La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:18] Son sordos, mudos y ciegos, y no volverán [al buen camino].
Tafsir de At-Tabari
{صُمُّۢ بُكۡمٌ عُمۡيٞ فَهُمۡ لَا يَرۡجِعُونَ} (18)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ صُمّ بُكْمٌ عُمْيٌ فَهُمْ لاَ يَرْجِعُونَ }
Dijo Abū Jaʿfar:
Puesto que la interpretación de la palabra de Dios —glorificado sea—: {ذَهَبَ الله بِنُورِهِمْ وتَرَكَهُمْ في ظُلُماتٍ لا يُبْصِرُونَ} es lo que hemos descrito: que ello es una noticia de Dios —glorificado sea— acerca de lo que Él hará con los hipócritas en la Otra Vida, cuando sean rasgados sus velos, se manifiesten las infamias de sus secretos y se les arrebate el resplandor de sus luces, dejándolos en las tinieblas de los horrores del Día de la Resurrección, vacilando; y en sus oscuridades densas no verán; resulta claro que Su dicho —glorificado sea—:
{صُمّ بُكْمٌ عُمْيٌ فَهُمْ لاَ يَرْجِعُونَ} pertenece a lo pospuesto cuyo sentido es de anteposición,
y que el sentido del discurso es:
«Aquellos que compraron el extravío a cambio de la guía: su comercio no obtuvo ganancia y no estaban bien guiados; sordos, mudos, ciegos: no regresan. Su ejemplo es como el ejemplo de quien encendió un fuego; y cuando iluminó lo que había a su alrededor, Dios les quitó su luz y los dejó en tinieblas, sin ver; o como el de una lluvia torrencial del cielo».
Y siendo ese el sentido del discurso,
es sabido que la expresión:
{صُمّ بُكْمٌ عُمْيٌ} admite el nominativo por dos vías, y el acusativo por dos vías. En cuanto a una de las dos vías del nominativo, es por inicio independiente (istiʾnāf), por lo que contiene de censura; y los árabes hacen eso en la alabanza y en la censura: ponen en acusativo y en nominativo aunque sea una información acerca de un determinado,
como dijo el poeta:
لا يَبْعَدَنْ قَوْمِي الّذِينَ هُمُ *** سُمّ العُداةِ وآفَةُ الجُزْرِ
النّازِلِينَ بِكُلّ مُعْتَرَكٍ وَالطّيّبِينَ مَعَاقِدَ أُلازْرِ
pues se transmite:
«النازلون والنازلين»
y asimismo
«الطيبون والطيبين»,
según lo que he descrito de la alabanza. La otra vía es con intención de repetición a partir de «أولئك»,
siendo entonces el sentido:
«Aquellos que compraron el extravío a cambio de la guía: su comercio no obtuvo ganancia y no estaban bien guiados; aquellos: sordos, mudos, ciegos; no regresan».
En cuanto a una de las dos vías del acusativo, es que sea una disyunción (qaṭʿ) respecto de lo que hay en «مهتدين», por la mención de «أولئك», porque lo que contiene la mención de ellos es determinado, mientras que «الصمّ» es indeterminado. Y la otra es que sea una disyunción respecto de «الذين», porque «الذين» es determinado y «الصم» es indeterminado. También es posible el acusativo en ello por vía de censura, y entonces sería una tercera vía del acusativo. En cuanto a la interpretación de lo que hemos transmitido de Ibn ʿAbbās por más de una cadena —la transmisión de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa de él—, no es posible en ello el nominativo sino por una sola vía: el inicio independiente.
En cuanto al acusativo, es posible en ello por dos vías:
una de ellas, la censura; y la otra, la disyunción respecto de la hāʾ y la mīm que están en «تركهم», o respecto de la mención de ellos en «لا يبصرون». Ya hemos expuesto la opinión que es más digna de ser la correcta en la interpretación de ello. Y la lectura que se adopta es la del nominativo, no la del acusativo, porque a nadie le es lícito contradecir los trazos (rasm) de los códices de los musulmanes; y si se leyera en acusativo sería una lectura contraria al trazo de sus códices.
Dijo Abū Jaʿfar:
Esto es una noticia de Dios —glorificado sea— acerca de los hipócritas: que, por haber comprado el extravío a cambio de la guía, no estaban guiados hacia la guía y la verdad; antes bien, son sordos respecto de ambas, y no las oyen por el predominio del abandono (khiḏlān) de Dios sobre ellos; mudos respecto de decir ambas,
y no las pronuncian. Y «البكم» es la mudez, y es el plural de «أبكم». Ciegos respecto de ver ambas y comprenderlas, porque Dios ha sellado sus corazones por su hipocresía, y no se guían. Y en el mismo sentido que hemos dicho hablaron los sabios de la exégesis.
Nos narró ʿAbd b. Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama, de Muḥammad b. Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, liberto de Zayd b. Thābit, de ʿIkrima, o de Saʿīd b. Jubayr,
de Ibn ʿAbbās:
«Sordos, mudos, ciegos» respecto del bien.
Me narró al-Muthannā b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās:
«Sordos, mudos, ciegos», es decir: no oyen la guía, ni la ven, ni la comprenden.
Y me narró Mūsā b. Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr b. Ḥammād,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó, de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra, de Ibn Masʿūd,
y de gente de los compañeros del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Mudos»: son los que no hablan.
Nos narró Bishr b. Muʿādh,
dijo:
nos narró Yazīd b. Zurayʿ, de Saʿīd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
«Sordos, mudos, ciegos»: sordos respecto de la verdad y no la oyen; ciegos respecto de la verdad y no la ven; mudos respecto de la verdad y no la pronuncian.
القول في تأويل قوله تعالى :
فَهُمْ لاَ يَرْجِعُونَ .
Dijo Abū Jaʿfar:
Su dicho: {فَهُمْ لاَ يَرْجِعُونَ} es una noticia de Dios —glorificado sea— acerca de esos hipócritas a quienes Dios describió por haber comprado el extravío a cambio de la guía, por su sordera para oír el bien y la verdad, por su mudez para decir ambos, y por su ceguera para ver ambos: que no regresan a abandonar su extravío, ni se arrepienten volviéndose (ināba) de su hipocresía. Así desesperó a los creyentes de que estos alcancen rectitud, digan verdad, o escuchen a quien llama a la guía, o recuerden y se arrepientan de su extravío; del mismo modo que desesperó del arrepentimiento de los cabecillas de los incrédulos de la Gente del Libro y de los asociadores, y de sus doctores, a quienes describió diciendo que ha sellado sus corazones y su oído, y ha cubierto sus vistas. Y en el mismo sentido que hemos dicho interpretaron esto los exégetas.
Nos narró Bishr b. Muʿādh,
dijo:
nos narró Yazīd b. Zurayʿ, de Saʿīd,
de Qatāda:
{فَهُمْ لاَ يَرْجِعُونَ} es decir: no se arrepienten ni recuerdan.
Y me narró Mūsā b. Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr b. Ḥammād,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó, de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra, de Ibn Masʿūd,
y de gente de los compañeros del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—:
{فَهُمْ لاَ يَرْجِعُونَ} al Islam.
Y se ha transmitido de Ibn ʿAbbās una opinión cuyo sentido contradice el sentido de esta noticia, a saber:
nos la narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama, de Muḥammad b. Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, liberto de Zayd b. Thābit, de ʿIkrima, o de Saʿīd b. Jubayr,
de Ibn ʿAbbās:
{فَهُمْ لاَ يَرْجِعُونَ}: es decir, no regresan a la guía ni a bien alguno; no alcanzarán salvación mientras permanezcan en lo que están.
Y esta interpretación es contraria al sentido aparente de la recitación; pues Dios —glorificado sea— informó acerca de esa gente que no regresan de haber comprado el extravío a cambio de la guía hacia la búsqueda de la guía y la visión de la verdad, sin que Él —glorificado sea— restrinja esa condición suya a un tiempo en vez de otro, ni a un estado en vez de otro. En cambio, esta noticia que hemos mencionado de Ibn ʿAbbās indica que eso, de su atributo, está restringido a un tiempo: mientras permanezcan en su asunto; y que tienen camino para regresar de ello. Y eso, en la interpretación, es una pretensión falsa, sin indicio alguno en lo aparente ni en una transmisión por la que se establezca una prueba semejante, de modo que se le conceda.
Notas y Referencias
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