido del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— un relato que confirma lo que dijeron aquellos cuya palabra hemos referido acerca del sentido de «Adán»; y es lo que:
Me transmitió Ya‘qūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos transmitió Ibn ‘Ulayya, de ‘Awf; y nos transmitieron Muḥammad b. Bashshār y ‘Umar b. Shabba,
dijeron:
nos transmitió Yaḥyā b. Sa‘īd,
dijo:
nos transmitió ‘Awf; y nos transmitió Ibn Bashshār,
dijo:
nos transmitieron Ibn Abī ‘Adīy, Muḥammad b. Ja‘far y ‘Abd al-Wahhāb al-Thaqafī; dijeron: nos transmitió ‘Awf; y me transmitió Muḥammad b. ‘Umāra al-Asadī,
dijo:
nos transmitió Ismā‘īl b. Abān,
dijo:
nos transmitió ‘Anbasa, de ‘Awf al-A‘rābī, de Qusāma b. Zuhayr, de Abū Mūsā al-Ash‘arī,
quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Ciertamente, Allah creó a Adán de un puñado que tomó de toda la tierra; y los hijos de Adán vinieron conforme a la tierra: de ellos vino el rojo, el negro y el blanco, y entre eso; y el llano y lo áspero; y lo vil y lo bueno».
Así pues, según la interpretación de quien interpretó «Adán» con el sentido de que fue creado de la superficie de la tierra, debe ser que el origen de «Adán» fue, en efecto, un nombre puesto por un acto, con el que fue llamado el padre del género humano; del mismo modo que Aḥmad fue llamado por el acto de alabar (iḥmād), y As‘ad por el acto de hacer dichoso (is‘ād). Por eso no declina.
Y su interpretación entonces sería:
Adán «adama» la tierra, es decir, alcanzó su adama; y su adama es su faz exterior visible a la vista, así como la piel de todo lo que tiene piel posee una adama. De ahí se llamó al condimento (idām) «idām», porque llegó a ser como la capa superior, a modo de piel, de aquello de lo que procede. Luego fue trasladado desde el verbo y se hizo nombre de una persona determinada.
القول في تأويل قوله تعالى :
الأسْمَاءَ كُلّها .
Dijo Abū Ja‘far:
Los especialistas en interpretación discreparon acerca de los nombres que Allah enseñó a Adán y luego presentó a los ángeles.
Ibn ‘Abbās dijo lo que:
Nos transmitió Abū Kurayb,
dijo:
nos transmitió ‘Uthmān b. Sa‘īd,
dijo:
nos transmitió Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ‘Abbās,
quien dijo:
Allah enseñó a Adán todos los nombres,
y son estos nombres con los que la gente se reconoce mutuamente: ser humano, bestia, tierra, llanura, mar, montaña, asno, y cosas semejantes de las comunidades y otras.
Y nos transmitió Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
me transmitió ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid; y me transmitió al-Muthannā,
dijo:
nos transmitió Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos transmitió Shibl, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid, acerca de la palabra de Allah:
{Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos}, dijo: le enseñó el nombre de cada cosa.
Y nos transmitió Ibn Wakī‘,
dijo:
nos transmitió mi padre, de Sufyān, de Khuṣayf,
de Mujāhid:
{Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos}, dijo: le enseñó el nombre de cada cosa.
Y nos transmitió ‘Alī b. al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Muslim al-Ḥaramī, de Muḥammad b. Muṣ‘ab, de Qays b. al-Rabī‘, de Khuṣayf, de Mujāhid,
quien dijo:
Le enseñó el nombre del cuervo y de la paloma, y el nombre de cada cosa.
Y nos transmitió Ibn Wakī‘,
dijo:
nos transmitió mi padre, de Sharīk, de Sālim al-Afṭas, de Sa‘īd b. Jubayr,
quien dijo:
Le enseñó el nombre de cada cosa, incluso el camello, la vaca y la oveja.
Y nos transmitió Ibn Wakī‘,
dijo:
nos transmitió mi padre, de Sharīk, de ‘Āṣim b. Kulayb, de Sa‘īd b. Ma‘bad, de Ibn ‘Abbās,
quien dijo:
Le enseñó el nombre del cuenco (qaṣ‘a), y el de la ventosidad (faswa) y el de la ventosidad leve (fasya).
Y nos transmitió Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos transmitió Abū Aḥmad,
dijo:
nos transmitió Sharīk, de ‘Āṣim b. Kulayb, de al-Ḥasan b. Sa‘d,
de Ibn ‘Abbās:
{Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos}, dijo: incluso la ventosidad (faswa) y la ventosidad leve (fasya).
Nos transmitió ‘Alī b. al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Muslim,
dijo:
nos transmitió Muḥammad b. Muṣ‘ab, de Qays, de ‘Āṣim b. Kulayb, de Sa‘īd b. Ma‘bad,
de Ibn ‘Abbās, acerca de la palabra de Allah:
{Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos}, dijo: le enseñó el nombre de cada cosa, incluso «al-hinna», «al-hinniyya», la ventosidad (faswa) y el pedo (ḍarṭa).
Y nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió ‘Alī b. Mushir, de ‘Āṣim b. Kulayb,
quien dijo:
Dijo Ibn ‘Abbās: le enseñó «qaṣ‘a» a partir de «qaṣī‘a», y «faswa» a partir de «fasya».
Y nos transmitió Bishr b. Mu‘ādh,
dijo:
nos transmitió Yazīd b. Zuray‘, de Sa‘īd,
de Qatāda, acerca de Su palabra:
{Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos} hasta llegar a: {Ciertamente, Tú eres el Omnisciente, el Sabio}, dijo: «¡Oh Adán! Infórmales de sus nombres». Y él informó a cada clase de las criaturas de su nombre y la remitió a su género.
Y nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos transmitió Ma‘mar,
de Qatāda, acerca de Su palabra:
{Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos}, dijo: le enseñó el nombre de cada cosa: «esto es una montaña», «esto es un mar», «esto es tal» y «esto es tal», para cada cosa.
Luego presentó esas cosas a los ángeles y dijo:
{Informadme de los nombres de estos, si sois veraces}.
Y nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Jarīr b. Ḥāzim y Mubārak, de al-Ḥasan,
y Abū Bakr, de al-Ḥasan y Qatāda, quienes dijeron:
Le enseñó el nombre de cada cosa: estos son los caballos, estas son las mulas, los camellos, los yinn, las fieras; y se puso a nombrar cada cosa por su nombre.
Y se me transmitió de ‘Ammār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd Allāh b. Abī Ja‘far, de su padre, de al-Rabī‘,
quien dijo:
El nombre de cada cosa.
Y otros dijeron:
Adán fue enseñado todos los nombres: los nombres de los ángeles.
Mención de quienes dijeron eso:
Se me transmitió de ‘Ammār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd Allāh b. Abī Ja‘far, de su padre,
de al-Rabī‘, acerca de Su palabra:
{Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos}, dijo: los nombres de los ángeles.
Y otros dijeron:
En realidad le enseñó los nombres de toda su descendencia.
Mención de quienes dijeron eso:
Me transmitió Yūnus b. ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd acerca de Su palabra: {Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos}: los nombres de toda su descendencia.
Y el más acertado de estos dichos, y el más conforme con lo que indica su corrección el sentido aparente de la recitación, es el dicho de quien sostuvo, acerca de Su palabra:
{Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos}, que son los nombres de su descendencia y los nombres de los ángeles, y no los nombres de los demás géneros de las criaturas.
Y ello porque Allah —glorificado sea— dijo:
{Luego se los presentó a los ángeles}, queriendo con ello las entidades mismas de los nombrados por los nombres que enseñó a Adán. Y los árabes apenas hacen referencia pronominal con hā’ y mīm sino a nombres de los hijos de Adán y de los ángeles; en cambio, cuando se trata de nombres de bestias y del resto de las criaturas —salvo las que hemos descrito—, hacen referencia pronominal con hā’ y alif, o con hā’ y nūn,
diciendo:
«las presentó» (عرضها) o «las presentó» (عرضهن). Y así proceden cuando se trata de clases de criaturas, como las bestias, las aves y las demás clases de comunidades; y si entre ellas hay nombres de los hijos de Adán y de los ángeles, entonces hacen referencia pronominal como hemos descrito: con hā’ y nūn, o con hā’ y alif. Y quizá, en tal caso, se haga referencia pronominal con hā’ y mīm,
como dijo —glorificado sea—:
{Y Allah creó toda criatura que se mueve de agua: de ellos hay quien camina sobre su vientre, y de ellos hay quien camina sobre dos patas, y de ellos hay quien camina sobre cuatro}; y se refirió a ellos con hā’ y mīm, siendo clases diferentes en las que hay el humano y otros. Y aunque eso sea admisible, lo predominante y extendido en el habla de los árabes es lo que hemos descrito: que, cuando se mezclan, sacan la referencia pronominal de los nombres de los géneros de las comunidades con hā’ y alif, o con hā’ y nūn.
Por eso dije:
Lo más adecuado para la interpretación de la aleya es que los nombres que enseñó a Adán sean los nombres de las entidades de los hijos de Adán y los nombres de los ángeles.
Y aunque lo que dijo Ibn ‘Abbās sea admisible, conforme al modelo de lo que vino en el Libro de Allah en Su palabra:
{Y Allah creó toda criatura que se mueve de agua: de ellos hay quien camina sobre su vientre} la aleya.
Y se ha mencionado que en la lectura de Ibn Mas‘ūd está:
«luego las presentó» (ثم عرضهن),
y que en la lectura de Ubayy está:
«luego la presentó» (ثم عرضها).
Y quizá Ibn ‘Abbās interpretó lo que interpretó de Su palabra:
«Le enseñó el nombre de cada cosa, incluso la ventosidad y la ventosidad leve», según la lectura de Ubayy, pues —según nos ha llegado— él recitaba conforme a la recitación de Ubayy. Y la interpretación de Ibn ‘Abbās, según lo transmitido de la recitación de Ubayy, no es extraña; antes bien, es correcta y ampliamente usada en el habla de los árabes, conforme a lo que precedió en mi descripción de ello.
القول في تأويل قوله تعالى :
ثُمّ عَرَضَهُمْ على المَلائِكَةِ .
Dijo Abū Ja‘far:
Ya ha precedido nuestra mención de la interpretación que es más adecuada para la aleya según nuestra lectura y el trazado de nuestro muṣḥaf,
y que Su palabra:
{Luego se los presentó} es más adecuada como indicación de los hijos de Adán y de los ángeles que como indicación de todos los géneros de las criaturas, aunque no sea inválido que indique todas las clases de comunidades, por las razones que hemos descrito.
Y —glorificado sea— quiere decir con Su palabra:
{Luego se los presentó}: luego presentó a los poseedores de los nombres a los ángeles.
Y los exégetas discreparon acerca de la interpretación de Su palabra:
{Luego se los presentó a los ángeles}, de modo semejante a su discrepancia acerca de Su palabra: {Y enseñó a Adán los nombres, todos ellos}. Y mencionaré el dicho de quien nos ha llegado que tuvo una opinión al respecto.
Nos transmitió Muḥammad b. al-‘Alā’,
dijo:
nos transmitió ‘Uthmān b. Sa‘īd,
dijo:
nos transmitió Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās:
{Luego se los presentó a los ángeles}: luego presentó estos nombres, es decir, los nombres de todas las cosas que enseñó a Adán, de las clases de todas las criaturas.
Y me transmitió Mūsā,
dijo:
nos transmitió ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó, de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ‘Abbās, y de Murra, de Ibn Mas‘ūd,
y de gente de los compañeros del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
{Luego se los presentó}: luego presentó a las criaturas a los ángeles.
Y me transmitió Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd: los nombres de toda su descendencia; los tomó de su espalda.
Dijo:
Luego se los presentó a los ángeles.
Y nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar, de Qatāda: {Luego se los presentó}, dijo: le enseñó el nombre de cada cosa, luego presentó esos nombres a los ángeles.
Y nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
de Mujāhid:
{Luego se los presentó}: presentó a los poseedores de los nombres a los ángeles.
Y nos transmitió ‘Alī b. al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Muslim,
dijo:
nos transmitió Muḥammad b. Muṣ‘ab, de Qays, de Khuṣayf, de Mujāhid: {Luego se los presentó a los ángeles}, es decir: presentó los nombres: la paloma y el cuervo.
Y nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Jarīr b. Ḥāzim y Mubārak, de al-Ḥasan, y Abū Bakr, de al-Ḥasan,
y Qatāda, quienes dijeron:
Le enseñó el nombre de cada cosa: estos son los caballos, estas son las mulas y cosas semejantes; y se puso a nombrar cada cosa por su nombre, y se le presentó comunidad tras comunidad.
القول في تأويل قوله تعالى :
فقالَ أنْبِئُونِي بِأسْماءِ هَولاءِ .
Dijo Abū Ja‘far:
La interpretación de Su palabra: {Informadme} es: «decidme»,
como:
Nos transmitió Abū Kurayb,
dijo:
nos transmitió ‘Uthmān,
dijo:
nos transmitió Bishr, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās:
{Informadme} quiere decir: decidme los nombres de estos.
Y de ello es el dicho de al-Nābigha de Banū Dhubyān:
«Y le informó el informante que un clan *** se asienta de Ḥarām o de Judhām»
Quiere decir con su palabra «le informó»:
le comunicó y le hizo saber.
القول في تأويل قوله تعالى :
بِأسْماءِ هَولاءِ .
Dijo Abū Ja‘far:
Me transmitió Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsā; y nos transmitió al-Muthannā,
dijo:
nos transmitió Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos transmitió Shibl, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid, acerca de la palabra de Allah:
{de los nombres de estos}, dijo: de los nombres de estas cosas de las que informó a Adán.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
de Mujāhid:
{Informadme de los nombres de estos, si sois veraces}: es decir, de los nombres de estos de los que informó a Adán.
القول في تأويل قوله تعالى :
إنْ كُنْتُمِ صَادِقِينَ .
Dijo Abū Ja‘far:
Los especialistas en interpretación discreparon acerca de ello.
Así, nos transmitió Abū Kurayb,
dijo:
nos transmitió ‘Uthmān b. Sa‘īd,
dijo:
nos transmitió Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās:
{si sois veraces}: si sabéis por qué he de poner en la tierra un jalīfa.
Y nos transmitió Mūsā b. Hārūn,
dijo:
nos transmitió ‘Amr b. Ḥammād,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó, de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ‘Abbās, y de Murra, de Ibn Mas‘ūd,
y de gente de los compañeros del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
{si sois veraces}: que los hijos de Adán corromperán en la tierra y derramarán sangre.
Y nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Ḥajjāj, de Jarīr b. Ḥāzim y Mubārak, de al-Ḥasan y Abū Bakr,
de al-Ḥasan y Qatāda, quienes dijeron:
{Informadme de los nombres de estos, si sois veraces}: que no he creado criatura alguna sin que vosotros fuerais más sabios que ella; así pues, informadme de los nombres de estos, si sois veraces.
Dijo Abū Ja‘far:
Y el más adecuado de estos dichos para la interpretación de la aleya es la interpretación de Ibn ‘Abbās y de quienes dijeron como él.
El sentido de ello es que dijo:
«Informadme de los nombres de aquellos que os he presentado, ¡oh ángeles!, vosotros que dijisteis: {¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre}, de entre otros que no seamos nosotros, o de entre nosotros? {Y nosotros Te glorificamos con Tu alabanza y Te santificamos}. Si sois veraces en vuestra afirmación de que, si pongo a Mi jalīfa en la tierra de entre otros que no seáis vosotros, su descendencia Me desobedecerá, corromperá en ella y derramará sangre; y que, si os pongo a vosotros en ella, Me obedeceréis y seguiréis Mi orden en la exaltación y la santificación.
Pues si no conocéis los nombres de estos que os he presentado de entre Mis criaturas —siendo criaturas creadas y existentes, que veis y contempláis—, y otro distinto de vosotros los conoce por Mi enseñanza, entonces es aún más propio que no conozcáis lo que no existe de los asuntos venideros que todavía no han ocurrido, y lo que está oculto de los asuntos que existen pero están velados a vuestros ojos. Así pues, no Me preguntéis por aquello de lo que no tenéis conocimiento, pues Yo sé lo que os conviene y lo que conviene a Mis criaturas».
Y este acto de Allah —glorificado sea— con Sus ángeles, que le dijeron: {¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella}, es, por parte de Él —exaltado sea Su recuerdo—, una reprensión semejante a Su palabra —glorioso sea— a Su profeta Nūḥ —sobre él las oraciones de Allah—,
cuando dijo:
{Señor mío, ciertamente mi hijo es de mi familia, y ciertamente Tu promesa es la verdad, y Tú eres el más justo de los jueces}: {No Me pidas aquello de lo que no tienes conocimiento; ciertamente te exhorto a que no seas de los ignorantes}.
Así también los ángeles pidieron a su Señor ser Sus jalīfas en la tierra, para glorificarle y santificarle en ella, puesto que la descendencia de aquel de quien se les informó que sería puesto en la tierra como jalīfa corrompería en ella y derramaría sangre.
Entonces Él —exaltado sea Su recuerdo— les dijo:
{Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis}, queriendo con ello que Él sabe que entre vosotros hay quien inicia la desobediencia y quien la culmina, y es Iblīs; refutando así —exaltado sea— su dicho.
Luego les hizo conocer el lugar de su desliz en lo que dijeron, haciéndoles ver la insuficiencia de su conocimiento respecto de aquello de lo que eran testigos a simple vista; ¿cómo, entonces, respecto de lo que no vieron ni fueron informados? Y ello al presentarles lo que les presentó de Sus criaturas existentes en aquel día,
y al decirles:
{Informadme de los nombres de estos, si sois veraces} en que, si os hago sucesores en Mi tierra, Me glorificaréis y Me santificaréis, y si hago sucesor en ella a otro distinto de vosotros, su descendencia Me desobedecerá, corromperá y derramará sangre.
Cuando se les aclaró el lugar del error de su afirmación y se les hizo patente el tropiezo de su desliz, volvieron a Allah con arrepentimiento y dijeron:
{Gloria a Ti: no tenemos conocimiento sino el que Tú nos has enseñado}. Se apresuraron a regresar del tropiezo y se adelantaron a la vuelta de la falta, como dijo Nūḥ cuando fue reprendido por su petición,
y se le dijo:
{No Me pidas aquello de lo que no tienes conocimiento}: {Señor mío, me refugio en Ti de pedirte aquello de lo que no tengo conocimiento; y si no me perdonas y no tienes misericordia de mí, seré de los perdedores}.
Así actúa todo aquel que es rectamente guiado hacia la verdad y favorecido para ella: rápida es su vuelta a la verdad, cercana a ella su retornación.
Y algunos gramáticos de Basora han pretendido que Su palabra:
{Informadme de los nombres de estos, si sois veraces} no fue porque los ángeles hubieran pretendido algo; sino que Allah informó de su ignorancia respecto al conocimiento de lo oculto, y de Su conocimiento de ello y de Su favor,
y dijo:
«Informadme, si sois veraces», como cuando un hombre dice a otro: «Infórmame de esto, si lo sabes», mientras él sabe que no lo sabe, queriendo decir que es ignorante.
Este es un dicho que, cuando lo considera quien lo considera, sabe que una parte de él corrompe a la otra.
Y ello porque su autor pretendió que Allah —glorificado sea— dijo a los ángeles, cuando les presentó a los poseedores de los nombres:
{Informadme de los nombres de estos}, sabiendo que ellos no lo sabían, y que ellos no habían pretendido conocer algo que hiciera merecer que se les reprochara con esta expresión.
Y pretendió que Su palabra:
{si sois veraces} es semejante a la palabra de un hombre a otro: «Infórmame de esto, si lo sabes», mientras él sabe que no lo sabe, queriendo decir que es ignorante.
Y no hay duda de que el sentido de Su palabra:
{si sois veraces} no es sino: si sois veraces, o bien en vuestra palabra, o bien en vuestro acto; porque la veracidad en el habla de los árabes es veracidad en la información, no en el conocimiento. Pues no es concebible en lengua alguna que se diga «el hombre fue veraz» con el sentido de «supo».
Siendo esto así, se impone que Allah —glorificado sea—, según la interpretación de este cuya palabra hemos referido acerca de esta aleya, dijo a los ángeles:
{Informadme de los nombres de estos, si sois veraces}, sabiendo que no eran veraces, queriendo con ello que eran mentirosos.
Y eso es precisamente lo mismo que él negó, pues pretendió que los ángeles no habían pretendido nada.
¿Cómo, entonces, fue lícito decirles:
«Si sois veraces, informadme de los nombres de estos»?
Esto, además de que este dicho que hemos transmitido de su autor se aparta de las palabras de todos los anteriores y posteriores entre la gente de la interpretación y el tafsīr.
Y se ha transmitido de algunos exégetas que interpretaba Su palabra:
{si sois veraces} con el sentido de: «puesto que erais veraces».
Si «in» (إن) tuviera el sentido de «idh» (إذ) en este lugar, habría sido obligatorio que su lectura fuera con apertura de su alif, porque «idh», cuando la precede un verbo en futuro, se convierte en causa del verbo y en motivo para él.
Y ello es como la palabra de quien dice:
«Me levantaré cuando te levantes»,
pues su sentido es:
«Me levantaré a causa de que te levantaste», siendo la expresión con sentido de futuro.
Así, el sentido del discurso —si «in» fuera con el sentido de «idh»— sería: «Informadme de los nombres de estos a causa de que sois veraces».
Si se coloca «in» en lugar de eso, se diría:
«Informadme de los nombres de estos an kuntum ṣādiqīn», con alif abierta.
Y en el consenso de todos los recitadores de la gente del Islam en pronunciar con kasra el alif de «in» (إن) hay una prueba clara del error de la interpretación de quien interpretó «in» (إن) con el sentido de «idh» (إذ) en este lugar.
Notas y Referencias
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