La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:198] No cometen ninguna falta si buscan el sustento de su Señor [comerciando]. Cuando salgan en multitudes de [el valle de] ‘Arafat, y se encuentren en Al-Mash’ar Al-Harám, recuerden a Dios. Recuérdenlo en agradecimiento por haberlos guiado siendo que se encontraban extraviados.
Tafsir de At-Tabari
{No hay sobre vosotros culpa en que busquéis favor de vuestro Señor. Y cuando os hayáis precipitado desde ‘Arafāt, recordad a Allah junto al Santuario Sagrado; y recordadlo tal como Él os guió, pues ciertamente antes de ello estabais entre los extraviados.} (198)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُنَاحٌ أَن تَبْتَغُواْ فَضْلاً مّن رّبّكُمْ فَإِذَآ أَفَضْتُم مّنْ عَرَفَاتٍ فَاذْكُرُواْ اللّهَ عِندَ الْمَشْعَرِ الْحَرَامِ وَاذْكُرُوهُ كَمَا هَدَاكُمْ وَإِن كُنْتُمْ مّن قَبْلِهِ لَمِنَ الضّآلّينَ ]
Con ello —glorificado sea Su recuerdo— quiere decir:
No hay sobre vosotros, ¡oh creyentes!, جناح.
Y el «جناح» es:
la estrechez (الحرج), como:
Me narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró ‘Abd Allāh ibn Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī ibn Abī Ṭalḥa,
de Ibn ‘Abbās:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} es decir: no hay estrechez para vosotros en comprar y vender antes de entrar en iḥrām y después de él.
Y Su dicho:
{أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} significa: que busquéis un favor de parte de vuestro Señor.
Se dice de ello: «ابتغيتُ فضلاً من الله ومن فضل الله أبتغيه ابتغاءً»: cuando lo solicitas y lo procuras; y «بغيته أبغيه بغياً»,
como dijo ‘Abd Banī al-Ḥisḥās:
بَغاكَ وَما تَبْغِيهِ حّتى وَجَدْتَهُ كأنّكَ قَدْ وَاعَدْتَهُ أمْسِ مَوْعِدَا
es decir: tu búsqueda y tu procura.
Y se dijo:
que el sentido de «buscar el favor de Allah» es: procurar el sustento de Allah mediante el comercio; y que esta aleya descendió acerca de gente que no veía bien comerciar cuando entraban en iḥrām, buscando con ello la piedad; y Él —glorificado sea— les informó de que no hay piedad en eso, y que les corresponde procurar Su favor mediante la venta y la compra.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Naṣr ibn ‘Abd al-Raḥmān al-Awdī,
dijo:
nos narró al-Muḥāribī, de ‘Umar ibn Dharr, de Mujāhid,
dijo:
solían peregrinar y no comerciaban;
y Allah hizo descender:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} —dijo—: en la temporada.
Me narró Ya‘qūb ibn Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos informó ‘Umar ibn Dharr,
dijo:
oí a Mujāhid relatar,
dijo:
había gente que no comerciaba en los días del ḥaŷŷ; entonces descendió sobre ellos: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}.
Me narró Muḥammad ibn ‘Umāra al-Asadī,
dijo:
nos narró ‘Ubayd Allāh ibn Mūsà,
dijo:
nos informó Abū Laylā,
de Burayda, acerca de Su dicho —bendito y exaltado sea—:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} —dijo—: si estáis en iḥrām, que vendáis y compréis.
Nos narró Ṭalīq ibn Muḥammad al-Wāsiṭī,
dijo:
nos informó Asbāṭ,
dijo:
nos informó al-Ḥasan ibn ‘Amr,
de Abī Umāma al-Taymī, dijo:
Dije a Ibn ‘Umar: somos gente que alquila (monturas), ¿tenemos ḥaŷŷ?
Dijo:
¿Acaso no dais vueltas a la Casa, acudís al ma‘rūf, arrojáis las piedrecillas y os rapáis la cabeza?
Dijimos:
Sí.
Dijo:
Un hombre vino al Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y le preguntó por lo mismo que me has preguntado; y no supo qué decirle hasta que descendió Ŷibrīl —la paz sea con él— sobre él con esta aleya: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} hasta el final de la aleya.
Entonces el Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo:
«Vosotros sois peregrinos».
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Wahhāb,
dijo:
nos informó Ayyūb, de ‘Ikrima,
dijo:
se recitaba esta aleya:
«{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} en las temporadas del ḥaŷŷ».
Nos narró ‘Abd al-Ḥamīd,
dijo:
nos informó Isḥāq, de Sharīk,
de Manṣūr ibn al-Mu‘tamir, acerca de Su dicho:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} —dijo—: es el comercio en la venta y la compra; y comprar no tiene inconveniente.
Se me narró de Abī Hishām al-Rifā‘ī,
dijo:
nos narró Wakī‘, de Ṭalḥa ibn ‘Amr, de ‘Aṭā’,
de Ibn ‘Abbās, que solía recitarla:
«{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} en las temporadas del ḥaŷŷ».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Uthmān ibn Sa‘īd, de ‘Alī ibn Mushir, de Ibn Jurayj, de ‘Amr ibn Dīnār, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
el mercado de la gente en la ŷāhiliyya era ‘Ukāẓ y Dhū al-Maŷāz; cuando llegó el Islam, como que lo detestaron,
hasta que Allah —glorificado sea— hizo descender: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}.
Nos narró al-Ḥasan ibn ‘Arafa,
dijo:
nos narró Shabāba ibn Sawwār,
dijo:
nos narró Shu‘ba, de Abī Umayma,
dijo:
oí a Ibn ‘Umar, y se le preguntó por el hombre que peregrina llevando comercio;
entonces Ibn ‘Umar recitó: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}.
Me narró Ya‘qūb ibn Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hushaym; y nos narró Aḥmad ibn Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos informó Yazīd ibn Abī Ziyād, de Mujāhid, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
no comerciaban en los días del ḥaŷŷ;
entonces descendió: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}.
Me narró Ya‘qūb ibn Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos informó Ḥaŷŷāŷ, de ‘Aṭā’, de Ibn ‘Abbās,
que dijo:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} en las temporadas del ḥaŷŷ.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Yaḥyà ibn Wāḍiḥ,
dijo:
nos narró Ṭalḥa ibn ‘Amr al-Ḥaḍramī,
de ‘Aṭā’, acerca de Su dicho:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} en las temporadas del ḥaŷŷ; así la recitaba Ibn ‘Abbās.
Me narró Ya‘qūb ibn Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ‘Ulayya,
dijo:
nos narró Layth,
de Mujāhid, acerca de Su dicho:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} —dijo—: comercio en este mundo, y recompensa en la otra vida.
Nos narró Muḥammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim, de ‘Īsà, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Mujāhid, acerca de la palabra de Allah —exaltado sea—:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} —dijo—: se les permitió el comercio en las temporadas.
Dijo:
pues en la ŷāhiliyya no vendían ni compraban en ‘Arafa.
Nos narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}.
Este clan de los árabes no se desviaba hacia un lisiado ni hacia una res extraviada en la noche de la partida; la llamaban la noche de al-Ṣadar; y no buscaban en ella comercio ni venta.
Entonces Allah —poderoso y majestuoso— permitió todo eso a los creyentes: que se desvíen hacia sus necesidades y busquen del favor de su Señor.
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyà,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ibn ‘Uyayna, de ‘Ubayd Allāh ibn Abī Yazīd,
dijo:
oí a Ibn al-Zubayr decir: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} en las temporadas del ḥaŷŷ.
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyà,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ibn ‘Uyayna, de ‘Amr ibn Dīnār,
dijo:
Ibn ‘Abbās dijo: Dhū al-Maŷāz y ‘Ukāẓ eran mercado de la gente en la ŷāhiliyya; cuando llegó el Islam, lo abandonaron hasta que descendió: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} en las temporadas del ḥaŷŷ.
Nos narró Aḥmad ibn Ḥāzim y al-Muthannà,
dijeron:
nos narró Abū Nu‘aym,
dijo:
nos narró Sufyān, de Muḥammad ibn Sūqa,
dijo:
oí a Sa‘īd ibn Jubayr decir: algunos peregrinos eran llamados al-dāŷŷ; se alojaban en el lado izquierdo de Minà; y los peregrinos se alojaban junto a la mezquita de Minà; y no comerciaban,
hasta que descendió: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}; entonces peregrinaron.
Me narró Aḥmad ibn Ḥāzim,
dijo:
nos narró Abū Nu‘aym,
dijo:
nos narró ‘Umar ibn Dharr, de Mujāhid,
dijo:
había gente que peregrinaba y no comerciaba,
hasta que descendió: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}; y se les concedió licencia para el comercio, la montura y las provisiones.
Nos narró Mūsà ibn Hārūn,
dijo:
nos narró ‘Amr ibn Ḥammād,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī,
acerca de Su dicho:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}: es el comercio.
Dijo:
Comerciad en la temporada.
Nos narró Muḥammad ibn Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} —dijo—: la gente, cuando entraba en iḥrām, no comerciaba hasta concluir su ḥaŷŷ; y Allah se lo permitió.
Nos narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Abū Nu‘aym,
dijo:
nos narró Sufyān, de Yazīd ibn Abī Ziyād, de Mujāhid, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
se abstenían de las ventas y del comercio en los días de la temporada, diciendo: «son días de recuerdo».
Entonces Allah hizo descender: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}; y peregrinaron.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakī‘, de Ṭalḥa ibn ‘Amr, de ‘Aṭā’,
de Ibn ‘Abbās, que solía recitarla:
«{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} en las temporadas del ḥaŷŷ».
Nos narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró al-Ḥamānī,
dijo:
nos narró Sharīk, de Manṣūr, de Ibrāhīm,
dijo:
no hay inconveniente en el comercio durante el ḥaŷŷ.
Luego recitó: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}.
Se me narró de ‘Ammār,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ŷa‘far, de su padre,
de al-Rabī‘ ibn Anas, acerca de Su dicho:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} —dijo—: este clan de los árabes no se desviaba hacia un lisiado, ni hacia una res extraviada, ni se detenía por una necesidad; la llamaban la noche de al-Ṣadar; y no buscaban en ella comercio. Entonces Allah permitió todo eso: que se desvíen hacia su necesidad y que busquen un favor de su Señor.
Nos narró Aḥmad ibn Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Mandal, de ‘Abd al-Raḥmān ibn al-Muhāŷir, de Abī Ṣāliḥ, liberto de ‘Umar,
dijo:
Dije a ‘Umar: ¡oh, Príncipe de los Creyentes!, ¿comerciabais en el ḥaŷŷ?
Dijo:
¿Y acaso sus medios de vida eran sino en el ḥaŷŷ?
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyà,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Thawrī, de al-‘Alā’ ibn al-Musayyib, de un hombre de Banī Taym Allāh,
dijo:
Un hombre vino a ‘Abd Allāh ibn ‘Umar y dijo:
¡oh Abā ‘Abd al-Raḥmān!, somos gente que alquila (monturas) y afirman que no tenemos ḥaŷŷ.
Dijo:
¿Acaso no entráis en iḥrām como ellos entran en iḥrām, dais vueltas como ellos dan vueltas, y arrojáis como ellos arrojan?
Dijo:
Sí.
Dijo:
Entonces eres peregrino. Un hombre vino al Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y le preguntó lo mismo que tú me has preguntado; y descendió esta aleya: {لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar, de Qatāda,
dijo:
cuando se precipitaban desde ‘Arafāt no comerciaban con comercio, ni se desviaban hacia un lisiado ni hacia una res extraviada; entonces Allah permitió eso.
Y dijo:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ}... hasta el final de la aleya.
3Me narró Sa‘īd ibn al-Rabī‘ al-Rāzī,
dijo:
nos narró Sufyān, de ‘Amr ibn Dīnār, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
‘Ukāẓ, Maŷanna y Dhū al-Maŷāz eran mercados en la ŷāhiliyya; comerciaban en ellos. Cuando llegó el Islam, como que se sintieron culpables por ello; preguntaron al Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—,
y Allah hizo descender:
{لَيْسَ عَلَيْكُمْ جَناحٌ أَنْ تَبْتَغُوا فَضْلاً مِنْ رَبّكُمْ} en las temporadas del ḥaŷŷ.
القول في تأويل قوله تعالى :
فإذَا أفَضْتُمْ مِنْ عَرَفاتٍ .
Con Su dicho —glorificado sea—:
{فإذَا أفَضْتُمْ} quiere decir: cuando regreséis de donde comenzasteis.
Por eso se llama «مفيض» a quien echa las suertes con las flechas entre los que participan, por reunir las flechas y luego «derramarlas» entre los participantes.
Y de ello es el dicho de Bishr ibn Abī Ḥāzim al-Asadī:
فَقُلْتُ لَهَا رُدّي إلَيْهِ جَنَانَهُ فَرَدّتْ كمَا رَدّ المَنِيحَ مُفِيضُ
Luego discreparon los arabistas acerca de ‘Arafāt, y de la causa por la cual se declina (se le da tanwīn) siendo nombre propio, y si es nombre de un solo paraje o de un conjunto de parajes.
Algunos gramáticos de Baṣra dijeron:
es un nombre que era para un conjunto, como «مسلمات» y «مؤمنات»; se nombró con él un solo paraje, y por eso se declinó cuando se nombró con él el paraje único, pues era declinable antes de que se nombrase con él el paraje; lo dejaron en su estado original, porque la tā’ en él pasó a ser como la yā’ y la wāw en «مسلمين» y «مسلمون» por ser su masculino; y el tanwīn pasó a ser como la nūn. Así, cuando se nombró con él, se dejó tal como está, como se deja «المسلمون» si se nombra con ello, en su mismo estado.
Dijo:
y entre los árabes hay quien no lo declina cuando se nombra con ello, asimilando la tā’ a la hā’ de feminidad; y eso es feo y débil.
Y adujeron como prueba el dicho del poeta:
تَنَوّرْتُها مِنْ أذْرِعَاتٍ وأهْلُها بَيْثربَ أدنى دَارِهَا نَظَرٌ عالي
Y entre ellos hay quien no pone tanwīn a «أذرعات»، y asimismo a «عانات»، y es un lugar.
Y algunos gramáticos de Kūfa dijeron:
‘Arafāt se declinó únicamente porque está en forma de plural femenino con tā’.
Dijo:
y así todo lo que sea plural femenino con tā’, y luego se nombre con ello a un hombre, o a un lugar, o a una tierra, o a una mujer, se declina.
Dijo:
y apenas los árabes nombran algo con un plural sino como plural, y luego lo convierten después en singular.
Y otros dijeron:
‘Arafāt no es una «cita» (ḥikāya), ni es un nombre trasladado; más bien el lugar —él y sus contornos— se llama ‘Arafāt; luego se nombró con ello el paraje como nombre del lugar, y no se singulariza su singular.
Dijo:
y esto solo es admisible en los lugares y parajes, y no es admisible en otras cosas.
Dijo:
por eso los árabes pusieron la tā’ en ello, porque es un lugar; y si fuese una ḥikāya, eso no sería admisible en él, pues quien nombra a un hombre «مسلمات» o «بمسلمين» no lo traslada en la declinación de lo que era en su origen. Por eso ‘Anāt y ‘Adhra‘āt difieren de los nombres que se nombran por vía de ḥikāya.
Y discreparon los sabios acerca del sentido por el cual se dijo a ‘Arafāt: ‘Arafāt.
Algunos dijeron:
se le llamó así porque Ibrāhīm, el íntimo de Allah —las oraciones de Allah sean sobre él—, cuando la vio, la reconoció por su descripción que tenía ante él, y dijo: «ya la he reconocido»; y por eso se llamó ‘Arafāt.
Este dicho de quien lo dijo indica que ‘Arafāt es nombre del paraje, y que se llamó así por sí misma y por lo que la rodea, como se dice: «ثوب أخلاق» y «أرض سباسب», y se pluraliza con lo que la rodea.
Mención de quienes dijeron eso:
3Me narró Mūsà ibn Hārūn,
dijo:
nos narró ‘Amr, de Asbāṭ, de al-Suddī,
dijo:
cuando Ibrāhīm llamó a la gente al ḥaŷŷ y le respondieron con la talbiya, y acudió quien acudió, Allah le ordenó que saliera hacia ‘Arafāt y se la describió; salió, y cuando llegó al árbol junto a al-‘Aqaba, el Shayṭān le salió al encuentro para hacerlo volver; entonces le arrojó siete piedrecillas, pronunciando el takbīr con cada piedrecilla. Voló y cayó en la segunda ŷamra; también lo apartó, y le arrojó y pronunció el takbīr; voló y cayó en la tercera ŷamra; le arrojó y pronunció el takbīr. Cuando vio que no podía con él y que Ibrāhīm no sabía adónde ir, siguió hasta llegar a Dhū al-Maŷāz; cuando lo miró, no lo reconoció y pasó; por eso se llamó Dhū al-Maŷāz. Luego siguió hasta caer en ‘Arafāt; cuando la miró, reconoció la descripción y dijo: «la he reconocido»; y se llamó ‘Arafāt. Ibrāhīm se detuvo en ‘Arafāt; y cuando anocheció, se acercó a Ŷam‘, y se llamó al-Muzdalifa; y se detuvo en Ŷam‘.
3Me narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Razzāq, de Ma‘mar, de Sulaymān al-Taymī, de Nu‘aym ibn Abī Hind,
dijo:
cuando Ŷibrīl se detuvo con Ibrāhīm —la paz sea con ambos— en ‘Arafāt, dijo: «la he reconocido»; y por eso se llamó ‘Arafāt.
3Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyà,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ibn Jurayj,
dijo:
Ibn al-Musayyib dijo: ‘Alī ibn Abī Ṭālib —Allah esté complacido con él— dijo: Allah envió a Ŷibrīl a Ibrāhīm y peregrinó con él; cuando llegó a ‘Arafa dijo: «ya la he reconocido», y ya había llegado a ella una vez antes; por eso se llamó ‘Arafa.
Y otros dijeron:
antes bien, se llamó así por sí misma y por otros parajes distintos de ella.
Mención de quienes dijeron eso:
3Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakī‘ ibn Muslim al-Qurashī, de Abī Ṭihfa, de Abī al-Ṭufayl,
de Ibn ‘Abbās, dijo:
solo se llamó ‘Arafāt porque Ŷibrīl —la paz sea con él— decía a Ibrāhīm: «este es el lugar tal, y este es el lugar tal», y él decía: «ya lo he reconocido»; por eso se llamó ‘Arafāt.
3Me narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de ‘Abd al-Malik ibn Abī Sulaymān,
de ‘Aṭā’, dijo:
solo se llamó ‘Arafa porque Ŷibrīl mostraba a Ibrāhīm —la paz sea con ambos— los ritos, y él decía: «he reconocido, he reconocido»; y se llamó ‘Arafāt.
3Me narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Zakariyyā’, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Mujāhid,
dijo:
Ibn ‘Abbās dijo: la base del monte que está junto a ‘Urana y lo que hay más allá es lugar de detención hasta que se llega al monte, el monte de ‘Arafa.
Y Ibn Abī Naŷīḥ dijo:
‘Arafāt: al-Nab‘a, al-Nubay‘a y Dhāt al-Nābit;
y eso es la palabra de Allah: {فإذَا أفَضْتُمْ مِنْ عَرَفاتٍ}, y es el desfiladero central.
Y Zakariyyā’ dijo:
lo que fluye desde el monte sobre el que se detiene el imām hacia ‘Arafa es de ‘Arafa; y lo que queda detrás de ese monte no es de ‘Arafa.
Este dicho indica que se llamó así de modo semejante a como se nombra lo singular con el nombre de un plural de individuos distintos.
Y el dicho más correcto en esto, a mi juicio, es que se diga:
es un nombre de un singular nombrado con un plural; si se declina, se lo lleva por la vía del plural que era su origen; y si se deja sin declinar, se lo lleva a que es nombre de un solo paraje conocido, y se deja sin declinar como se deja sin declinar el nombre de las ciudades y aldeas conocidas.
القول في تأويل قوله تعالى :
{ فاذْكُرُوا اللّهَ عِنْدَ المَشْعَرِ الحَرَامِ }.
Con ello —glorificado sea— quiere decir:
cuando os hayáis precipitado —es decir, cuando hayáis vuelto regresando— desde ‘Arafa hacia donde comenzasteis a partir hacia ella, entonces recordad a Allah; y con ello quiere decir: la oración y la súplica, junto al Santuario Sagrado.
Ya hemos explicado antes que los «مشاعر» son los hitos, a partir del dicho de quien dice: «شعرتُ بهذا الأمر», es decir: lo supe. Así, el «مشعر» es el hito; se llamó así porque la oración junto a él, la permanencia, el pernoctar y la súplica son de los hitos del ḥaŷŷ y de sus obligaciones que Allah ordenó a Sus siervos.
Y se ha:
Me narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Zakariyyā’, de Ibn Abī Naŷīḥ,
dijo:
se recomienda al peregrino que rece en su lugar en al-Muzdalifa si puede.
Y ello es porque Allah dijo: {فاذْكُرُوا اللّهَ عِنْدَ المَشْعَرِ الحَرَامِ وَاذْكُرُوهُ كما هَدَاكُمْ}.
En cuanto al «مشعر», es lo que hay entre los dos montes de al-Muzdalifa, desde los dos estrechos (مَأزِمي) de ‘Arafa hasta Muḥassir; y los dos estrechos de ‘Arafa no son del «مشعر».
Y conforme a lo que hemos dicho, hablaron los أهل التأويل.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Hannād ibn al-Sarī,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zā’ida,
dijo:
nos informó Isrā’īl, de Mughīra, de Ibrāhīm,
dijo:
Ibn ‘Umar vio a la gente apiñarse sobre el montículo en Ŷam‘ y dijo: ¡oh gente!, ciertamente todo Ŷam‘ es مشعر.
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos informó Ḥaŷŷāŷ, de Nāfi‘,
de Ibn ‘Umar, que fue preguntado por Su dicho: {فاذْكُرُوا اللّهَ عِنْدَ المَشْعَرِ الحَرَامِ}.
Dijo:
es el monte y lo que lo rodea.
Nos narró Hannād,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zā’ida,
dijo:
nos informó Isrā’īl, de Ḥakīm ibn Jubayr,
de Ibn ‘Abbās, dijo:
lo que hay entre los dos montes que están en Ŷam‘ es مشعر.
Nos narró Hannād,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zā’ida,
dijo:
nos informó al-Thawrī, de al-Suddī, de Sa‘īd ibn Jubayr, lo mismo.
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyà,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Thawrī.
Y me narró Aḥmad ibn Ḥāzim,
dijo:
nos narró Abū Nu‘aym,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-Suddī, de Sa‘īd ibn Jubayr,
dijo:
le pregunté por el Santuario Sagrado y dijo: lo que hay entre los dos montes de al-Muzdalifa.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar, de al-Zuhrī, de Sālim, de Ibn ‘Umar,
dijo:
el Santuario Sagrado: toda al-Muzdalifa.
Ma‘mar dijo:
y lo dijo Qatāda.
Nos narró Hannād,
dijo:
nos narró Wakī‘,
dijo:
nos informó al-Thawrī, de al-Suddī,
de Sa‘īd ibn Jubayr:
{فاذْكُرُوا اللّهَ عِنْدَ المَشْعَرِ الحَرَامِ} —dijo—: lo que hay entre los dos montes de al-Muzdalifa es el Santuario Sagrado.
Nos narró Hannād,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zā’ida,
dijo:
nos informó mi padre, de Abī Isḥāq, de ‘Amr ibn Maymūn,
dijo:
Pregunté a ‘Abd Allāh ibn ‘Umar por el Santuario Sagrado, y dijo:
Si partes conmigo, te lo mostraré.
Dijo:
Partí con él; nos detuvimos hasta que, cuando el imām se precipitó, caminó y caminamos con él; y cuando descendieron las manos de las monturas,
y estábamos en el extremo de los montes del lado de ‘Arafāt, dijo:
¿Dónde está el que preguntó por el Santuario Sagrado? Has entrado en él.
Dije:
¿En qué he entrado?
Dijo:
Todo ello son مشاعر hasta el extremo del ḥaram.
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyà,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Isrā’īl.
Y nos narró Aḥmad ibn Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Isrā’īl, de Abī Isḥāq, de ‘Amr ibn Maymūn al-Awdī,
dijo:
Pregunté a ‘Abd Allāh ibn ‘Umar por el Santuario Sagrado.
Dijo:
Si te me pegas, te lo mostraré.
Dijo:
Cuando la gente se precipitó desde ‘Arafa y descendieron las manos de las monturas en la parte baja de los montes, dijo:
¿Dónde está el que preguntó por el Santuario Sagrado?
Dije:
Aquí estoy.
Dijo:
Has entrado en él.
Dije:
¿En qué he entrado?
Dijo:
cuando descendieron las manos de las monturas en la parte baja de los montes, eso es مشعر hasta La Meca.
Nos narró Hannād,
dijo:
nos narró Wakī‘, de ‘Umāra ibn Zādhān, de Makhūl al-Azdī,
dijo:
Pregunté a Ibn ‘Umar el día de ‘Arafa por el Santuario Sagrado.
Dijo:
Pégate a mí.
Cuando fue al día siguiente y llegamos a al-Muzdalifa, dijo:
¿Dónde está el que preguntó por el Santuario Sagrado? Este es el Santuario Sagrado.
Nos narró Hannād,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zā’ida,
dijo:
nos informó Dāwūd, de Ibn Jurayj,
dijo:
Mujāhid dijo: el Santuario Sagrado: toda al-Muzdalifa.
Nos narró Hannād,
dijo:
nos narró Ibn Abī Zā’ida,
dijo:
nos informó Dāwūd, de Ibn Jurayj,
dijo:
Dije a ‘Aṭā’: ¿dónde está al-Muzdalifa?
Dijo:
cuando te precipitas desde los dos estrechos de ‘Arafa, eso llega hasta Muḥassir.
Dijo:
y los dos estrechos no son los estrechos de ‘Arafa de al-Muzdalifa, sino su salida.
Dijo:
Detente entre ambos si quieres; y me es más querido que te detengas antes de Quzaḥ: ven hacia nosotros por causa del camino de la gente.
Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyà,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar, de Mughīra, de Ibrāhīm,
dijo:
Ibn ‘Umar los vio apiñarse sobre Quzaḥ y dijo: ¿por qué se apiñan estos? Todo lo que hay aquí es مشعر.
Me narró Muḥammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim, de ‘Īsà, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Mujāhid,
dijo:
el Santuario Sagrado: toda al-Muzdalifa.
Me narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
{فإذَا أفَضْتُمْ مِنْ عَرَفاتٍ فاذْكُرُوا اللّهَ عِنْدَ المَشْعَرِ الحَرَامِ}.
Y eso es la noche de Ŷam‘.
Qatāda dijo:
Ibn ‘Abbās solía decir: lo que hay entre los dos montes es مشعر.
Nos narró Mūsà,
dijo:
nos narró ‘Amr,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī,
dijo:
el Santuario Sagrado es lo que hay entre los montes de al-Muzdalifa;
y se dice:
es Qarn Quzaḥ.
Se me narró de ‘Ammār,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ŷa‘far, de su padre,
de al-Rabī‘:
{فاذْكُرُوا اللّهَ عِنْدَ المَشْعَرِ الحَرَامِ}: es al-Muzdalifa, y es Ŷam‘.
Y se mencionó de ‘Abd al-Raḥmān ibn al-Aswad lo que:
Nos lo narró Hannād,
dijo:
nos narró Wakī‘, de Isrā’īl, de Jābir, de ‘Abd al-Raḥmān ibn al-Aswad,
dijo:
No hallé a nadie que me informara acerca del Santuario Sagrado.
Nos narró Aḥmad ibn Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-Suddī,
dijo:
oí a Sa‘īd ibn Jubayr decir: el Santuario Sagrado: lo que hay entre los dos montes de Muzdalifa.
Nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Qays, de Ḥakīm ibn Jubayr, de Sa‘īd ibn Jubayr,
dijo:
Pregunté a Ibn ‘Umar por el Santuario Sagrado y dijo:
No lo sé.
Y pregunté a Ibn ‘Abbās y dijo:
Lo que hay entre los dos montes.
Nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Isrā’īl, de Abī Isḥāq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ‘Abbās, dijo:
el montículo y lo que lo rodea son مشاعر.
Nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Isrā’īl, de Thuwair,
dijo:
Me detuve con Mujāhid sobre el montículo y dijo:
Este es el Santuario Sagrado.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ḥasan ibn ‘Aṭiyya,
dijo:
nos narró Isrā’īl, de Abī Isḥāq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ‘Abbās:
el montículo y lo que lo rodea son مشاعر.
Y solo establecimos como primer límite del مشعر, del lado de Minà, el final del valle de Muḥassir del lado de al-Muzdalifa, porque al-Muthannà me narró,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Sufyān, de Zayd ibn Aslam,
del Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, que dijo:
«‘Arafa toda ella es lugar de detención, excepto ‘Urana; y Ŷam‘ toda ella es lugar de detención, excepto Muḥassir».
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
me narró Hushaym, de Ḥaŷŷāŷ, de Ibn Abī Mulayka, de ‘Abd Allāh ibn al-Zubayr,
que dijo:
Toda al-Muzdalifa es lugar de detención, excepto el valle de Muḥassir.
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos narró Hushaym, de Ḥaŷŷāŷ,
dijo:
me informó quien oyó a ‘Urwa ibn al-Zubayr decir algo semejante.
Me narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Suwayd ibn Naṣr,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Sufyān, de Hishām ibn ‘Urwa,
dijo:
‘Abd Allāh ibn al-Zubayr dijo en su sermón: ciertamente sabréis que ‘Arafa toda ella es lugar de detención, excepto el fondo de ‘Urana; ciertamente sabréis que al-Muzdalifa toda ella es lugar de detención, excepto el fondo de Muḥassir.
Sin embargo, aunque eso sea así, yo elijo para el peregrino que haga su detención para el recuerdo de Allah, del Santuario Sagrado, en Quzaḥ y lo que lo rodea, porque Abū Kurayb nos narró,
dijo:
nos narró ‘Ubayd Allāh ibn Mūsà, de Ibrāhīm ibn Ismā‘īl ibn Muŷamma‘, de ‘Abd al-Raḥmān ibn al-Ḥārith al-Makhzūmī, de Zayd ibn ‘Alī, de ‘Ubayd Allāh ibn Abī Rāfi‘,
de ‘Alī, dijo:
Cuando el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— amaneció en al-Muzdalifa, salió temprano y se detuvo en Quzaḥ, e hizo montar detrás a al-Faḍl.
Luego dijo:
«Este es el lugar de detención, y toda al-Muzdalifa es lugar de detención».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Yūnus ibn Bukayr,
dijo:
nos informó Ibrāhīm ibn Ismā‘īl ibn Muŷamma‘, de ‘Abd al-Raḥmān ibn al-Ḥārith, de Zayd ibn ‘Alī ibn al-Ḥusayn, de ‘Ubayd Allāh ibn Abī Rāfi‘, de Abī Rāfi‘, del Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, con algo semejante.
Nos narraron Hannād y Aḥmad al-Dūlābī,
dijeron:
nos narró Sufyān, de Ibn al-Munkadir, de Sa‘īd ibn ‘Abd al-Raḥmān ibn Yarbu‘, de Ibn al-Ḥuwayrith,
dijo:
Vi a Abū Bakr de pie en Quzaḥ diciendo: ¡oh gente, amaneced! ¡oh gente, amaneced! Luego partió.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Hārūn, de ‘Abd Allāh ibn ‘Uthmān, de Yūsuf ibn Māhak,
dijo:
Peregriné con Ibn ‘Umar; cuando amaneció en Ŷam‘ rezó el alba; luego salió temprano y salimos con él hasta que se detuvo con el imām en Quzaḥ; luego el imām partió y él partió con su partida.
En cuanto a la palabra de ‘Abd Allāh ibn ‘Umar cuando llegó a al-Muzdalifa:
«Todo esto son مشاعر hasta La Meca»,
su sentido es que son hitos de entre los hitos del ḥaŷŷ: en cada paraje de ellos se realiza algún rito del ḥaŷŷ; no que todo eso sea el Santuario Sagrado tal que quien se detenga donde se detenga de ello hasta el interior de La Meca haya cumplido lo que le incumbe de la detención en el Santuario Sagrado de Ŷam‘.
Y en cuanto a la palabra de ‘Abd al-Raḥmān ibn al-Aswad:
«No hallé a nadie que me informara acerca del Santuario Sagrado»,
es porque cabe que pretendiera decir: no hallé a nadie que me informara del límite de su comienzo y del término de su final con su exactitud y veracidad; pues los límites de eso, en su corrección, de modo que no haya en ellos aumento ni disminución, no los abarca sino un pequeño número de quienes los conocen. Sin embargo, aunque no se detenga en el límite de su comienzo y del término de su final con una detención sin aumento ni disminución sino quienes he mencionado, el lugar de la necesidad para la detención no es oculto para nadie de los habitantes de esa región y para muchos de fuera de ella; y así el resto de los hitos del ḥaŷŷ y los lugares en los que Allah —poderoso y majestuoso— impuso a Sus siervos que realicen los ritos, como ‘Arafāt, Minà y el ḥaram.
القول في تأويل قوله تعالى :
{ وَاذْكُرُوهُ كمَا هَدَاكُمْ وَإنْ كُنْتُمْ مِنْ قَبْلِهِ لَمِنْ الضالّينَ }.
Con ello —glorificado sea— quiere decir:
Y recordad a Allah, ¡oh creyentes!, junto al Santuario Sagrado, mediante la alabanza a Él y el agradecimiento por Sus favores sobre vosotros; y que vuestro recuerdo de Él sea con sumisión a Su mandato, obediencia a Él y gratitud por lo que os ha concedido de éxito, por haberos hecho concordar con las sendas de Ibrāhīm, Su íntimo, después de aquello en lo que estabais de idolatría, perplejidad y ceguera respecto del camino de la verdad, y tras el extravío; como Su recuerdo de vosotros con la guía, hasta rescataros del Fuego por ella, después de que estabais al borde de un abismo de él, y os salvó de él.
Ese es el sentido de Su dicho:
{كمَا هَدَاكُمْ}.
En cuanto a Su dicho:
{وَإنْ كُنْتُمْ مِنْ قَبْلِهِ لَمِنَ الضّالّينَ}, entre los arabistas hay quien orienta la interpretación de «إن» hacia el sentido de «ما», y la interpretación de la lām en «لَمِنَ» hacia «إلا».
Así, la interpretación del discurso según este sentido es:
Y no erais, antes de que Allah os guiara a lo que os guió de la religión de Su íntimo Ibrāhīm —la cual escogió para quien estuvo complacido de entre Sus criaturas—, sino de los extraviados.
Y entre ellos hay quien orienta la interpretación de «إن» hacia «قد»;
y su sentido, según quien sostiene esta opinión, es:
Y recordad a Allah, ¡oh creyentes!, tal como Él os recordó con la guía, y os guió a lo que aprobó de religiones y credos; y ciertamente antes de eso estabais entre los extraviados.
Notas y Referencias
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