2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 30

Versículo (Español)

[2:30] Y [menciona, oh, Mujámmad] cuando tu Señor le dijo a los ángeles: "He de establecer en la Tierra a quien la herede", dijeron: "¿Pondrás en ella a quien la corrompa [devastándola] y derrame sangre siendo que nosotros te glorificamos y santificamos?" Dijo: "Yo sé lo que ustedes ignoran".

Tafsir de At-Tabari

{Y cuando tu Señor dijo a los ángeles: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa». Dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre, mientras nosotros glorificamos con Tu alabanza y Te santificamos?». Dijo: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis»} (30) القول في تأويل قوله تعالى :

{ Y cuando tu Señor dijo a los ángeles: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa». Dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre, mientras nosotros glorificamos con Tu alabanza y Te santificamos?». Dijo: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis» }

Dijo Abū Ja‘far: Algunos de los adscritos al conocimiento de las lenguas de los árabes, de la gente de Basora, pretendieron que la interpretación de Su dicho: {وَإذْ قَالَ رَبُّكَ} es «y dijo tu Señor», y que «إذ» es de las letras añadidas, y que su sentido es la elisión. Y adujo para lo que le atribuimos en ello un verso de al-Aswad b. Ya‘fur:

«فإذَا وَذَلِكَ لامَهاهَ لِذِكْرِهِ وَالدّهْرُ يُعْقِبُ صَالِحا بِفَسادِ»

Luego dijo: Y su sentido es: «وذلك لامهاه لذكره». Y [adujo] el verso de ‘Abd Manāf b. Rub‘ al-Hudhalī:

«حَتّى إذَا أسْلَكُوهُمْ في قُتائِدَةٍ *** شَلاّ كمَا تَطْرُدُ الجَمّالَةُ الشّرُدَا»

Y dijo: Su sentido es: «حتى أسلكوهم».

Dijo Abū Ja‘far: El asunto en ello es contrario a lo que dijo. Pues «إذ» es una partícula que viene con el sentido de retribución, e indica un tiempo desconocido; y no es lícito anular una partícula que era indicio de un significado en el discurso, ya sea que alguien diga que es por mera ampliación, siendo en el discurso indicio de un significado comprendido, o que otro diga que en todo discurso pronunciado es indicio de lo pretendido, y que es por mera ampliación. Y no tiene quien sostiene lo que describimos, en el verso de al-Aswad b. Ya‘fur, que «إذا» sea por mera ampliación, un aspecto comprensible; antes bien, si se suprimiera del discurso, se invalidaría el significado que al-Aswad b. Ya‘fur pretendía con su dicho:

«فإذَا وَذَلِكَ لامَهَاهَ لِذِكْرِهِ»

Pues él pretendía con su dicho «فإذا» aquello en lo que estamos y lo que pasó de nuestra vida; y señaló con su dicho «ذلك» lo que precedió en la descripción de su vida, que era «لامهاه» para su recuerdo, es decir, sin sabor ni mérito, porque el tiempo hizo suceder a lo bueno de aquello corrupción. Y asimismo es el sentido del dicho de ‘Abd Manāf b. Rub‘:

«حتّى إذَا أسْلَكُوهُمْ فِي قُتائِدَةٍ شَلاّ»

Si se eliminara de él «إذا», se invalidaría el sentido del discurso, porque su sentido es: «hasta que, cuando los hicieron entrar en Qutā’ida, hicieron entrar a Shalā’». Así, su dicho «أسلكوهم شلاّ» indica el sentido de lo elidido, y se prescindió de mencionarlo por la indicación de «إذا» hacia ello, y se elidió; tal como ya mencionamos anteriormente en nuestro libro acerca de lo que hacen los árabes en casos semejantes. Y como dijo al-Namir b. Tawlab:

«فإنّ المَنِيّةَ مَنْ يَخْشَهَا *** فَسَوْفَ تُصَادِفُه أيْنما»

Y él quiere decir: «dondequiera que vaya». Y como dicen los árabes: «Vine a ti antes y después», queriendo decir: «antes de eso y después de eso». Así también en «إذا», como cuando alguien dice: «Si tu hermano te honra, hónralo; y si no, entonces no», no quiere decir: «y si no te honra, no lo honres». Y de ello es el dicho del otro:

«فَإِذَا وَذَلِكَ لا يَضُرُّكَ ضُرُّهُ . . . فِي يَوْم أسألُ نَائِلا أو أنْكَدُ»

Análogo a lo que mencionamos del sentido en el verso de al-Aswad b. Ya‘fur. Y asimismo es el sentido del dicho de Dios —glorificado sea—: {وَإذْ قالَ رَبّكَ للْمَلاَئِكَةِ}. Si anularas «إذ» y la suprimieras del discurso, se apartaría de su sentido, que es aquel por el cual y en el cual está «إذ».

Si alguien dijera: ¿Cuál es, pues, el sentido de eso? ¿Y qué es lo que trae «إذ», si no había en el discurso anterior nada a lo que se coordinara? Se le diría: Ya mencionamos anteriormente que Dios —glorificado sea— se dirigió a aquellos a quienes se dirigió con Su dicho: {كَيْفَ تَكْفُرُونَ بالله وكُنْتُمْ أمْوَاتا فأحْياكُمْ} con estas aleyas y las que siguen, reprochándoles y afrentándoles la fealdad de sus actos y su persistencia en su extravío pese a las mercedes que les concedió a ellos y a sus antepasados; recordándoles, mediante el recuento de Sus mercedes sobre ellos y sus antepasados, Su rigor, para que no siguieran el camino de quienes perecieron de sus antepasados en la desobediencia a Dios, y para que no les hiciera seguir su mismo camino en el castigo; y dándoles a conocer lo que hubo de Su condescendencia hacia el que se arrepiente de entre ellos, como invitación suya a que vuelvan. Y entre lo que enumeró de Sus mercedes sobre ellos estuvo que creó para ellos todo cuanto hay en la tierra, y les sometió lo que hay en los cielos: su sol, su luna, sus estrellas y otras utilidades que puso para ellos, y para el resto de los hijos de Adán junto con ellos, utilidades. Así, en Su dicho: {كَيْفَ تَكْفُرُونَ باللّهِ وكُنْتُمْ أمْواتا فأحْياكُمْ ثُمّ يُمِيتُكُمْ ثُمّ يُحْيِيكُمْ ثُمّ إلَيْهِ تُرْجَعُونَ} hay el sentido de: «Recordad Mi merced que os concedí: cuando os creé y no erais nada; y creé para vosotros todo cuanto hay en la tierra; y os dispuse lo que hay en el cielo». Luego coordinó Su dicho: {وَإذْ قالَ رَبكَ للمَلائِكَةِ} con el sentido implicado por Su dicho: {كَيْفَ تَكْفُرُونَ بِاللّهِ}, pues implicaba lo que describimos: «Recordad Mi merced cuando hice con vosotros esto y aquello; y recordad Mi acción con vuestro padre Adán, cuando dije a los ángeles: “Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa”».

Si alguien dijera: ¿Hay para ello un análogo en el habla de los árabes por el que sepamos la corrección de lo que has dicho? Se le diría: Sí; más de lo que puede contarse. De ello es el dicho del poeta:

«أجِدّكَ لَنْ تَرَى بِثُعَيْلَباتٍ وَلا بَيْدَانَ ناجيَةً ذَمُولاَ»

«وَلا مُتَدَارِكٍ وَالشّمْسُ طِفْلٌ ببَعْضِ نَوَاشغِ الوَادي حُمُولا»

Dijo: «ولا متدارك», sin que le precediera un verbo, en su forma explícita, al que se coordinara, ni una partícula que rija su misma declinación para remitir «متدارك» a ella en su declinación. Pero como le precedió un verbo negado con «لن» que indica el sentido requerido en el discurso y lo elidido, se prescindió, por la indicación de lo manifiesto, de manifestar lo suprimido, y se trató el discurso, en sentido y declinación, como si lo suprimido estuviera explícito. Porque su dicho:

«أجِدّكَ لَنْ تَرَى بِثُعَيْلبَاتٍ»

tiene el sentido de: «A fe mía, no eres vidente», y remitió «متداركا» al lugar de «ترى», como si «لست» y la bā’ estuvieran presentes en el discurso. Así también Su dicho: {وَإذْ قَالَ رَبكَ} respecto de lo que precedió: el recordatorio de Dios a los interpelados de lo que había pasado para ellos y para sus padres de Sus favores y beneficios. Y siendo Su dicho: {وَإذْ قَالَ رَبّكَ للمَلائِكَةِ} —junto con lo que sigue— de las mercedes que les enumeró y les señaló sus lugares, remite «إذ» al lugar de {وكُنتم أمواتا فأحياكم}, porque el sentido de ello es: «Recordad esta de Mis mercedes, y aquella en la que dije a los ángeles». Y como la primera implicaba «إذ», coordinó con «إذ» al lugar de ella en la primera, tal como describimos en el dicho del poeta en «ولا متدارك».

القول في تأويل قوله تعالى : للْمَلائِكَةِ .

Dijo Abū Ja‘far: «الملائكة» es plural de «ملك», si bien el singular sin hamza es más frecuente y más conocido en el habla de los árabes que con hamza. Pues dicen en singular: «مَلَك» de «الملائكة», y suprimen la hamza, y vocalizan la lām que habría estado en sukūn si el nombre se hubiera hamzado. Y solo la vocalizan con fatḥa porque trasladan la vocal de la hamza, al caer esta, a la letra en sukūn anterior a ella. Y cuando pluralizan el singular, devuelven el plural al origen y hamzan, diciendo: «ملائكة». Los árabes hacen a menudo algo semejante en su habla: dejan la hamza en una palabra que es hamzada, y su habla discurre sin hamzarla en un caso y hamzándola en otro. Como cuando dicen: «رأيت فلانا», y su habla discurre hamzando «رأيت»; luego dicen: «نرى» y «ترى» y «يرى», y su habla discurre en «يفعل» y sus semejantes dejando la hamza, hasta que la hamza con ellas se vuelve rara pese a que la hamza en ellas es el origen. Así también en «مَلَك» y «ملائكة»: su habla discurrió dejando la hamza en el singular y hamzando en el plural. Y a veces viene el singular hamzado, como dijo el poeta:

«فَلَسْتَ لانْسِيّ وَلَكِنْ لمألاكٍ تَحَدّرَ مِنْ جَوّ السمّاءِ يَصُوبُ»

Y puede decirse en singular: «مألك», siendo eso como su dicho: «جبذ» y «جذب», y «شأمل» y «شمأل», y lo semejante de letras permutadas. Sin embargo, lo que corresponde, si se nombra el singular «مألك», es que se pluralice, al pluralizarlo según eso, como «مآلك». No conservo, por transmisión oral, que lo pluralicen así; pero ellos pluralizan «ملائك» y «ملائكة», como pluralizan «أشعث»: «أشاعث» y «أشاعثة», y «مسمع»: «مسامع» y «مسامعة». Dijo Umayya b. Abī al-Ṣalt en su plural de ese modo:

«وَفِيها مِنْ عِبادِ اللّهِ قَوْمٌ مَلائِكُ ذلّلُوا وَهُمُ صِعابُ»

Y el أصل de «الملأك» es «الرسالة», como dijo ‘Adī b. Zayd al-‘Ibādī:

«أبْلِغِ النّعْمَانَ عَنّي مَلأكا *** أنّهُ قَدْ طالَ حَبْسِي وَانْتِظارِي»

Y puede recitarse «مألكا» según la otra lengua. Quien dice «ملأكا», es «مفعل» de «لأك إليه يلأكُ» cuando le envía un mensaje: «ملأكة». Y quien dice «مألكا», es «مفعل» de «ألكت إليه آلكُ» cuando le envía «مألكة» y «ألوك», como dijo Labīd b. Rabī‘a:

«وَغُلامٍ أرْسَلَتْهُ أمّهُ *** بَألُوكٍ فَبَذَلْنا ما سألْ»

Esto es de «ألكت». Y de ello es el dicho de al-Nābigha de Banū Dhubyān:

«ألِكْنِي يا عُيَيْنَ إلَيْكَ قَوْلاً *** سَتُهْدِيهِ الرّوَاةُ إلَيْكَ عَنّي»

Y dijo ‘Abd Banī al-Ḥasḥās:

«ألِكْنِي إلَيْها عَمْرَكَ اللّهُ يا فَتَى *** بِآيَةِ ما جاءَتْ إلَيْنَا تَهادِيا»

Con ello quiere decir: «Hazle llegar mi mensaje». Así, se llamó a los ángeles «ملائكة» por el mensaje, porque son los mensajeros de Dios entre Él y Sus profetas y aquellos de Sus siervos a quienes envía.

القول في تأويل قوله تعالى : إِنّي جاعِلٌ في الأرْضِ .

Los أهل التأويل discreparon acerca de Su dicho: «إني جاعل». Unos dijeron: «Ciertamente, Yo haré». Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Qāsim b. al-Ḥasan; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Jarīr b. Ḥāzim, y Mubārak, de al-Ḥasan, y Abū Bakr —es decir, al-Hudhalī—, de al-Ḥasan y Qatāda; dijeron: Dios dijo a los ángeles: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa». Les dijo: «Ciertamente, Yo haré».

Otros dijeron: «Ciertamente, Yo crearé». Mención de quienes dijeron eso:

Se me transmitió de al-Munjāb b. al-Ḥārith; dijo: nos narró Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq; dijo: Todo lo que en el Corán es «جعل», es «خلق».

Dijo Abū Ja‘far: Lo correcto en la interpretación de Su dicho: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa» es: «un sucesor puesto en la tierra como jalifa, y convertido en ella en reemplazo», y esto es más cercano a la interpretación del dicho de al-Ḥasan y Qatāda. Y se dijo que la tierra que Dios mencionó en esta aleya es La Meca. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Jarīr, de ‘Aṭā’, de Ibn Sābiṭ, que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «La tierra fue extendida desde La Meca. Los ángeles circunvalaban la Casa; fueron los primeros en circunvalarla. Y es la tierra de la que Dios dijo: “Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa”. Y cuando un profeta perecía su pueblo y él y los justos se salvaban, él y quienes estaban con él venían y adoraban a Dios allí hasta morir. Pues la tumba de Noé, Hūd, Ṣāliḥ y Shu‘ayb está entre Zamzam, el Rukn y el Maqām».

القول في تأويل قوله تعالى : خَلِيفَةً .

«الخليفة» es el patrón «فعيلة», de tu dicho: «خلف فلان فلانا في هذا الأمر» cuando ocupa su lugar en ello después de él. Como dijo —glorificado sea—: {ثُمّ جَعَلْنَاكُمْ خَلائِفَ في الأرْضِ مِنْ بَعْدِهِمْ لِنَنْظُرَ كَيْفَ تَعْمَلُونَ}, es decir: os sustituyó en la tierra por ellos, haciéndoos sucesores después de ellos. Y por ello se dijo al soberano supremo: «خليفة», porque sucedió a quien estaba antes de él y ocupó el asunto en su lugar, siendo para él un reemplazo. Se dice de ello: «خلف الخليفة يخلُف خلافة وخليفا». Ibn Isḥāq solía decir:

Nos lo narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa», es decir: un habitante y poblador que la habite y la pueble, una creación que no es de vosotros. Pero lo que dijo Ibn Isḥāq no es la interpretación del sentido de «jalifa», aunque Dios —glorificado sea— solo informó a Sus ángeles de que pondría en la tierra un jalifa que la habitaría; sino que su sentido es lo que describí antes.

Si alguien nos dijera: ¿Qué había en la tierra antes de los hijos de Adán que la habitara, de modo que los hijos de Adán fueran su sustituto y su reemplazo en ella? Se diría: Los أهل التأويل discreparon acerca de ello.

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró ‘Uthmān b. Sa‘īd; dijo: nos narró Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ‘Abbās; dijo: Los primeros que habitaron la tierra fueron los الجنّ; corrompieron en ella, derramaron sangre en ella y se mataron unos a otros. Dijo: Entonces Dios les envió a Iblīs con un ejército de ángeles; Iblīs y quienes estaban con él los mataron, hasta hacerlos llegar a las islas de los mares y a los extremos de las montañas. Luego creó a Adán y lo hizo habitarla. Por eso dijo: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa».

Según este القول: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa» [significa] un sucesor de los الجنّ que los suceda en ella, la habite y la pueble.

Y me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Isḥāq; dijo: nos narró ‘Abd Allāh b. Abī Ja‘far, de su padre, de al-Rabī‘ b. Anas acerca de Su dicho: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa», la aleya; dijo: Dios creó a los ángeles el miércoles, creó a los الجنّ el jueves y creó a Adán el viernes. Un grupo de los الجنّ descreyó; los ángeles descendían a ellos en la tierra y los combatían; hubo sangre y hubo فساد en la tierra.

Otros dijeron en la interpretación de Su dicho: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa»: [significa] una posteridad que se suceda unos a otros; y son los hijos de Adán, que suceden a su padre Adán, y cada generación de ellos sucede a la generación anterior.

Este es un dicho transmitido de al-Ḥasan al-Baṣrī. Y análogo a ello es lo que:

Me narró Muḥammad b. Bashshār; dijo: nos narró Abū Aḥmad al-Zubayrī; dijo: nos narró Sufyān, de ‘Aṭā’ b. al-Sā’ib, de Ibn Sābiṭ acerca de Su dicho: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa». Dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?». Dijo: Se referían con ello a los hijos de Adán.

Y me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd: Dios dijo a los ángeles: «Ciertamente, quiero crear en la tierra una creación y poner en ella un jalifa». Y no había entonces creación de Dios sino los ángeles, y la tierra no tenía creación.

Este dicho admite lo transmitido de al-Ḥasan, y admite que Ibn Zayd pretendiera que Dios informó a los ángeles de que pondría en la tierra un jalifa suyo, que juzgara en ella entre Su creación con Su حكم. Análogo a ello es lo que:

Me lo narró Mūsā b. Hārūn; dijo: nos narró ‘Amr b. Ḥammād; dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī en un relato que mencionó de Abū Mālik y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ‘Abbās, y de Murra, de Ibn Mas‘ūd, y de gente de los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: Que Dios —glorificado sea— dijo a los ángeles: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa». Dijeron: «¡Señor nuestro! ¿Y qué será ese jalifa?». Dijo: «Tendrá descendencia que corromperá en la tierra, se envidiará y se matará unos a otros». Así, la interpretación de la aleya según esta transmisión que mencionamos de Ibn Mas‘ūd e Ibn ‘Abbās es: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa de parte Mía que Me suceda en el الحكم entre Mi creación». Y ese jalifa es Adán y quien ocupe su lugar en la obediencia a Dios y en juzgar con justicia entre Su creación.

En cuanto a la corrupción y el derramamiento de sangre sin derecho, es de otros que no son Sus jalifas, y de otros que no son Adán ni quien ocupe su lugar entre los siervos de Dios. Pues ambos informaron que Dios —glorificado sea— dijo a Sus ángeles cuando le preguntaron: «¿Qué es ese jalifa?»: «Es un jalifa que tendrá descendencia que corromperá en la tierra, se envidiará y se matará unos a otros». Así, atribuyó la corrupción y el derramamiento de sangre sin derecho a la descendencia de Su jalifa, no a él, y excluyó de ello a Su jalifa.

Esta interpretación, aunque difiere en un aspecto del sentido de «jalifa» respecto de lo transmitido de al-Ḥasan, concuerda con él en otro. En cuanto a su concordancia: que sus intérpretes desvían la atribución de la corrupción en la tierra y el derramamiento de sangre en ella hacia otro que no es el jalifa. Y en cuanto a su discrepancia: que ellos atribuyen el jalifato a Adán en el sentido de que Dios lo puso como sucesor en ella; mientras que al-Ḥasan atribuye el jalifato a su descendencia en el sentido de que unos suceden a otros, y una generación ocupa el lugar de la anterior; y atribuye la corrupción en la tierra y el derramamiento de sangre al jalifa. Lo que llevó a los intérpretes del dicho: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa» —en la interpretación transmitida de al-Ḥasan— a lo que dijeron, es que afirmaron que los ángeles solo dijeron a su Señor, cuando su Señor les dijo: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa»: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?», informando con ello acerca del jalifa del que Dios —glorificado sea— les informó que pondría en la tierra, y no de otro, porque el diálogo entre los ángeles y su Señor discurrió acerca de él. Dijeron: Siendo así, y habiendo Dios exonerado a Adán de la corrupción en la tierra y del derramamiento de sangre, y purificado de ello, se supo que lo pretendido era otro: su descendencia. Así quedó establecido que el jalifa que corrompe en la tierra y derrama sangre no es Adán, sino sus hijos que hicieron eso; y que el sentido del jalifato que Dios mencionó es solo la sucesión de una generación por otra, como describimos. Pero quienes sostienen este dicho y quienes interpretan la aleya de este modo descuidaron el camino de la interpretación en este punto. Pues los ángeles, cuando su Señor les dijo: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa», no atribuyeron en su respuesta la corrupción y el derramamiento de sangre al jalifa de Dios en Su tierra; sino que dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella?». Y no es rechazable que su Señor les hubiera hecho saber que el jalifa tendría descendencia de la cual habría corrupción y derramamiento de sangre; y entonces dijeron: «¡Señor nuestro! ¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?», tal como dijeron Ibn Mas‘ūd e Ibn ‘Abbās y aquellos de los que transmitimos eso entre los intérpretes.

القول في تأويل قوله تعالى : قالُوا أتَجْعَلُ فِيها مَنْ يُفْسِدُ فِيها وَيَسْفِكُ الدّماءَ .

Dijo Abū Ja‘far: Si alguien dijera: ¿Cómo dijeron los ángeles a su Señor, cuando les informó que pondría en la tierra un jalifa: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?», cuando Adán aún no había sido creado ni su descendencia, para que supieran por visión lo que harían? ¿Conocieron lo oculto y por eso lo dijeron? ¿O lo dijeron por conjetura? Eso sería testimonio por conjetura y hablar de lo que no saben, y eso no es de su وصف. ¿Cuál es, pues, el وجه de su dicho a su Señor? Se diría: Los sabios de los intérpretes han dicho sobre ello عدة أقوال, y nosotros mencionaremos sus dichos, y luego informaremos del más correcto en prueba y el más claro en argumento.

Se transmitió de Ibn ‘Abbās sobre ello lo que:

Nos lo narró Abū Kurayb; dijo: nos narró ‘Uthmān b. Sa‘īd; dijo: nos narró Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ‘Abbās; dijo: Iblīs era de un clan entre los clanes de los ángeles, a quienes se llamaba «الجن», creados de fuego abrasador, de entre los ángeles. Dijo: Su nombre era al-Ḥārith. Dijo: Era uno de los guardianes del Paraíso. Dijo: Todos los ángeles fueron creados de luz, salvo este clan. Dijo: Y los الجنّ mencionados en el Corán fueron creados de «مارج من نار», que es la lengua de fuego que está en su extremo cuando se enciende. Dijo: Y el ser humano fue creado de barro. Dijo: Los primeros que habitaron la tierra fueron los الجنّ; corrompieron en ella y derramaron sangre, y se mataron unos a otros. Dijo: Entonces Dios les envió a Iblīs con un ejército de ángeles —este clan al que se llama «الجنّ»—; Iblīs y quienes estaban con él los mataron hasta hacerlos llegar a las islas de los mares y a los extremos de las montañas. Dijo: Cuando Iblīs hizo eso, se engreído en sí mismo y dijo: «He hecho algo que nadie ha hecho». Dijo: Dios se percató de eso en su corazón, y los ángeles que estaban con él no se percataron. Entonces Dios dijo a los ángeles que estaban con él: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa». Y los ángeles le respondieron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre, como corrompieron los الجنّ y derramaron sangre? Pues solo fuimos enviados contra ellos por eso». Dijo: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis», es decir: «Ciertamente, he visto en el corazón de Iblīs lo que vosotros no habéis visto: su soberbia y su engreimiento». Dijo: Luego ordenó [tomar] la tierra de Adán, y fue levantada. Y Dios creó a Adán de barro adherente; y «اللازب» es lo pegajoso y duro, de «حمأ مسنون» maloliente. Dijo: Y solo fue «حمأ مسنون» después de ser tierra. Dijo: Y Dios creó a Adán con Su mano. Dijo: Permaneció cuarenta noches como un cuerpo arrojado. Iblīs venía a él y lo golpeaba con su pie, y «فيصلصل» es decir, emitía sonido. Dijo: Ese es el dicho de Dios: {مِنْ صلْصَالٍ كالفَخّارِ}, es decir: como algo inflado que no es macizo. Dijo: Luego entraba por su boca y salía por su ano, y entraba por su ano y salía por su boca. Luego decía: «No eres nada por el sonido; y por algo fuiste creado: si se me da poder sobre ti, te destruiré; y si se te da poder sobre mí, te desobedeceré». Dijo: Cuando Dios insufló en él de Su espíritu, la insuflación vino desde la parte de su cabeza, y no pasaba nada de ella por su cuerpo sin que se convirtiera en carne y sangre.

Cuando la insuflación llegó a su ombligo, miró su cuerpo y le agradó lo que vio de su belleza; quiso levantarse, pero no pudo. Ese es el dicho de Dios: {وكانَ الإنْسانُ عَجُولاً}, dijo: impaciente, sin paciencia ante la dicha ni ante la adversidad. Dijo: Cuando la insuflación se completó en su cuerpo, estornudó y dijo: «Alabado sea Dios, Señor de los mundos», por inspiración de Dios —altísimo sea—. Entonces Dios le dijo: «Que Dios te tenga misericordia, oh Adán». Dijo: Luego Dios dijo a los ángeles que estaban con Iblīs en particular, no a los ángeles de los cielos: «Postraos ante Adán». Y todos se postraron, excepto Iblīs, que se negó y se ensoberbeció por la soberbia y el engreimiento que había albergado. Dijo: «No me postraré ante él: yo soy mejor que él, de mayor edad y de creación más fuerte; me creaste de fuego y lo creaste de barro». Dice: el fuego es más fuerte que el barro.

Dijo: Cuando Iblīs se negó a postrarse, Dios lo «أبلسه», lo desesperó de todo bien, y lo hizo un demonio lapidado como castigo por su desobediencia. Luego enseñó a Adán todos los nombres: estos nombres con los que la gente se reconoce: «إنسان», «دابة», «أرض», «سهل», «بحر», «جبل», «حمار», y semejantes de las comunidades y otras. Luego presentó esos nombres a aquellos ángeles —es decir, los ángeles que estaban con Iblīs, creados del fuego abrasador— y les dijo: {أنْبئُونِي بأسْماءِ هَولاءِ}, es decir: informadme de los nombres de هؤلاء, {إنْ كُنْتُمْ صَادِقِينَ}, si sabéis por qué pongo en la tierra un jalifa. Dijo: Cuando los ángeles supieron la reprensión de Dios por lo que hablaron de conocimiento de lo oculto que nadie conoce sino Él —y de lo cual no tenían conocimiento— dijeron: {سبحانك}, exaltación de Dios de que alguien conozca lo oculto aparte de Él; «Nos arrepentimos ante Ti: no tenemos conocimiento sino el que Tú nos enseñaste», desentendiéndose de conocer lo oculto, salvo lo que Tú nos enseñaste, como enseñaste a Adán. Entonces dijo: {يا آدَمُ أنْبئْهُمْ بأسْمَائِهمْ}, es decir: infórmales de sus nombres. Y cuando les informó de sus nombres, dijo: {ألَمْ أقُلْ لَكُمْ} —oh ángeles en particular— {إنّي أعْلَمُ غَيْبَ السّمَوَاتِ وَالأرْضِ} y nadie lo conoce sino Yo, {وأعْلَمُ ما تُبْدُونَ} es decir, lo que manifestáis, {وَما كُنْتُمْ تَكْتُمُونَ} es decir: conozco el secreto como conozco lo manifiesto; esto es, lo que Iblīs ocultó en sí mismo de soberbia y engreimiento.

Esta transmisión de Ibn ‘Abbās indica que el dicho de Dios —glorificado sea—: {وَإذْ قَالَ رَبّكَ للْمَلاَئِكَةِ إنّي جَاعل فِي الأرْضِ خَلِيفَةً} fue خطاب de Dios —glorificado sea— a un grupo particular de ángeles, no a todos; y que aquellos a quienes se dijo eso eran la tribu de Iblīs en particular, los que combatieron con él a los genios de la tierra antes de la creación de Adán. Y que Dios solo los singularizó con ese dicho como امتحان y prueba, para hacerles conocer la limitación de su conocimiento y la superioridad de muchos de Sus criaturas —más débiles en creación que ellos— sobre ellos; y que Su nobleza no se alcanza por la fuerza de los cuerpos ni la dureza de las constituciones, como lo supuso Iblīs, enemigo de Dios. Y declara explícitamente que su dicho a su Señor: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?» fue un desliz de ellos y una conjetura sobre lo oculto; y que Dios —glorificado sea— les mostró lo reprobable de lo que pronunciaron, los detuvo en ello hasta que se arrepintieron y volvieron a Él de lo que dijeron y pronunciaron al conjeturar lo oculto con suposiciones; y se desentendieron ante Él de que alguien conozca lo oculto aparte de Él; y les mostró de Iblīs lo que estaba oculto en él de soberbia, que había estado escondido para ellos.

Y se transmitió de Ibn ‘Abbās algo خلاف esta transmisión, y es lo que:

Me lo narró Mūsā b. Hārūn; dijo: nos narró ‘Amr b. Ḥammād; dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī en un relato que mencionó de Abū Mālik y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ‘Abbās, y de Murra, de Ibn Mas‘ūd, y de gente de los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: Cuando Dios terminó de crear lo que quiso, se asentó sobre el Trono, y puso a Iblīs sobre el dominio del cielo de este mundo. Era de una tribu de ángeles a quienes se llamaba «الجنّ», y solo se les llamó «الجنّ» porque eran los guardianes del Paraíso. Iblīs, con su dominio, era guardián. La soberbia cayó en su pecho y dijo: «Dios no me ha dado esto sino por una excelencia mía» —así dijo Mūsā b. Hārūn; y otros me lo narraron— y dijo: «por una excelencia mía sobre los ángeles». Cuando esa soberbia cayó en sí mismo, Dios se percató de ello. Entonces Dios dijo a los ángeles: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa». Dijeron: «¡Señor nuestro! ¿Y qué será ese jalifa?». Dijo: «Tendrá descendencia que corromperá en la tierra, se envidiará y se matará unos a otros». Dijeron: «¡Señor nuestro! ¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre, mientras nosotros glorificamos con Tu alabanza y Te santificamos?». Dijo: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis», es decir, acerca del asunto de Iblīs. Entonces envió a Gabriel a la tierra para traer barro de ella. La tierra dijo: «Me refugio en Dios contra ti, de que me disminuyas o me afees». Regresó sin tomar, y dijo: «¡Señor! Ella se refugió en Ti, y Tú la amparaste». Dios envió a Miguel; ella se refugió de él y él la amparó; regresó y dijo como dijo Gabriel. Entonces envió al Ángel de la Muerte; ella se refugió de él, y él dijo: «Y yo me refugio en Dios de regresar sin ejecutar Su orden». Tomó de la faz de la tierra y mezcló; no tomó de un solo lugar. Tomó de tierra roja, blanca y negra; por eso los hijos de Adán salieron مختلفين. Subió con ello y humedeció la tierra hasta que se volvió barro adherente; y «اللازب» es lo que se pega una parte con otra. Luego lo dejó hasta que apestó y cambió; eso es cuando dice: {مِنْ حَمأٍ مَسْنُونٍ}, dijo: maloliente. Luego dijo a los ángeles: {إنّي خالِق بَشَرا مِن طِين فإذَا سَوّيْتُهُ وَنَفَخْتُ فِيهِ منْ رُوحي فَقَعُوا لَهُ سَاجدِينَ}. Dios lo creó con Sus dos manos para que Iblīs no se ensoberbeciera sobre él y para decirle: «¿Te ensoberbeces de lo que hice con Mis manos, y Yo no me ensoberbezco de ello?». Lo creó como ser humano, y fue un cuerpo de barro durante cuarenta años, del cómputo de un día viernes. Los ángeles pasaban junto a él y se asustaban al verlo; el más asustado era Iblīs. Pasaba y lo golpeaba, y el cuerpo emitía un sonido como el de la cerámica, y tenía «صلصلة»; eso es cuando dice: {مِنْ صَلْصَالٍ كالفَخّارٍ}. Y decía: «Por algo fuiste creado». Entró por su boca y salió por su ano. Dijo a los ángeles: «No temáis a este: vuestro Señor es «صَمَد» y este es hueco. Si se me da poder sobre él, lo destruiré». Cuando llegó el momento en que Dios —glorificado sea— quiso insuflarle el espíritu, dijo a los ángeles: «Cuando insufle en él de Mi espíritu, postraos ante él». Cuando insufló en él el espíritu, el espíritu entró en su cabeza y estornudó. Los ángeles le dijeron: «Di: “Alabado sea Dios”». Dijo: «Alabado sea Dios». Dios le dijo: «Tu Señor te ha tenido misericordia». Cuando el espíritu entró en sus ojos, miró los frutos del Paraíso; cuando entró en su vientre, deseó la comida; saltó, antes de que el espíritu llegara a sus pies, apresurado hacia los frutos del Paraíso. Eso es cuando dice: {خُلِقَ الإنْسانُ مِنْ عَجَلٍ}. {فَسَجَدَ المَلائِكَةُ كُلّهُمْ أجْمَعُونَ إلاّ إبْلِيسَ} se negó a estar con los postrados, es decir, se ensoberbeció y fue de los incrédulos. Dios le dijo: {ما مَنَعَكَ أنْ تَسْجُدَ إذ أمرتك لِمَا خَلَقْتُ بِيَدَيّ}. Dijo: «Yo soy mejor que él; no me postraré ante un ser humano que creaste de barro». Dios le dijo: {اخْرُجْ مِنْهَا فَمَا يَكُونُ لَكَ} es decir, no te corresponde {أنْ تَتَكَبّر فِيها}؛ {فاخْرُجْ إنّكَ مِنَ الصّاغِرِينَ}. Y «الصغار» es la humillación. Dijo: Y enseñó a Adán todos los nombres. Luego presentó la creación a los ángeles y dijo: {أنْبِئُونِي بأسْماءِ هَولاءِ إنْ كُنْتُمْ صَادِقِينَ} que los hijos de Adán corromperán en la tierra y derramarán sangre. Dijeron: {سُبْحَانَكَ لا عِلْمَ لَنا إِلاّ مَا عَلّمْتَنا إنّكَ أنْتَ العَلِيمُ الحَكِيمُ}. Dios dijo: {يا آدَمُ أنْبِئُهُمْ بِأسْمَائِهِمْ}. Dijo: {ألَمْ أقُلْ لَكُمْ إني أعْلَمُ غَيْبَ السّمَوَاتِ وَالأرْضِ وأعْلَمُ مَا تُبْدِونَ وَمَا كُنْتُمْ تَكْتُمُونَ}. Dijo: Su dicho: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella?» es lo que manifestaron; y «sé lo que ocultabais» es decir, lo que Iblīs guardó en sí mismo de soberbia.

Dijo Abū Ja‘far: Este relato, en su comienzo, difiere en sentido del relato transmitido de Ibn ‘Abbās por la vía de al-Ḍaḥḥāk que ya mencionamos; pero concuerda con él en el sentido de su final. Pues mencionó al comienzo que los ángeles preguntaron a su Señor: «¿Qué es ese jalifa?» cuando les dijo: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa», y les respondió que tendría descendencia que corrompería en la tierra, se envidiaría y se mataría unos a otros. Entonces los ángeles dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?». Así, el dicho de los ángeles fue después de que Dios les informara de que eso ocurriría en la descendencia del jalifa que pondría en la tierra; ese es el sentido en que su comienzo difiere del relato de al-Ḍaḥḥāk.

En cuanto a su concordancia con él en el final, es su dicho en la interpretación de: {أنْبِئُونِي بأسْمَاءِ هَولاءِ إنْ كُنْتُمْ صَادِقِينَ} que los hijos de Adán corromperán en la tierra y derramarán sangre; y que los ángeles dijeron, cuando su Señor les dijo eso, desentendiéndose del conocimiento de lo oculto: {سُبْحَانَكَ لا عِلْمَ لَنا إلاّ ما عَلّمْتَنَا إنّكَ أنْتَ العلِيمُ الحَكِيمُ}.

Quien lo medite con entendimiento sabrá que su comienzo corrompe su final, y que su final invalida el sentido de su comienzo. Pues si Dios —glorificado sea— informó a los ángeles de que la descendencia del jalifa que pondría en la tierra corrompería en ella y derramaría sangre, y los ángeles dijeron a su Señor: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?», no hay وجه para reprenderlos por informar acerca de quienes Dios les informó que corromperían en la tierra y derramarían sangre, con algo como lo que su Señor les informó. Y sería posible decirles, respecto de lo que se les ocultó de los conocimientos: «Si sois veraces en lo que supisteis por el informe de Dios de que eso ocurriría, y lo informasteis, informadnos entonces de lo que Dios os ha ocultado». Pero eso es contradicción en la interpretación y una atribución a Dios de lo que no es جائز que sea وصف suyo. Temo que alguno de los transmisores de este relato haya errado respecto de lo que transmitió de los compañeros, y que la interpretación de ellos fuera así: «Informadme de los nombres de هؤلاء, si sois veraces en lo que conjeturasteis que habíais alcanzado de conocimiento por Mi informe de que los hijos de Adán corromperán en la tierra y derramarán sangre, hasta el punto de que os permitisteis decir: “¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?”». Entonces la reprensión recaería sobre lo que conjeturaron haber alcanzado por el dicho de Dios —a ellos—: que tendría descendencia que corrompería en la tierra y derramaría sangre, no sobre el hecho de informar de lo que Dios les informó. Pues aunque Dios —glorificado sea— les informó de lo que ocurriría de parte de la descendencia de Su jalifa en la tierra —corrupción y derramamiento de sangre—, les ocultó lo que ocurriría de muchos de ellos: su obediencia a su Señor, su اصلاح en Su tierra, su contención de la sangre, y la elevación de su rango y su nobleza ante Él; y no les informó de ello. Entonces los ángeles dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?» por conjetura, según la ظاهر de esos dos relatos, como si toda la descendencia del jalifa corrompiera y derramara sangre. Entonces Dios les dijo, cuando enseñó a Adán todos los nombres: {أنْبئونِي بأسماءِ هَؤلاء إن كنتمْ صَادقِين} que sabéis que todos los hijos de Adán corrompen en la tierra y derraman sangre, como conjeturasteis, negando —glorificado sea— su dicho sobre el conjunto y la generalidad, siendo eso وصف de una parte particular de la descendencia del jalifa. Esto que mencionamos es nuestra descripción de la interpretación del relato, no el dicho que elegimos en la interpretación de la aleya.

Y de lo que indica lo que mencionamos —de orientar el informe de los ángeles sobre la corrupción de la descendencia del jalifa y su derramamiento de sangre a la generalidad— está lo que:

Nos lo narró Aḥmad b. Isḥāq al-Ahwāzī; dijo: nos narró Abū Aḥmad al-Zubayrī; dijo: nos narró Sufyān, de ‘Aṭā’ b. al-Sā’ib, de ‘Abd al-Raḥmān b. Sābiṭ, sobre Su dicho: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?». Dijo: Se referían a la gente.

Otros dijeron sobre ello lo que:

Nos lo narró Bishr b. Mu‘ādh; dijo: nos narró Yazīd b. Zuray‘, de Sa‘īd, de Qatāda sobre Su dicho: {وَإذْ قَالَ رَبّكَ للْمَلائِكَةِ إنّي جَاعِلٌ فِي الأرْضِ خَلِيفَةً}: Los ángeles pidieron elección (استخار) en la creación de Adán, y dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?». Los ángeles sabían, por el conocimiento de Dios, que no hay nada más detestable para Dios que el derramamiento de sangre y la corrupción en la tierra. {وَنَحْنُ نَسَبّحُ بِحَمْدِكَ وَنُقَدّسُ لَكَ}. Dijo: {إنّي أعْلَمُ ما لا تَعْلَمُونَ}. En el conocimiento de Dios —glorificado sea— estaba que de ese jalifa habría profetas y mensajeros, gente صالح, y moradores del Paraíso.

Dijo: Se nos mencionó que Ibn ‘Abbās solía decir: Cuando Dios comenzó a crear a Adán, los ángeles dijeron: «Dios no creará una creación más noble ante Él que nosotros, ni más sabia que nosotros». Y fueron probados con la creación de Adán; y toda creación es probada. Como fueron probados los cielos y la tierra con la obediencia, cuando Dios dijo: {ائْتِيا طَوْعا أوْ كَرْها} y dijeron: {أتَيْنا طَائِعِينَ}.

Este relato de Qatāda indica que Qatāda veía que los ángeles dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?» sin certeza de un conocimiento previo de que eso ocurriría, sino por opinión y conjetura; y que Dios —glorificado sea— lo reprobó y les respondió con Su dicho: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis», de que de la descendencia de ese jalifa habría profetas, mensajeros y esforzados en la obediencia a Dios.

Y se transmitió de Qatāda algo خلاف esta interpretación, y es lo que:

Nos lo narró al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ‘Abd al-Razzāq; dijo: nos informó Ma‘mar, de Qatāda acerca de Su dicho: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella?». Dijo: Dios les había hecho saber que cuando hubiera en la tierra una creación, corromperían en ella y derramarían sangre; por eso dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella?». Y con el dicho de Qatāda dijo un grupo de los intérpretes, entre ellos al-Ḥasan al-Baṣrī.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Jarīr b. Ḥāzim, y Mubārak, de al-Ḥasan, y Abū Bakr, de al-Ḥasan y Qatāda; dijeron: Dios dijo a Sus ángeles: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa». Les dijo: «Ciertamente, Yo haré». Ellos expusieron su opinión; Él les enseñó un conocimiento y les ocultó un conocimiento que Él sabía y ellos no sabían. Entonces dijeron con el conocimiento que Él les enseñó: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?». Los ángeles sabían, por el conocimiento de Dios, que no hay pecado más grave ante Dios que el derramamiento de sangre. {وَنَحْنُ نُسَبّحُ بِحَمْدِكَ وَنُقَدّسُ لَكَ}. Dijo: {إنّي أعْلَم ما لا تَعْلَمُونَ}. Cuando comenzó a crear a Adán, los ángeles se susurraron entre sí y dijeron: «Que nuestro Señor cree lo que quiera crear: no creará una creación sino que seremos más sabios que ella y más nobles ante Él». Cuando lo creó e insufló en él de Su espíritu, les ordenó postrarse ante él por lo que dijeron, y lo prefirió sobre ellos; supieron que no eran mejores que él. Dijeron: «Si no somos mejores que él, entonces somos más sabios que él, porque existíamos antes que él, y las comunidades fueron creadas antes que él». Cuando se maravillaron de su conocimiento, fueron probados: enseñó a Adán todos los nombres, luego los presentó a los ángeles y dijo: {أنْبِئُونِي بأسْماءِ هَؤلاءِ إنْ كُنْتُمْ صَادِقِينَ} que no creo una creación sino que sois más sabios que ella; informadme de los nombres de هؤلاء si sois veraces. Dijo: Entonces el grupo se refugió en el arrepentimiento —y a él se refugia todo creyente— y dijeron: {سُبْحانَكَ لا عِلْمَ لَنا إِلاّ مَا عَلّمْتَنَا إنّكَ أَنْتَ العَلِيم الحَكِيم}. Dijo: {يا آدمَ أنْبِئْهُمْ بأسْمَائِهِمْ}. Y cuando les informó de sus nombres, dijo: {ألَمْ أَقُلْ لَكُمْ إنّي أعْلَمُ غَيْب السّمَوَاتِ وَالأرْض وأعْلَمُ ما تُبْدونَ وَما كُنْتُمْ تَكْتُمُونَ} por su dicho: «Que nuestro Señor cree lo que quiera: no creará una creación más noble ante Él que nosotros, ni más sabia que nosotros».

Dijo: Le enseñó el nombre de cada cosa: estas montañas, estas mulas, los camellos, los genios, las fieras; y comenzó a nombrar cada cosa por su nombre. Se le presentó cada comunidad y dijo: {ألَمْ أقُلْ لَكُمْ إنّي أعْلَمُ غَيْب السّمَوَاتِ مَنْ يُفْسِدُ فِيها وَيَسْفِكُ الدّماءَ}. Y en cuanto a lo que ocultaron: el dicho de algunos a otros: «Somos mejores que él y más sabios».

Me narró al-Muthannā b. Ibrāhīm; dijo: nos narró Isḥāq b. al-Ḥajjāj; dijo: nos narró Ibn Abī Ja‘far, de su padre, de al-Rabī‘ b. Anas acerca de Su dicho: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa», la aleya; dijo: Dios creó a los ángeles el miércoles, creó a los genios el jueves y creó a Adán el viernes. Un grupo de los genios descreyó; los ángeles descendían a ellos en la tierra y los combatían; hubo sangre y hubo corrupción en la tierra. Por eso dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?»... la aleya.

Y se me transmitió de ‘Ammār b. al-Ḥasan; dijo: nos informó ‘Abd Allāh b. Abī Ja‘far, de su padre, de al-Rabī‘, algo semejante.

{ثُمّ عَرَضَهُمْ على المَلائِكَةِ فَقالَ أنْبِئُونِي بِأسْماءِ هَولاءِ إِنْ كُنْتُمْ صَادِقِينَ} hasta Su dicho: {إنّكَ أَنْتَ العَلِيمُ الحَكِيمُ}. Dijo: Eso fue cuando dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre, mientras nosotros glorificamos con Tu alabanza y Te santificamos?». Dijo: Cuando supieron que pondría en la tierra un jalifa, se dijeron entre sí: «Dios no creará una creación sino que nosotros seremos más sabios que ella y más nobles». Dios quiso informarles de que había preferido a Adán sobre ellos, y enseñó a Adán todos los nombres. Dijo a los ángeles: {أنْبِئونِي بِأسْمَاءِ هَولاءِ إنْ كُنْتُمْ صَادِقِينَ} hasta Su dicho: {وأعْلَمُ ما تُبْدُونَ وَما كُنْتُمْ تَكْتُمُونَ}. Lo que manifestaron fue cuando dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?». Y lo que ocultaron entre ellos fue su dicho: «Dios no creará una creación sino que nosotros seremos más sabios que ella y más nobles». Así supieron que Dios había preferido a Adán sobre ellos en conocimiento y nobleza.

Ibn Zayd dijo:

Me lo narró Yūnus b. ‘Abd al-A‘lā; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd: Cuando Dios creó el fuego, los ángeles se aterrorizaron de él con un terror شديد. Dijeron: «¡Señor nuestro! ¿Por qué creaste este fuego, y para qué lo creaste?». Dijo: «Para quien Me desobedezca de Mi creación». Dijo: Y no había entonces creación de Dios sino los ángeles y la tierra, sin creación en ella; Adán fue creado después. Y recitó el dicho de Dios: {هَلْ أتَى على الإنْسانِ حِينٌ مِنَ الدّهْرِ لَمْ يَكُنْ شَيْئا مَذْكُورا}. Dijo: ‘Umar b. al-Khaṭṭāb dijo: «¡Oh Mensajero de Dios! Ojalá fuera ese tiempo». Luego dijo: Los ángeles dijeron: «¡Señor! ¿Vendrá sobre nosotros un tiempo en que Te desobedezcamos?», pues no veían otra creación aparte de ellos. Dijo: «No; ciertamente, quiero crear en la tierra una creación y poner en ella una “خليقة” que derramará sangre y corromperá en la tierra». Los ángeles dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre, habiéndonos escogido? Ponnos a nosotros en ella: nosotros glorificamos con Tu alabanza, Te santificamos y obramos en ella con Tu obediencia». Y los ángeles consideraron عظيما que Dios pusiera en la tierra a quien Le desobedeciera. Dijo: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis». {يا آدم أنبئهم بأسمائهم}. Dijo: «Fulano y fulano». Dijo: Cuando vieron lo que Dios le había dado de conocimiento, reconocieron a Adán la superioridad sobre ellos; y el vil Iblīs se negó a reconocerla. Dijo: {أنا خَيْرٌ مِنْهُ خَلَقْتَنِي مِنْ نارٍ وَخَلَقْتَهُ مِنْ طِينِ}. Dijo: {فاهْبِطْ مِنْهَا فَمَا يَكُونُ لَكَ أنْ تَتَكَبّرَ فِيها}.

Ibn Isḥāq dijo:

Nos lo narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama b. al-Faḍl, de Muḥammad b. Isḥāq; dijo: Cuando Dios quiso crear a Adán con Su poder para probarlo y probar con él —por Su conocimiento de lo que hay en Sus ángeles y en toda Su creación—, la primera prueba con la que fueron probados los ángeles, en lo que para ellos había lo que amaban y lo que detestaban, fue la prueba y el tamiz de lo que había en ellos de lo que no sabían, y que el conocimiento de Dios abarcaba de ellos. Reunió a los ángeles, moradores de los cielos y de la tierra, y luego dijo: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa», es decir: un poblador o habitante que la habite y la pueble, una creación que no es de vosotros. Luego les informó de Su conocimiento acerca de ellos, y dijo: «Corromperán en la tierra, derramarán sangre y obrarán con desobediencias». Entonces dijeron todos: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre, mientras nosotros glorificamos con Tu alabanza y Te santificamos, no desobedecemos ni hacemos nada que detestes?». Dijo: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis». Dijo: «Ciertamente, Yo sé en vosotros y de vosotros», y no les manifestó de la desobediencia, la corrupción, el derramamiento de sangre y el hacer lo que detesto de ellos, lo que ocurriría en la tierra, de lo que mencionaste en los hijos de Adán.

Dios dijo a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—: {ما كانَ لِيَ منْ عِلْمٍ بالمَلأ الأعْلَى إذْ يَخْتَصِمُونَ إنْ يُوحَى إليّ إلاّ أنّمَا أنا نَذِيرٌ مُبِينٌ} hasta Su dicho: {فَقَعُوا لَهُ سَاجِدِينَ}. Así, mencionó a Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— lo que ocurrió en el asunto de Adán cuando quiso crearlo, y la مراجعة de los ángeles a Él sobre lo que les mencionó. Cuando Dios —altísimo sea— resolvió crear a Adán, dijo a los ángeles: {إنّي خالِقٌ بَشَرا مِنْ صَلْصَالٍ مِنْ حَمِأٍ مَسْنُونٍ} con Mis dos manos, como ennoblecimiento para él, engrandecimiento de su asunto y honor para él. Los ángeles guardaron Su pacto, comprendieron Su dicho y se unieron en la obediencia, salvo lo que hubo del enemigo de Dios, Iblīs: guardó silencio sobre lo que había en sí mismo de envidia, injusticia, soberbia y desobediencia. Dios creó a Adán de la «أَدَمة» de la tierra, de barro adherente, de «حمأ مسنون», con Sus dos manos, como ennoblecimiento para él, engrandecimiento de su asunto y honor para él sobre el resto de Su creación.

Dijo Ibn Isḥāq: Se dice —y Dios sabe mejor—: Dios creó a Adán y luego lo dejó, mirándolo, cuarenta años antes de insuflarle el espíritu, hasta que se volvió «صلصالا كالفخار», sin que el fuego lo tocara. Dijo: Se dice —y Dios sabe mejor—: cuando el espíritu llegó a su cabeza, estornudó y dijo: «Alabado sea Dios». Su Señor le dijo: «Que tu Señor te tenga misericordia». Los ángeles cayeron en postración cuando él se enderezó, guardando el pacto de Dios que les había encomendado y obedeciendo Su orden. El enemigo de Dios, Iblīs, se levantó de entre ellos y no se postró, por obstinación y altivez, por injusticia y envidia. Dios le dijo: {يا إبْلِيسُ ما مَنَعَكَ أنْ تَسْجُدَ لِمَا خَلَقْتُ بِيَدَيّ} hasta: {لأَمْلأَنّ جَهَنّمَ مِنْكَ وَمِمّنْ تَبعَكَ مِنْهُمْ أَجْمَعِينَ}. Dijo: Cuando Dios terminó con Iblīs y su reproche, y él no quiso sino la desobediencia, hizo caer sobre él la maldición y lo expulsó del Paraíso. Luego se volvió hacia Adán, habiéndole enseñado todos los nombres, y dijo: {يا آدَمُ أنْبِئُهُمْ بأسْمَائِهِمْ}. Y cuando les informó de sus nombres, dijo: {ألَمْ أقُلْ لَكُمْ إنّي أعْلَمُ غَيْبَ السّمَوَاتِ وَالأرْضِ وأعْلَمُ ما تُبْدُونَ وَمَا كُنْتُمْ تَكْتُمُونَ}. Dijeron: {سُبْحَانَكَ لا عِلْمَ لَنا إلا مَا عَلّمْتَنَا إنّكَ أَنْتَ العَلِيمُ الحَكِيمُ}. Es decir: solo te respondimos en lo que nos enseñaste; en cuanto a lo que no nos enseñaste, Tú eres más sabio en ello. Así, lo que Adán nombró de cualquier cosa fue su nombre, el que tiene, hasta el Día de la Resurrección.

Ibn Jurayj dijo:

Nos lo narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj; dijo: Solo hablaron con lo que Él les hizo saber que ocurriría de la creación de Adán, y dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?».

Algunos dijeron: Los ángeles solo dijeron lo que dijeron —«¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?»— porque Dios les permitió preguntar sobre ello después de informarles de que eso ocurriría de los hijos de Adán. Los ángeles preguntaron, y dijeron con asombro: «¿Cómo Te desobedecen, Señor, siendo Tú su Creador?». Su Señor les respondió: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis», es decir: eso ocurrirá de ellos aunque vosotros no lo sepáis, y de algunos de quienes veis obedientes a Mí; haciéndoles conocer así la limitación de su conocimiento frente al Suyo.

Algunos أهل العربية dijeron: El dicho de los ángeles: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella?» no fue por vía de reproche a su Señor; solo le preguntaron para saber, e informaron de sí mismos que glorifican. Y dijo: Lo dijeron porque detestaron que se desobedeciera a Dios, pues los genios habían sido ordenados antes y desobedecieron.

Algunos dijeron: Eso, por parte de los ángeles, fue a modo de طلب الإرشاد sobre lo que no sabían; como si dijeran: «¡Señor! Infórmanos», como pregunta de indagación a Dios, no como pregunta de reproche.

Dijo Abū Ja‘far: La interpretación más digna de ser adoptada para el dicho de Dios —glorificado sea—, informando de los ángeles su dicho a Él: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre, mientras nosotros glorificamos con Tu alabanza y Te santificamos?» es la interpretación de quien dijo: que eso fue por parte de ellos una indagación a su Señor, con el sentido de: «Infórmanos, Señor nuestro: ¿vas a poner en la tierra a quien tenga esta وصف, y dejar de poner a Tus jalifas de entre nosotros, mientras nosotros glorificamos con Tu alabanza y Te santificamos?». No fue una negación de lo que su Señor les hizo saber que haría, aunque les pareciera عظيما, al ser informados, que hubiera una creación de Dios que Le desobedeciera.

En cuanto a la pretensión de quien afirmó que Dios —glorificado sea— les había permitido preguntar sobre ello y que preguntaron por vía de asombro, es una pretensión sin indicio en la ظاهر del تنزيل, ni hay noticia de ello por una prueba que corte la excusa; y no es جائز interpretar el Libro de Dios con algo para lo que no hay indicio por alguna de las vías por las que se establece la prueba.

En cuanto a la descripción de los ángeles —de quienes describimos— en su indagación a su Señor sobre la corrupción en la tierra y el derramamiento de sangre, no es imposible lo transmitido de Ibn ‘Abbās e Ibn Mas‘ūd por el relato de al-Suddī, y lo que Qatāda concordó con ellos: que Dios —glorificado sea— les informó de que pondría en la tierra un jalifa que tendría descendencia que haría tal y tal; y ellos dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella?», como describimos, a modo de indagación.

Si alguien nos dijera: ¿Cuál es el sentido de su indagación, si el asunto es como describiste: que ya se les informó de que eso ocurriría? Se diría: El sentido de su indagación entonces sería sobre su estado respecto de la وقوع de eso: ¿ocurrirá de ellos? Y su petición a su Señor de que los ponga a ellos como jalifas en la tierra para que no Le desobedezcan.

Tampoco es فساد lo que transmitió al-Ḍaḥḥāk de Ibn ‘Abbās —y lo siguió al-Rabī‘ b. Anas—: que los ángeles dijeron eso por el conocimiento que tenían de los habitantes de la tierra antes de Adán, de los genios. Entonces dijeron a su Señor: «¿Vas a poner en ella una creación como ellos, que haga como lo que ellos hacían?», a modo de indagación a su Señor, no afirmando que eso ocurriría necesariamente, de modo que fuera informar de lo que no habían alcanzado del conocimiento de lo oculto.

Tampoco es error lo que dijo Ibn Zayd: que el dicho de los ángeles fue por vía de asombro de que hubiera una creación de Dios que desobedeciera a su Creador.

Solo dejamos de adoptar lo transmitido por al-Ḍaḥḥāk de Ibn ‘Abbās —y lo que al-Rabī‘ b. Anas concordó— y lo que dijo Ibn Zayd, porque no tenemos noticia de lo que dijeron por una vía que corte la excusa y obligue al oyente con la prueba. La noticia de lo pasado y lo anterior no se alcanza su veracidad sino por una transmisión que impida la disputa y la connivencia, y haga imposible la mentira, el error y el olvido. Y eso no existe así en lo que al-Ḍaḥḥāk transmitió de Ibn ‘Abbās —y lo que al-Rabī‘ concordó— ni en lo que dijo Ibn Zayd. Así, la interpretación más digna, siendo el asunto así, es la que tiene la aleya por la indicación de la ظاهر del تنزيل, de lo que es correcto su salida en el sentido comprendido.

Si alguien dijera: Si la interpretación más digna de la aleya es lo que mencionaste: que Dios informó a los ángeles de que la descendencia de Su jalifa en la tierra corrompería en ella y derramaría sangre, y por eso dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella?», ¿dónde está en el Libro de Dios la mención de que Él les informó de eso? Se le diría: Basta con la indicación de lo que ya se manifestó del discurso hacia ello. Como dijo el poeta:

«فَلاَ تَدْفِنُونِي إنّ دَفْنِي مُحَرّمٌ عَلَيْكُمْ وَلَكِنْ خامِرِي أُمّ عامِرِ»

Suprimió su dicho «دعوني» a la que se dice, al cazarla: «خامري أم عامر», pues en lo que manifestó de su كلام había indicio del sentido que pretendía. Así también aquí: en Su dicho «Dijeron: ¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella?», como en ello hay indicio de lo que dejó de mencionar —después de Su dicho: «Ciertamente, voy a poner en la tierra un jalifa»— del informe acerca de lo que ocurriría de la corrupción de su descendencia en la tierra, bastó con su indicación y se elidió, dejando de mencionarlo, como mencionamos en el dicho del poeta. Los ejemplos de ello en el Corán, en la poesía de los árabes y en su habla son más de lo que puede contarse. Por lo que mencionamos, elegimos lo que elegimos en la interpretación de Su dicho: «Dijeron: ¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?».

القول في تأويل قوله تعالى : وَنَحْنُ نُسَبّحُ بِحَمْدِكَ وَنُقَدّسُ لَكَ .

Dijo Abū Ja‘far: En cuanto a Su dicho: «y nosotros glorificamos con Tu alabanza», significa: «Te magnificamos con la alabanza y el agradecimiento», como dijo —glorificado sea—: {فَسَبّحْ بِحَمْدِ رَبّكَ}; y como dijo: {وَالمَلائِكَةُ يُسَبّحُونَ بِحَمْدِ رَبّهِمْ}. Y todo recuerdo de Dios entre los árabes es «تسبيح» y «صلاة». Uno de ellos dice: «He cumplido mi «سبحتي» de ذكر y oración». Y se ha dicho que el «تسبيح» es la oración de los ángeles.

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Ya‘qūb al-Qummī, de Ja‘far b. Abī al-Mughīra, de Sa‘īd b. Jubayr; dijo: «El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— estaba orando. Pasó un hombre de los musulmanes junto a un hombre de los hipócritas y le dijo: “El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— está orando y tú estás sentado”. Él le dijo: “Ve a tu trabajo, si tienes trabajo”. Dijo: “No creo sino que pasará junto a ti quien te lo reproche”. Pasó ‘Umar b. al-Khaṭṭāb y le dijo: “Oh fulano, el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— está orando y tú estás sentado”. Le dijo lo mismo. Dijo: “Esto es parte de mi trabajo”. ‘Umar se abalanzó sobre él y lo golpeó hasta que terminó. Luego entró en la mezquita y oró con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Cuando el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— terminó, ‘Umar se levantó hacia él y dijo: “¡Oh Profeta de Dios! Pasé hace un momento junto a fulano mientras tú orabas, y le dije: ‘El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— está orando y tú estás sentado’, y él dijo: ‘Ve a tu trabajo, si tienes trabajo’”. El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: “¿Por qué no le cortaste el cuello?”. ‘Umar se levantó apresurado. Dijo: “¡Oh ‘Umar, vuelve! Pues tu ira es fuerza y tu complacencia es حكم. Ciertamente, para Dios, en los siete cielos, hay ángeles que oran; Él es غني de la oración de fulano”. ‘Umar dijo: “¡Oh Profeta de Dios! ¿Y cuál es su oración?”. No le respondió nada. Entonces vino Gabriel y dijo: “¡Oh Profeta de Dios! ‘Umar te preguntó por la oración de la gente del cielo”. Dijo: “Sí”. Dijo: “Transmite a ‘Umar el saludo, e infórmale de que la gente del cielo más bajo está en postración hasta el Día de la Resurrección, diciendo: ‘سبحان ذي الملك والملكوت’; y la gente del segundo cielo está en inclinación hasta el Día de la Resurrección, diciendo: ‘سبحان ذي العزّة والجبروت’; y la gente del tercer cielo está en pie hasta el Día de la Resurrección, diciendo: ‘سبحان الحيّ الذي لا يموت’”.

Dijo Abū Ja‘far:

Y me narraron Ya‘qūb b. Ibrāhīm y Sahl b. Mūsā al-Rāzī; dijeron: nos narró Ibn ‘Ulayya; dijo: nos informó al-Jarīrī, de Abū ‘Abd Allāh al-Jasrī, de ‘Abd Allāh b. al-Ṣāmit, de Abū Dharr: Que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— lo visitó, o que Abū Dharr visitó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y dijo: “¡Oh Mensajero de Dios! Por mi padre y mi madre: ¿qué كلام es el más amado por Dios?”. Dijo: “Lo que Dios escogió para Sus ángeles: ‘سبحان ربي وبحمده، سبحان ربي وبحمده’”. En todas estas formas, por lo que mencionamos de los relatos, detestamos alargar el libro agotándolos. El origen del «تسبيح» para Dios entre los árabes es la declaración de Su trascendencia respecto de atribuirle lo que no es de Sus atributos, y la exoneración de ello. Como dijo al-A‘shā de Banū Tha‘labah:

«أقُولُ لَمّا جاءَنِي فَخْرُهُ *** سُبْحانَ مِنْ عَلْقَمَةَ الفاخِرِ»

Quiere decir: «سبحان الله من فخر علقمة», es decir, exoneración de Dios de lo que ‘Alqama trajo de jactancia, a modo de censura por ello.

Los intérpretes discreparon sobre el sentido de «التسبيح» y «التقديس» en este lugar.

Unos dijeron: Su dicho «glorificamos con Tu alabanza» significa: «oramos para Ti». Mención de quienes dijeron eso:

Me lo narró Mūsā b. Hārūn; dijo: nos narró ‘Amr b. Ḥammād; dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī en un relato que mencionó de Abū Mālik y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ‘Abbās, y de Murra, de Ibn Mas‘ūd, y de gente de los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: {وَنَحْنُ نُسَبّحُ بِحَمْدِكَ وَنُقَدّسُ لَكَ} dijeron: «oramos para Ti».

Otros dijeron: «Glorificamos con Tu alabanza» es el tasbīḥ conocido. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos narró ‘Abd al-Razzāq; dijo: nos informó Ma‘mar, de Qatāda acerca de Su dicho: {وَنَحْنُ نُسَبّحُ بِحَمْدِكَ}. Dijo: «el tasbīḥ, el tasbīḥ».

القول في تأويل قوله تعالى : وَنُقَدّسُ لَكَ .

Dijo Abū Ja‘far: «التقديس» es la purificación y la magnificación. De ello es su dicho: «سبّوح قدّوس». Con «سبوح» quieren decir: la declaración de trascendencia de Dios; y con «قدوس»: la pureza para Él y la magnificación. Por eso se dijo de la tierra: «أرض مقدسة», es decir, purificada. Así, el sentido del dicho de los ángeles es: «Y nosotros glorificamos con Tu alabanza»: Te declaramos trascendente y Te exoneramos de lo que te atribuyen los أهل الشرك, y oramos para Ti. «Y Te santificamos»: Te atribuimos lo que es de Tus atributos: la pureza de las impurezas y de lo que te atribuyen los أهل الكفر.

Y se dijo: El «تقديس» de los ángeles a su Señor es su oración para Él, como:

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ‘Abd al-Razzāq; dijo: nos informó Ma‘mar, de Qatāda acerca de Su dicho: {وَنُقَدّسُ لَكَ}. Dijo: «التقديس: la oración».

Algunos dijeron: «Te santificamos» significa: Te magnificamos y Te glorificamos. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Ya‘qūb b. Ibrāhīm; dijo: nos narró Hāshim b. al-Qāsim; dijo: nos narró Abū Sa‘īd al-Mu’addib; dijo: nos narró Ismā‘īl, de Abū Ṣāliḥ acerca de Su dicho: {وَنَحْنُ نُسَبّحُ بِحَمْدِكَ وَنُقَدّسُ لَكَ}. Dijo: «Te magnificamos y Te glorificamos».

Me narró Muḥammad b. ‘Amr; dijo: nos narró Abū ‘Āṣim; dijo: me narró ‘Īsā. Y me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa; dijo: nos narró Shibl; todos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid acerca del dicho de Dios: {وَنُقَدّسُ لَكَ}. Dijo: «Te magnificamos y Te engrandecemos».

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama b. al-Faḍl, de Ibn Isḥāq: {وَنَحنُ نُسَبّحُ بِحَمْدِكَ وَنُقَدّسُ لَكَ}: no desobedecemos ni hacemos nada que detestes.

Se me transmitió de al-Munjāb; dijo: nos narró Bishr, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk acerca de Su dicho: {وَنُقَدّسُ لَكَ}. Dijo: «التقديس: la purificación».

En cuanto al dicho de quien dijo que «التقديس» es la oración o la magnificación, el sentido de su dicho vuelve al sentido que mencionamos de la purificación, porque su oración a su Señor es magnificación de Él y purificación de lo que le atribuyen los أهل الكفر.

Si dijera en lugar de «ونقدس لك»: «ونقدسك», sería elocuente en el discurso. Pues los árabes dicen: «Fulano glorifica a Dios y lo santifica», y «glorifica para Dios y santifica para Él», con un mismo sentido. Y el Corán ha venido con ello. Dijo Dios —glorificado sea—: {كَيْ نُسَبّحَكَ كَثِيرا وَنَذْكُرَكَ كَثِيرا}. Y dijo en otro lugar: {يُسَبّحُ لِلّهِ ما فِي السّمَوَاتِ وَمَا فِي أَلارْضِ}.

القول في تأويل قوله تعالى : قالَ إنّي أعْلَمُ مَا لا تَعْلَمُونَ .

Dijo Abū Ja‘far: Los intérpretes discreparon sobre la interpretación de ello. Unos dijeron: Su dicho «sé lo que vosotros no sabéis» significa lo que Él vio de Iblīs: su ocultamiento de la desobediencia a Dios y su encubrimiento de la soberbia, de lo cual —bendito y altísimo sea— se percató, y se ocultó a Sus ángeles. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. al-‘Alā’; dijo: nos narró ‘Uthmān b. Sa‘īd; dijo: nos narró Bishr b. ‘Umāra, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ‘Abbās: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis», es decir: «Ciertamente, he visto en el corazón de Iblīs lo que vosotros no habéis visto: su soberbia y su engreimiento».

Y me narró Mūsā; dijo: nos narró ‘Amr; dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī en un relato que mencionó de Abū Mālik y Abū Ṣāliḥ, de Ibn ‘Abbās, y de Murra, de Ibn Mas‘ūd, y de gente de los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis», es decir, acerca del asunto de Iblīs.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq al-Ahwāzī; dijo: nos narró Abū Aḥmad. Y nos narró Muḥammad b. Bashshār; dijo: nos narró Mu’ammal; ambos dijeron: nos narró Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis»: supo de Iblīs la desobediencia y su disposición para ella.

Y me narró Mūsā b. ‘Abd al-Raḥmān al-Masrūqī; dijo: nos narró Muḥammad b. Bishr; dijo: nos narró Sufyān, de ‘Alī b. Badhīma, de Mujāhid, con lo mismo.

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de ‘Alī b. Badhīma, de Mujāhid, con lo mismo.

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Ḥakkām, de ‘Anbasa, de Muḥammad b. ‘Abd al-Raḥmān, de al-Qāsim b. Abī Bazzah, de Mujāhid acerca de Su dicho: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis». Dijo: supo de Iblīs la desobediencia y su disposición para ella.

Y me narró Ja‘far b. Muḥammad al-Buzūrī; dijo: nos narró Ḥasan b. Bishr, de Ḥamza al-Zayyāt, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid acerca de Su dicho: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis». Dijo: supo de Iblīs su ocultamiento de la soberbia: que no se postraría ante Adán.

Y me narró Muḥammad b. ‘Amr; dijo: nos narró Abū ‘Āṣim; dijo: nos narró ‘Īsā b. Maymūn. Y me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa; dijo: nos narró Shibl; todos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid acerca del dicho de Dios: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis». Dijo: supo de Iblīs la desobediencia.

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Wakī‘, de Sufyān, de un hombre, de Mujāhid, con lo mismo.

Y me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Suwayd; dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Sufyān; dijo: Mujāhid dijo acerca de Su dicho: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis»: supo de Iblīs la desobediencia y su disposición para ella. Y dijo una vez: Adán.

Y me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Ḥajjāj b. al-Minhāl; dijo: nos narró al-Mu‘tamir b. Sulaymān; dijo: Oí a ‘Abd al-Wahhāb b. Mujāhid narrar de su padre acerca de Su dicho: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis». Dijo: supo de Iblīs la desobediencia y su disposición para ella, y supo de Adán la obediencia y su disposición para ella.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ‘Abd al-Razzāq, de Ma‘mar, de Ibn Ṭāwūs, de su padre, y al-Thawrī, de ‘Alī b. Badhīma, de Mujāhid acerca de Su dicho: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis». Dijo: supo de Iblīs la desobediencia y su disposición para ella.

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis», es decir: en vosotros y de vosotros; y no les manifestó de la desobediencia, la corrupción y el derramamiento de sangre.

Otros dijeron: El sentido es: «Sé lo que vosotros no sabéis: que de ese jalifa habrá أهل الطاعة y la amistad (الولاية) de Dios». Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bishr b. Mu‘ādh; dijo: nos narró Yazīd b. Zuray‘; dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda: Dijo: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis». En el conocimiento de Dios estaba que de ese jalifa habría profetas, mensajeros, gente صالح y moradores del Paraíso.

Este informe de Dios —glorificado sea— indica que los ángeles que dijeron: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella y derrame sangre?» consideraron enorme que hubiera una creación de Dios que Le desobedeciera, y se asombraron de ello cuando se les informó de que eso ocurriría. Por eso su Señor les dijo: «Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis», es decir —y Dios sabe mejor—: «Os asombráis del أمر de Dios y lo consideráis enorme, mientras Yo sé que en algunos de vosotros hay [algo], y os describís a vosotros mismos con una وصف de la que sé lo contrario en algunos de vosotros; y aludís a un asunto que he dispuesto para otros que no sois vosotros». Pues los ángeles, cuando su Señor les informó de lo que ocurriría de la descendencia de Su jalifa —corrupción y derramamiento de sangre—, dijeron a su Señor: «¡Señor! ¿Vas a poner en la tierra un jalifa de otros que no seamos nosotros, de cuya descendencia haya quien Te desobedezca, o de nosotros? Pues nosotros Te magnificamos, oramos para Ti y Te obedecemos, y no Te desobedecemos». Y no tenían conocimiento de lo que el costado de Iblīs había ocultado de su ensoberbecimiento contra su Señor. Entonces su Señor les dijo: «Yo sé algo distinto de lo que decís, de algunos de vosotros». Y eso es lo que estaba oculto para ellos del asunto de Iblīs y de lo que había albergado de soberbia. Y por su dicho y por describirse a sí mismos en general con esa وصف, fueron reprendidos.

Notas y Referencias

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