La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:235] No incurren en falta si les insinúan a esas mujeres la intención de casarse con ellas o si callan sus intenciones; Dios sabe lo que piensan de ellas. No concierten con ellas acuerdos secretos de matrimonio, sino que háblenles con respeto. Pero no contraigan matrimonio hasta que se cumpla el plazo de espera. Sepan que Dios conoce lo que hay en sus corazones, así que tengan cuidado. Y sepan que Dios es Absolvedor, Indulgente.
Tafsir de At-Tabari
{وَلَا جُنَاحَ عَلَيۡكُمۡ فِيمَا عَرَّضۡتُم بِهِۦ مِنۡ خِطۡبَةِ ٱلنِّسَآءِ أَوۡ أَكۡنَنتُمۡ فِيٓ أَنفُسِكُمۡۚ عَلِمَ ٱللَّهُ أَنَّكُمۡ سَتَذۡكُرُونَهُنَّ وَلَٰكِن لَّا تُوَاعِدُوهُنَّ سِرًّا إِلَّآ أَن تَقُولُواْ قَوۡلٗا مَّعۡرُوفٗاۚ وَلَا تَعۡزِمُواْ عُقۡدَةَ ٱلنِّكَاحِ حَتَّىٰ يَبۡلُغَ ٱلۡكِتَٰبُ أَجَلَهُۥۚ وَٱعۡلَمُوٓاْ أَنَّ ٱللَّهَ يَعۡلَمُ مَا فِيٓ أَنفُسِكُمۡ فَٱحۡذَرُوهُۚ وَٱعۡلَمُوٓاْ أَنَّ ٱللَّهَ غَفُورٌ حَلِيمٞ} (235)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ وَلاَ جُنَاحَ عَلَيْكُمْ فِيمَا عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّسَآءِ أَوْ أَكْنَنتُمْ فِيَ أَنْفُسِكُمْ عَلِمَ اللّهُ أَنّكُمْ سَتَذْكُرُونَهُنّ وَلََكِن لاّ تُوَاعِدُوهُنّ سِرّاً إِلاّ أَن تَقُولُواْ قَوْلاً مّعْرُوفاً وَلاَ تَعْزِمُوَاْ عُقْدَةَ النّكَاحِ حَتّىَ يَبْلُغَ الْكِتَابُ أَجَلَهُ وَاعْلَمُوَاْ أَنّ اللّهَ يَعْلَمُ مَا فِيَ أَنْفُسِكُمْ فَاحْذَرُوهُ وَاعْلَمُوَاْ أَنّ اللّهَ غَفُورٌ حَلِيمٌ }
Con ello —exaltado sea Su recuerdo— quiere decir:
No hay culpa sobre vosotros, oh varones, por lo que insinuéis de petición de mano a las mujeres —a las mujeres que están en ‘idda—, de entre aquellas cuyos maridos han fallecido, durante su plazo; siempre que no declaréis explícitamente la celebración del matrimonio. Y la insinuación que fue permitida en ello
es lo que:
4Nos lo transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Jarīr, de Manṣūr,
de Muǧāhid, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: la insinuación es que diga: «Yo deseo casarme, y ciertamente amo a una mujer cuyo asunto es tal y tal», insinuándole con palabras convenientes.
Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān b. Mahdī,
dijo:
nos transmitió Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid,
de Ibn ‘Abbās:
لا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: «Yo deseo casarme».
Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos transmitió Šu‘ba, de Manṣūr, de Muǧāhid,
de Ibn ‘Abbās, quien dijo:
La insinuación es aquello que no se formula como petición de mano explícita.
Dijo Muǧāhid:
Un hombre dijo a una mujer en el funeral de su marido: «No te me adelantes con tu persona».
Ella dijo: «Ya me he adelantado».
Nos transmitió Muḥammad b. al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Muḥammad b. Ǧa‘far,
dijo:
nos transmitió Šu‘ba, de Manṣūr, de Muǧāhid, de Ibn ‘Abbās,
quien dijo acerca de esta aleya:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ: la insinuación es aquello que no se formula como petición de mano explícita.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Ḥakkām, de ‘Amr, de Manṣūr, de Muǧāhid,
de Ibn ‘Abbās:
فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: la insinuación es que diga a la mujer durante su ‘idda: «No deseo casarme con otra que no seas tú, si Dios quiere; y ojalá encontrase una mujer virtuosa», sin formularle una petición explícita mientras permanezca en su ‘idda.
Me lo narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī,
de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: le insinúa durante su ‘idda,
diciéndole:
«Si ves bien no adelantárteme con tu persona; y ojalá Dios dispusiera entre tú y yo…», y cosas semejantes de palabras; no hay reparo.
Me lo narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Ādam al-‘Asqalānī,
dijo:
nos transmitió Šu‘ba, de Manṣūr, de Muǧāhid,
de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: es que le diga durante su ‘idda: «Yo deseo casarme, y ojalá Dios me concediera una mujer…», y cosas semejantes, sin formular petición de mano explícita.
4Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos transmitió Ibn ‘Ulayya, de Ibn ‘Awn, de Muḥammad, de ‘Ubayda, acerca de esta aleya,
dijo:
la menciona ante su tutor diciendo: «No te me adelantes con ella».
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos transmitió Ibn ‘Ulayya, de Layṯ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: dice: «Eres hermosa; eres de buen porte; y estás encaminada al bien».
4Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos transmitió Sufyān, de Layṯ,
de Muǧāhid, que desaprobaba que se dijera:
«No te me adelantes con tu persona».
Me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim, de ‘Īsà, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid, acerca del dicho de Dios —exaltado sea Su recuerdo—:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: es la palabra del hombre a la mujer: «Eres hermosa, eres de buen porte, y estás encaminada al bien».
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Ma‘mar, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: insinúa a la mujer durante su ‘idda diciendo: «Por Dios, eres hermosa; y ciertamente las mujeres son de mi necesidad; y estás encaminada al bien, si Dios quiere».
4Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Ādam,
dijo:
nos transmitió Šu‘ba, de Salama b. Kuhayl, de Muslim al-Baṭīn, de Sa‘īd b. Ǧubayr,
quien dijo:
Es la palabra del hombre: «Yo deseo casarme; y si me caso, trataré bien a mi esposa». Esto es la insinuación.
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Muslim b. Ibrāhīm,
dijo:
nos transmitió Šu‘ba, de Salama b. Kuhayl, de Muslim al-Baṭīn,
de Sa‘īd b. Ǧubayr, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: dice: «Te daré; te trataré bien; haré contigo tal y tal».
4Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Wahhāb,
dijo:
oí a Yaḥyà b. Sa‘īd,
dijo:
me informó ‘Abd al-Raḥmān b. al-Qāsim,
acerca de Su dicho:
فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: la palabra del hombre a la mujer durante su ‘idda, insinuando la petición de mano: «Por Dios, ciertamente te deseo; y ciertamente por ti me afano», y cosas semejantes.
4Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Isḥāq,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Wahhāb al-Ṯaqafī,
dijo:
oí a Yaḥyà b. Sa‘īd decir: me informó ‘Abd al-Raḥmān b. al-Qāsim que oyó a al-Qāsim b. Muḥammad decir: فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ es la palabra del hombre a la mujer: «Eres hermosa; eres de buen porte; y estás encaminada al bien».
4Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Ibn Ǧurayǧ,
dijo:
Dije a ‘Aṭā’: «¿Cómo habla el pretendiente?»
Dijo:
Insinúa con insinuación y no revela nada,
diciendo:
«Tengo una necesidad; alégrate; y tú —alabado sea Dios— eres de buen porte», y no revela nada.
Dijo ‘Aṭā’:
Y ella dice: «Ya oigo lo que dices». Y no le promete nada,
y no dice:
«Quizá sea eso».
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Suwayd b. Naṣr,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Yaḥyà b. Sa‘īd,
dijo:
me narró ‘Abd al-Raḥmān b. al-Qāsim: que oyó a al-Qāsim decir acerca de la mujer cuyo marido fallece, y el hombre quiere pedirla en matrimonio y quiere hablarle: «¿Qué es lo decoroso en palabras?»
Dijo:
Dice: «Ciertamente te deseo; ciertamente por ti me afano; ciertamente me agradas», y expresiones semejantes.
4Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Jarīr, de Muġīra, de Ḥammād,
de Ibrāhīm, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: no hay inconveniente en el regalo dentro de la insinuación del matrimonio.
Me narró Ya‘qūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos transmitió Hušaym,
dijo:
nos informó Muġīra,
dijo:
Ibrāhīm no veía inconveniente en que se le hiciera un regalo durante la ‘idda si era de su condición.
Nos transmitió Ibn Wakī‘,
dijo:
nos transmitió mi padre, de Isrā’īl, de Ǧābir,
de ‘Āmir, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: dice: «Eres de buen porte; me agradas; eres hermosa; y si Dios decreta algo, será».
Se me narró de ‘Ammār,
dijo:
nos transmitió Ibn Abī Ǧa‘far,
de su padre, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: Ibrāhīm al-Naḫa‘ī solía decir: «Me agradas, y ciertamente te deseo».
Me narró Yūnus b. ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
y me informó —es decir, Šabīb— de Sa‘īd, de Šu‘ba, de Manṣūr,
de al-Ša‘bī, que dijo acerca de esta aleya:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ.
Dijo:
No toma de ella un pacto de que no se casará con otro.
4Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ: mi padre solía decir: «Todo lo que sea antes de decidir la atadura del matrimonio,
es tal como dijo Dios —exaltado sea Su recuerdo—:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ».
4Nos transmitió Ibn Ḥumayd.
Dijo:
nos transmitió Mahrān; y me narró ‘Alī,
dijo:
nos transmitió Zayd, ambos,
de Sufyān, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ.
Y la insinuación, según lo que hemos oído,
es que el hombre diga —mientras ella está en su ‘idda—: «Eres hermosa; estás encaminada al bien; eres de buen porte; me agradas», y cosas semejantes. Esto es la insinuación.
4Nos transmitió al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de ‘Abd al-Raḥmān b. Sulaymān, de su tía Sukayna hija de Ḥanẓala b. ‘Abd Allāh b. Ḥanẓala,
quien dijo:
Entró donde yo estaba Abū Ǧa‘far Muḥammad b. ‘Alī mientras yo estaba en mi ‘idda,
y dijo:
«Oh hija de Ḥanẓala, tú sabes mi parentesco con el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, el derecho de mi abuelo sobre mí y mi precedencia en el Islam».
Yo dije:
«Que Dios te perdone, oh Abū Ǧa‘far: ¿me pretendes durante mi ‘idda, siendo tú alguien de quien se toma conocimiento?»
Dijo:
«¿Acaso lo he hecho? Solo te informo de mi parentesco con el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y de mi posición. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— entró donde Umm Salama cuando ella estaba con su primo Abū Salama; luego él falleció, y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— no dejó de mencionarle su rango ante Dios mientras se apoyaba en su mano, hasta que la estera dejó marca en su mano por la fuerza de su apoyo. Y aquello no fue una petición de mano».
4Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró al-Layṯ,
dijo:
me narró ‘Aqīl,
de Ibn Šihāb:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: no hay culpa sobre quien les insinúe la petición de mano antes de que les sea lícito, si ellas lo guardan en su fuero interno.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Mālik, de ‘Abd al-Raḥmān b. al-Qāsim,
de su padre, que solía decir acerca del dicho de Dios —exaltado sea Su recuerdo—:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ: que el hombre diga a la mujer durante la ‘idda por fallecimiento de su marido: «Eres para mí estimada; ciertamente te deseo; y Dios te traerá bien y sustento», y palabras semejantes.
Los arabistas discreparon acerca del significado de al-ḫiṭba.
Unos dijeron:
al-ḫiṭba: la mención;
y al-ḫiṭba:
la fórmula del testimonio.
Como si quien dijo esto hubiera interpretado el discurso así:
«No hay culpa sobre vosotros por lo que insinuéis de la mención de las mujeres ante ellas»; y el sostenedor de esta opinión alegó que se dijo:
«no les hagáis promesas en secreto»,
porque, cuando dijo:
«no hay culpa sobre vosotros»,
es como si hubiera dicho:
«mencionadlas, pero no les hagáis promesas en secreto».
Otros de ellos dijeron:
al-ḫiṭba: aḫṭibu ḫiṭbatan y ḫaṭban.
Dijo:
Y el dicho de Dios —exaltado sea Su recuerdo—: قالَ فَمَا خَطْبُكَ يا سامِرِيّ, se dice que es de esto.
Dijo:
En cuanto a al-ḫuṭba,
es aquello que se pronuncia desde el púlpito, de su dicho:
«ḫaṭaba en el minbar» y «iḫtaṭaba».
Dijo Abū Ǧa‘far:
La ḫiṭba, a mi entender, es
«la forma de acción»
de la expresión del que dice: «ḫaṭabtu a fulāna»,
como «ǧalsa» de «ǧalasa»,
o «qa‘da» de «qa‘ada».
Y el sentido de su dicho:
«fulano ḫaṭaba a fulana» es: le pidió su ḫaṭb —esto es, su asunto— respecto de sí misma; y eso es su necesidad,
de su dicho:
«¿cuál es tu ḫaṭb?»,
con el sentido de:
«¿cuál es tu necesidad y cuál es tu asunto?».
En cuanto a la insinuación (ta‘rīḍ), es aquello que procede del giro alusivo del discurso, por el cual el oyente perspicaz entiende lo que entiende por su formulación explícita.
القول في تأويل قوله تعالى :
أوْ أكْنَنْتُمْ فِي أنْفُسِكُمْ .
Con Su dicho —exaltado sea Su recuerdo—:
أوْ أكْنَنْتُمْ فِي أنْفُسِكُمْ, quiere decir: o lo ocultasteis en vuestro interior, guardándolo en secreto: su petición de mano y la determinación de casaros con ellas mientras están en su plazo; tampoco hay culpa sobre vosotros en ello, si no decidís la atadura del matrimonio hasta que el Decreto alcance su término.
Se dice de ello:
«fulano akanna este asunto en su interior»,
y él lo «yukinnuhu» (iknān) y lo «kannahu»:
cuando lo encubre; «yakunnuhu» (kannan) y (kunūnan); y se sienta en el «kinn».
No se oyó:
«kannantuhu en mi interior»;
solo se dice:
«kannantuhu en la casa» o «en la tierra»: cuando lo escondes en ella.
De ello es Su dicho —exaltado sea Su recuerdo—:
كأنّهُنّ بَيْضٌ مَكْنُونٌ, es decir, oculto.
Y de ello es el dicho del poeta:
ثَلاثٌ مِنْ ثَلاَثٍ قُدامَيَاتٍ *** مِنَ اللاّئي تَكُنّ مِنَ الصّقِيع
Y «takunn» con tā’ es más correcto que «yakunn».
Y se dice:
«Sus ropas lo akannat del frío», y «la casa lo akannahu del viento».
Y conforme a lo que hemos dicho, hablaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
4Me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsà, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid:
أوْ أكْنَنْتُمْ فِي أنْفُسِكُمْ, dijo: el iknān es mencionar su petición de mano en su interior sin manifestárselo a ella; todo esto es lícito y reconocido.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn, me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid, lo mismo.
4Me narró Mūsà,
dijo:
nos transmitió ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ,
de al-Suddī, acerca de Su dicho:
أوْ أكْنَنْتُمْ فِي أنْفُسِكُمْ, dijo: que entre, salude y, si quiere, haga un regalo, sin hablar de nada.
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Wahhāb al-Ṯaqafī,
dijo:
oí a Yaḥyà b. Sa‘īd
decir:
me informó ‘Abd al-Raḥmān b. al-Qāsim que oyó a al-Qāsim b. Muḥammad decir, y mencionó algo semejante.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: أوْ أكْنَنْتُمْ فِي أنْفُسِكُمْ: pusiste en tu interior casarte con ella y lo mantuviste implícito.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Mahrān; y me narró ‘Alī,
dijo:
nos transmitió Zayd, ambos,
de Sufyān:
أوْ أكْنَنْتُمْ فِي أنْفُسِكُمْ: que guarde en su interior el secreto de que se casará con ella.
Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió Hawḏa,
dijo:
nos transmitió ‘Awf,
de al-Ḥasan, acerca de Su dicho:
أوْ أكْنَنْتُمْ فِي أنْفِسِكُمْ, dijo: lo guardasteis en secreto.
Dijo Abū Ǧa‘far:
En que Dios —exaltado sea Su recuerdo— haya permitido lo que permitió de la insinuación del matrimonio con la mujer en ‘idda durante su plazo, y haya prohibido la explicitación, hay una evidencia de la diferencia entre el dictamen de la insinuación en todos los sentidos del discurso y el dictamen de la explicitación.
Y siendo así, se hace claro que la insinuación en la calumnia (qaḏf) no es la explicitación de ella; y que, si el ḥadd por insinuación en la calumnia fuera obligatorio como lo es por explicitación, entonces habría sido obligatorio el reproche por insinuación de la petición de mano durante la ‘idda, análogo a lo que es obligatorio por decidir la atadura del matrimonio en ella. Y en que Dios —exaltado sea Su recuerdo— haya diferenciado entre ambos dictámenes hay una prueba manifiesta de la diferencia de los dictámenes en la calumnia.
القول في تأويل قوله تعالى :
عَلِم اللّهُ أنّكُمْ سَتَذْكُرُوَنَهُنّ .
Con ello —exaltado sea Su recuerdo— quiere decir:
Dios sabe que mencionaréis a las mujeres en ‘idda durante su plazo, con la petición de mano en vuestro interior y con vuestras lenguas.
Como:
4Nos transmitió Ibn Wakī‘,
dijo:
nos transmitió mi padre, de Yazīd b. Ibrāhīm,
de al-Ḥasan:
عَلِمَ اللّهُ أنّكُمْ سَتَذْكُرُوَنهُنّ, dijo: la petición de mano.
4Me narró Abū al-Sā’ib Salm b. Ǧunāda,
dijo:
nos transmitió Ibn Idrīs, de Layṯ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ, dijo: tu mención de ella en tu interior.
Dijo:
Y esto es el dicho de Dios: عَلِمَ اللّهُ أنّكُمْ سَتَذْكُرُونَهُنّ.
Nos transmitió Abū Kurayb,
dijo:
nos transmitió Ibn Abī Zā’ida, de Yazīd b. Ibrāhīm,
de al-Ḥasan, acerca de Su dicho:
عَلِمَ اللّهُ أنّكُمْ سَتَذْكُرُوَنهُنّ, dijo: es la petición de mano.
القول في تأويل قوله تعالى :
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا .
Los exégetas discreparon acerca del significado del «secreto» con el que Dios —exaltado sea Su recuerdo— prohibió a Sus siervos hacer promesas a las mujeres en ‘idda.
Unos dijeron:
es la fornicación.
Mención de quienes dijeron eso:
4Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos transmitió Hammām, de Ṣāliḥ al-Dahhān,
de Ǧābir b. Zayd:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: la fornicación.
4Nos transmitió Muḥammad b. ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos transmitió al-Mu‘tamir b. Sulaymān, de su padre,
de Abū Muǧliz, acerca de Su dicho:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: la fornicación.
Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió Yaḥyà,
dijo:
nos transmitió Sulaymān al-Taymī, de Abū Muǧliz, lo mismo.
Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos transmitió Sufyān, de Sulaymān al-Taymī, de Abū Muǧliz, lo mismo.
4Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Abū Nu‘aym,
dijo:
nos transmitió Sufyān,
de Abū Muǧliz:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: la fornicación.
Se dijo a Sufyān al-Taymī:
«¿Lo mencionó?»
Dijo:
Sí.
4Nos transmitió Muḥammad b. ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos transmitió al-Mu‘tamir, de su padre, de un hombre,
de al-Ḥasan, acerca de la promesa, como el dicho de Abū Muǧliz.
Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos transmitió Yazīd b. Ibrāhīm, de al-Ḥasan,
quien dijo:
La fornicación.
Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió Yaḥyà,
dijo:
nos transmitieron Aš‘aṯ e ‘Imrān, de al-Ḥasan, lo mismo.
Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitieron ‘Abd al-Raḥmān y Yaḥyà,
dijeron:
nos transmitió Sufyān, de al-Suddī,
dijo:
Oí a Ibrāhīm decir: لا تُوَاعِدُوهُنّ سرّا, dijo: la fornicación.
Me narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos transmitió Abū Nu‘aym,
dijo:
nos transmitió Sufyān, de al-Suddī, de Ibrāhīm, lo mismo.
Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: la fornicación.
Nos transmitió Abū Kurayb,
dijo:
nos transmitió Ibn Abī Zā’ida, de Yazīd b. Ibrāhīm,
de al-Ḥasan:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدوهُنّ سرّا, dijo: la fornicación.
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Ma‘mar, de Qatāda,
de al-Ḥasan, acerca de Su dicho:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: la indecencia.
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Isḥāq,
dijo:
nos transmitió Abū Zuhayr, de Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk; y me narró Yaḥyà b. Abī Ṭālib,
dijo:
nos informó Yazīd b. Hārūn,
dijo:
nos informó Ǧuwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk:
لا تُوَاعِدُهُنّ سِرّا, dijo: el secreto: la fornicación.
Me narró Muḥammad b. Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ‘Abbās:
لا تُواعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: ese secreto es la fornicación: el hombre entraba por causa de la fornicación mientras insinuaba el matrimonio; y Dios lo prohibió, salvo a quien diga algo conveniente.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Hušaym,
dijo:
nos informó Manṣūr, de al-Ḥasan; y Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk; y Sulaymān al-Taymī, de Abū Muǧliz, que dijeron:
La fornicación.
4Se me narró de ‘Ammār,
dijo:
nos transmitió Ibn Abī Ǧa‘far, de su padre,
de al-Rabī‘, acerca de Su dicho:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا: por la indecencia y la insinuación seductora en el hablar.
Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar, de Qatāda,
de al-Ḥasan:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: es la indecencia.
Otros dijeron:
Más bien el sentido es: no toméis de ellas pactos y compromisos, durante su ‘idda, de que no se casarán con otros.
Mención de quienes dijeron eso:
4Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Mu‘āwiya b. Ṣāliḥ, de ‘Alī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ‘Abbās:
لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dice: no le digas: «Estoy enamorado», y «pacta conmigo que no te casarás con otro», y cosas semejantes.
4Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos transmitió Sufyān, de Muslim al-Baṭīn,
de Sa‘īd b. Ǧubayr, acerca de Su dicho:
لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: que no la acuerde sobre tal y tal, para que no se case con otro.
4Nos transmitió Ibn Wakī‘,
dijo:
nos transmitió mi padre, de Isrā’īl, de Ǧābir, de ‘Āmir, Muǧāhid y ‘Ikrima,
que dijeron:
Que no tome de ella un pacto, durante su ‘idda, de que no se casará con otro.
4Nos transmitió Muḥammad b. al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Muḥammad b. Ǧa‘far,
dijo:
nos transmitió Šu‘ba, de Manṣūr,
dijo:
Se me mencionó de al-Ša‘bī que dijo acerca de esta aleya: لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا: que no tomes de ella un pacto de que no se casará con otro que no seas tú.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Ḥakkām, de ‘Amr, de Manṣūr,
de al-Ša‘bī:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: que no tome de ella un pacto de que no se casará con otro.
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos transmitió Hušaym,
dijo:
nos informó Ismā‘īl b. Sālim, de al-Ša‘bī,
dijo:
Le oí decir acerca de Su dicho: لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا: que no tomes de ella un pacto de que no se casará con otro que no seas tú, y que no haga obligatoria la atadura hasta que concluya la ‘idda.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Jarīr, de Manṣūr,
de al-Ša‘bī:
لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: que no tome de ella un pacto de que no se casará con otro.
Me narró Mūsà,
dijo:
nos transmitió ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ,
de al-Suddī:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُهُنّ سرّا, dice: «Retente para mí; pues yo me casaré», y toma de ella un compromiso de que no te casarás con otro.
Nos transmitió Bišr b. Mu‘āḏ,
dijo:
nos transmitió Yazīd b. Zuray‘,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd,
de Qatāda:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: esto es acerca del hombre que toma el compromiso de la mujer, mientras está en su ‘idda, de que no se casará con otro; Dios lo prohibió. Y lo antecedió permitiendo la petición de mano y la palabra conveniente, y prohibió la indecencia y la insinuación seductora en el hablar.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Mahrān; y me narró ‘Alī,
dijo:
nos transmitió Zayd, ambos,
de Sufyān:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: que le hagas una promesa en secreto sobre tal y tal: «que no te cases con otro que no sea yo».
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Ma‘mar, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: la promesa secreta es que tome de ella un compromiso y un pacto de que se reserve para él y no se case con otro.
Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, con sentido semejante.
Otros dijeron:
Más bien el sentido es que el hombre le diga: «No te me adelantes con tu persona».
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim, de ‘Īsà, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid, acerca del dicho de Dios:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: la palabra del hombre a la mujer: «No te me escapes con tu persona, pues yo me casaré contigo». Esto no es lícito.
4Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos transmitió Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid,
dijo:
Es la palabra del hombre a la mujer: «No te me escapes».
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Jarīr, de Layṯ,
de Muǧāhid:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا, dijo: la promesa es que diga: «No te me escapes con tu persona».
Nos transmitió al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Sufyān, de Layṯ,
de Muǧāhid:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا: que diga: «No te me escapes con tu persona».
Otros dijeron:
Más bien el sentido es: no os caséis con ellas durante su ‘idda en secreto.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا: es decir, no os caséis con ellas en secreto, y luego la retengas hasta que, cuando le sea lícito, lo hagas público y la introduzcas.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا: mi padre solía decir: no les hagáis promesas en secreto, y luego la retengas, habiendo ya poseído la atadura de su matrimonio; y cuando le sea lícito, lo hagas público y la introduzcas.
Dijo Abū Ǧa‘far:
La opinión más digna de ser correcta en la interpretación de ello
es la interpretación de quien dijo:
que el «secreto» en este lugar es la fornicación.
Y ello porque los árabes llaman «secreto» al coito y al acceso del hombre a la mujer, ya que eso ocurre entre varones y mujeres de manera oculta, sin que sea algo manifiesto a lo que se tenga acceso; por su ocultamiento se denomina «secreto».
De ello es el dicho de Ru’ba b. al-‘Aǧǧāǧ:
فَعَفّ عَنْ أسْرَارِها بَعْدَ العَسَقْ وَلْم يُضِعْها بينَ فِرْكٍ وَعشَقْ
Con ello quiere decir:
se abstuvo de acceder a ella tras largo tiempo de perseverar en ello.
Y de ello es el dicho de al-Ḥuṭay’a:
وَيحْرُمُ سِرّ جاَرتِهمْ عَلَيْهِمْ ويأكُلُ جارُهُمْ أنفَ القِصَاع
Asimismo, se dice «secreto» de todo lo que el hombre oculta en su interior.
Y se dice:
«Él está en el secreto de su gente», es decir, entre sus mejores y más nobles.
Así, puesto que «secreto» en su habla solo se orienta a uno de estos tres sentidos,
y siendo sabido que uno de ellos no es lo pretendido por Su dicho:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا,
a saber, el secreto con el sentido de excelencia y nobleza,
no queda sino los otros dos: el secreto con el sentido de lo que el alma de los que se prometen mutuamente oculta, y el secreto con el sentido de acceso y coito.
Y como no quedaba sino esos dos, y la indicación era clara de que uno de ellos no es lo pretendido, se confirmó que el otro es el pretendido.
Si dijera
(un objetor):
«¿Cuál es la prueba de que no se pretende la promesa de palabra en secreto, como dijeron quienes afirmaron que el sentido es que el hombre tome de la mujer un pacto de que no se casará con otro,
o como dijeron quienes afirmaron que es la palabra del hombre: “no te me adelantes con tu persona”?»
Se le dirá:
Porque, si el «secreto» fuera con el sentido que interpretaron quienes dijeron eso, ese secreto no podría sino ser o bien la promesa del hombre a la mujer y su petición de que no se case con otro, o bien el matrimonio que le pidió que le concediera tras concluir su ‘idda, y tras contraerlo con él, excluyendo a los demás.
Si el secreto que Dios prohibió al hombre prometer a las mujeres en ‘idda fuera tomar de ellas el compromiso de que no se casarán con otro, quedaría invalidado que el secreto significase lo que se oculta en los interiores o lo que se pronuncia sin que otros lo conozcan; y lo público pasaría a ser «secreto», lo cual contradice lo inteligible en la lengua de aquel en cuya lengua descendió el Corán.
A menos que quien sostenga esa opinión diga:
«Dios solo prohibió a los varones prometerles eso en secreto entre ellos y ellas, no que el propio discurso, aunque se hiciera público, sea secreto».
Se le dirá:
Si dice eso, entonces habría de ser lícito prometerles el matrimonio y la petición de mano explícitamente en público, puesto que lo prohibido de la promesa sería solo lo que fuera secreto.
Si dijera que eso es así, habría salido de la opinión de toda la comunidad, pues no es dicho de ninguno de quienes interpretaron la aleya que el secreto aquí signifique el pacto de que no se casará con otro que no sea el que pacta.
Y si dijera:
«Eso no es lícito»,
se le dirá:
Entonces queda invalidado que el sentido sea que el hombre se lo diga en secreto a la mujer, pues si ese fuera el sentido no le estaría prohibido prometerle en voz alta y públicamente. Y el hecho de que eso le esté prohibido tanto en secreto como en público muestra que el sentido de «secreto» en este lugar no es el de que el hombre se lo diga en secreto a la mujer mediante un pacto
—de que no se casará con otro cuando concluya su ‘idda—.
Y si se invalida este aspecto, entonces el sentido sería:
la petición de mano y el matrimonio que la mujer prometió al hombre no traspasar a otro.
Pero eso, si ocurre, solo ocurre con tutor y testigos, públicamente, no en secreto. ¿Cómo podría llamarse «secreto» siendo algo público cuya ocultación no es lícita?
Y al invalidarse estos aspectos como posibles interpretaciones de Su dicho:
وَلَكِنْ لا تُوَاعِدُوهُنّ سِرّا,
según las pruebas que hemos expuesto, se hace patente la corrección de su interpretación: que significa el acceso y el coito.
Y siendo esto correcto,
la interpretación de la aleya es:
No hay culpa sobre vosotros, oh gentes, por lo que insinuéis a las mujeres en ‘idda por fallecimiento de sus maridos, de petición de mano —esto es, vuestra necesidad respecto de ellas—, sin declararles explícitamente el matrimonio y la necesidad de ellas; ni por lo que ocultéis en vuestro interior, guardando en secreto vuestra necesidad de ellas y vuestra petición de mano en vuestro interior mientras permanezcan en su plazo. Dios sabe que mencionaréis su petición de mano mientras están en su plazo. Así, os permitió insinuarlo y levantó el reproche de lo que vuestras almas ocultaron, por Su clemencia. Pero os prohibió prometerles el coito durante su ‘idda,
como que uno de vosotros diga a una de ellas durante su ‘idda:
«Ya me he casado contigo en mi interior; solo espero que concluya tu ‘idda», pidiéndole con esas palabras que se le conceda a sí mismo el coito y la unión carnal. Dios —exaltado sea Su recuerdo— lo prohibió.
القول في تأويل قوله تعالى :
إلاّ أنْ تَقُولُوا قَوْلاً مَعْرُوفا .
Dijo Abū Ǧa‘far:
Luego dijo —exaltado sea Su recuerdo—: إِلاّ أَنْ تَقُولُوا قَوْلًا مَعْرُوفًا, y exceptuó la palabra conveniente de aquello que prohibió: la promesa del hombre a la mujer en secreto. No es de su mismo género, sino que es de la excepción que ya mencioné antes: la que viene con el sentido de lo contrario de lo anterior solo en la cualidad, y en la que
«إلا»
tiene el sentido de
«لكن».
Así, Su dicho:
إِلاّ أَنْ تَقُولُوا قَوْلًا مَعْرُوفًا
es de ello, y su sentido es:
«Pero decid una palabra conveniente».
Así, Dios —exaltado sea Su recuerdo— permitió que se le diga a ella, durante su ‘idda, lo conveniente de las palabras.
Y eso es lo que autorizó con Su dicho:
وَلاَ جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيما عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ.
Como:
4Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos transmitió Sufyān, de Salama b. Kuhayl, de Muslim al-Baṭīn,
de Sa‘īd b. Ǧubayr:
إِلاّ أَنْ تَقُولُوا قَوْلًا مَعْرُوفًا, dijo: dice: «Ciertamente te deseo, y ciertamente espero que nos reunamos».
4Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Mu‘āwiya b. Ṣāliḥ,
de ‘Alī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās:
إِلاّ أَنْ تَقُولُوا قَوْلًا مَعْرُوفًا, dijo: es su dicho: «Si ves bien no adelantárteme con tu persona».
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Sufyān, de Layṯ,
de Muǧāhid:
إِلاّ أَنْ تَقُولُوا قَوْلًا مَعْرُوفًا, dijo: se refiere a la insinuación.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ,
de Muǧāhid:
إِلاّ أَنْ تَقُولُوا قَوْلًا مَعْرُوفًا, dijo: se refiere a la insinuación.
Me narró Mūsà,
dijo:
nos transmitió ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ,
de al-Suddī:
وَلا جُناحَ عَلَيْكُمْ فِيمَا عَرّضْتُمْ بِهِ مِنْ خِطْبَةِ النّساءِ hasta حتّى يَبْلُغَ الكِتابُ أجَلَهُ, dijo: es que el hombre entre donde la mujer mientras está en su ‘idda,
y diga:
«Por Dios, vosotros sois iguales y nobles; y sois gente de pastoreo; y tú me agradas; y si se decreta algo, será». Esto es la palabra conveniente.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Mahrān; y me narró ‘Alī,
dijo:
nos transmitió Zayd, ambos,
dijeron:
Dijo Sufyān: إِلاّ أَنْ تَقُولُوا قَوْلًا مَعْرُوفًا, dijo: dice: «Ciertamente te deseo, y espero —si Dios quiere— que nos reunamos».
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: إِلاّ أَنْ تَقُولُوا قَوْلًا مَعْرُوفًا: dice: «Tú tienes ante mí tal y tal; y tú tienes ante mí tal y tal; y yo te daré tal y tal».
Dijo:
Todo esto, y lo que fue antes de que se contraiga la atadura del matrimonio,
todo ello fue abrogado por Su dicho:
وَلا تَعْزِمُوا عُقْدَةَ النّكاحِ حتى يَبْلُغَ الكِتابُ أجَلَهُ.
Me narró Yaḥyà b. Abī Ṭālib,
dijo:
nos informó Yazīd,
dijo:
nos informó Ǧuwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk:
إِلاّ أَنْ تَقُولُوا قَوْلًا مَعْرُوفًا, dijo: la mujer es repudiada o su marido fallece,
y viene a ella un hombre y dice:
«Resérvate para mí, pues te deseo».
Ella dice:
«Y yo, lo mismo». Su alma se inclina hacia ella; eso es la palabra conveniente.
القول في تأويل قوله تعالى :
وَلا تَعْزِمُوا عُقْدَةَ النّكاح حتى يَبْلُغَ الكِتابُ أجَلَهُ .
Con Su dicho —exaltado sea Su recuerdo—:
وَلا تَعْزِمُوا عُقْدَةَ النّكاحِ, quiere decir: no confirméis la atadura del matrimonio durante la ‘idda de la mujer en ‘idda, haciéndola obligatoria entre vosotros y ellas,
y no la contrayáis antes de que concluya la ‘idda,
حَتّى يَبْلُغَ الكِتَابُ أَجَلَهُ, es decir:
hasta que alcancen el término del Decreto que Dios —exaltado sea Su recuerdo— expuso con Su dicho: وَالّذِينَ يُتَوَفّونَ مِنْكُمْ وَيَذَرُونَ أزْوَاجا يَتَرَبّصْنَ بأنْفُسِهِنّ أرْبَعَةَ أشْهُرٍ وَعَشْرا; y así hizo que el alcanzar el término fuese para el Decreto.
Y el sentido es:
que, para quienes van a contraer matrimonio, el hombre no se case con la mujer en ‘idda, decidiendo la atadura del matrimonio sobre ella, hasta que concluya su ‘idda y se alcance el término que Dios fijó en Su Libro para su conclusión.
Como:
Nos transmitieron Muḥammad b. Baššār y ‘Amr b. ‘Alī,
dijeron:
nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos transmitió Sufyān; y nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Razzāq, de al-Ṯawrī, de Layṯ,
de Muǧāhid:
حَتى يَبْلُغَ الكِتابُ أجَلَهُ, dijo: hasta que concluya la ‘idda.
Me narró Mūsà,
dijo:
nos transmitió ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ,
de al-Suddī, acerca de Su dicho:
حتى يَبْلُغَ الْكِتابُ أجَلَهُ, dijo: hasta que concluyan cuatro meses y diez.
4Nos transmitió Bišr,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
حتّى يَبْلُغَ الْكِتابُ أجَلَهُ, dijo: hasta que concluya la ‘idda.
4Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Isḥāq,
dijo:
nos transmitió Ibn Abī Ǧa‘far, de su padre, de al-Rabī‘, lo mismo.
4Me narró Muḥammad b. Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ‘Abbās:
حتى يَبْلُغَ الكِتابُ أجَلَهُ, dijo: que concluya la ‘idda.
Me narró al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ,
de ‘Aṭā’ al-Ḫurāsānī, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho:
وَلا تَعْزِمُوا عُقْدَةَ النّكاحِ حتى يَبْلُغَ الكِتابُ أجَلَهُ, dijo: hasta que concluya la ‘idda.
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos transmitió Isḥāq,
dijo:
nos transmitió Abū Zuhayr, de Ǧuwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho:
حتى يَبْلُغَ الكِتابُ أجَلَهُ, dijo: no se casa con ella hasta que su término quede libre.
Nos transmitió ‘Amr b. ‘Alī,
dijo:
nos transmitió Abū Qutayba,
dijo:
nos transmitió Yūnus b. Abī Isḥāq,
de al-Ša‘bī, acerca de Su dicho:
وَلا تَعْزِمُوا عُقْدَةَ النّكاحِ حتى يَبْلُغَ الْكِتابُ أجَلَهُ, dijo: por temor a que la mujer se case antes de que concluya la ‘idda.
Nos transmitió ‘Amr b. ‘Alī,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd,
de Qatāda:
وَلا تَعْزِمُوا عُقْدَةَ النّكاحِ حتى يَبْلُغَ الكِتابُ أجَلَهُ: hasta que concluya la ‘idda.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Mahrān; y me narró ‘Alī,
dijo:
nos transmitió Zayd, ambos,
de Sufyān, acerca de Su dicho:
حتى يَبْلُغَ الكِتابُ أجَلَهُ, dijo: hasta que concluya la ‘idda.
القول في تأويل قوله تعالى :
وَاعْلَمُوا أنّ اللّهَ يَعْلَمُ ما فِي أنْفُسِكُمْ فاحْذَرُوهُ وَاعْلَمُوا أنّ اللّهَ غَفُورٌ حَلِيمٌ .
Con ello —exaltado sea Su recuerdo— quiere decir:
Sabed, oh gentes, que Dios conoce lo que hay en vuestro interior: el deseo por ellas, el casaros con ellas y otras cosas de vuestros asuntos.
فَاحْذَرُوهُ, es decir:
Guardaos de Dios y temedle en vuestro interior, no sea que cometáis algo de lo que os prohibió: decidir la atadura de su matrimonio o prometerles el «secreto» durante su plazo, y otras cosas de las que os prohibió respecto de ellas mientras están en ‘idda, y fuera de ello.
Y Su dicho:
غَفُورٌ, quiere decir: que Él es poseedor de encubrimiento de los pecados de Sus siervos y de velarlos, respecto de lo que las almas de los varones ocultan de la petición de mano a las mujeres en ‘idda y de su mención durante su plazo, y respecto de otras faltas.
Y Su dicho:
حَلِيمٌ, quiere decir: que Él es poseedor de longanimidad; no se apresura con Sus siervos en castigarlos por sus pecados.
Notas y Referencias
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