La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:267] ¡Oh, creyentes! Den en caridad de las cosas buenas que hayan adquirido y [también] de lo que les he hecho brotar de la tierra, pero no elijan lo deteriorado para dar caridad así como tampoco lo tomarían para ustedes mismos, salvo que fuera con los ojos cerrados. Sepan que Dios es Opulento, Loable.
Tafsir de At-Tabari
{يَـٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓاْ أَنفِقُواْ مِن طَيِّبَٰتِ مَا كَسَبۡتُمۡ وَمِمَّآ أَخۡرَجۡنَا لَكُم مِّنَ ٱلۡأَرۡضِۖ وَلَا تَيَمَّمُواْ ٱلۡخَبِيثَ مِنۡهُ تُنفِقُونَ وَلَسۡتُم بِـَٔاخِذِيهِ إِلَّآ أَن تُغۡمِضُواْ فِيهِۚ وَٱعۡلَمُوٓاْ أَنَّ ٱللَّهَ غَنِيٌّ حَمِيدٌ} (267)
La disertación acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ ¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido y de lo que os hemos hecho salir de la tierra; y no os propongáis lo vil de ello para darlo, siendo que no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello. Y sabed que Dios es Rico, Digno de alabanza. }
Con Su dicho —glorificado sea—:
«¡Oh vosotros que habéis creído!», quiere decir: los que habéis creído, es decir, habéis dado por veraz a Dios, a Su Mensajero y a las aleyas de Su Libro.
Y con Su dicho:
{ «Gastad» }
quiere decir: entregad el zakat y dad limosna.
Como:
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{ «Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
dijo: quiere decir: dad limosna.
La disertación acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ «De las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
Con ello —glorificado sea— quiere decir:
entregad el zakat de lo bueno de lo que habéis adquirido mediante vuestra actividad, ya sea por comercio, ya sea por oficio, de oro y plata.
Y por «las cosas buenas» entiende:
las de buena calidad.
Dice:
entregad el zakat de vuestros bienes que habéis adquirido lícitamente, y dad en vuestro zakat oro y plata, de lo bueno de ello y no de lo defectuoso.
Como:
Nos narró Muḥammad b. al-Muthannā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Jaʿfar, de Shuʿba, de al-Ḥakam,
de Muǧāhid, acerca de esta aleya:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
dijo: del comercio.
Me narró Mūsā b. ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Zayd b. al-Ḥubāb,
dijo:
y me informó Shuʿba, de al-Ḥakam, de Muǧāhid, lo mismo.
Me narró Ḥātim b. Bakr al-Ḍabbī,
dijo:
nos narró Wahb, de Shuʿba, de al-Ḥakam, de Ǧāhid, lo mismo.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Ādam,
dijo:
nos narró Shuʿba, de al-Ḥakam,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
{ «Y gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
dijo: el comercio lícito.
Nos narró Muḥammad b. Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib,
de ʿAbd Allāh b. Maʿqil:
{ «Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
dijo: no hay en el bien del creyente nada vil; pero no os propongáis lo vil de ello para darlo.
Me narró ʿIṣām b. Rawwād b. al-Ǧarrāḥ,
dijo:
nos narró mi padre,
dijo:
nos narró Abū Bakr al-Huḏalī, de Muḥammad b. Sīrīn, de ʿUbayda,
dijo:
pregunté a ʿAlī b. Abī Ṭālib —las bendiciones de Dios sobre él— acerca de Su dicho:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
dijo: de oro y plata.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
{ «De las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
dijo: el comercio.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos narró Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, lo mismo.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{ «Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
dijo: de lo más bueno y más precioso de vuestros bienes.
Me narró Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
dijo: de oro y plata.
La disertación acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ «Y de lo que os hemos hecho salir de la tierra» }
Con ello —glorificado sea— quiere decir:
y gastad también de lo que os hemos hecho salir de la tierra; así pues, dad limosna y entregad el zakat de las palmeras datileras, las vides, el trigo, la cebada y todo aquello de las plantas de la tierra en lo que se ha hecho obligatoria la limosna.
Como:
Me narró ʿIṣām b. Rawwād,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
nos narró Abū Bakr al-Huḏalī, de Muḥammad b. Sīrīn, de ʿUbayda,
dijo:
pregunté a ʿAlī —las bendiciones de Dios sobre él— acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—:
{ «Y de lo que os hemos hecho salir de la tierra» }
dijo: quiere decir: de los granos y los frutos, y de toda cosa sobre la que hay zakat.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
{ «Y de lo que os hemos hecho salir de la tierra» }
dijo: la palmera datilera.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ,
de Muǧāhid:
{ «Y de lo que os hemos hecho salir de la tierra» }
dijo: de los frutos de la palmera.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos narró Shuʿba, de al-Ḥakam,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
dijo: del comercio;
{ «Y de lo que os hemos hecho salir de la tierra» }
de los frutos.
Me narró Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ «Y de lo que os hemos hecho salir de la tierra» }
dijo: esto es acerca de los dátiles y los granos.
La disertación acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ «Y no os propongáis lo vil» }
Con Su dicho —glorificado sea—:
{ «Y no os propongáis lo vil» }
quiere decir: no os empeñéis ni os dirijáis deliberadamente.
Y se ha mencionado que ello, en la recitación de ʿAbd Allāh, es:
«ولا تأمموا»,
de «أممت»; y esta es de «تيممت»; el sentido es uno, aunque difieran las expresiones.
Se dice:
«تأممت» a fulano, «تيممته» y «أممته»,
con el sentido de:
«lo pretendí» y «me dirigí a él deliberadamente».
Como dijo Maymūn b. Qays al-Aʿšā:
«Me dirigí a Qays, y cuánta tierra hay entre ambos *** de desierto inmenso, áspero y escabroso»
Y como nos narró Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ «Y no os propongáis lo vil» }
esto es: no lo hagáis deliberadamente.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda:
{ «Y no os propongáis» }
no lo hagáis deliberadamente.
Se me narró de ʿAmmār,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de Qatāda, lo mismo.
(La disertación acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }
Por «lo vil» —glorificado sea— entiende:
lo defectuoso, no lo bueno.
Dice:
no os propongáis lo defectuoso de vuestros bienes en vuestras limosnas, para darlo; antes bien, dad de lo bueno y de calidad.
Y ello porque esta aleya descendió a causa de un hombre de los Anṣār que colgó un racimo de dátiles secos y de mala calidad (qinw) en el lugar donde los musulmanes colgaban la limosna de los frutos de sus palmeras, como limosna de sus dátiles.)
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró al-Ḥusayn b. ʿAmr b. Muḥammad al-ʿUnqazī,
dijo:
nos narró mi padre, de Asbāṭ, de al-Suddī, de ʿAdī b. Thābit, de al-Barāʾ b. ʿĀzib, acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido y de lo que os hemos hecho salir de la tierra» }
hasta Su dicho:
{ «Y Dios es Rico, Digno de alabanza» }
dijo: descendió acerca de los Anṣār. Los Anṣār, cuando llegaban los días de la recolección de las palmeras, sacaban de sus huertos racimos de dátiles verdes (aqnāʾ al-busr) y los colgaban en una cuerda entre dos columnas en la mezquita del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y los pobres de los Muhāǧirūn comían de ello. Entonces uno de ellos se dirigía a los dátiles secos y de mala calidad (ḥašaf) y los introducía junto con los racimos de dátiles verdes, pensando que eso era lícito.
Así hizo descender Dios —poderoso y majestuoso— acerca de quien hizo eso:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }
dijo: no os propongáis el ḥašaf de ello para darlo.
Me narró Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ; afirmó al-Suddī, de ʿAdī b. Thābit, de al-Barāʾ b. ʿĀzib, algo semejante, salvo que dijo:
«Entonces algunos de ellos se dirigían (a ello) e introducían un racimo de ḥašaf, pensando que le era válido, por la abundancia de racimos que se colocaban; y descendió acerca de quien hizo eso:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }
(el racimo) que se había vuelto ḥašaf; y si os fuera regalado, no lo aceptaríais».
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Muʾammal,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-Suddī, de Abū Mālik, de al-Barāʾ b. ʿĀzib,
dijo:
traían en la limosna los peores de sus dátiles y los peores de sus alimentos; y descendió:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
... la aleya.
Me narró ʿIṣām b. Rawwād,
dijo:
nos narró mi padre,
dijo:
nos narró Abū Bakr al-Huḏalī, de Ibn Sīrīn, de ʿUbayda al-Salmānī,
dijo:
pregunté a ʿAlī acerca de la palabra de Dios:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido y de lo que os hemos hecho salir de la tierra; y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }
dijo: entonces ʿAlī dijo: esta aleya descendió acerca del zakat obligatorio. El hombre se dirigía a los dátiles y los cortaba, separando lo bueno a un lado; y cuando venía el recaudador de la limosna, le daba de lo defectuoso. Entonces dijo —poderoso y majestuoso—:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me narró ʿAbd al-Ǧalīl b. Ḥumayd al-Yaḥṣubī, que Ibn Šihāb le narró,
dijo:
me narró Abū Umāma b. Sahl b. Ḥunayf, acerca de la aleya en la que Dios —poderoso y majestuoso— dijo:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }
dijo: es el ǧuʿrūr y el color de ḥubayq; y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— prohibió que se tomara en la limosna.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }
dijo: daban limosna —es decir, de las palmeras— con su ḥašaf y su desecho; se les prohibió eso y se les ordenó dar limosna de lo bueno.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
hasta Su dicho:
{ «Y sabed que Dios es Rico, Digno de alabanza» }
se nos mencionó que el hombre tenía dos huertos en tiempos del Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y se dirigía al peor de ambos en dátiles y daba limosna con ello, mezclando en ello ḥašaf; y Dios reprobó eso de ellos y se lo prohibió.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }
dijo: te diriges a lo más despreciable de tu bien y das limosna con ello, y no lo tomarías sino cerrando los ojos ante ello.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Yazīd b. Ibrāhīm,
de al-Ḥasan,
dijo:
el hombre daba limosna con lo más despreciable de su bien; y descendió:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ,
dijo:
nos informó ʿAbd Allāh b. Kaṯīr que oyó a Muǧāhid decir:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }
dijo: acerca de los racimos que se colgaban; vio en ellos ḥašaf y dijo:
«¿Qué es esto?»
Ibn Ǧurayǧ dijo:
oí a ʿAṭāʾ decir: alguien colgó ḥašaf en los racimos que se colgaban en Medina, y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«¿Qué es esto? ¡Qué mala cosa ha colgado este!»
Y descendió:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }.
Y otros dijeron:
el sentido de ello es: no os propongáis lo vil, es decir, lo ilícito, de ello para darlo, y dejéis de dar lo lícito y bueno.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo: y le pregunté acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }
dijo: lo vil es lo ilícito; no os lo propongáis para dar de ello, pues Dios —poderoso y majestuoso— no lo acepta.
Y la interpretación de la aleya es la interpretación que hemos transmitido de quienes hemos transmitido de entre los Compañeros del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y el acuerdo de los intérpretes sobre ello, no lo que dijo Ibn Zayd.
La disertación acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ «Y no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
(Con ello —glorificado sea— quiere decir: y no tomaríais lo vil en vuestros derechos.
Y el pronombre en Su dicho:
{ «lo tomaríais» }
remite a la mención de «lo vil».
{ «Sino cerrando los ojos ante ello» }
quiere decir: salvo que os mostréis condescendientes al tomarlo, renunciando a parte de lo que se os debe de vuestro derecho, y os lo permitáis a vosotros mismos.)
Se dice de ello: fulano «أغمض» a fulano respecto de parte de su derecho: «يغمض».
Y de ello es la palabra de al-Ṭirimmaḥ b. Ḥakīm:
«No se nos escapó un pueblo en la represalia; y para el agravio *** hay hombres que se contentan con la condescendencia»
Y los intérpretes discreparon acerca de la interpretación de ello.
Unos dijeron:
el sentido es: no tomaríais esto defectuoso de vuestros deudores en lo que os deben de vuestros derechos, salvo por condescendencia vuestra hacia ellos en lo que os deben.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ʿIṣām b. Rawwād,
dijo:
nos narró mi padre,
dijo:
nos narró Abū Bakr al-Huḏalī, de Muḥammad b. Sīrīn,
de ʿUbayda,
dijo:
pregunté a ʿAlī acerca de ello, y dijo:
{ «Y no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
quiere decir: ninguno de vosotros tomaría esto defectuoso hasta que se le rebaje.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Muʾammal,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-Suddī, de Abū Mālik,
de al-Barāʾ b. ʿĀzib:
{ «Y no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
quiere decir: si un hombre tuviera un derecho contra otro y este le diera eso, no lo tomaría salvo que viera que le ha disminuido de su derecho.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh,
dijo:
nos narró Muʿāwiya, de ʿAlī,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo, siendo que no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
dijo:
si tuvierais contra alguien un derecho y os viniera con un pago inferior a vuestro derecho, no lo tomaríais como cuenta de lo bueno hasta que se lo disminuyerais; eso es Su dicho:
{ «sino cerrando los ojos ante ello» }.
¿Cómo, pues, aceptáis para Mí lo que no aceptáis para vosotros mismos, siendo que Mi derecho sobre vosotros es de lo más bueno y más precioso de vuestros bienes?
Y ello es Su dicho:
{ «No alcanzaréis la piedad hasta que gastéis de aquello que amáis» }.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid:
{ «Y no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
dijo: no lo tomaríais de vuestros deudores ni en vuestras compraventas, salvo con un aumento sobre lo bueno en la medida.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
nos narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido y de lo que os hemos hecho salir de la tierra; y no os propongáis lo vil de ello para darlo, siendo que no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
Y ello porque unos hombres daban el zakat de sus bienes en dátiles, y daban ḥašaf en el zakat.
Dijo:
si alguno de ellos reclamara a otro y este le pagara, no lo tomaría salvo que viera que le ha pasado por alto parte de su derecho.
Se me narró de ʿAmmār,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ, acerca de Su dicho:
{ «Y no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
quiere decir: si tuvieras una deuda contra un hombre y te pagara con lo peor de lo que te debía, ¿lo aceptarías de él sino estando tú descontento?
Me narró Yaḥyā b. Abī Ṭālib,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Ǧuwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido» }
hasta Su dicho:
{ «sino cerrando los ojos ante ello» }
dijo: cuando Dios les ordenó entregar el zakat, venía el hombre de los hipócritas con lo peor de su alimento, de dátiles y de otros; y Dios detestó eso.
Y dijo:
{ «Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido y de lo que os hemos hecho salir de la tierra» }
quiere decir: no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello.
Dice:
no había entre vosotros quien tuviera un derecho contra un hombre y este le diera menos de su derecho, y lo aceptara, salvo sabiendo que le ha disminuido; así pues, no aceptéis para Mí lo que no aceptáis para vosotros mismos: que tome algo, cerrando los ojos ante ello, disminuido de su derecho.
Y otros dijeron:
el sentido es: no tomaríais esto defectuoso y vil si lo comprarais a sus dueños al precio de lo bueno, salvo que ellos os hicieran una rebaja en su precio.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de ʿImrān b. Ḥudayr,
de al-Ḥasan:
{ «Y no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
dijo: si lo encontrarais en el mercado a la venta, no lo tomaríais hasta que se os rebajara de su precio.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
{ «Y no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
quiere decir: no tomaríais esto defectuoso al precio de esto bueno, salvo que se os hiciera condescendencia en ello.
Y otros dijeron:
el sentido es: no tomaríais esto defectuoso y vil si os fuera regalado, salvo que cerraseis los ojos ante ello y lo aceptaseis, estando descontentos, por pudor hacia quien os lo regaló.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró al-Ḥusayn b. ʿAmr b. Muḥammad al-ʿUnqazī,
dijo:
nos narró mi padre, de Asbāṭ, de al-Suddī, de ʿAdī b. Thābit,
de al-Barāʾ b. ʿĀzib:
{ «Y no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
dijo: si os fuera regalado, no lo aceptaríais sino por pudor hacia su dueño, por haber enviado a ti aquello de lo que no tenía necesidad.
Me narró Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
dijo:
afirmó al-Suddī, de ʿAdī b. Thābit, de al-Barāʾ, algo semejante, salvo que dijo:
salvo por pudor hacia su dueño y por enojo de que te enviara aquello de lo que no tenía necesidad.
Y otros dijeron:
el sentido es: no tomaríais esto defectuoso de vuestro derecho, salvo que cerraseis los ojos ante parte de vuestro derecho.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ǧarīr, de ʿAṭāʾ,
de Ibn Maʿqil:
{ «Y no lo tomaríais» }
quiere decir: no lo tomaríais de un derecho que es vuestro, salvo que cerréis los ojos ante ello;
quiere decir:
«te paso por alto parte de tu derecho».
Y otros dijeron:
el sentido es: no tomaríais lo ilícito, salvo que cerraseis los ojos ante el pecado que hay sobre vosotros al tomarlo.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos narró Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo: y le pregunté acerca de Su dicho:
{ «Y no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
dijo: quiere decir: no tomaría eso ilícito hasta que cierre los ojos ante el pecado que hay en ello.
Dijo: y en el habla de los árabes: «Por Dios, lo tomó, y ciertamente cerró los ojos ante lo que hay en ello», sabiendo que es ilícito y falso.
Y lo más digno, a nuestro juicio, de interpretarse es decir:
Dios —poderoso y majestuoso— exhortó a Sus siervos a la limosna y al cumplimiento del zakat de sus bienes, y lo hizo obligatorio sobre ellos en ellos; así, lo que se impuso de ello en sus bienes se convirtió en un derecho para los destinatarios de las porciones de la limosna.
Luego, Él —exaltada sea Su mención— les ordenó que sacaran de lo bueno, es decir, de lo de calidad de sus bienes, lo bueno.
Y ello porque los destinatarios de las porciones son copropietarios con los dueños de los bienes en sus bienes, por lo que se les ha hecho obligatorio en ellos de la limosna, una vez que esta se hace obligatoria.
No hay duda de que, cuando dos son copropietarios en un bien, cada uno tiene según la medida de su propiedad; y no es lícito que uno de ellos prive a su copropietario de su derecho en la propiedad en la que es su copropietario, dándole, en la medida de su derecho, algo distinto que sea peor o más vil.
Así también, a quien purifica su bien (al-muzakkī) Dios le ha prohibido dar a los destinatarios de las porciones, de aquello que se les ha hecho obligatorio en su bien, lo vil y defectuoso en lugar de lo bueno y de calidad, mientras les impide lo que es suyo de sus derechos en lo bueno de su bien.
Pero si el bien del dueño fuera todo él defectuoso, sin nada de calidad, y el zakat se hiciera obligatorio en él, y los destinatarios de las porciones se convirtieran en copropietarios en él por lo que Dios les impuso en él, no estaría obligado a darles lo bueno de calidad de fuera de su propio bien, del cual procede su derecho.
Así dijo —bendito y exaltado sea— a los dueños de los bienes:
entregad el zakat de lo bueno de vuestros bienes, lo bueno; y no os propongáis lo vil y defectuoso, para dárselo a los destinatarios de las porciones de la limosna, mientras les impedís lo que se les debe de lo bueno y puro en vuestros bienes.
Y no tomaríais lo defectuoso para vosotros en lugar de lo bueno que se os debe, de parte de quien os lo debe —sea copropietario, deudor u otro—, salvo por condescendencia vuestra, rebaja a su favor y aversión vuestra a tomarlo.
Dice:
no cometáis con quien tiene un derecho en vuestros bienes aquello que no aceptaríais que otros cometieran con vosotros en vuestros derechos obligatorios en sus bienes.
En cuanto a si el hombre da una limosna voluntaria no obligatoria, aunque detesto para él que dé en ella sino lo más excelente y lo más puro de su bien —pues Dios —poderoso y majestuoso— es más digno de que se busque Su cercanía con los bienes más nobles y más puros, y la limosna es el sacrificio de aproximación del creyente—, no le declaro ilícito que dé en ella algo que no sea de calidad, porque lo inferior a lo de calidad quizá sea de beneficio más general por su abundancia o por su gran valor, y de mejor efecto para el necesitado y para quien lo recibe como acercamiento a Dios —poderoso y majestuoso— que lo de calidad, por su escasez o por su menor valor y la poca utilidad de su beneficio para quien lo recibe.
Y en el mismo sentido que hemos dicho se expresó un grupo de la gente de conocimiento.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Malik b. Abī al-Šawārib,
dijo:
nos narró Yazīd b. Zurayʿ,
dijo:
nos narró Salama b. ʿAlqama, de Muḥammad b. Sīrīn,
dijo:
pregunté a ʿUbayda acerca de esta aleya:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido y de lo que os hemos hecho salir de la tierra; y no os propongáis lo vil de ello para darlo, siendo que no lo tomaríais sino cerrando los ojos ante ello» }
dijo: eso es acerca del zakat; el dírham falso me es más querido que el dátil.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya,
dijo:
nos narró Salama b. ʿAlqama, de Muḥammad b. Sīrīn,
dijo:
pregunté a ʿUbayda acerca de ello, y dijo:
eso es únicamente acerca del zakat; y el dírham falso me es más querido que el dátil.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Idrīs, de Hišām, de Ibn Sīrīn,
dijo:
pregunté a ʿUbayda acerca de esta aleya:
{ «¡Oh vosotros que habéis creído! Gastad de las cosas buenas de lo que habéis adquirido y de lo que os hemos hecho salir de la tierra; y no os propongáis lo vil de ello para darlo, siendo que no lo tomaríais» }
y ʿUbayda dijo: esto es únicamente acerca de lo obligatorio; y no hay inconveniente en que el hombre dé voluntariamente un dátil; y el dírham falso es mejor que el dátil.
Me narró Abū al-Sāʾib,
dijo:
nos narró Ibn Idrīs, de Hišām,
de Ibn Sīrīn, acerca de Su dicho:
{ «Y no os propongáis lo vil de ello para darlo» }
dijo: esto es únicamente acerca del zakat obligatorio; en cuanto a lo voluntario, no hay inconveniente en que el hombre dé limosna con el dírham falso; y el dírham falso es mejor que el dátil.
La disertación acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ «Y sabed que Dios es Rico, Digno de alabanza» }
Con ello —glorificado sea— quiere decir:
Y sabed, ¡oh gentes!, que Dios —poderoso y majestuoso— es Rico, independiente de vuestras limosnas y de otras cosas; y solo os las ordenó y las impuso en vuestros bienes por misericordia hacia vosotros, para enriquecer con ello a vuestro necesitado, fortalecer con ello a vuestro débil y multiplicaros en la otra vida la recompensa por ello, no por necesidad que Él tenga de ello respecto de vosotros.
Y con Su dicho:
{ «Digno de alabanza» }
quiere decir: que es alabado entre Sus criaturas por los favores que les ha concedido y por la amplitud de Su gracia que les ha extendido.
Como:
Me narró al-Ḥusayn b. ʿAmr b. Muḥammad al-ʿUnqazī,
dijo:
nos narró mi padre, de Asbāṭ, de al-Suddī, de ʿAdī b. Thābit,
de al-Barāʾ b. ʿĀzib, acerca de Su dicho:
{ «Y Dios es Rico, Digno de alabanza» }
respecto de vuestras limosnas.
Notas y Referencias
(No se generaron)