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La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 261

Versículo (Español)

[2:261] El ejemplo de quienes contribuyen con su dinero por la causa de Dios es como el de un grano que produce siete espigas, cada espiga contiene cien granos. Así Dios multiplica [la recompensa] de quien Él quiere. Dios es el Más Generoso, todo lo sabe.

Tafsir de At-Tabari

{El ejemplo de quienes gastan sus bienes en el camino de Dios es como el ejemplo de un grano que hace brotar siete espigas; en cada espiga, cien granos. Y Dios multiplica para quien quiere. Y Dios es Vasto, Omnisciente} (261) La palabra acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:

{El ejemplo de quienes gastan sus bienes en el camino de Dios es como el ejemplo de un grano que hace brotar siete espigas; en cada espiga, cien granos. Y Dios multiplica para quien quiere. Y Dios es Vasto, Omnisciente}

Y esta aleya remite a Su dicho: {¿Quién es aquel que presta a Dios un préstamo bueno, para que Él se lo multiplique con muchos múltiplos? Y Dios restringe y dilata, y a Él seréis devueltos}. Y las aleyas que vienen después, hasta Su dicho: {El ejemplo de quienes gastan sus bienes en el camino de Dios} —de los relatos de los Hijos de Israel y de su historia con Ṭālūt y Jālūt, y lo que sigue de la noticia de aquel que disputó con Abraham acerca de Abraham, y del asunto de aquel que pasó por la aldea derruida sobre sus techumbres, y del relato de Abraham y de su petición a su Señor, lo que pidió, de lo cual ya hemos hecho mención antes¹— son una digresión de parte de Dios —Exaltado sea Su recuerdo— mediante la cual interpuso, de entre sus relatos, lo que interpuso, exponiéndolo como argumento: con una parte de ello contra los asociadores que negaban la resurrección y el advenimiento de la Hora; y con otra parte, como incitación a los creyentes al combate en Su camino, que les ordenó en Su dicho: {Y combatid en el camino de Dios, y sabed que Dios es Oyente, Omnisciente}. Les da a conocer, a través de ellos, que Él es su Auxiliador aunque sea escaso su número y numeroso el de su enemigo; les promete la victoria sobre ellos; les enseña Su norma respecto de quienes siguieron su senda en la búsqueda del beneplácito de Dios: que Él los apoya; y respecto de quienes siguieron la senda de Sus enemigos, de entre los incrédulos: que Él los abandona, dispersa su reunión y debilita su ardid. Y también, con parte de ello, corta la excusa de los judíos que se hallaban entre los habitantes de la emigración del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—, por lo que hizo conocer a Su Profeta de los asuntos ocultos de ellos y de los secretos encubiertos de sus primeros y de sus antepasados, que nadie conocía sino ellos, para que supieran que lo que Muhammad —que Dios le bendiga y le conceda paz— les trajo procede de Dios, y que no es conjetura ni invención. Y, con ello, ofrece excusa ante los hipócritas de entre ellos, para que teman, por su duda respecto del asunto de Muhammad —que Dios le bendiga y le conceda paz—, que les sobrevenga de Su rigor y Su acometida algo semejante a lo que hizo sobrevenir a sus antepasados, los de la aldea que Él destruyó, dejándola derruida sobre sus techumbres. Luego —Exaltado sea Su recuerdo— volvió al relato de quien presta a Dios un préstamo bueno y de la recompensa que tiene junto a Él por su préstamo, y dijo: {El ejemplo de quienes gastan sus bienes en el camino de Dios} Con ello quiere decir: el ejemplo de quienes gastan sus bienes en sí mismos, en el combate contra los enemigos de Dios, con sus personas y sus bienes, {como el ejemplo de un grano} entre los granos de trigo o de cebada, o de otra planta de la tierra que produce espiga, cuya semilla siembra el sembrador. «y hace brotar», esto es, y hace salir { siete espigas; en cada espiga, cien granos }. Dice: así también quien gasta su bien en sí mismo en el camino de Dios: tiene su recompensa multiplicada setecientas veces por cada unidad de su gasto. Como:

Me narró Mūsā ibn Hārūn, dijo: nos narró ʿAmr ibn Ḥammād, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: {como el ejemplo de un grano que hace brotar siete espigas; en cada espiga, cien granos} Esto es para quien gasta en el camino de Dios: para él hay setecientas.

Nos narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: {El ejemplo de quienes gastan sus bienes en el camino de Dios es como el ejemplo de un grano que hace brotar siete espigas; en cada espiga, cien granos. Y Dios multiplica para quien quiere} dijo: este es quien gasta en sí mismo en el camino de Dios y sale.

Se me narró de ʿAmmār, dijo: nos narró Ibn Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ acerca de Su dicho: {El ejemplo de quienes gastan sus bienes en el camino de Dios es como el ejemplo de un grano que hace brotar siete espigas; en cada espiga, cien granos}... la aleya. Así, quien prestó juramento de fidelidad al Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— para la emigración, y permaneció en ribāṭ con el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— en Medina, y no se encontraba con nadie sino con su permiso, la buena obra se le contaba por setecientas veces; y quien prestó juramento de fidelidad por el islam, la buena obra se le contaba por diez veces.

Y si alguien dijera: «¿Has visto acaso una espiga en la que haya cien granos, o te ha llegado noticia de ello, para que se haya puesto como ejemplo del que gasta su bien en el camino de Dios?» Se dirá: si eso existe, pues es eso; y si no, es posible que su sentido sea: como el de una espiga que hace brotar siete espigas, en cada espiga cien granos, si Dios pone eso en ella. Y cabe que su sentido sea: {en cada espiga, cien granos}¹, es decir: que, cuando se siembra, hace brotar cien granos; y entonces lo que se produce de la semilla —que son los cien granos— se atribuye a ella, por cuanto procede de ella. Algunos de los intérpretes lo interpretaron de este modo. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Abū Zuhayr, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk acerca de Su dicho: {El ejemplo de quienes gastan sus bienes en el camino de Dios es como el ejemplo de un grano que hace brotar siete espigas; en cada espiga, cien granos} dijo: cada espiga hizo brotar cien granos; esto es para quien gasta en el camino de Dios, {Y Dios multiplica para quien quiere. Y Dios es Vasto, Omnisciente}.

La palabra acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Y Dios multiplica para quien quiere}.

Los intérpretes discreparon acerca de la interpretación de Su dicho: {Y Dios multiplica para quien quiere}. Unos dijeron: Dios multiplica, para quien quiere de Sus siervos, la recompensa de sus buenas obras, además de lo que dio al que gasta en Su camino: multiplicar una por setecientas. En cuanto a quien gasta fuera de Su camino, no tiene, en su gasto, la promesa de multiplicar setecientas por una. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Abū Zuhayr, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, dijo: Esto lo multiplica para quien gasta en el camino de Dios, es decir, las setecientas¹. {Y Dios multiplica para quien quiere. Y Dios es Vasto, Omnisciente} esto es, para quien no gasta en Su camino.

Otros dijeron: Más bien su sentido es: y Dios multiplica, para quien quiere de los que gastan en Su camino, por encima de las setecientas, hasta dos millones de veces. Esto es una opinión transmitida de Ibn ʿAbbās por una vía cuyo isnād no encontré, por lo que dejé de mencionarla.

Y lo más adecuado para la interpretación de Su dicho: {Y Dios multiplica para quien quiere} —es que Dios multiplica, por encima de las setecientas, hasta lo que quiera de multiplicación, para quien quiera de los que gastan en Su camino¹—, pues no se ha mencionado la recompensa ni la multiplicación para quien no gasta en el camino de Dios, de modo que nos sea lícito orientar lo que el Altísimo —Exaltado sea Su recuerdo— prometió en esta aleya de multiplicación a que sea una promesa Suya por una obra distinta del gasto en el camino de Dios.

La palabra acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Y Dios es Vasto, Omnisciente}.

Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con ello: Y Dios es Vasto en aumentar, para quien quiere de Sus criaturas que gastan en Su camino, por encima de los múltiplos de setecientas que prometió aumentarle; y es Omnisciente de quién de entre ellos merece el aumento. Como:

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: {Y Dios multiplica para quien quiere. Y Dios es Vasto, Omnisciente} dijo: Vasto en aumentar de Su amplitud; Omnisciente, conocedor de a quién aumenta.

Otros dijeron: Su sentido es: y Dios es Vasto para esos múltiplos, Omnisciente de lo que gastan quienes gastan sus bienes en la obediencia de Dios.

Notas y Referencias

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