2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 284

Versículo (Español)

[2:284] A Dios pertenece cuanto hay en los cielos y la Tierra. Lo que manifiesten en público y lo que oculten en privado, Dios les pedirá cuenta por ello; Dios perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere. Dios es sobre toda cosa Poderoso.

Tafsir de At-Tabari

{De Allah es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello. Entonces perdona a quien quiere y castiga a quien quiere. Y Allah es sobre toda cosa Poderoso} (284) القول في تأويل قوله تعالى :

{ De Allah es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra; y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello; entonces perdona a quien quiere y castiga a quien quiere; y Allah es sobre toda cosa Poderoso }

Con Su dicho —glorificado sea Su elogio—: { De Allah es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra } quiere decir: de Allah es el dominio de todo cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra, de lo pequeño y lo grande; a Él pertenece la disposición de todo ello; en Su mano está su conducción y su alternancia; nada de ello se Le oculta, pues Él es su Dispositor, su Dueño y su Gobernador. Y lo que con ello —glorificado sea— pretendió fue: el ocultamiento de los testigos de la declaración. Dice: no ocultéis el testimonio, oh testigos; y quien lo oculte, su corazón comete iniquidad; y no se Me ocultará su ocultamiento. Y ello porque Yo soy Omnisciente de toda cosa, y en Mi mano está la conducción de toda cosa en los cielos y en la tierra y su dominio: conozco lo oculto de ello y lo manifiesto. Así pues, temed Mi castigo por ocultar el testimonio. Es una amenaza de Allah contra quien lo oculte y un amedrentamiento para él con ello. Luego les informó de lo que hará con ellos en su Otra Vida, y con quienes, de entre sus semejantes, se replegaron sobre una desobediencia y la guardaron en su interior, o manifestaron una enormidad y la exteriorizaron, respecto de pedirles cuenta por ello. Dijo: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } esto es: si mostráis, en lo que tenéis del testimonio sobre el derecho del dueño del bien, la negación y el rechazo, o lo ocultáis guardándolo en vuestras almas; y asimismo otras de vuestras malas obras, { Allah os pedirá cuenta de ello } esto es: lo computará contra vosotros entre vuestras obras; y retribuirá a quien quiera de entre vosotros, de los que obran mal, por la maldad de su obra; y perdonará a quien quiera de entre vosotros, de los que obran mal.

Luego discreparon los exégetas acerca de lo que quiso decir con Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } Unos dijeron —conforme a lo que hemos dicho— que con ello se refería a los testigos en su ocultamiento del testimonio, y que alcanza también a todo aquel de entre sus semejantes que oculte una desobediencia o la exteriorice. Relato de quienes dijeron eso:

Me narró Abū Zā’ida Zakariyyā b. Yaḥyā b. Abī Zā’ida, dijo: nos narró Abū Nufayl, de Yazīd b. Abī Ziyād, de Muǧāhid, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: es decir, respecto del testimonio.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de Yazīd b. Abī Ziyād, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } dijo: respecto del testimonio.

Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAbd al-Aʿlā, dijo: se preguntó a Dāwūd acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } y nos narró, de ʿIkrima, dijo: es el testimonio cuando lo ocultas.

Nos narró Ibn al-Muṯannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar, dijo: nos narró Šuʿba, de ʿAmr y Abū Saʿīd, que oyeron a ʿIkrima decir sobre esta aleya: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } dijo: respecto del testimonio.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de al-Suddī, de al-Šaʿbī, acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } dijo: respecto del testimonio.

Nos narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Hušaym, dijo: nos informó Yazīd b. Abī Ziyād, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās, que dijo sobre esta aleya: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: descendió acerca de ocultar el testimonio y establecerlo.

Me narró Yaḥyā b. Abī Ṭālib, dijo: nos informó Yazīd, dijo: nos informó Ǧuwaybir, de ʿIkrima, acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: se refiere a ocultar el testimonio y establecerlo conforme a su debido modo.

Otros dijeron: más bien descendió esta aleya como información de Allah —bendito y exaltado sea— a Sus siervos de que Él les hará responder por lo que ganaron sus manos y por lo que sus almas les susurraron de aquello que no realizaron. Luego también discreparon los intérpretes de esto: unos dijeron que Allah abrogó eso con Su dicho: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance; a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado }. Relato de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Isḥāq b. Sulaymān, de Muṣʿab b. Ṯābit, de al-ʿAlā’ b. ʿAbd al-Raḥmān, de su padre, de Abū Hurayra, dijo: cuando descendió: { De Allah es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra; y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } ello se hizo duro para la gente. Dijeron: ¡oh Mensajero de Allah! ¿Seremos tomados a cuenta por lo que nos decimos a nosotros mismos? ¡Estamos perdidos! Entonces Allah —poderoso y majestuoso— hizo descender: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance } la aleya, hasta Su dicho: { ¡Señor nuestro! No nos tomes a cuenta si olvidamos o erramos }. Dijo mi padre: dijo Abū Hurayra: dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «Dijo Allah: sí». { ¡Señor nuestro! No cargues sobre nosotros un peso como el que cargaste sobre quienes nos precedieron } hasta el final de la aleya. Dijo mi padre: dijo Abū Hurayra: dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «Dijo Allah —poderoso y majestuoso—: sí».

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Wakīʿ; y nos narró Sufyān b. Wakīʿ, dijo: nos narró Sufyān, de Ādam b. Sulaymān, liberto de Ḫālid b. Ḫālid, dijo: oí a Saʿīd b. Ǧubayr narrar de Ibn ʿAbbās, dijo: cuando descendió esta aleya: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello; entonces perdona a quien quiere y castiga a quien quiere } entró en sus corazones algo que no había entrado por nada. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Hemos oído, hemos obedecido y nos hemos sometido». Dijo: entonces Allah —poderoso y majestuoso— arrojó la fe en sus corazones. Dijo: y Allah —poderoso y majestuoso— hizo descender: { El Mensajero ha creído en lo que se le hizo descender de parte de su Señor }. Dijo Abū Kurayb: y recitó: { ¡Señor nuestro! No nos tomes a cuenta si olvidamos o erramos } dijo: y dijo: «Ya lo he hecho». { ¡Señor nuestro! No cargues sobre nosotros un peso como el que cargaste sobre quienes nos precedieron } dijo: «Ya lo he hecho». { ¡Señor nuestro! No nos cargues con lo que no tenemos fuerza para soportar } dijo: «Ya lo he hecho». { Y absuélvenos, perdónanos y ten misericordia de nosotros; Tú eres nuestro Protector, así que auxílianos contra el pueblo de los incrédulos } dijo: «Ya lo he hecho».

Me narró Abū al-Raddād al-Miṣrī ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Salām, dijo: nos narró Abū Zurʿa Wahb Allāh b. Rāšid, de Ḥaywa b. Šurayḥ, dijo: oí a Yazīd b. Abī Ḥabīb decir: dijo Ibn Šihāb: me narró Saʿīd b. Marǧāna, dijo: fui a ʿAbd Allāh b. ʿUmar, y recitó esta aleya: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello; entonces perdona a quien quiere y castiga a quien quiere }. Luego dijo Ibn ʿUmar: si fuéramos tomados a cuenta por esta aleya, pereceríamos. Luego Ibn ʿUmar lloró hasta que sus lágrimas corrieron. Dijo: luego fui a ʿAbd Allāh b. al-ʿAbbās y dije: ¡oh Abū ʿAbbās! Fui a Ibn ʿUmar y recitó esta aleya: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } ... la aleya, y luego dijo: si fuéramos tomados a cuenta por esta aleya, pereceríamos; y lloró hasta que sus lágrimas corrieron. Entonces Ibn ʿAbbās dijo: que Allah perdone a ʿAbd Allāh b. ʿUmar: ciertamente los compañeros del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— sintieron temor por ella como Ibn ʿUmar sintió temor por ella. Entonces Allah hizo descender: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance; a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado } y Allah abrogó la obsesión susurrada, y afirmó la palabra y el acto.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó Yūnus b. Yazīd, de Ibn Šihāb, de Saʿīd b. Marǧāna, narrando: que mientras estaba sentado oyó a ʿAbd Allāh b. ʿUmar recitar esta aleya: { De Allah es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra; y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } ... la aleya, y dijo: por Allah, si Allah nos tomara a cuenta por esto, pereceríamos. Luego Ibn ʿUmar lloró hasta que se oyó su sollozo. Dijo Ibn Marǧāna: me levanté y fui hasta Ibn ʿAbbās, y le mencioné lo que recitó Ibn ʿUmar y lo que hizo cuando la recitó. Entonces ʿAbd Allāh b. ʿAbbās dijo: que Allah perdone a Abū ʿAbd al-Raḥmān; por mi vida, los musulmanes sintieron por ella cuando descendió algo semejante a lo que sintió ʿAbd Allāh b. ʿUmar. Entonces Allah hizo descender después: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance } hasta el final de la sura. Dijo Ibn ʿAbbās: esa obsesión susurrada era de lo que los musulmanes no tenían fuerza para soportar, y el asunto pasó a lo que Allah —poderoso y majestuoso— decretó: que para el alma es lo que adquirió y contra ella lo que perpetró, en la palabra y el acto.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, dijo: oí a al-Zuhrī decir acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } dijo: la recitó Ibn ʿUmar, y lloró y dijo: ¿seremos tomados a cuenta por lo que nos decimos a nosotros mismos? Y lloró hasta que se oyó su sollozo. Entonces un hombre que estaba con él se levantó y fue a Ibn ʿAbbās y se lo mencionó. Dijo: que Allah tenga misericordia de Ibn ʿUmar: los musulmanes sintieron algo parecido a lo que él sintió, hasta que descendió: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance; a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado }.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró ʿAbd al-Razzāq, de Ǧaʿfar b. Sulaymān, de Ḥumayd al-Aʿraǧ, de Muǧāhid, dijo: estaba con Ibn ʿUmar y dijo: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } ... la aleya. ¡Y lloró! Entonces entré donde Ibn ʿAbbās y se lo mencioné. Ibn ʿAbbās se rió y dijo: que Allah tenga misericordia de Ibn ʿUmar; ¿acaso no sabe acerca de qué descendió? Ciertamente, cuando esta aleya descendió, afligió a los compañeros del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— con una aflicción intensa. Dijeron: ¡oh Mensajero de Allah, estamos perdidos! Él les dijo: «Decid: hemos oído y hemos obedecido». Y la abrogó: { El Mensajero ha creído en lo que se le hizo descender de parte de su Señor, y los creyentes: todos han creído en Allah, en Sus ángeles, en Sus libros y en Sus mensajeros; no hacemos distinción entre ninguno de Sus mensajeros } hasta Su dicho: { y en su contra lo que haya perpetrado }. Así se les concedió dispensa respecto del discurso interior del alma, y se les tomó por las obras.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Yazīd b. Hārūn, de Sufyān b. Ḥusayn, de al-Zuhrī, de Sālim: que su padre recitó: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } y se le humedecieron los ojos. Llegó a Ibn ʿAbbās noticia de lo que hizo, y dijo: que Allah tenga misericordia de Abū ʿAbd al-Raḥmān: hizo como hicieron los compañeros del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando descendió. Y la abrogó la aleya que viene después: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance }.

Nos narró Muḥammad b. Baššār —dijo Abū Aḥmad—, dijo: nos narró Sufyān, de ʿAṭā’ b. al-Sā’ib, de Saʿīd b. Ǧubayr, dijo: esta aleya fue abrogada: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } por: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance }.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de Ādam b. Sulaymān, de Saʿīd b. Ǧubayr, dijo: cuando descendió esta aleya: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } dijeron: ¿seremos tomados a cuenta por lo que nuestras almas nos han dicho y que nuestros miembros no han realizado? Dijo: entonces descendió esta aleya: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance; a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado. ¡Señor nuestro! No nos tomes a cuenta si olvidamos o erramos } dijo: y dice: ya lo he hecho. Dijo: y a esta comunidad se le dieron los finales de la sura al-Baqara; no se le dieron a las comunidades anteriores.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ǧarīr b. Nūḥ, dijo: nos narró Ismāʿīl, de ʿĀmir: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello; entonces perdona a quien quiere y castiga a quien quiere } dijo: la abrogó la aleya que viene después, Su dicho: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance; a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado }.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ǧarīr, de Muġīra, de al-Šaʿbī: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: la abrogó la aleya que viene después: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance }. Y Su dicho: { y si manifestáis } dijo: pedirá cuenta de lo que se manifieste de secreto o se oculte de secreto; y la abrogó la que viene después.

Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Hušaym, dijo: nos informó Sayyār, de al-Šaʿbī, dijo: cuando descendió esta aleya: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello; entonces perdona a quien quiere y castiga a quien quiere } dijo: en ella había dureza hasta que descendió la aleya que viene después: { a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado } dijo: y abrogó lo que había antes.

Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, de Ibn ʿAwn, dijo: mencionaron ante al-Šaʿbī: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } hasta llegar a: { a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado } dijo: entonces al-Šaʿbī dijo: a esto se llegó; se volvió al final de la aleya.

Me narró Yaḥyā b. Abī Ṭālib, dijo: nos informó Yazīd, dijo: nos informó Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } dijo: dijo Ibn Masʿūd: la rendición de cuentas era antes de que descendiera: { a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado } y cuando descendió, abrogó la aleya que había antes.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿāḏ decir: nos narró ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk mencionar de Ibn Masʿūd algo semejante.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ǧarīr, de Bayān, de al-Šaʿbī, dijo: fue abrogada: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } por: { a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado }.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró mi padre, de Mūsā b. ʿUbayda, de Muḥammad b. Kaʿb y Sufyān, de Ǧābir, de Muǧāhid; y de Ibrāhīm b. Muhāǧir, de Muǧāhid, dijeron: fue abrogada esta aleya: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance } por: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } ... la aleya.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró mi padre, de Isrā’īl, de Ǧābir, de ʿIkrima y ʿĀmir, con algo semejante.

Nos narró al-Muṯannā, dijo: nos narró al-Ḥaǧǧāǧ, dijo: nos narró Ḥammād b. Ḥumayd, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis } hasta el final de la aleya, dijo: la borró: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance; a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado }.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, que dijo: fue abrogada esta aleya —esto es, Su dicho: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance } ...— la aleya que estaba antes: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello }.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: la abrogó Su dicho: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance }.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me narró Ibn Zayd, dijo: cuando descendió esta aleya: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } ... hasta el final de la aleya, se hizo dura para los musulmanes y les resultó una dificultad severa. Dijeron: ¡oh Mensajero de Allah! Si algo cae en nuestras almas y no lo hacemos, ¿Allah nos tomará a cuenta por ello? Dijo: «¿Acaso vais a decir como dijeron los Hijos de Israel: “oímos y desobedecimos”?» Dijeron: más bien, oímos y obedecimos, oh Mensajero de Allah. Dijo: entonces descendió el Corán aliviándoselo: { El Mensajero ha creído en lo que se le hizo descender de parte de su Señor, y los creyentes: todos han creído en Allah, en Sus ángeles, en Sus libros y en Sus mensajeros } hasta Su dicho: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance; a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado } dijo: lo llevó a las obras y dejó lo que ocurre en los corazones.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró al-Ḥaǧǧāǧ, dijo: nos narró Hušaym, de Sayyār, de Abū al-Ḥakam, de al-Šaʿbī, de Abū ʿUbayda, de ʿAbd Allāh b. Masʿūd, acerca de Su dicho: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: la abrogó la aleya que viene después: { a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado }.

Me narró Mūsā, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, acerca de Su dicho: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: el día que descendió esta aleya, se les tomaba a cuenta por lo que sus almas susurraban y por lo que hacían; se quejaron de ello al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—. Dijeron: si uno de nosotros actúa —aunque no actúe—, ¿seremos tomados por ello? ¡Por Allah, no dominamos el susurro! Entonces Allah la abrogó con la aleya que viene después, con Su dicho: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance } y el discurso interior del alma era de lo que no podíais soportar.

Se me narró de ʿAmmār, dijo: nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de Qatāda: que ʿĀ’iša, Madre de los Creyentes —Allah esté complacido con ella— dijo: la abrogó Su dicho: { a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado }.

Otros, de quienes sostuvieron el sentido de ello, dijeron: «es la información de Allah —poderoso y majestuoso— a Sus siervos de que Él les hará responder por lo que ganaron sus manos y obraron sus miembros, y por lo que sus almas les dijeron de aquello que no realizaron». Esta aleya es determinante (muḥkama), no abrogada. Y Allah —poderoso y majestuoso— pedirá cuentas a Su creación por lo que hicieron y por lo que no hicieron de aquello que guardaron en sus almas, lo que intentaron y lo que quisieron: lo perdona a los creyentes y toma por ello a la gente de la incredulidad y la hipocresía. Relato de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: no fue abrogada. Pero Allah —poderoso y majestuoso—, cuando reúna a las criaturas el Día de la Resurrección, dirá Allah —poderoso y majestuoso—: Os informaré de lo que ocultasteis en vuestras almas, de aquello que Mis ángeles no conocieron. En cuanto a los creyentes, se lo hará saber y les perdonará lo que sus almas se dijeron. Y eso es Su dicho: { Allah os pedirá cuenta de ello } dice: os informará. Y en cuanto a la gente de la duda y la sospecha, les informará de lo que ocultaron de desmentido. Y eso es Su dicho: { entonces perdona a quien quiere y castiga a quien quiere } y eso es Su dicho: { pero os toma a cuenta por lo que han ganado vuestros corazones } de duda e hipocresía.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: eso es lo secreto de vuestras obras y su publicidad: Allah os pedirá cuenta por ello. No hay siervo creyente que oculte en su alma un bien para realizarlo sin que, si lo realiza, se le escriban por ello diez buenas obras; y si no se le decreta poder realizarlo, se le escribe por ello una buena obra por el hecho de ser creyente. Y Allah se complace con lo secreto de los creyentes y con su publicidad. Y si es un mal que su alma se dijo, Allah lo conocerá y se lo hará saber el día en que se pongan a prueba los secretos. Y si no lo realiza, Allah no lo tomará a cuenta por ello hasta que lo realice; y si lo realiza, Allah lo pasará por alto, como dijo: { Esos son aquellos de quienes aceptamos lo mejor de lo que hicieron y pasamos por alto sus malas obras }.

Me narró Yaḥyā b. Abī Ṭālib, dijo: nos informó Yazīd, dijo: nos informó Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } ... la aleya. Dijo: dijo Ibn ʿAbbās: Allah dice el Día de la Resurrección: Mis escribas no escribieron de vuestras obras sino lo que se manifestó; en cuanto a lo que ocultasteis en vuestras almas, Yo os pediré cuenta por ello hoy: perdono a quien quiero y castigo a quien quiero.

Me narró Yaḥyā b. Abī Ṭālib, dijo: nos informó ʿAlī b. ʿĀṣim, dijo: nos informó Bayān, de Bišr, de Qays b. Abī Ḥāzim, dijo: cuando sea el Día de la Resurrección, Allah —poderoso y majestuoso— hará oír a las criaturas: Mis escribas sólo escribían contra vosotros lo que se manifestaba de vosotros; en cuanto a lo que ocultasteis, no lo escribían ni lo sabían. Yo soy Allah: conozco todo eso de vosotros. Así que perdono a quien quiero y castigo a quien quiero.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿāḏ, dijo: nos informó ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } Ibn ʿAbbās solía decir: cuando se convoque a la gente para la rendición de cuentas, Allah les informará de lo que ocultaban en sus almas de aquello que no realizaron. Dirá: nada se Me escapaba, y os informaré de lo que ocultabais de mal, y vuestros guardianes no estaban al tanto de ello. Esa es la rendición de cuentas.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Abū Tumayla, de ʿUbayd b. Sulaymān, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās, algo semejante.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ, acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: es determinante; nada la ha abrogado. Dice: Allah os pedirá cuenta de ello. Dice: Allah le hará saber el Día de la Resurrección que ocultaste en tu pecho tal y tal, sin tomarlo a cuenta.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de ʿAmr b. ʿUbayd, de al-Ḥasan, dijo: es determinante; no fue abrogada.

Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, dijo: nos narró Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: de la duda y la certeza.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca del dicho de Allah —poderoso y majestuoso—: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: en la certeza y la duda.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, algo semejante.

Así, la interpretación de esta aleya según el dicho de Ibn ʿAbbās transmitido por ʿAlī b. Abī Ṭalḥa es: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas } de alguna de las obras, y lo mostráis con vuestros cuerpos y miembros, o lo ocultáis guardándolo en vuestras almas, sin que nadie de Mi creación lo conozca, os pediré cuenta por ello: y perdonaré todo eso a la gente de la fe, y castigaré a la gente del politeísmo y la hipocresía en Mi religión.

En cuanto a la transmisión que al-Ḍaḥḥāk transmitió de él por vía de ʿUbayd b. Sulaymān, y a lo que dijo al-Rabīʿ b. Anas, su interpretación es: si manifestáis lo que hay en vuestras almas y lo realizáis de desobediencias, o si ocultáis su intención guardando su voluntad en vuestras almas, Allah os lo hará saber el Día de la Resurrección: perdona a quien quiere y castiga a quien quiere.

Y el dicho de Muǧāhid es semejante en su sentido al dicho de Ibn ʿAbbās transmitido por ʿAlī b. Abī Ṭalḥa.

Otros dijeron —de quienes sostuvieron—: «esta aleya es determinante y no está abrogada», y concordaron con quienes dijeron: «su sentido es que Allah —poderoso y majestuoso— informó a Sus siervos de lo que hará con ellos respecto de lo que manifiesten y oculten de sus obras». Su sentido es: que Allah pedirá cuenta a toda Su creación por todo lo que manifestaron de sus malas obras y por todo lo que ocultaron, y los castigará por ello; salvo que Su castigo por lo que ocultaron de aquello que no realizaron es lo que les acontece en este mundo de calamidades y asuntos que les entristecen y les causan dolor. Relato de quienes dijeron eso:

Me narró Yaḥyā b. Abī Ṭālib, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos informó Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } ... la aleya, dijo: ʿĀ’iša —Allah esté complacido con ella— solía decir: quien se proponga una mala obra y no la realice, Allah le envía una preocupación y una tristeza semejantes a aquello que se propuso de la mala obra y no realizó; y eso es su expiación.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿāḏ, dijo: nos informó ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } dijo: ʿĀ’iša solía decir: todo siervo que se proponga una desobediencia o se la diga a sí mismo, Allah le pedirá cuenta por ello en este mundo: teme, se entristece y se preocupa.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Abū Tumayla, de ʿUbayd, de al-Ḍaḥḥāk, dijo: ʿĀ’iša dijo sobre ello: todo siervo que se proponga un mal y una desobediencia y se lo diga a sí mismo, Allah le pedirá cuenta por ello en este mundo: teme, se entristece y se intensifica su preocupación; no le alcanza de ello sino algo como aquello que se propuso del mal y no realizó.

Nos narró al-Rabīʿ, dijo: nos narró Asad b. Mūsā, dijo: nos narró Ḥammād b. Salama, de ʿAlī b. Zayd, de su madre: que preguntó a ʿĀ’iša acerca de esta aleya: { Si manifestáis lo que hay en vuestras almas o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } y: { Y quien haga un mal será retribuido por ello }. Dijo: nadie me ha preguntado por ella desde que yo pregunté al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—. Dijo: «Oh ʿĀ’iša: esto es el seguimiento de Allah al siervo por lo que le alcanza de fiebre, de desgracia y de espina; incluso la mercancía que pone en su manga y la pierde y se alarma por ella, y luego la encuentra en su faldón. Hasta el punto de que el creyente sale de sus pecados como sale el oro rojo del fuelle».

Y la más digna de las opiniones que hemos mencionado para la interpretación de la aleya es la de quien dijo: que es determinante y no abrogada. Ello porque la abrogación no se da en un dictamen sino cuando otro lo niega en todos sus aspectos. Y no hay en Su dicho —glorificado y exaltado sea—: { Allah no carga a un alma sino con lo que está a su alcance; a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado } negación del dictamen con el que informó a Sus siervos en Su dicho: { o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } porque la rendición de cuentas no implica necesariamente castigo, ni supone necesariamente que se tome a cuenta al siervo por aquello por lo que se le pidió cuenta de sus pecados. Allah —poderoso y majestuoso— informó acerca de los criminales que, cuando se les presenten los libros de sus obras el Día de la Resurrección, dirán: { ¡Ay de nosotros! ¿Qué tiene este libro, que no deja ni pequeña ni grande sin enumerarla? } Así informó que sus libros enumeran contra ellos las pequeñas y las grandes de sus obras. Y los libros, aunque enumeren los pecados pequeños y grandes, no hacen que, por el mero hecho de enumerarlos, la gente de la fe en Allah y en Su Mensajero y la gente de la obediencia a Él sea castigada por todo lo que los libros enumeraron de pecados, pues Allah —poderoso y majestuoso— les prometió el perdón de los pecados menores por evitar los mayores. Dijo en Su Revelación: { Si evitáis los grandes pecados que se os prohíben, os expiaremos vuestras malas obras y os haremos entrar con una entrada noble }. Esto indica que la rendición de cuentas de Allah a Sus siervos creyentes por aquello por lo que les pide cuenta —de las cosas que sus almas ocultaron— no les impone castigo; antes bien, Su rendición de cuentas —si Allah quiere— es para hacerles conocer Su favor sobre ellos al perdonarles eso, como nos ha llegado del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en el relato que:

me narró Aḥmad b. al-Miqdām, dijo: nos narró al-Muʿtamir b. Sulaymān, dijo: oí a mi padre, de Qatāda, de Ṣafwān b. Muḥriz, de Ibn ʿUmar, del Profeta de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «Allah acerca a Su siervo creyente el Día de la Resurrección hasta que pone sobre él Su cobertura, y le hace confesar sus malas obras. Dice: “¿Reconoces?”. Él dice: “Sí”. Entonces dice: “Las cubrí en el mundo y hoy las perdono”. Luego le muestra sus buenas obras, y dice: “Tomad, leed mi libro”» o como dijo. «Y en cuanto al incrédulo, se le llamará a voces sobre las cabezas de los testigos».

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narraron Ibn Abī ʿAdī y Saʿīd y Hišām; y me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, dijo: nos informó Hišām; ambos, en su relato, de Qatāda, de Ṣafwān b. Muḥriz, dijo: mientras dábamos vueltas a la Casa con ʿAbd Allāh b. ʿUmar, y él circunvalaba, se le acercó un hombre y dijo: ¡Oh Ibn ʿUmar! ¿No oíste al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— decir acerca de la confidencia? Dijo: oí al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— decir: «El creyente se acerca a su Señor hasta que pone sobre él Su cobertura, y le hace confesar sus pecados. Dice: “¿Reconoces tal cosa?”. Él dice: “Señor, perdona”, dos veces; hasta que, cuando llega a donde Allah quiere que llegue, dice: “Ciertamente, yo las cubrí para ti en el mundo, y yo te las perdono hoy”». Dijo: «Y se le da el registro de sus buenas obras o su libro en su diestra. En cuanto a los incrédulos y los hipócritas, se les llamará a voces sobre las cabezas de los testigos: “Estos son los que mintieron contra su Señor. ¡Que la maldición de Allah sea sobre los injustos!”».

Así como Allah hace con Su siervo creyente al hacerle conocer sus malas obras hasta hacerle conocer Su favor sobre él al perdonárselas, así es Su proceder —exaltado sea Su recuerdo— al pedirle cuenta por lo que manifestó de sí mismo y por lo que ocultó de ello; luego le perdona todo eso tras hacerle conocer Su favor y Su generosidad sobre él, y lo cubre. Esa es la absolución que Allah prometió a Sus siervos creyentes, cuando dijo: perdona a quien quiere.

Si alguien dijera: Su dicho: { a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado } indica que a toda la creación no se le toma a cuenta sino por lo que sus almas adquirieron de pecado, y no se les recompensa sino por lo que adquirieron de bien. Se le dirá: así es; y al siervo no se le toma a cuenta por nada de ello sino por hacer lo que se le prohibió hacer, o por dejar lo que se le ordenó hacer.

Si dijera: si eso es así, ¿cuál es el sentido de la amenaza de Allah —poderoso y majestuoso— contra lo que nuestras almas ocultaron, en Su dicho: { y castiga a quien quiere } siendo que: { a su favor lo que haya adquirido y en su contra lo que haya perpetrado } y lo que nuestros corazones guardaron y nuestras almas ocultaron —de propósito de pecado o voluntad de desobediencia— no lo adquirieron nuestros miembros? Se le dirá: Allah —glorificado sea— ha prometido a los creyentes perdonarles algo mayor que aquello que alguno de ellos se propuso de desobediencias y no realizó: esto es lo que mencionamos de Su promesa de perdonarles los pecados menores si evitan los mayores. Y la amenaza de Allah —poderoso y majestuoso— en Su dicho: { y castiga a quien quiere } es por lo que ocultaban las almas de quienes ocultaban la duda acerca de Allah, y la vacilación respecto de Su unicidad, o respecto de la profecía de Su Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y lo que trajo de parte de Allah, o respecto del retorno y la resurrección, de entre los hipócritas, conforme a lo que dijeron Ibn ʿAbbās y Muǧāhid, y quienes dijeron algo semejante a su dicho: que la interpretación de Su dicho: { o lo ocultáis, Allah os pedirá cuenta de ello } se refiere a la duda y la certeza. Sin embargo, decimos: el amenazado por Su dicho: { y castiga a quien quiere } es quien oculta en su alma la duda y la vacilación acerca de Allah, y acerca de aquello en lo que dudar de Allah es incredulidad. Y el prometido con el perdón en Su dicho: { entonces perdona a quien quiere } es quien ocultó —y lo que ocultó— fue el propósito de adelantarse a alguna de las cosas que Allah prohibió, de asuntos que al principio era lícito declarar permitidos y lícitos, y luego —glorificado sea— los prohibió a Su creación; o el propósito de dejar alguna de las cosas que Allah ordenó hacer, de aquello que al principio era lícito permitir dejar, y luego impuso su realización a Su creación. Pues quien se proponga eso de entre los creyentes, si no confirma su propósito con aquello que se propone y no realiza lo que su alma ocultó adelantándose a ello, no será tomado a cuenta, como se transmitió del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— que dijo: «Quien se proponga una buena obra y no la realice, se le escribe una buena obra; y quien se proponga una mala obra y no la realice, no se le escribe en contra». Esto que hemos descrito es aquello por lo que Allah pide cuenta a Sus siervos creyentes y luego no los castiga por ello.

En cuanto a quien lo que su alma ocultó fue duda acerca de Allah y sospecha respecto de la profecía de Sus profetas, ese es el perecido, eternizado en el Fuego, a quien —glorificado sea— amenazó con el castigo doloroso en Su dicho: { y castiga a quien quiere }.

Así, la interpretación de la aleya es: { Y si manifestáis lo que hay en vuestras almas } oh gentes, y lo mostráis, { o lo ocultáis } y vuestras almas se repliegan sobre ello, { Allah os pedirá cuenta de ello } haciendo conocer a vuestro creyente Su favor al perdonárselo y Su absolución, y se lo perdona; y castigando a vuestro hipócrita por la duda sobre la que su alma se replegó respecto de la unicidad de su Creador y la profecía de Sus profetas.

القول في تأويل قوله تعالى : { Y Allah es sobre toda cosa Poderoso }.

Quiere decir con ello —glorificado sea Su elogio—: y Allah —poderoso y majestuoso— es capaz de absolver lo que el alma de este creyente ocultó del propósito de la falta, y de castigar a este incrédulo por lo que su alma ocultó de duda acerca de la unicidad de Allah —poderoso y majestuoso— y la profecía de Sus profetas; y de retribuir a cada uno de ellos por todo lo que haya sido de él, y por otras cosas, es Poderoso.

Notas y Referencias

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