2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 266

Versículo (Español)

[2:266] ¿A quién complacería tener un huerto de palmeras datileras y vides por donde corren ríos, donde hay toda clase de frutos, y al alcanzar la vejez y con hijos de corta edad, ver sorprendido [su huerto] por un huracán con fuego que lo incendie reduciéndolo a cenizas? Así es como Dios les aclara Sus signos para que reflexionen.

Tafsir de At-Tabari

{¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides, por debajo del cual corren los ríos, en el que tiene toda clase de frutos, y le alcanza la vejez, y tiene descendencia débil; y lo azota un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado? Así expone Allah para vosotros las aleyas, quizá reflexionéis} (266) القول في تأويل قوله تعالى :

{ ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides, por debajo del cual corren los ríos; en el que tiene toda clase de frutos; y le alcanza la vejez, y tiene descendencia débil; y lo azota un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado? Así expone Allah para vosotros las aleyas, quizá reflexionéis }

Quiere decir —exaltado sea Su recuerdo—: { ¡Oh vosotros que habéis creído! No invalidéis vuestras limosnas con el reproche y el daño, como aquel que gasta su hacienda para ser visto por la gente y no cree en Allah ni en el Último Día. Su ejemplo es como el de una roca lisa sobre la que hay tierra: la alcanza un aguacero y la deja desnuda; no pueden sobre nada de lo que han adquirido } { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides, por debajo del cual corren los ríos; en el que tiene toda clase de frutos; y le alcanza la vejez } . . . la aleya .

( Y el sentido de Su dicho: { ¿Acaso desearía alguno de vosotros } —esto es—: ¿ama alguno de vosotros que tenga un jardín —es decir, un huerto— de palmeras y vides, por debajo del cual corren los ríos —es decir, por debajo del jardín—, y en él tenga toda clase de frutos? Y la hā’ en Su dicho: { لَهُ } remite a «alguno»; y la hā’ y el alif en: { فِيها } remiten al jardín. { y le alcanza } —esto es—: y a alguno de vosotros le alcanza la vejez. { y tiene descendencia débil } . Y sólo hizo —glorificado sea— el huerto de palmeras y vides, del que —glorificado sea— dijo a Sus siervos creyentes: «¿Acaso desearía alguno de vosotros tenerlo?», como ejemplo de la dádiva del hipócrita que gasta para ser visto por la gente, no buscando la complacencia de Allah. Pues la gente, por lo que se les muestra de su limosna, de su dar lo que da y de su obra exterior, lo elogian y lo alaban por esa obra durante los días de su vida, en su hermosura, como la hermosura del huerto —que es el jardín— que Allah —poderoso y majestuoso— puso como ejemplo de su obra: de palmeras y vides, en el que tiene toda clase de frutos. Porque esa obra que realiza exteriormente en la vida mundanal tiene en ella toda clase de bien de lo inmediato de este mundo: con ella aparta de sí mismo —y de su sangre, su hacienda y su descendencia—, y con ella adquiere alabanza y buena mención entre la gente, y con ella toma su parte del botín, junto con muchas cosas cuyo cómputo se hace abundante. Así, tiene en ello toda clase de bien en este mundo, tal como —glorificado sea— describió el jardín que describió como ejemplo de su obra, diciendo que en él hay toda clase de frutos. Luego —glorificado sea— dijo: { y le alcanza la vejez, y tiene descendencia débil } —esto es—: que al dueño del jardín le alcanza la vejez y tiene descendencia débil, pequeños, niños. { y lo azota } —esto es—: y azota al jardín un torbellino en el que hay fuego. { y queda abrasado } —esto es—: que su jardín fue abrasado por el viento que trae fuego, en el momento de su necesidad de él y de su apremio por su fruto, debido a su vejez y a su debilidad para cultivarlo; y en el momento de la pequeñez de sus hijos y de su incapacidad para revivirlo y hacerse cargo de él. Así quedó sin nada, cuando más necesitaba su jardín y sus frutos, por la calamidad que lo alcanzó del torbellino que trae fuego. Dice: así también quien gasta su hacienda para ser visto por la gente: Allah apaga su luz, hace desaparecer el esplendor de su obra e invalida su recompensa hasta que se encuentra con Él; y vuelve a ella cuando más necesitaba su obra, cuando ya no hay posibilidad de disculpa aceptada, ni remisión de sus pecados, ni arrepentimiento. Y su obra se desvanece como se abrasó el jardín cuya descripción —glorificado sea— describió, cuando el dueño era anciano y su descendencia era aún niña, en el momento en que más lo necesitaba, y así se anularon sus beneficios para él.

Y este ejemplo que Allah puso para quienes gastan sus bienes para ser vistos por la gente en esta aleya es análogo al otro ejemplo que les puso con Su dicho: { Su ejemplo es como el de una roca lisa sobre la que hay tierra: la alcanza un aguacero y la deja desnuda; no pueden sobre nada de lo que han adquirido }

Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de esta aleya; pero los sentidos de sus palabras, aunque difieran sus formulaciones, retornan al sentido que hemos mencionado. Y el que mejor esclarece su significado y el más cercano a lo correcto en lo que dijo sobre ella es as-Suddī.

Me narró Mūsā, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī: { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides, por debajo del cual corren los ríos; en el que tiene toda clase de frutos; y le alcanza la vejez, y tiene descendencia débil; y lo azota un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado } Este es otro ejemplo de la dádiva hecha por ostentación: que gasta su hacienda para ostentar ante la gente; su hacienda se le va en ello mientras ostenta, y Allah no le da recompensa por ello. Y cuando llega el Día de la Resurrección y necesita su gasto, lo encuentra abrasado por la ostentación, y se va, tal como este hombre gastó en su jardín, hasta que, cuando alcanzó la vejez, se multiplicaron sus dependientes y necesitó su jardín, vino un viento con samūm y abrasó su jardín, y no halló de él nada. Así es el que gasta por ostentación.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, acerca del dicho de Allah —poderoso y majestuoso—: { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides } como el de quien descuida la obediencia a Allah hasta morir. Dijo: dice: ¿acaso desearía alguno de vosotros tener un mundo en el que no obra con obediencia a Allah, como este que tiene jardines por debajo de los cuales corren los ríos, en los que tiene toda clase de frutos, y le alcanza la vejez, y tiene descendencia débil, y lo azota un torbellino en el que hay fuego y queda abrasado? Su ejemplo, tras su muerte, es como el de éste cuando su jardín fue abrasado siendo anciano: no le sirve de nada; y sus hijos son pequeños: no le sirven de nada. Así también el negligente, tras la muerte: todo para él es pesar.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, lo mismo.

) Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ǧarīr, de ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ, dijo: ʿUmar preguntó a la gente por esta aleya y no halló a nadie que lo satisficiera, hasta que Ibn ʿAbbās —que estaba detrás de él— dijo: «¡Oh, Príncipe de los Creyentes! Yo encuentro en mi interior algo acerca de ella». Dijo: se volvió hacia él y dijo: «Ven aquí. ¿Por qué te menosprecias?». Dijo: «Es un ejemplo que Allah —poderoso y majestuoso— ha puesto. Dijo: ¿acaso desearía alguno de vosotros que obre durante su vida con la obra de la gente del bien y de la dicha, hasta que, cuando más necesite concluirla con bien —cuando su vida se ha consumido y su término se ha acercado—, la concluya con una obra de las obras de la gente de la desdicha, y así lo corrompa todo y lo abrase cuando más lo necesitaba?».

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró mi padre, de Muḥammad b. Sulaym, de Ibn Abī Mulayka, que ʿUmar recitó esta aleya: { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides } Dijo: «Este es un ejemplo puesto para el ser humano: obra una obra recta, hasta que, cuando llega al final de su vida —cuando más la necesita—, obra la obra del mal».

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Suwayd, dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Ibn Ǧurayǧ, dijo: oí a Abū Bakr b. Abī Mulayka contar, de ʿUbayd b. ʿUmayr, que lo oyó decir: ʿUmar preguntó a los compañeros del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo: «¿Sobre qué pensáis que descendió { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides } ?». Dijeron: «Allah sabe más». Entonces ʿUmar se enojó y dijo: «Decid: sabemos, o no sabemos». Entonces Ibn ʿAbbās dijo: «En mi interior hay algo acerca de ella, ¡oh Príncipe de los Creyentes!». Dijo ʿUmar: «Habla, hijo de mi hermano, y no te menosprecies». Dijo Ibn ʿAbbās: «Se puso como ejemplo para una obra». Dijo ʿUmar: «¿Qué obra?». Dijo: «Para una obra». Dijo ʿUmar: «Un hombre se ocupó de obrar buenas acciones; luego Allah le envió al demonio, y obró con desobediencias hasta anegar todas sus obras». Dijo: y oí a ʿAbd Allāh b. Abī Mulayka narrar algo semejante de Ibn ʿAbbās, que se lo oyó a él.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, dijo: oí a Abū Bakr b. Abī Mulayka informar que oyó a ʿUbayd b. ʿUmayr. Dijo Ibn Ǧurayǧ: y oí a ʿAbd Allāh b. Abī Mulayka, dijo: oí a Ibn ʿAbbās. Ambos dijeron: ciertamente ʿUmar b. al-Ḫaṭṭāb preguntó a los compañeros del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y mencionó algo semejante, salvo que ʿUmar dijo: «Para el hombre que obra buenas acciones; luego se le envía el demonio y obra con desobediencias».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, dijo: pregunté a ʿAṭāʾ acerca de ella. Luego dijo Ibn Ǧurayǧ: y me informó ʿAbd Allāh b. Kaṯīr, de Muǧāhid. Ambos dijeron: se puso como ejemplo para las obras.

Dijo Ibn Ǧurayǧ: Y dijo Ibn ʿAbbās: se puso como ejemplo para la obra: comienza y obra una obra recta, y es como el jardín de palmeras y vides por debajo del cual corren los ríos, en el que tiene toda clase de frutos; luego obra mal al final de su vida, y persevera en el mal hasta morir en ello. Entonces el torbellino en el que hay fuego que abrasó el jardín es ejemplo de su maldad en la que murió. Dijo Ibn ʿAbbās: el jardín es su sustento y el sustento de sus hijos, y fue abrasado; no pudo apartar de su jardín por su vejez, ni su descendencia pudo apartar de su jardín por su pequeñez, hasta que fue abrasado. Dice: este es su ejemplo: se encuentra conmigo cuando más pobre estaba respecto de mí; no halla ante mí nada; no puede apartar de sí nada del castigo de Allah; y no puede —por su vejez y la pequeñez de sus hijos— obrar un jardín. Así, no hay arrepentimiento cuando la obra se corta al morir.

Dijo Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid: Oí a Ibn ʿAbbās decir: es el ejemplo de quien descuida la obediencia a Allah hasta morir.

Dijo Ibn Ǧurayǧ, y dijo Muǧāhid: ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un mundo en el que no obra con obediencia a Allah, como este que tiene un jardín? Su ejemplo tras su muerte es como el de éste cuando su jardín fue abrasado siendo anciano: no le sirve de nada; y sus hijos son pequeños: no le sirven de nada. Así también el negligente, tras la muerte: todo para él es pesar.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides, por debajo del cual corren los ríos } . . . la aleya . Dice: lo azotó un viento con samūm intenso. Así os expone Allah las aleyas, quizá reflexionéis. Este es un ejemplo: comprended, pues, de Allah —glorificado y exaltado— Sus ejemplos. Pues Él dijo: { Y esos ejemplos los ponemos para la gente, y no los comprenden sino los sabios } . Este es un hombre cuya edad se hizo grande, su hueso se afinó y sus dependientes se multiplicaron; luego su jardín fue abrasado, quedándole de ello lo que le quedaba, cuando más lo necesitaba. Dice: ¿ama alguno de vosotros que su obra se le extravíe el Día de la Resurrección, cuando más la necesita?

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín } hasta Su dicho: { y queda abrasado } Dice: su jardín se fue cuando más lo necesitaba, cuando su edad se hizo grande y se debilitó para ganarse el sustento, y tiene descendencia débil que no le beneficia. Dijo: y al-Ḥasan solía decir: «y quedó abrasado»: se fue cuando más lo necesitaba. Y ese es Su dicho: ¿acaso desearía alguno de vosotros que su obra se vaya cuando más la necesita?

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: Allah puso un buen ejemplo, y todos Sus ejemplos son buenos —bendito y exaltado sea—. Y dijo: dijo Ayyūb. { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras } hasta Su dicho: { en el que hay toda clase de frutos } Dice: lo hizo en su juventud; luego le alcanzó la vejez y tiene descendencia débil al final de su vida; entonces le vino un torbellino en el que hay fuego y abrasó su huerto. No tenía fuerza para plantar otro semejante, ni había bien en su linaje que volviera a él. Así también el incrédulo el Día de la Resurrección, cuando es devuelto a Allah —exaltado sea—: no tiene bien para que se le acepte excusa, como no tiene fuerza para plantar un huerto semejante; y no halla bien que haya adelantado para sí mismo que vuelva a él, como no le sirvieron a éste sus hijos. Y se le privó de su recompensa cuando más pobre estaba respecto de ella, como se privó a éste de su jardín cuando más pobre estaba respecto de él, en su vejez y la debilidad de su descendencia. Es un ejemplo que Allah puso para el creyente y el incrédulo respecto de lo que se les dio en este mundo: cómo se salvó el creyente en la otra vida, y se le reservó nobleza y deleite; y se le retuvo la hacienda en este mundo; y al incrédulo se le ensanchó en este mundo una hacienda que se corta, y se le reservó un mal del que no se separará jamás, y en él permanecerá eternamente humillado, por haber presumido ante su compañero, haberse fiado de lo que tenía y no haber tenido certeza de que se encontraría con su Señor.

Se me narró de ʿAmmār, dijo: nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de ar-Rabīʿ: { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín } . . . la aleya . Dijo: este es un ejemplo que Allah puso: { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides... en el que hay toda clase de frutos } Y el hombre ya ha envejecido, se ha debilitado y tiene hijos pequeños; Allah los probó en su jardín, y Allah envió sobre él un torbellino en el que hay fuego y quedó abrasado. El hombre no pudo apartarlo de su jardín por la vejez, ni sus hijos por su pequeñez; así se fue su jardín cuando más lo necesitaba. Dice: ¿ama alguno de vosotros vivir en el extravío y las desobediencias hasta que le llegue la muerte, y que el Día de la Resurrección su obra se le extravíe cuando más la necesita? Entonces dice el hijo de Adán: «Me has venido cuando jamás estuve tan necesitado de un bien; ¿dónde está lo que adelantaste para ti mismo?».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, y recitó el dicho de Allah —poderoso y majestuoso—: { ¡Oh vosotros que habéis creído! No invalidéis vuestras limosnas con el reproche y el daño } Luego puso eso como ejemplo y dijo: { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides } hasta llegar a: { y lo azota un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado } Dijo: corrieron sus ríos y sus frutos, y tiene descendencia débil; lo azotó un torbellino en el que hay fuego y quedó abrasado. ¿Desearía alguno de vosotros esto? ¿Qué lleva a alguno de vosotros a salir de su limosna y de su gasto, hasta que, cuando tenga ante mí un jardín y corran sus ríos y sus frutos, y sea para sus hijos y los hijos de sus hijos, lo alcance un viento de torbellino y lo abrase?

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Zuhayr, de Ǧuwaybir, de aḍ-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho: { ¿Acaso desearía alguno de vosotros tener un jardín de palmeras y vides, por debajo del cual corren los ríos } Un hombre plantó un huerto en el que hay toda clase de frutos; le alcanzó la vejez y tiene descendencia débil; lo azotó un torbellino en el que hay fuego y quedó abrasado. No puede apartar de su huerto por su vejez, ni su descendencia pudo apartar de su huerto; así se fue su sustento y el sustento de su descendencia. Este es un ejemplo que Allah puso para el incrédulo. Dice: se encuentra conmigo el Día de la Resurrección cuando más necesita un bien que le alcance, y no halla ante mí bien alguno, ni puede apartar de sí nada del castigo de Allah.

Y sólo hemos indicado que lo más digno de ser la interpretación de ello es lo que hemos mencionado, porque Allah —glorificado sea— precedió a Sus siervos creyentes con la prohibición del reproche y el daño en sus limosnas. Luego puso un ejemplo para quien reprocha y daña a aquel a quien dio limosna, y lo asemejó al ostentador de entre los hipócritas, que gastan sus bienes para ser vistos por la gente. Y el contexto de esta aleya y lo anterior del ejemplo es análogo a lo que les puso como ejemplo antes de ella; por ello, anexarla a su análoga es más apropiado que llevar su interpretación a que sea un ejemplo de algo de lo que no se hizo mención antes de ella ni con ella.

Y si alguien nos dijera: ¿Cómo se dijo: { y le alcanzó la vejez } siendo un verbo en pasado, y se coordinó con Su dicho: { ¿acaso desearía alguno de vosotros } ? Se responde¹: ciertamente es así, porque Su dicho: { ¿acaso desearía } admite que se ponga «لو» en lugar de «أن». Y como es válido con «لو» y con «أن», y el sentido de ambos es el futuro, los árabes consideraron lícito traer «فَعَلَ», con la interpretación de «لو», sobre «يفعَل» con «أن». Por eso dijo: «y lo azotó», y en su enfoque es como «لو» cuando se asemeja a «أن» en el sentido de la retribución: se coloca en sus lugares, y se responde a «أن» con la respuesta de «لو», y a «لو» con la respuesta de «أن». Es como si se hubiera dicho: ¿acaso desearía alguno de vosotros, si tuviera un jardín de palmeras y vides, por debajo del cual corren los ríos, en el que tiene toda clase de frutos, y le alcanzara la vejez?

Y si dijera: ¿Cómo se dijo aquí: «y tiene descendencia ضعفاء», mientras que en Las Mujeres dijo: { y que teman aquellos que, si dejaran tras de sí descendencia débil } ? Se responde: porque «فعيلاً» se pluraliza como «فعلاء» y «فِعال». Así se dice: un hombre ظريف, de un pueblo de ظرفاء y ظراف. En cuanto al «iʿṣār», es el viento tempestuoso que sopla desde la tierra hacia el cielo como si fuera una columna; su plural es «aʿāṣīr». De ello es el dicho de Yazīd b. Mufarriġ al-Ḥimyarī:

Gentes nos dieron amparo, y su amparo fue Torbellinos del mal del Iraq amenazador

Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de Su dicho: { un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado } Unos dijeron: el sentido de ello es: un viento con samūm intenso. Se menciona a quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. ʿAbd Allāh b. Bazīġ, dijo: nos narró Yūsuf b. Ḫālid as-Samtī, dijo: nos narró Nāfiʿ b. Mālik, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { un torbellino en el que hay fuego } Un viento con samūm intenso.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ibn ʿAṭiyya, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Abī Isḥāq, de at-Tamīmī, de Ibn ʿAbbās, acerca de: { un torbellino en el que hay fuego } Dijo: el samūm ardiente del que fue creado el yinn, que quema.

Nos narró Ḥumayd, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Šarīk, de Abī Isḥāq, de at-Tamīmī, de Ibn ʿAbbās: { y lo azota un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado } Dijo: es el samūm ardiente.

Nos narró al-Muṯannā, dijo: nos narró al-Ḥamānī, dijo: nos narró Šarīk, de Abī Isḥāq, de at-Tamīmī, de Ibn ʿAbbās: { un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado } la que mata.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Abī Isḥāq, de quien lo mencionó, de Ibn ʿAbbās, dijo: Ciertamente el samūm del que fue creado el yinn es una parte de setenta partes del fuego.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: { un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado } Es un viento con samūm intenso.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, dijo: dijo Ibn ʿAbbās: { un torbellino en el que hay fuego } Dijo: samūm intenso.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: { un torbellino en el que hay fuego } Dice: lo azotó un viento con samūm intenso.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, algo semejante.

Me narró Mūsā, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī: { un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado } En cuanto al iʿṣār, es el viento; y en cuanto al fuego, es el samūm.

Se me narró de ʿAmmār, dijo: nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre, de ar-Rabīʿ: { un torbellino en el que hay fuego } Dice: un viento con samūm intenso.

Y otros dijeron: Es un viento con frío intenso. Se menciona a quienes dijeron eso:

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, dijo: al-Ḥasan solía decir acerca de Su dicho: { un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado } En él hay ṣirr y frío.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Abū Zuhayr, de Ǧuwaybir, de aḍ-Ḍaḥḥāk: { un torbellino en el que hay fuego, y queda abrasado } Es decir: por iʿṣār, un viento con frío.

( El dicho acerca de la interpretación de Su dicho —exaltado sea—: { Así expone Allah para vosotros las aleyas, quizá reflexionéis }

Quiere decir con ello —glorificado sea—: así como vuestro Señor —bendito y exaltado sea— os ha aclarado el asunto del gasto en Su camino, cómo orientarlo, y lo que os es lícito y lo que no os es lícito hacer en ello, así también os aclara las aleyas aparte de eso: os da a conocer sus normas, su lícito y su ilícito, y os hace manifiestas sus pruebas, como favor suyo para con vosotros. { quizá reflexionéis } Dice: para que reflexionéis con vuestras mentes, meditéis y toméis admonición de las pruebas de Allah en ellas, y obréis conforme a lo que contienen de sus normas, obedeciendo así a Allah. )

Y en el mismo sentido que hemos dicho hablaron los exégetas. Se menciona a quienes dijeron eso:

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó aṯ-Ṯawrī, dijo: dijo Muǧāhid: { quizá reflexionéis } Dijo: obedezcáis.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās: { Así expone Allah para vosotros las aleyas, quizá reflexionéis } Es decir: sobre la desaparición de este mundo y su finitud, y la venida de la otra vida y su permanencia.

Notas y Referencias

[1] Es decir: ¿cómo se coordinó el verbo en pasado «أصاب» con «أيودّ» (que expresa deseo respecto de algo futuro)?