La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:197] La peregrinación se realiza en unos meses específicos, y quien se consagrara para hacerla, deberá abstenerse [durante ella] de las relaciones maritales, los pecados y las discusiones. Todo lo que hagan de bien Dios lo sabe. Tomen provisiones para el viaje, pero [sepan que] la mejor provisión es la piedad. ¡Oh, dotados de buen discernimiento! Cumplan correctamente Conmigo.
Tafsir de At-Tabari
{El ḥaŷŷ son meses bien conocidos. Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ, no habrá rafaz, ni fusuq, ni yidāl en el ḥaŷŷ. Y cualquier bien que hagáis, Allah lo sabe. Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā. Y temedme, ¡oh dotados de entendimiento!} (197)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ الْحَجّ أَشْهُرٌ مّعْلُومَاتٌ فَمَن فَرَضَ فِيهِنّ الْحَجّ فَلاَ رَفَثَ وَلاَ فُسُوقَ وَلاَ جِدَالَ فِي الْحَجّ وَمَا تَفْعَلُواْ مِنْ خَيْرٍ يَعْلَمْهُ اللّهُ وَتَزَوّدُواْ فَإِنّ خَيْرَ الزّادِ التّقْوَىَ وَاتّقُونِ يَأُوْلِي الألْبَابِ }
Con ello —glorificado sea— quiere decir: el tiempo del ḥaŷŷ son meses conocidos.
«Y los meses»
están en nominativo por (su relación con) “el ḥaŷŷ”, aunque (aquí) se trate de un tiempo y no de un atributo ni calificativo, pues no están delimitados por una determinación mediante anexión a algo determinado ni por algo consabido; así, el nominativo en ellos es como el nominativo en la expresión árabe, en un caso semejante de lugar:
«Los musulmanes a un lado y los incrédulos a un lado»,
poniendo en nominativo “el lado”, que no estaba circunscrito a un límite conocido; pero si se dijera “el lado de su tierra” o “de su país”, entonces el acusativo sería lo correcto.
Luego discreparon los exégetas acerca de Su dicho:
{El ḥaŷŷ son meses bien conocidos}. Unos dijeron: con “los meses bien conocidos” se refiere a: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Šarīk, de Abū Isḥāq, de Abū al-Aḥwaṣ,
de ʿAbd Allāh, acerca de Su dicho:
{El ḥaŷŷ son meses bien conocidos}. Dijo: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narraron Sufyān y Šarīk, de Ḫuṣayf, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, lo mismo.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Ḫuṣayf, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās, lo mismo.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibrāhīm b. Ismāʿīl b. Naṣr al-Sulamī,
dijo:
nos narró Ibrāhīm b. Ismāʿīl b. Abī Ḥabība, de Dāwūd b. Ḥuṣayn, de ʿIkrima,
de Ibn ʿAbbās, que dijo:
Los meses del ḥaŷŷ son Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{El ḥaŷŷ son meses bien conocidos}. Y son: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa. Allah —glorificado sea— los destinó al ḥaŷŷ, y el resto de los meses a la ʿumra. No es válido que nadie entre en iḥrām para el ḥaŷŷ sino en los meses del ḥaŷŷ; en cambio, para la ʿumra se entra en iḥrām en cualquier mes.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Ḥamānī,
dijo:
nos narró Šarīk, de Abū Isḥāq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{El ḥaŷŷ son meses bien conocidos}. Dijo: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Nos narró Muḥammad b. Baššār,
dijo:
nos narraron ʿAbd al-Raḥmān y Abū ʿĀmir —dijeron—: nos narró Sufyān. Y nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de al-Muġīra, de Ibrāhīm, lo mismo.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Abū ʿAwāna, de Muġīra, de Ibrāhīm y al-Šaʿbī, lo mismo.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narraron Sufyān e Isrāʾīl, de Muġīra, de Ibrāhīm, lo mismo.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Ŷābir, de ʿĀmir, lo mismo.
Me narró Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, lo mismo.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos narró Šibl, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid, lo mismo.
Me narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Hušaym,
dijo:
nos informó al-Ḥaŷŷāŷ, de al-Ḥakam, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās. Y nos informó Muġīra, de Ibrāhīm y al-Šaʿbī. Y nos informó Yūnus, de al-Ḥasan. Y nos informó Ŷuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk. Y nos informó Ḥaŷŷāŷ, de ʿAṭāʾ y Muŷāhid, lo mismo.
Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū al-Walīd,
dijo:
nos narró Ḥammād, de ʿUbayd Allāh, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar,
dijo:
Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa: en el ḥaŷŷ son meses bien conocidos.
Me narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym,
dijo:
nos narró Warqāʾ, de ʿAbd Allāh b. Dīnār, de Ibn ʿUmar,
dijo:
{El ḥaŷŷ son meses bien conocidos}. Dijo: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Nos narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym,
dijo:
nos narró Ḥusayn b. ʿAqīl, de al-Ḍaḥḥāk,
dijo:
Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Me narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ḥusayn b. ʿAqīl al-Ḫurāsānī,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk b. Muzāḥim decir, y mencionó lo mismo.
Y otros dijeron:
Más bien con ello se refiere a Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y todo Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Yaḥyā b. Saʿīd,
dijo:
nos narró Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
Dije a Nāfiʿ: «¿Acaso ʿAbd Allāh solía nombrar los meses del ḥaŷŷ?»
Dijo:
«Sí: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y Ḏū al-Ḥiŷŷa».
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Bakr,
dijo:
nos narró Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
Dije a Nāfiʿ: «¿Oíste a Ibn ʿUmar nombrar los meses del ḥaŷŷ?»
Dijo:
«Sí: solía nombrar Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y Ḏū al-Ḥiŷŷa».
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Šarīk, de Ibrāhīm b. Muhāŷir, de Muŷāhid, de Ibn ʿUmar,
dijo:
Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Bakr,
dijo:
nos informó Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
Dijo ʿAṭāʾ: {El ḥaŷŷ son meses bien conocidos}.
Dijo ʿAṭāʾ:
Son Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Se me narró de ʿAmmār,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ŷaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ, lo mismo.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
{El ḥaŷŷ son meses bien conocidos}. Los meses del ḥaŷŷ: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Y a veces decía:
«y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa».
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid, acerca de Su dicho:
{El ḥaŷŷ son meses bien conocidos}. Dijo: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Ibn Ṭāwūs, de su padre, lo mismo.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró al-Layṯ,
dijo:
me narró ʿAqīl, de Ibn Šihāb,
dijo:
Los meses del ḥaŷŷ: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y Ḏū al-Ḥiŷŷa.
Si alguien nos dijera:
«¿Y cuál es el fundamento de quienes sostienen esta opinión, cuando sabes que las obras del ḥaŷŷ no se realizan después de que concluyen los días de Minā?»
Se diría:
El sentido de ello no es el que has imaginado; lo que quisieron decir al afirmar que el ḥaŷŷ son tres meses completos es que esos son los meses del ḥaŷŷ y no los meses de la ʿumra, y que los meses de la ʿumra son otros, distintos de ellos, entre los meses del año.
Y de lo que indica que ese era su sentido al decirlo, está lo que:
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya,
dijo:
nos informó Ayyūb, de Nāfiʿ,
dijo:
Dijo Ibn ʿUmar: «Que separéis entre los meses del ḥaŷŷ y la ʿumra, poniendo la ʿumra fuera de los meses del ḥaŷŷ, es más completo para el ḥaŷŷ de uno de vosotros y más completo para su ʿumra».
Me narró Naṣr b. ʿAlī al-Ŷahḍamī,
dijo:
me informó mi padre,
dijo:
nos narró Šuʿba,
dijo:
No me encontraba con Ayyūb —o dijo: no me encontré con Ayyūb— sin que me preguntara por el ḥadiz de Qays b. Muslim, de Ṭāriq b. Šihāb,
dijo:
Dije a ʿAbd Allāh: «Una mujer de entre nosotros ha hecho el ḥaŷŷ, o quiere hacer el ḥaŷŷ; ¿pondrá junto a su ḥaŷŷ una ʿumra?»
Dijo:
«No veo a esos sino (como) los meses del ḥaŷŷ».
Dijo:
Entonces Ayyūb y quienes estaban con él me decían: «Un ḥadiz como este te lo narró Qays b. Muslim de Ṭāriq b. Šihāb: que preguntó a ʿAbd Allāh».
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Hušaym, de Ibn ʿAwn,
dijo:
Oí a al-Qāsim b. Muḥammad decir: «La ʿumra en los meses del ḥaŷŷ no es completa».
Dijo:
Se le dijo: «¿Y la ʿumra en Muḥarram?»
Dijo:
«No la consideraban completa».
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān,
dijo:
nos informó Isḥāq b. Yūsuf, de Ibn ʿAwn,
dijo:
Pregunté a al-Qāsim b. Muḥammad acerca de la ʿumra en los meses del ḥaŷŷ.
Dijo:
«No la consideraban completa».
Nos narró Ibn Bayān al-Wāsiṭī,
dijo:
nos informó Isḥāq, de ʿAbd Allāh b. ʿAwn, de Ibn Sīrīn: que él recomendaba la ʿumra en Muḥarram.
Dijo:
«(Así) es en los meses del ḥaŷŷ».
Dijo:
«No la consideraban completa».
Nos narró Ibn Bayān,
dijo:
nos narró Isḥāq, de Ibn ʿAwn, de Muḥammad b. Sīrīn,
dijo:
Dijo Ibn ʿUmar a al-Ḥakam b. al-Aʿraŷ o a otro: «Si me obedeces, esperarás hasta que, cuando entre Muḥarram, salgas hacia Ḏāt ʿIrq y entres en iḥrām desde allí para una ʿumra».
Nos narró Ibn al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Wahb b. Ŷarīr,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Abū Yaʿqūb,
dijo:
Oí a Ibn ʿUmar decir: «Que yo haga ʿumra en los diez (primeros días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa me es más querido que hacer ʿumra en los veinte (días restantes)».
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Qays b. Muslim, de Ṭāriq b. Šihāb,
dijo:
Pregunté a Ibn Masʿūd acerca de una mujer de entre nosotros que quería juntar con su ḥaŷŷ una ʿumra.
Dijo:
«¿Acaso no oyes a Allah decir: {El ḥaŷŷ son meses bien conocidos}? No la veo sino (como) los meses del ḥaŷŷ».
Me narró Aḥmad b. al-Miqdām,
dijo:
nos narró Ḥizām al-Qaṭʿī,
dijo:
Oí a Muḥammad b. Sīrīn decir: «Nadie de la gente del saber dudó de que una ʿumra fuera de los meses del ḥaŷŷ es mejor que una ʿumra en los meses del ḥaŷŷ».
Y otros casos semejantes, cuya mención exhaustiva alargaría el libro, indican que el sentido de quienes dijeron:
«El tiempo del ḥaŷŷ son tres meses completos»
es que son distintos de los meses de la ʿumra, y que son meses para las obras del ḥaŷŷ y no para las obras de la ʿumra, aunque las obras del ḥaŷŷ solo se realicen en parte de ellos y no en todos.
En cuanto a quienes dijeron:
La interpretación de ello es: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa,
dijeron:
Allah —glorificado sea— solo pretendió con Su dicho: {El ḥaŷŷ son meses bien conocidos} dar a conocer a Sus criaturas el miqāt de su ḥaŷŷ, no informar sobre el tiempo de la ʿumra.
Dijeron:
En cuanto a la ʿumra, todo el año es tiempo para ella, por la convergencia de los relatos del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— de que realizó ʿumra en algunos de los meses del ḥaŷŷ, y no se ha confirmado de él ningún relato en sentido contrario.
Dijeron:
Siendo así, y dado que el tiempo de las obras del ḥaŷŷ concluye con la conclusión del décimo día de Ḏū al-Ḥiŷŷa, se sabe que el sentido de Su dicho: {El ḥaŷŷ son meses bien conocidos} es que el miqāt del ḥaŷŷ son dos meses y parte del tercero.
Lo correcto, a nuestro juicio, es la opinión de quien dijo:
El sentido es que el ḥaŷŷ son dos meses y diez (días) del tercero, porque esto es, por parte de Allah, una información sobre el miqāt del ḥaŷŷ; y no hay obra del ḥaŷŷ que se realice después de que concluyen los días de Minā. Es sabido, pues, que no quiso decir con ello todo el tercer mes; y si no se quiso decir todo él, es válido lo que dijo quien dijo: «y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa».
Si alguien dijera:
«¿Cómo se dijo: {El ḥaŷŷ son meses bien conocidos} siendo dos meses y parte del tercero?»
Se diría:
Los árabes no rehúyen —especialmente en los tiempos— usar expresiones como esta; dicen: «Hace dos días que no lo veo», queriendo decir un día y parte de otro. Y como dijo —glorificado sea—:
{Quien se apresure en dos días, no hay pecado sobre él},
cuando en realidad se apresura en un día y medio. Y uno de ellos puede hacer una acción en una hora y luego expresarla de modo general para el año o el mes, diciendo: «Lo visité este año» y «Vine hoy», sin querer con ello que su acción abarcase desde el inicio del tiempo mencionado hasta su final, sino que quiere decir que lo hizo entonces y en ese momento. Así también: el ḥaŷŷ son meses, y lo que se pretende es: el ḥaŷŷ son dos meses y parte de otro.
Así, el sentido de la aleya es:
El miqāt de vuestro ḥaŷŷ, ¡oh gentes!, son dos meses y parte del tercero: Šawwāl, Ḏū al-Qaʿda y diez (días) de Ḏū al-Ḥiŷŷa.
القول في تأويل قوله تعالى :
فَمَنْ فَرَضَ فِيهِنّ الحَجّ .
Con Su dicho —glorificado sea—:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ},
quiere decir: quien haga obligatorio el ḥaŷŷ para sí mismo y se lo imponga en ellos, es decir, en los meses bien conocidos que Él ha aclarado. Y el imponérselo a sí mismo es la determinación de realizar todo lo que Allah ha impuesto al peregrino realizar, y de abandonar todo lo que Allah le ha ordenado abandonar.
Los exégetas discreparon acerca del sentido por el cual el hombre “se impone” el ḥaŷŷ, después de que todos ellos coincidieran en que el sentido de “al-farḍ” es: hacer obligatorio e imponer.
Unos dijeron:
Imponerse el ḥaŷŷ es el iḥlāl (pronunciar la fórmula de entrada).
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Warqāʾ, de ʿAbd Allāh al-Madanī b. Dīnār,
de Ibn ʿUmar, acerca de Su dicho:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}. Dijo: quien entra en iḥlāl para un ḥaŷŷ.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre. Y nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de al-ʿAlāʾ b. al-Musayyib, de ʿAṭāʾ,
dijo:
La talbiya.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān. Y nos narró ʿAlī,
dijo:
nos narró Zayd, ambos,
de Sufyān al-Ṯawrī:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}. Dijo: la obligación es el iḥrām; y el iḥrām es la talbiya.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Ḥamānī,
dijo:
nos narró Šarīk, de Ibrāhīm —es decir, Ibn Muhāŷir—,
de Muŷāhid:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}. Dijo: la obligación: la talbiya.
Nos narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos narró Warqāʾ, de ʿAbd Allāh b. Dīnār,
de Ibn ʿUmar:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}. Dijo: entró en iḥlāl.
Me narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym,
dijo:
nos narró Šarīk, de Muġīra, de Ibrāhīm,
dijo:
La imposición es la talbiya; y puede desistir si quiere mientras no haya entrado en iḥrām.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}. Dijo: la imposición: el iḥlāl.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Ibn Ṭāwūs,
de su padre:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}. Dijo: la talbiya.
Nos narró Ibrāhīm b. ʿAbd Allāh b. Muslim,
dijo:
nos narró Abū ʿAmr al-Ḍarīr,
dijo:
nos informó Ḥammād b. Salama, de Ŷabr b. Ḥabīb,
dijo:
Pregunté a al-Qāsim b. Muḥammad acerca de quien se impone en ellos el ḥaŷŷ.
Dijo:
«Cuando te has lavado, te has puesto tu ropa y has pronunciado la talbiya, ya te has impuesto el ḥaŷŷ».
Y otros dijeron:
Imponerse el ḥaŷŷ es su iḥrām.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī,
de Ibn ʿAbbās:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}: es decir, quien entra en iḥrām para un ḥaŷŷ o una ʿumra.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān. Y nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad. Y me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym.
Todos dijeron:
nos narró Sufyān, de Muġīra,
de Ibrāhīm:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}. Dijo: quien entra en iḥrām. Y la formulación es la del ḥadiz de Ibn Baššār.
Nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narraron Šarīk y al-Ḥasan b. Ṣāliḥ, de Layṯ, de ʿAṭāʾ,
dijo:
La imposición: el iḥrām.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó al-Ḥaŷŷāŷ,
de ʿAṭāʾ y de algunos de nuestros šayjs, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}. Dijeron: imponerse el ḥaŷŷ: el iḥrām.
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}: esto es al entrar en iḥrām.
Nos narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym,
dijo:
nos narró Ḥusayn b. ʿAqīl, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ʿAbbās,
dijo:
La imposición: el iḥrām.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ḥusayn b. ʿAqīl al-Ḫurāsānī,
dijo:
Oí a al-Ḍaḥḥāk b. Muzāḥim decir, y mencionó lo mismo.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī,
dijo:
nos informó al-Muġīra,
de Ibrāhīm:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ}. Dijo: quien entra en iḥrām.
Esta segunda opinión puede entenderse como lo que dijimos: que el iḥrām, para quien lo dijo, era la imposición mediante la determinación.
Y puede entenderse que, para él, era la determinación y la talbiya, como dijeron los partidarios de la primera opinión.
Solo dijimos:
que imponerse el ḥaŷŷ es el iḥrām, por el consenso de todos sobre ello.
Y dijimos:
que el iḥrām es que el hombre se imponga lo que al muḥrim le incumbe imponerse a sí mismo, como lo describimos antes.
Porque la cuestión no puede sino ser una de tres:
- O bien el hombre no es muḥrim sino por la talbiya y por realizar todo lo que debe realizar quien se impone el iḥrām; si fuera así, sería necesario que no fuese muḥrim sino por despojarse (de la ropa) para el iḥrām, y que quien no se hubiese despojado no fuese muḥrim. Pero el consenso de todos en que puede ser muḥrim aunque no se haya despojado de su ropa, por haberse impuesto el iḥrām, indica que puede ser muḥrim aunque no haya pronunciado la talbiya, pues la talbiya es uno de los ritos del iḥrām, como el despojarse es uno de sus ritos. Y su consenso en que puede ser muḥrim aun dejando algunos de los ritos de su ḥaŷŷ indica que el juicio sobre los demás ritos es como el juicio sobre ese.
- O bien —siendo inválida esa opinión— podría ser muḥrim aunque no pronunciara la talbiya, ni se despojara, ni tuviera la determinación que describimos. Pero el consenso de todos en que no es muḥrim quien no se determina al iḥrām y no se lo impone a sí mismo, si es de los responsables legalmente, muestra la invalidez de esta opinión. Y, siendo inválidas estas dos vías, queda clara la validez de la tercera, que es:
- que el hombre puede ser muḥrim por imponerse el iḥrām mediante su determinación, como explicamos, aunque no lo manifieste con el despojarse, la talbiya y la realización de parte de lo que le incumbe de sus ritos. Y si esto es válido, es válido lo que dijimos: que imponerse el ḥaŷŷ es aquello cuya imposición va unida a la determinación, como explicamos antes.
القول في تأويل قوله تعالى :
فَلا رَفَثَ .
Los exégetas discreparon acerca del sentido de rafaz en este lugar.
Unos dijeron:
es la obscenidad en el habla con la mujer; esto es, que diga: «Cuando salgamos del iḥrām haré contigo tal y tal», sin eufemismo, y cosas semejantes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narraron Aḥmad b. Ḥammād al-Dūlābī y Yūnus.
Dijeron:
nos narró Sufyān, de Ibn Ṭāwūs, de su padre,
dijo:
Pregunté a Ibn ʿAbbās acerca de rafaz en la palabra de Allah: {no habrá rafaz ni fusuq}.
Dijo:
Es la alusión indirecta al coito; y es al-ʿirāba en el habla de los árabes, y es el grado más leve de rafaz.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Rūḥ b. al-Qāsim,
de Ibn Ṭāwūs, acerca de Su dicho:
{no habrá rafaz}. Dijo: rafaz es al-ʿirāba y la alusión a las mujeres respecto del coito.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Ibn Abī ʿAdī, de ʿAwn,
dijo:
nos narró Ziyād b. Ḥuṣayn,
dijo:
me narró mi padre Ḥuṣayn b. Qays,
dijo:
Subí con Ibn ʿAbbās entre los peregrinos, y yo era su compañero íntimo. Cuando fue después de que entramos en iḥrām, Ibn ʿAbbās tomó la cola de su camello y empezó a retorcerla, recitando en rajaz y diciendo:
وَهُنّ يَمْشِينَ بِنا هَمِيسَا *** إنْ تَصْدُقِ الطّيْرُ نَنِكْ لَمِيسَا
Dije:
«¿Dices rafaz estando en iḥrām?»
Dijo:
«Rafaz es solo lo que se dice ante las mujeres».
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ŷaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Qatāda, de un hombre, de Abū al-ʿĀliya al-Riyāḥī, de Ibn ʿAbbās: que él cantaba para animar la marcha estando en iḥrām, y decía:
وَهُنّ يَمْشِينَ بِنا هَميسَا *** إنْ تَصْدِقِ الطّيْرُ نَنِكْ لَمِيسَا
Dije:
«¿Hablas con rafaz estando en iḥrām?»
Dijo:
«Rafaz es solo lo que se dice ante las mujeres».
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Yūnus que Nāfiʿ le informó que ʿAbd Allāh b. ʿUmar solía decir: rafaz es tener trato con las mujeres y hablar de ello a hombres y mujeres cuando lo mencionan con sus bocas.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Abū Ṣaḫr, de Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī, lo mismo.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos informó Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
Dije a ʿAṭāʾ: «¿Le es lícito al muḥrim decir a su mujer: “Cuando salga del iḥrām, te poseeré”?»
Dijo:
«No; eso es rafaz».
Dijo:
Y ʿAṭāʾ dijo: rafaz es lo que está por debajo del coito.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
me narró Muḥammad b. Bakr,
dijo:
nos informó Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
Dijo ʿAṭāʾ: rafaz es el coito y lo que está por debajo de él de palabras obscenas.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zāʾida, de Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
Dije a ʿAṭāʾ: «Que el hombre diga a su mujer: “Cuando salga del iḥrām, te poseeré”».
Dijo:
«Eso es rafaz».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ŷarīr, de al-Aʿmaš, de Ziyād b. Ḥuṣayn, de Abū al-ʿĀliya,
dijo:
Caminaba con Ibn ʿAbbās estando él en iḥrām, y recitaba en rajaz diciendo:
وَهُنْ يَمْشِينَ بِنا هَمِيسَا إنْ تَصْدُقِ الطّيْرُ نَنِكْ لَمِيسَا
Dije:
«¿Dices rafaz, Ibn ʿAbbās, estando en iḥrām?»
Dijo:
«Rafaz es solo aquello con lo que se replica a las mujeres».
Nos narró ʿAmr b. ʿAlī,
dijo:
nos narraron Sufyān y Yaḥyā b. Saʿīd, de Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
nos informó Ibn al-Zubayr al-Sabāʾī y ʿAṭāʾ: que oyeron a Ṭāwūs decir:
Oí a Ibn al-Zubayr decir: «No le es lícito al muḥrim al-ʾiʿrāba».
Se lo mencioné a Ibn ʿAbbās, y dijo:
«Ha dicho verdad».
Dije a Ibn ʿAbbās:
«¿Y qué es al-ʾiʿrāb?»
Dijo:
«La alusión».
Nos narró ʿAmr b. ʿAlī,
dijo:
nos narró Yaḥyā,
dijo:
nos informó Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
me informó al-Ḥasan b. Muslim,
de Ṭāwūs: que solía decir:
«No le es lícito al muḥrim al-ʾiʿrāba».
Dijo Ṭāwūs:
Y al-ʾiʿrāba es que diga estando en iḥrām: «Cuando salga del iḥrām, te poseeré».
Me narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Fiṭr, de Ziyād b. Ḥuṣayn, de Abū al-ʿĀliya,
dijo:
No hay rafaz sino lo que se dice de frente a las mujeres.
Nos narró Ibn Baššār,
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de ʿAlqama b. Marṯad,
de ʿAṭāʾ,
dijo:
Detestaban al-ʾiʿrāba, es decir, la alusión al coito estando en iḥrām.
Nos narró ʿAmr b. ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de Ibn Ŷurayŷ,
de Ibn Ṭāwūs: que oyó a su padre decir:
No es lícito al-ʾiʿrāba; y al-ʾiʿrāba es la alusión.
Nos narró ʿAmr b. ʿAlī,
dijo:
nos narró Sufyān b. ʿUyayna, de Ibn Ṭāwūs, de su padre,
dijo:
Pregunté a Ibn ʿAbbās acerca de la palabra de Allah —exaltado sea—: {no habrá rafaz}.
Dijo:
El rafaz mencionado aquí no es el rafaz mencionado en: {Se os ha hecho lícito, la noche del ayuno, el rafaz hacia vuestras mujeres}. Y entre el rafaz está la alusión al coito; y eso es al-ʾiʿrāb en el habla de los árabes.
Nos narró ʿAmr b. ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū Muʿāwiya,
dijo:
nos narró Ibn Ŷurayŷ,
de ʿAṭāʾ:
que detestó al-taʿrīb para el muḥrim.
Nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
me informó Ibn Ṭāwūs que su padre solía decir: rafaz es al-ʾiʿrāba de lo que se transmite acerca de los asuntos de las mujeres; y al-ʾiʿrāba es la explicitación del coito.
Nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
nos narró al-Ḥasan b. Muslim: que oyó a Ṭāwūs decir: no le es lícito al muḥrim al-ʾiʿrāba.
Me narró ʿAlī b. Dāwūd,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās:
{no habrá rafaz}. Dijo: rafaz es tener trato con las mujeres, los besos y los pellizcos, y aludirles con palabras obscenas y cosas semejantes.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Manṣūr,
de Muŷāhid,
dijo:
Ibn ʿUmar solía decir al que cantaba para animar la marcha: «No aludas mencionando a las mujeres».
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informaron Maʿmar e Ibn Ŷurayŷ, de Ibn Ṭāwūs, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
El rafaz en el ayuno es el coito; y el rafaz en el ḥaŷŷ es al-ʾiʿrāba.
Y solía decir:
«al-duḫūl y al-masīs» es el coito.
Y otros dijeron:
Rafaz en este lugar es el coito mismo.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Sufyān b. ʿUyayna, de Ḫuṣayf, de Miqsam,
dijo:
Rafaz es el coito.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Ḫuṣayf, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās, lo mismo.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān,
dijo:
nos informó Isḥāq, de Šarīk, de Ḫuṣayf, de Miqsam,
de Ibn ʿAbbās, que dijo:
Rafaz es tener trato con las mujeres.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd,
dijo:
nos informó Isḥāq, de Šarīk, de Abū Isḥāq, de al-Tamīmī,
dijo:
Pregunté a Ibn ʿAbbās acerca de rafaz.
Dijo:
El coito.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd,
dijo:
nos narró Isḥāq, de Sufyān, de ʿĀṣim al-Aḥwal, de Bakr b. ʿAbd Allāh,
de Ibn ʿAbbās, que dijo:
Rafaz es el coito, pero Allah es Generoso y usa eufemismos para lo que quiere.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd,
dijo:
nos informó Isḥāq, de Šarīk, de al-Aʿmaš, de Ziyād b. Ḥuṣayn,
de Abū al-ʿĀliya,
dijo:
Oí a Ibn ʿAbbās recitar en rajaz estando en iḥrām, diciendo:
خَرَجْنَ يَسْرينَ بِنا هَمِيسَا إنْ تَصْدُقِ الطّيْرُ نَنِكْ لَمِيسَا
Dijo Šarīk:
Solo que no era “lamīsā” en el sentido del coito.
Dije:
«¿No es esto rafaz?»
Dijo:
«No; rafaz es tener trato con las mujeres y el coito».
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd,
dijo:
nos informó Isḥāq, de ʿAwn, de Ziyād b. Ḥuṣayn, de Abū al-ʿĀliya, de Ibn ʿAbbās, con un sentido semejante, salvo que ʿAwn lo explicitó.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró Sufyān, de ʿĀṣim, de Bakr, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Rafaz es el coito.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd,
dijo:
nos narró Isḥāq, de Šarīk, de Abū Isḥāq, de Abū al-Aḥwaṣ,
de ʿAbd Allāh, acerca de Su dicho:
{no habrá rafaz}. Dijo: rafaz es tener trato con las mujeres.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Ḥammād b. Masʿada,
dijo:
nos narró ʿAwf,
de al-Ḥasan, acerca de Su dicho:
{no habrá rafaz}. Dijo: rafaz es tener trato con las mujeres.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Bakr,
dijo:
nos informó Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
Dijo ʿAmr b. Dīnār: rafaz es el coito y lo que está por debajo de él en lo relativo a las mujeres.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd,
dijo:
nos informó Isḥāq, de Ibn Ŷurayŷ, de ʿAmr b. Dīnār, con un sentido semejante.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zāʾida, de ʿAbd al-Malik b. Abī Sulaymān,
de ʿAṭāʾ, acerca de Su dicho:
{no habrá rafaz}. Dijo: rafaz es el coito.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de ʿAmr, de ʿAbd al-ʿAzīz b. Rafīʿ,
de Muŷāhid:
{no habrá rafaz}. Dijo: rafaz es el coito.
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Saʿīd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
{no habrá rafaz}. Dijo: Qatāda solía decir: rafaz es tener trato con las mujeres.
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd, de Saʿīd, de Qatāda, lo mismo.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos informó Isrāʾīl, de Abū Isḥāq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Rafaz es el coito.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos informó Isrāʾīl, de al-Ḥasan b. ʿUbayd Allāh, de Abū al-Ḍuḥā, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Rafaz es el coito.
Nos narró Aḥmad,
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Sufyān, de Layṯ, de Muŷāhid,
dijo:
Rafaz es el coito.
Nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Sālim, de Saʿīd b. Ŷubayr,
dijo:
Rafaz es el coito.
Me narró Mūsā b. Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr b. Ḥammād,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{no habrá rafaz}: no habrá coito.
Se me narró de ʿAmmār b. al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ŷaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ:
{no habrá rafaz}. Dijo: rafaz es el coito.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid:
{no habrá rafaz}. Dijo: el coito con las mujeres.
Nos narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ŷaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de al-Muġīra,
de Ibrāhīm, acerca de Su dicho:
{no habrá rafaz}. Dijo: rafaz es el coito.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Ḥaŷŷāŷ b. al-Minhal,
dijo:
nos narró Ḥammād, de al-Ḥaŷŷāŷ, de ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ,
dijo:
Rafaz es el coito.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Muḥammad b. Isḥāq, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar,
dijo:
Rafaz es el coito.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Yaḥyā b. Bišr,
de ʿIkrima,
dijo:
Rafaz es el coito.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de al-Naḍr b. ʿArabī, de ʿIkrima,
dijo:
Rafaz es el coito.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Ḥusayn b. ʿAqīl. Y me narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym. Y nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq.
Ambos dijeron:
nos informó Ḥusayn b. ʿAqīl, de al-Ḍaḥḥāk,
dijo:
Rafaz es el coito.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Ḥaŷŷāŷ, de ʿAṭāʾ, de Ibn ʿAbbās, lo mismo.
Dijo:
Y nos informó ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ, lo mismo.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Yūnus, de al-Ḥasan. Y nos informó Muġīra,
de Ibrāhīm. Ambos dijeron:
lo mismo.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn. Y nos informó Muġīra,
dijo:
me narró Ḥaŷŷāŷ, de Ibn Ŷurayŷ, de Muŷāhid, lo mismo.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās, que dijo:
Rafaz es el matrimonio.
Nos narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym,
dijo:
nos narró Isrāʾīl,
dijo:
me narró Ṯuwayr,
dijo:
Oí a Ibn ʿUmar decir: rafaz es el coito.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid,
dijo:
Rafaz es tener trato con las mujeres.
Dijo Maʿmar:
Y al-Zuhrī dijo algo semejante de Qatāda.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd: rafaz es tener trato con las mujeres.
Y recitó:
{Se os ha hecho lícito, la noche del ayuno, el rafaz hacia vuestras mujeres}.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ŷarīr, de Manṣūr,
de Muŷāhid, acerca de Su dicho:
{no habrá rafaz}. Dijo: rafaz es el coito.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
nos narró Ŷarīr, de Manṣūr, de Ibrāhīm, lo mismo.
Lo correcto, a mi juicio, es que Allah —glorificado sea— prohibió a quien se impone el ḥaŷŷ en los meses del ḥaŷŷ el rafaz, y dijo:
{Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ, no habrá rafaz}.
Y rafaz, en el habla de los árabes, en su origen es la obscenidad en el habla —como ya explicamos antes—; luego se usa como eufemismo del coito. Siendo así, y dado que los sabios discreparon en su interpretación y en si esta prohibición de Allah recae sobre uno de los sentidos de rafaz o sobre todos sus sentidos, debe entenderse como abarcando todos sus sentidos, pues no ha llegado un reporte que particularice el rafaz que es por el habla ante las mujeres, excluyéndolo de los demás sentidos de rafaz, de modo que debamos someternos a ello; ya que no es lícito trasladar el juicio del sentido manifiesto de una aleya a una interpretación interna sino con una prueba firme.
Si alguien dijera:
«Su juicio ha sido trasladado de la generalidad de su sentido manifiesto al interno de su interpretación por consenso; pues todos, sin discrepancia, coinciden en que el rafaz fuera de (la presencia de) las mujeres no está vedado al muḥrim. Así se sabe que la aleya pretende parte del rafaz y no todo. Siendo así, no debe prohibirse al muḥrim nada de los sentidos de rafaz sino aquello cuya prohibición sobre él sea objeto de consenso, o aquello cuya prohibición esté establecida por una prueba a la que deba someterse».
Se diría:
Lo que se ha particularizado de la aleya y se ha permitido queda fuera de la prohibición; y la prohibición permanece para todo aquello que la prueba no haya particularizado del sentido de rafaz en la aleya, tal como habría sido su juicio si nada se hubiese particularizado de ello. Pues lo que se particularizó y se sacó de su generalidad solo nos obligó a sacar su juicio de la prohibición por orden de Aquel cuya orden no es lícito contradecir; así, el juicio de lo que el sentido de la aleya abarca, después de lo que se particularizó, permanece en el juicio que habría sido obligatorio para los siervos por ella si nada se hubiese particularizado, porque la causa en lo no particularizado, después de lo particularizado, es análoga a la causa en ello antes de que se particularizara nada.
القول في تأويل قوله تعالى :
{ وَلا فُسُوقَ }
Los exégetas discreparon acerca del sentido de fusuq que Allah prohibió en este lugar.
Unos dijeron:
son todas las desobediencias.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Sufyān b. ʿUyayna, de Ḫuṣayf, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Fusuq: las desobediencias.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zāʾida, de ʿAbd al-Malik b. Abī Sulaymān,
de ʿAṭāʾ:
{ni fusuq}. Dijo: fusuq: las desobediencias.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
me narró Muḥammad b. Bakr,
dijo:
nos informó Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
Dijo ʿAṭāʾ: fusuq son todas las desobediencias.
Dijo Allah —exaltado sea—:
{Y si lo hacéis, ciertamente es fusuq en vosotros}.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān,
dijo:
nos narró Isḥāq, de Ibn Ŷurayŷ, de ʿAṭāʾ, lo mismo.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Ḥammād b. Masʿada,
dijo:
nos narró ʿAwf,
de al-Ḥasan, acerca de Su dicho:
{ni fusuq}. Dijo: fusuq: las desobediencias.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān,
dijo:
nos narró Isḥāq, de Ibn Ŷurayŷ, de Ibn Ṭāwūs, de su padre,
dijo:
Fusuq: la desobediencia.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd,
dijo:
nos narró Isḥāq, de Abū Bišr, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid,
dijo:
Fusuq: todas las desobediencias.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos informó Ibn ʿUyayna, de Rūḥ b. al-Qāsim, de Ibn Ṭāwūs,
de su padre, acerca de Su dicho:
{ni fusuq}. Dijo: fusuq: las desobediencias.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Abū Ṣaḫr,
de Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī, acerca de Su dicho:
{ni fusuq}. Dijo: fusuq: las desobediencias.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya. Y nos narró Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd, ambos, de Saʿīd b. Abī ʿArūba,
de Qatāda:
{ni fusuq}. Dijo: fusuq: las desobediencias.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid:
{ni fusuq}. Dijo: las desobediencias.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥuḏayfa,
nos narró Šibl, de Abū Naŷīḥ, de Muŷāhid, lo mismo.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Sālim, de Saʿīd b. Ŷubayr,
dijo:
Fusuq: las desobediencias.
Dijo:
Y Muŷāhid dijo lo mismo que Saʿīd.
Nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Sufyān, de Layṯ, de Muŷāhid,
dijo:
Fusuq: las desobediencias.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{ni fusuq}. Dijo: fusuq: desobedecer a Allah.
Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ŷaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de al-Muġīra,
de Ibrāhīm, acerca de Su dicho:
{ni fusuq}. Dijo: fusuq: las desobediencias.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Ḥaŷŷāŷ b. al-Minhal,
dijo:
nos narró Ḥammād, de al-Ḥaŷŷāŷ, de ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ,
dijo:
Fusuq: las desobediencias.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de al-Zuhrī y Qatāda e Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid, lo mismo.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó al-Ḥaŷŷāŷ, de ʿAṭāʾ,
de Ibn ʿAbbās:
{ni fusuq}. Dijo: las desobediencias.
Dijo:
Y nos informó ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ, lo mismo.
Se me narró de ʿAmmār,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ŷaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ, lo mismo.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de al-Naḍr b. ʿArabī, de ʿIkrima, lo mismo.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Suwayd b. Naṣr,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Yaḥyā b. Bišr,
de ʿIkrima,
dijo:
Fusuq: desobedecer a Allah; no hay cosa pequeña en la desobediencia a Allah.
Me narró ʿAlī b. Dāwūd,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
nos narró Muʿāwiya, de ʿAlī,
de Ibn ʿAbbās:
{ni fusuq}. Dijo: fusuq: todas las desobediencias a Allah.
Me narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Ibn Ṭāwūs, de su padre, y de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid,
dijeron:
Fusuq: las desobediencias.
Y al-Zuhrī y Qatāda dijeron algo semejante.
Y otros dijeron:
Más bien fusuq aquí es aquello por lo que se desobedece a Allah en el iḥrām, de lo que se ha prohibido en él: matar caza, quitarse pelo, cortarse uñas, y cosas semejantes, de lo que Allah ha particularizado para el iḥrām y ha ordenado evitar durante el iḥrām.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Yūnus que Nāfiʿ le informó que ʿAbd Allāh b. ʿUmar solía decir: fusuq es cometer desobediencias a Allah en el ḥaram.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Muḥammad b. Isḥāq, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar,
dijo:
Fusuq es lo que se comete de desobediencias a Allah: caza u otra cosa.
Y otros dijeron:
Más bien fusuq aquí es el insulto.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān,
dijo:
nos informó Isḥāq, de Šarīk, de Ibrāhīm b. Muhāŷir, de Muŷāhid, de Ibn ʿUmar,
dijo:
Fusuq: el insulto.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Abū Isḥāq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Fusuq: el insulto.
Me narró Aḥmad b. Ḥāzim al-Ġifārī,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym,
dijo:
nos narró Isrāʾīl,
dijo:
nos narró Ṯuwayr,
dijo:
Oí a Ibn ʿUmar decir: fusuq: el insulto.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de ʿAmr, de ʿAbd al-ʿAzīz b. Rafīʿ,
de Muŷāhid:
{ni fusuq}. Dijo: fusuq: el insulto.
Nos narró Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī, acerca de Su dicho:
{ni fusuq}. Dijo: en cuanto al fusuq, es el insulto.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Muʿallā b. Asad,
dijo:
nos narró Ḫālid, de al-Muġīra, de Ibrāhīm,
dijo:
Fusuq: el insulto.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Muʿallā,
dijo:
nos narró ʿAbd al-ʿAzīz, de Mūsā b. ʿUqba,
dijo:
Oí a ʿAṭāʾ b. Yasār narrar algo semejante.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
me narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Yūnus, de al-Ḥasan.
Y nos informó Muġīra,
de Ibrāhīm. Ambos dijeron:
Fusuq: el insulto.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Ḫuṣayf, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Fusuq: el insulto.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ŷarīr, de Manṣūr,
de Muŷāhid, acerca de Su dicho:
{ni fusuq}. Dijo: fusuq: el insulto.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ŷarīr, de Manṣūr, de Ibrāhīm, lo mismo.
Y otros dijeron:
Fusuq: degollar para los ídolos.
Mención de quienes dijeron eso:
2936Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd acerca de fusuq: degollar para los anṣāb.
Y recitó:
( o fīsqan uhill(a) li-ġayri llāhi bih )
Y eso también fue cortado —como se cortó el degollar para los anṣāb— por el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando realizó el ḥaŷŷ e instruyó a su comunidad en los ritos.
Y otros dijeron:
Fusuq: llamarse unos a otros con apodos.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ḥusayn b. ʿAqīl,
dijo:
Oí a al-Ḍaḥḥāk b. Muzāḥim decir, y mencionó lo mismo.
La opinión más digna de preferencia, de las que hemos mencionado, para la interpretación de la aleya en esto, es la de quien dijo:
El sentido de Su dicho: {ni fusuq} es la prohibición de desobedecer a Allah en lo relativo a la caza y en hacer lo que Allah ha prohibido al muḥrim hacer en su estado de iḥrām. Pues Allah —glorificado sea— dijo: {Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ, no habrá rafaz ni fusuq}, es decir: que no diga rafaz ni cometa fusuq; esto es, que no haga lo que Allah le ha prohibido hacer en su estado de iḥrām, ni salga de la obediencia a Allah en su iḥrām.
Y sabemos que Allah —glorificado sea— ha prohibido Sus desobediencias a todo el mundo, muḥrim o no muḥrim. Asimismo, prohibió el llamarse con apodos en el iḥrām y fuera de él con Su dicho:
{No os difaméis a vosotros mismos ni os llaméis con apodos}.
Y prohibió al musulmán insultar a su hermano en toda circunstancia, se haya impuesto el ḥaŷŷ o no.
Siendo así, no hay duda de que aquello de fusuq que Allah prohibió al siervo en su estado de iḥrām y de imponerse el ḥaŷŷ es lo que no era fusuq en su estado de iḥlāl y antes de entrar en iḥrām para su ḥaŷŷ; del mismo modo que el rafaz que le prohibió en el estado de imponerse el ḥaŷŷ era algo que le era permitido antes de su iḥrām. Pues no tiene sentido que se diga respecto de algo que Allah ha prohibido a Sus criaturas en toda circunstancia:
«Que ninguno de vosotros haga en el iḥrām lo que le es ilícito hacer en toda circunstancia»,
porque no hay razón para particularizar el iḥrām con ello cuando ya abarca todas las circunstancias, tanto iḥlāl como iḥrām.
Siendo así, es sabido que aquello de fusuq que se prohibió al muḥrim, particularizándolo al estado de su iḥrām, y se le dijo:
«Cuando te impongas el ḥaŷŷ, no lo hagas»,
es lo que le era permitido antes de imponerse el ḥaŷŷ. Y eso es lo que describimos: que Allah —glorificado sea— particularizó la prohibición al muḥrim, en su estado de iḥrām, de lo que le prohibió: perfume, vestimenta, afeitarse, cortarse las uñas, matar caza, y todo lo demás que Allah particularizó en la prohibición al muḥrim en su estado de iḥrām.
Así, la interpretación de la aleya es:
Quien se imponga el ḥaŷŷ en los meses del ḥaŷŷ y entre en iḥrām en ellos: que no diga rafaz ante las mujeres, explicitándoles el coito, ni tenga coito con ellas; y que no cometa fusuq haciendo lo que Allah le ha prohibido en su estado de iḥrām para el ḥaŷŷ: matar caza, quitarse pelo, cortarse uñas, y otras cosas de lo que Allah le ha prohibido hacer estando en iḥrām.
القول في تأويل قوله تعالى :
{ وَلا جِدَالَ فِي الحَجّ . }
Los exégetas discreparon acerca de ello.
Unos dijeron:
El sentido es la prohibición de que el muḥrim discuta con alguien.
Luego discreparon los partidarios de esta opinión.
Unos dijeron:
Prohibió que discuta con su compañero hasta hacerlo enojar.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān,
dijo:
nos informó Isḥāq, de Šarīk, de Abū Isḥāq, de Abū al-Aḥwaṣ,
de ʿAbd Allāh:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: que disputas con tu compañero hasta hacerlo enojar.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd,
dijo:
nos narró Isḥāq, de Šarīk, de Abū Isḥāq, de al-Tamīmī,
dijo:
Pregunté a Ibn ʿAbbās acerca de yidāl.
Dijo:
Que disputas con tu compañero hasta hacerlo enojar.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUyayna, de Ḫuṣayf, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Yidāl es que disputas con tu compañero hasta hacerlo enojar.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zāʾida, de ʿAbd al-Malik b. Abī Sulaymān, de ʿAṭāʾ,
dijo:
Yidāl: que el hombre dispute con su hermano hasta hacerlo enojar.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de ʿAnbasa, de Sālim al-Afṭas,
de Saʿīd b. Ŷubayr:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: que sometas a prueba a tu compañero hasta hacerlo enojar.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Hārūn, de ʿAmr, de Šuʿayb b. Ḫālid, de Salama b. Kuhayl,
dijo:
Pregunté a Muŷāhid acerca de Su dicho: {ni yidāl en el ḥaŷŷ}.
Dijo:
Que disputas con tu compañero hasta hacerlo enojar.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān,
dijo:
nos narró Isḥāq, de Ibn Ŷurayŷ, de ʿAmr b. Dīnār,
dijo:
Yidāl es que disputas con tu compañero hasta hacerlo enojar.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Ḥammād b. Masʿada,
dijo:
nos narró ʿAwf, de al-Ḥasan,
dijo:
Yidāl: la disputa.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Abū Isḥāq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Yidāl: que discutas con tu compañero hasta hacerlo enojar.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Sālim, de Saʿīd b. Ŷubayr,
dijo:
Yidāl: que alces la voz contra tu compañero.
Nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad, de Sufyān, de Manṣūr,
de Muŷāhid:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: la disputa.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq. Y me narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym.
Ambos dijeron:
nos narró Ḥusayn b. ʿAqīl, de al-Ḍaḥḥāk,
dijo:
Yidāl: que disputas con tu compañero hasta hacerlo enojar.
Nos narró Aḥmad b. Ḥāzim,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym,
dijo:
nos narró Wāqid al-Ḫalqānī, de ʿAṭāʾ,
dijo:
En cuanto al yidāl: que disputas con tu compañero hasta hacerlo enojar.
Se me narró de ʿAmmār,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ŷaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ,
dijo:
Yidāl: la disputa; que disputas con tu compañero hasta hacerlo enojar.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Muʿallā b. Asad,
dijo:
nos narró Ḫālid, de al-Muġīra,
de Ibrāhīm,
dijo:
Yidāl: la disputa.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Muʿallā,
dijo:
nos narró ʿAbd al-ʿAzīz, de Mūsā b. ʿUqba,
dijo:
Oí a ʿAṭāʾ b. Yasār narrar algo semejante.
Me narró Ibn al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Abī Ŷaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de al-Muġīra, de Ibrāhīm, con un sentido semejante.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Ḥaŷŷāŷ b. al-Minhal,
dijo:
nos narró Ḥammād, de al-Ḥaŷŷāŷ, de ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ,
dijo:
Yidāl: que unos disputen con otros hasta enojarse.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Yaḥyā b. Bišr,
de ʿIkrima:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Yidāl: el enojo; que te enojes con un musulmán, salvo que busques que un esclavo se disculpe y lo amonestes sin hacerlo enojar; no hay reproche sobre ti —si Allah quiere— en ello.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
me narró mi padre, de al-Naḍr b. ʿArabī, de ʿIkrima,
dijo:
Yidāl: que disputas con tu compañero hasta que te enoje o lo enojes.
Nos narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de al-Zuhrī y Qatāda,
dijeron:
Yidāl: alboroto y disputa estando en iḥrām.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Bakr,
dijo:
nos informó Ibn Ŷurayŷ,
dijo:
Dijo ʿAṭāʾ: yidāl es aquello del debate que enoja a tu compañero.
Me narró ʿAlī,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī,
de Ibn ʿAbbās:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: yidāl es la disputa y la porfía hasta que enojas a tu hermano y a tu compañero; Allah lo prohibió.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Ḫuṣayf, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Yidāl: que disputas con tu compañero hasta hacerlo enojar.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Manṣūr, de Ibrāhīm,
dijo:
Yidāl: la disputa.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de al-Zuhrī y Qatāda,
dijeron:
Es el alboroto y la disputa estando en iḥrām.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ŷarīr, de Manṣūr,
de Ibrāhīm:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Detestaban el yidāl.
Y otros, entre ellos, dijeron:
Yidāl aquí significa: el insulto.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Yūnus que Nāfiʿ le informó que ʿAbd Allāh b. ʿUmar solía decir: yidāl en el ḥaŷŷ es el insulto, la disputa y las querellas.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Muḥammad b. Isḥāq, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar,
dijo:
Yidāl: el insulto y la contienda.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās, que dijo:
Yidāl: el insulto.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd. Y me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, ambos, de Saʿīd, de Qatāda,
dijo:
Yidāl: el insulto.
Y otros, entre ellos, dijeron:
Más bien quiso decir un tipo particular de debate y disputa: la discrepancia sobre quién de los peregrinos es el más completo en su ḥaŷŷ.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Abū Ṣaḫr, de Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī,
dijo:
Yidāl: cuando Qurayš se reunía en Minā, unos decían: «Nuestro ḥaŷŷ es más completo que el vuestro», y otros decían: «Nuestro ḥaŷŷ es más completo que el vuestro».
Y otros dijeron:
Más bien era una discrepancia que se daba entre ellos sobre el día en que es el ḥaŷŷ, y se les prohibió eso.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Ḥaŷŷāŷ,
dijo:
nos narró Ḥammād, de Ŷubayr b. Ḥabīb,
de al-Qāsim b. Muḥammad, que dijo:
Yidāl en el ḥaŷŷ es que unos digan: «El ḥaŷŷ es hoy», y otros digan: «El ḥaŷŷ es mañana».
Y otros dijeron:
Más bien era su discrepancia acerca de los lugares de parada del ḥaŷŷ: cuál de ellos acierta con el lugar de parada de Ibrāhīm.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: {ni yidāl en el ḥaŷŷ}:
Solían detenerse en lugares distintos, discutiendo; cada uno afirmaba que su lugar de parada era el de Ibrāhīm. Allah lo cortó cuando informó a Su Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— de sus ritos.
Y otros dijeron:
Más bien Su dicho —glorificado sea—: {ni yidāl en el ḥaŷŷ} es una información de Allah —exaltado sea— sobre la rectitud del tiempo del ḥaŷŷ en un solo miqāt, sin adelantarse ni retrasarse, y sobre la cesación del nasīʾ.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de ʿAbd al-ʿAzīz b. Rafīʿ,
de Muŷāhid, acerca de Su dicho:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: el ḥaŷŷ se ha enderezado y no hay yidāl en él.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos informó Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid, acerca de {ni yidāl en el ḥaŷŷ}:
Dijo:
No se pospone ningún mes, ni hay duda sobre el ḥaŷŷ: ya ha sido aclarado. Solían suprimir Muḥarram y luego decían: «dos Ṣafar» para Ṣafar y el mes de Rabīʿ al-Awwal; luego decían: «dos Rabīʿ» para Rabīʿ al-Āḫir y Ŷumādā al-Ūlā; luego decían: «dos Ŷumādā» para Ŷumādā al-Āḫira y Raŷab; luego decían de Šaʿbān: «Raŷab»; luego decían de Ramaḍān: «Šaʿbān»; luego decían de Šawwāl: «Ramaḍān»; y decían de Ḏū al-Qaʿda: «Šawwāl»; luego decían de Ḏū al-Ḥiŷŷa: «Ḏū al-Qaʿda»; luego decían de Muḥarram: «Ḏū al-Ḥiŷŷa». Así peregrinaban en Muḥarram y luego recomenzaban, y contaban a partir de ello una cuenta futura conforme a lo que iniciaron, diciendo: «Muḥarram, Ṣafar y dos Rabīʿ», y peregrinaban en Muḥarram para peregrinar cada año dos veces; luego suprimían otro mes y volvían a la primera cuenta, diciendo: «dos Ṣafar y dos Rabīʿ», conforme a su cuenta al inicio de lo que suprimieron.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos narró Šibl, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid, algo semejante.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos narró Šibl, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid,
dijo:
El responsable del nasīʾ, que les posponía (los meses), era Abū Ṯumāma, un hombre de Banū Kināna.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān,
dijo:
nos informó Ibn Isḥāq, de Abū Bišr, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: no hay duda en el ḥaŷŷ; Allah ha aclarado el asunto del ḥaŷŷ.
Me narró Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī, acerca de {ni yidāl en el ḥaŷŷ}:
Dijo:
El asunto del ḥaŷŷ se ha enderezado; no discutáis sobre él.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos narró Šibl, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: no se pospone ningún mes, ni hay duda sobre el ḥaŷŷ: ya ha sido aclarado.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zāʾida, de al-ʿAlāʾ b. ʿAbd al-Karīm,
de Muŷāhid:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: se conoce el tiempo del ḥaŷŷ; no hay yidāl en él ni duda.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Sufyān, de ʿAbd al-ʿAzīz y al-ʿAlāʾ, de Muŷāhid,
dijo:
Es un mes conocido; no hay disputa sobre él.
Nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Isrāʾīl, de Sālim,
de Muŷāhid:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: no hay duda en el ḥaŷŷ.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Ḥaŷŷāŷ, de ʿAṭāʾ,
de Ibn ʿAbbās:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: la disputa acerca del ḥaŷŷ.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}: el ḥaŷŷ ha quedado aclarado.
Dijo:
Solían peregrinar en Ḏū al-Ḥiŷŷa dos años, y en Muḥarram dos años; luego peregrinaron en Ṣafar dos años. Peregrinaban cada año en cada mes dos años. Luego coincidió el ḥaŷŷ de Abū Bakr en el segundo de los dos años en Ḏū al-Qaʿda, un año antes del ḥaŷŷ del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—. Luego el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— peregrinó al año siguiente en Ḏū al-Ḥiŷŷa; entonces fue cuando el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Ciertamente el tiempo ha vuelto a girar como el día en que Allah creó los cielos y la tierra».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ŷarīr, de Manṣūr,
de Muŷāhid, acerca de Su dicho:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}. Dijo: Allah aclaró el asunto del ḥaŷŷ y sus señales; no hay en él discusión.
La opinión más digna de preferencia, de entre estas, acerca de Su dicho {ni yidāl en el ḥaŷŷ}, es la de quien dijo:
El sentido es: ha quedado anulado el yidāl en el ḥaŷŷ y en su tiempo; su asunto y su tiempo se han enderezado en un solo tiempo, y en ritos concordes, no discrepantes; no hay en él disputa ni controversia. Pues Allah —exaltado sea— informó que el tiempo del ḥaŷŷ son meses conocidos; luego negó, respecto de su tiempo, la discrepancia en la que la ŷāhiliyya, en su politeísmo, discrepaba.
Solo escogimos esta interpretación y la consideramos más correcta que la que la contradice por lo que ya expusimos antes en la interpretación de {ni fusuq}: que no es lícito que Allah particularice la prohibición en ese estado sino respecto de aquello que es permitido en el estado que lo contradice, que es el estado de iḥlāl. Pues si el juicio de lo particularizado fuese el mismo en iḥrām e iḥlāl, no habría razón para particularizar un estado y no otro, cuando ya abarca todos los estados.
Siendo así, no tiene sentido la interpretación de quien dijo acerca de {ni yidāl en el ḥaŷŷ} que significa: «no disputes con tu compañero hasta hacerlo enojar», salvo en uno de dos sentidos:
O bien quiso decir: «no disputes con falsedad hasta hacerlo enojar»; y eso no tiene sentido, porque Allah —poderoso y majestuoso— ha prohibido la disputa con falsedad en toda circunstancia, sea quien disputa muḥrim o muḥill; no hay razón para particularizar el iḥrām con la prohibición cuando iḥrām e iḥlāl son iguales en la prohibición de Allah.
O bien quiso decir:
«no disputes con la verdad»; y eso tampoco tiene sentido, porque si el muḥrim viera a un hombre que pretende una indecencia, le sería obligatorio discutir con él para apartarlo de ella; o si lo viera intentar oprimirlo y arrebatarle un derecho que le ha usurpado, le incumbiría discutir con él y debatir hasta recuperarlo.
El debate y la disputa entre la gente no se dan sino de dos maneras:
o por injusticia, o por verdad. Si una de las dos no es lícito hacerla en ningún caso, y la otra no es lícito abandonarla en ningún caso, ¿cuál de sus formas fue particularizada con la prohibición en el iḥrām?
Asimismo, no tiene sentido la opinión de quien lo interpretó como “insulto”, porque Allah —exaltado sea— ya prohibió a los creyentes que se insulten unos a otros por la lengua de Su Mensajero —sobre él la oración y la paz— en toda circunstancia, cuando dijo —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Insultar al musulmán es fusuq, y combatirlo es kufr».
Si el musulmán está prohibido de insultar al musulmán en toda circunstancia, muḥrim o no muḥrim, no hay razón para decir:
«No lo insultes en el iḥrām cuando entres en iḥrām».
Y en lo transmitido del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en el reporte que:
nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā,
dijo:
me narró Wahb b. Ŷarīr,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Sayyār, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayra,
dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Quien peregrine a esta Casa y no diga rafaz ni cometa fusuq, saldrá como el día en que su madre lo dio a luz».
Me narró ʿAlī b. Sahl,
dijo:
nos narró Ḥaŷŷāŷ,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Sayyār, de Abū Ḥāzim,
de Abū Hurayra,
dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Quien peregrine a esta Casa y no diga rafaz ni cometa fusuq, saldrá de sus pecados como el día en que su madre lo dio a luz».
Nos narró Aḥmad b. al-Walīd,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ŷaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Sayyār, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayra, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, como el ḥadiz de Ibn al-Muṯannā, de Wahb b. Ŷarīr.
Me narró Ibn al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ŷaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Manṣūr, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayra, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, también lo mismo.
Nos narró Ibn al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū al-Walīd,
dijo:
nos narró Šuʿba,
dijo:
me informó Manṣūr,
dijo:
Oí a Abū Ḥāzim narrar de Abū Hurayra, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, algo semejante.
Nos narró Tamīm b. al-Muntaṣir,
dijo:
nos informó Isḥāq,
dijo:
nos informó Muḥammad b. ʿUbayd Allāh, de al-Aʿmaš, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayra,
dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Quien peregrine a esta Casa y no diga rafaz ni cometa fusuq, saldrá de sus pecados como el día en que su madre lo dio a luz».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narraron Wakīʿ y Abū Usāma, de Sufyān, de Manṣūr, de Abū Ḥāzim,
de Abū Hurayra,
dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y mencionó algo semejante, salvo que dijo:
«Regresó como el día en que su madre lo dio a luz».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Abū Usāma, de Šuʿba, de Sayyār, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayra,
dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y mencionó algo semejante, salvo que dijo:
«Regresó a su familia como el día en que su madre lo dio a luz».
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Yaḥyā b. Abī Kaṯīr, de Ibrāhīm b. Ṭahmān, de Manṣūr, de Hilāl b. Yasār, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayra: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo, y mencionó algo semejante, salvo que dijo:
«Regresó a su familia como el día en que su madre lo dio a luz».
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Yaḥyā b. Abī Kaṯīr, de Ibrāhīm b. Ṭahmān, de Manṣūr, de Hilāl b. Yasār, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayra,
dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Quien peregrine a esta Casa»
—es decir, la Kaʿba—
«y no diga rafaz ni cometa fusuq, regresará como el día en que su madre lo dio a luz».
Nos narró al-Faḍl b. al-Ṣabbāḥ,
dijo:
nos narró Hušaym b. Bašīr, de Sayyār, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayra,
dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Quien peregrine por Allah y no diga rafaz ni cometa fusuq, regresará como el estado en que su madre lo dio a luz».
Hay en ello una indicación clara de que Su dicho:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}
significa la negación de que haya en el ḥaŷŷ, en su tiempo, debate y disputa; no una prohibición de que la gente discuta entre sí sobre asuntos que les conciernen o no les conciernen. Pues él —que Allah le bendiga y le conceda paz— informó que quien peregrina y no dice rafaz ni comete fusuq merece de Allah el honor que describió, por su ḥaŷŷ, evitando rafaz y fusuq —los dos que Allah prohibió al peregrino en su ḥaŷŷ—, sin añadir a ellos el yidāl.
Si el yidāl que Allah mencionó en Su dicho:
{ni yidāl en el ḥaŷŷ}
fuera de lo que Allah prohibió en esta aleya —como lo interpretaron quienes lo interpretaron como disputa, querellas, insulto y cosas semejantes—, el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— no habría particularizado el merecimiento del honor que mencionó para el peregrino que evita dos de las cualidades que Allah prohibió en su ḥaŷŷ, dejando la tercera que está unida a ellas.
Pero como el sentido de la tercera difiere del de las otras dos —en que es una información, según el sentido que describimos—, mientras que las otras dos son una prohibición, y el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— informó que quien las evita en su ḥaŷŷ merece lo que describió del honor de Allah, por ser obediente al evitarlas, omitió la mención de la tercera, pues no era de su mismo sentido y su vía era distinta.
Siendo así, la lectura más preferible, entre las lecturas que difieren en la declinación de yidāl frente a la de rafaz y fusuq, es aquella que hace patente al oyente —si es de los que comprenden las lenguas— que la diferencia en la declinación se debe a la diferencia de sentido, aunque sea correcta la lectura de todo ello con una misma declinación pese a la diferencia de sentidos, pues los árabes pueden hacer que una parte del discurso siga a otra en la declinación aun con diferencia de sentidos, especialmente en este tipo de expresión.
La lectura que más me agrada en esto, siendo el asunto como he descrito, es la de quien recita:
«فَلا رَفَثٌ وَلا فُسُوقٌ وَلا جِدَالَ فِي الحَجّ»
poniendo rafaz y fusuq en nominativo y con tanwīn, y poniendo yidāl en acusativo sin tanwīn. Esa es la lectura de un grupo de los basríes y de muchos de la gente de La Meca, entre ellos ʿAbd Allāh b. Kaṯīr y Abū ʿAmr b. al-ʿAlāʾ.
En cuanto a la opinión de quien dijo:
Su sentido es la prohibición de la discrepancia de quienes discrepaban sobre quién era el más completo en el ḥaŷŷ,
y la de quienes dijeron que es la prohibición de que uno diga: «Mañana es el ḥaŷŷ», contradiciendo al otro que dice: «Hoy es el ḥaŷŷ»,
basta con narrarla para que se evidencie su endeblez y debilidad. Pues es una opinión cuya veracidad no se alcanza sino por un reporte ampliamente difundido y veraz que obligue a saber que eso fue así, y que la aleya descendió prohibiéndolo; o bien que ese sea uno de los sentidos de yidāl y no otro, y no hay reporte de ello con la cualidad que hemos descrito.
En cuanto a nuestra prueba de lo que dijimos —que es una negación por parte de Allah, poderoso y majestuoso, respecto de los meses del ḥaŷŷ, de la discrepancia en la que la ŷāhiliyya discrepaba antes, como describimos—.
Y en cuanto a nuestra prueba de que la ŷāhiliyya hacía eso: el reporte ampliamente difundido entre los transmisores de historia de que la ŷāhiliyya lo hacía, junto con la indicación de la palabra de Allah —santificado sea Su nombre—:
{Ciertamente el nasīʾ es un aumento en la incredulidad: con él se extravía a quienes han negado; lo hacen lícito un año y lo prohíben otro}.
القول في تأويل قوله تعالى :
{ وَما تَفْعَلُوا مِنْ خَيْرٍ يَعْلَمْهُ اللّهُ }
Con ello —glorificado sea— quiere decir:
Haced, ¡oh creyentes!, lo que os he ordenado en vuestro ḥaŷŷ: completar vuestros ritos en él, cumplir vuestra obligación que os incumbe en vuestro iḥrām, y evitar lo que os he ordenado evitar de rafaz y fusuq en vuestro ḥaŷŷ, para que merezcáis con ello la inmensa recompensa. Pues, sea lo que sea que hagáis de ello o de otro bien y obra recta, buscando Mi complacencia y Mi recompensa, Yo lo sé y lo registro todo, para daros plenamente su retribución y recompensaros por ello. Nada se Me oculta ni se Me encubre lo que pretendisteis con vuestras obras, porque Yo observo vuestros secretos y conozco lo que encierran vuestras almas.
القول في تأويل قوله تعالى :
{ وَتَزوّدُوا فإنّ خَيْرَ الزّادِ التّقْوَى . }
Se mencionó que esta aleya descendió acerca de gente que peregrinaba sin provisión; y que algunos de ellos, cuando entraban en iḥrām, arrojaban la provisión que llevaban y comenzaban otra provisión distinta. Allah —glorificado sea— ordenó a quienes de ellos no se aprovisionaban que se aprovisionaran para su viaje, y a quienes tenían provisión que la preservaran y no la arrojaran.
Mención de los reportes transmitidos sobre ello:
Me narró al-Ḥusayn b. ʿAlī al-Ṣadāʾī,
dijo:
nos narró ʿAmr b. ʿAbd al-Ġaffār,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Sūqa, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar,
dijo:
Cuando entraban en iḥrām llevando provisiones, las arrojaban y comenzaban otra provisión.
Entonces Allah reveló:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Se les prohibió eso y se les ordenó aprovisionarse de kaʿk, harina y sawīq.
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd Allāh al-Maḫzūmī,
dijo:
nos narró Šabāba,
dijo:
nos narró Warqāʾ, de ʿAmr b. Dīnār, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Solían peregrinar sin aprovisionarse.
Entonces descendió:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Nos narró ʿAmr b. ʿAlī,
dijo:
nos narró Sufyān, de Ibn Sūqa,
de Saʿīd b. Ŷubayr, acerca de Su dicho:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Dijo:
kaʿk y aceite.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq, de Ibn ʿUyayna, de Ibn Sūqa, de Saʿīd b. Ŷubayr,
dijo:
Es kaʿk y sawīq.
Nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Sufyān b. ʿUyayna, de ʿAmr, de ʿIkrima,
dijo:
Había gente que peregrinaba sin aprovisionarse.
Entonces Allah reveló:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Sufyān b. ʿUyayna,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Malik b. ʿAṭāʾ al-Bukālī. Y nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq, de Ibn ʿUyayna, de ʿAbd al-Malik,
de al-Šaʿbī, acerca de Su dicho:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Dijo:
dátiles y sawīq.
Nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró Ḥanẓala,
dijo:
Se preguntó a Sālim acerca de la provisión del peregrino.
Dijo:
pan, carne y dátiles.
Dijo ʿAmr:
Y oí a Abū ʿĀṣim una vez decir: nos narró Ḥanẓala: se preguntó a Sālim acerca de la provisión del peregrino, y dijo: pan y dátiles.
Nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Ibn Abī ʿAdī, de Hušaym, de al-Muġīra, de Ibrāhīm,
dijo:
Había gente de los beduinos que peregrinaba sin provisión y decía: «Nos encomendamos a Allah».
Entonces Allah —glorificado sea— reveló:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān,
dijo:
nos informó Isḥāq, de ʿUmar b. Ḏarr, de Muŷāhid,
dijo:
El peregrino de entre ellos no se aprovisionaba.
Entonces Allah reveló:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Yaḥyā, de ʿUmar b. Ḏarr. Y nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó ʿUmar b. Ḏarr,
de Muŷāhid,
dijo:
Solían viajar sin aprovisionarse.
Entonces descendió:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Y al-Ḥasan b. Yaḥyā dijo en su ḥadiz:
Solían peregrinar sin aprovisionarse.
Me narró Naṣr b. ʿAbd al-Raḥmān al-Awdī,
dijo:
nos narró al-Muḥāribī, de ʿUmar b. Ḏarr, de Muŷāhid, algo semejante.
Nos narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó ʿUmar b. Ḏarr,
dijo:
Oí a Muŷāhid narrar y mencionó algo semejante.
Nos narró ʿAbd al-Ḥamīd b. Bayān,
dijo:
nos informó Isḥāq, de Abū Bišr, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid,
dijo:
La gente de las regiones salía hacia el ḥaŷŷ, aprovechándose de la gente sin provisión, diciendo: «Nos encomendamos».
Entonces Allah reveló:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Nos narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid, acerca de la palabra de Allah —poderoso y majestuoso—:
{Y aprovisionaos}. Dijo: la gente de las regiones salía hacia el ḥaŷŷ, aprovechándose de la gente sin provisión; se les ordenó aprovisionarse.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos narró Šibl, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}. Dijo: la gente del Yemen se aprovechaba de la gente; se les ordenó aprovisionarse y no buscar provecho.
Dijo:
Y el mejor aprovisionamiento es la taqwā.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de ʿAnbasa, de Layṯ,
de Muŷāhid:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}. Dijo: no se aprovisionaban; se les ordenó la provisión; y el mejor aprovisionamiento es la taqwā.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Al-Ḥasan solía decir: gente del Yemen peregrinaba y viajaba sin aprovisionarse; Allah les ordenó el gasto y la provisión en el camino de Allah; luego les informó que el mejor aprovisionamiento es la taqwā.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya,
de Saʿīd b. Abī ʿArūba, acerca de Su dicho:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Dijo:
Dijo Qatāda: gente del Yemen peregrinaba sin aprovisionarse; luego mencionó algo semejante al ḥadiz de Bišr, de Yazīd.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Gente del Yemen salía hacia La Meca sin provisión; Allah les ordenó aprovisionarse y les informó que el mejor aprovisionamiento es la taqwā.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Dijo:
Había gente que salía de sus familias sin provisiones, diciendo: «Peregrinamos a la Casa de Allah, ¿y no nos alimentará?»
Entonces Allah dijo:
Aprovisionaos con lo que preserve vuestros rostros de (tener que pedir a) la gente.
Se me narró de ʿAmmār,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ŷaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ, acerca de Su dicho:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Gente del Yemen peregrinaba sin aprovisionarse; Allah les ordenó aprovisionarse y les informó que el mejor aprovisionamiento es la taqwā.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym,
dijo:
nos narró Sufyān, de Muḥammad b. Sūqa,
de Saʿīd b. Ŷubayr:
{Y aprovisionaos}. Dijo: sawīq, harina y kaʿk.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Muḥammad b. Sūqa,
de Saʿīd b. Ŷubayr:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}. Dijo: al-ḫuškānānŷ y sawīq.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de ʿAbd al-Malik b. ʿAṭāʾ al-Bukālī,
dijo:
Oí a al-Šaʿbī decir acerca de Su dicho: {Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}:
Dijo:
Es el alimento; y en aquel tiempo el alimento era escaso.
Dijo:
Le dije: «¿Y qué es el alimento?»
Dijo:
Dátiles y sawīq.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Zuhayr, de Ŷuwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Y el mejor aprovisionamiento de este mundo es el beneficio de la vestimenta, el alimento y la bebida.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ŷarīr, de al-Muġīra,
de Ibrāhīm:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Dijo:
Había gente que se aprovisionaba hasta ʿUqba; cuando llegaban a esa ʿaqaba, se encomendaban y no se aprovisionaban.
Me narró Naṣr b. ʿAbd al-Raḥmān al-Awdī,
dijo:
nos narró al-Muḥāribī,
dijo:
Dijo Sufyān acerca de Su dicho: {Y aprovisionaos}:
Se les ordenó (aprovisionarse de) sawīq y kaʿk.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
me informó mi padre que oyó a ʿIkrima decir acerca de Su dicho: {Y aprovisionaos}:
Es sawīq y harina.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: {Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}:
Había tribus de los árabes que prohibían la provisión cuando salían como peregrinos y como quienes hacen ʿumra, para hospedarse en casa de la gente.
Entonces Allah —bendito y exaltado sea— les dijo:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Nos narró ʿAmr b. ʿAbd al-Ḥamīd al-Amalī,
dijo:
nos narró Sufyān, de ʿAmr, de ʿIkrima,
dijo:
La gente llegaba a La Meca sin provisión.
Entonces Allah reveló:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Así, la interpretación de la aleya es:
Quien se imponga en los meses del ḥaŷŷ el ḥaŷŷ y entre en iḥrām en ellos: que no diga rafaz ni cometa fusuq; pues el asunto del ḥaŷŷ se ha enderezado para vosotros, y vuestro Señor os ha dado a conocer su miqāt y sus límites. Temed a Allah en lo que os ordenó y os prohibió respecto de vuestro ḥaŷŷ y vuestros ritos; pues cualquier bien que hagáis —de lo que os ordenó o de lo que os recomendó— Él lo sabe. Y aprovisionaos de vuestros alimentos lo que os baste para cumplir la obligación de vuestro Señor sobre vosotros en vuestro ḥaŷŷ y vuestros ritos. No hay piedad ante Allah —glorificado sea— en que dejéis de aprovisionaros y pidáis a la gente, ni en desperdiciar vuestros alimentos y corromperlos; la piedad está en temer a vuestro Señor evitando lo que os prohibió en vuestro viaje al ḥaŷŷ y haciendo lo que os ordenó. Ese es el mejor aprovisionamiento; de él aprovisionaos.
Y de modo semejante a lo que dijimos se transmitió el reporte de al-Ḍaḥḥāk b. Muzāḥim.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Zuhayr, de Ŷuwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho:
{Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā}.
Dijo:
Y la taqwā es obrar en obediencia a Allah.
Ya hemos explicado antes el sentido de taqwā de un modo que hace innecesario repetirlo.
القول في تأويل قوله تعالى :
{ وَاتّقُون يا أُولي الألْبابج .
Con ello —glorificado sea— quiere decir:
Y temedme, ¡oh gente de razón y entendimiento!, cumpliendo Mis obligaciones sobre vosotros, las que os he impuesto en vuestro ḥaŷŷ y vuestros ritos, y en lo demás de Mi religión que he legislado para vosotros; y temed Mi castigo evitando Mis prohibiciones, las que os he vedado, para que así os salvéis de lo que teméis de Mi ira y Mi castigo, y alcancéis lo que buscáis del triunfo de Mis jardines. Y particularizó —glorificado sea Su recuerdo— con este خطاب a los dotados de entendimiento, porque ellos son la gente del discernimiento entre la verdad y la falsedad, y la gente del pensamiento recto y del conocimiento de las realidades de las cosas que se alcanzan con las razones y se comprenden con los entendimientos. No dio a otros, de la gente de la ignorancia, parte en este خطاب, pues eran cuerpos como el ganado y figuras como las bestias; más aún: están más extraviados en el camino.
Y al-albāb es el plural de lubb, y es la razón.
Notas y Referencias
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