La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:177] La verdadera virtud no consiste en orientarse hacia el oriente o el occidente [durante la oración], sino que es piadoso quien cree en Dios, el Día del Juicio, los ángeles, el Libro, los Profetas, hace caridad a pesar del apego [que tiene por los bienes materiales] a los parientes, los huérfanos, los pobres, los viajeros insolventes, los mendigos, y colabora para liberar esclavos y cautivos. [Tiene piedad quien] hace la oración prescrita, paga el zakat, cumple con los compromisos contraídos, es paciente en la estrechez, la adversidad y ante la persecución. Ésos son los veraces en su fe y los verdaderos piadosos.
Tafsir de At-Tabari
{۞لَّيۡسَ ٱلۡبِرَّ أَن تُوَلُّواْ وُجُوهَكُمۡ قِبَلَ ٱلۡمَشۡرِقِ وَٱلۡمَغۡرِبِ وَلَٰكِنَّ ٱلۡبِرَّ مَنۡ ءَامَنَ بِٱللَّهِ وَٱلۡيَوۡمِ ٱلۡأٓخِرِ وَٱلۡمَلَـٰٓئِكَةِ وَٱلۡكِتَٰبِ وَٱلنَّبِيِّـۧنَ وَءَاتَى ٱلۡمَالَ عَلَىٰ حُبِّهِۦ ذَوِي ٱلۡقُرۡبَىٰ وَٱلۡيَتَٰمَىٰ وَٱلۡمَسَٰكِينَ وَٱبۡنَ ٱلسَّبِيلِ وَٱلسَّآئِلِينَ وَفِي ٱلرِّقَابِ وَأَقَامَ ٱلصَّلَوٰةَ وَءَاتَى ٱلزَّكَوٰةَ وَٱلۡمُوفُونَ بِعَهۡدِهِمۡ إِذَا عَٰهَدُواْۖ وَٱلصَّـٰبِرِينَ فِي ٱلۡبَأۡسَآءِ وَٱلضَّرَّآءِ وَحِينَ ٱلۡبَأۡسِۗ أُوْلَـٰٓئِكَ ٱلَّذِينَ صَدَقُواْۖ وَأُوْلَـٰٓئِكَ هُمُ ٱلۡمُتَّقُونَ} (177)
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ لّيْسَ الْبِرّ أَن تُوَلّواْ وُجُوهَكُمْ قِبَلَ الْمَشْرِقِ وَالْمَغْرِبِ وَلََكِنّ الْبِرّ مَنْ آمَنَ بِاللّهِ وَالْيَوْمِ الاَخِرِ وَالْمَلآئِكَةِ وَالْكِتَابِ وَالنّبِيّينَ وَآتَى الْمَالَ عَلَىَ حُبّهِ ذَوِي الْقُرْبَىَ وَالْيَتَامَىَ وَالْمَسَاكِينَ وَابْنَ السّبِيلِ وَالسّآئِلِينَ وَفِي الرّقَابِ وَأَقَامَ الصّلاةَ وَآتَى الزّكَاةَ وَالْمُوفُونَ بِعَهْدِهِمْ إِذَا عَاهَدُواْ وَالصّابِرِينَ فِي الْبَأْسَآءِ والضّرّاءِ وَحِينَ الْبَأْسِ أُولََئِكَ الّذِينَ صَدَقُوآ وَأُولََئِكَ هُمُ الْمُتّقُونَ }
Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de ello.
Unos dijeron:
El sentido de ello es: no es la piedad la oración por sí sola; antes bien, la piedad son las cualidades que os expongo.
Me narró Muḥammad b. Saʿd;
dijo:
me narró mi padre;
dijo:
me narró mi tío;
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
لَيْسَ البِرّ أنْ تُوَلوا وُجُوهَكُمْ قِبَلَ المَشْرِقِ وَالمَغْرِبِ, es decir: la oración.
Dice:
no es la piedad que recéis y no obréis; pues esto fue desde que se produjo el cambio (de la qibla) de La Meca a Medina, y descendieron las prescripciones obligatorias y se fijaron los límites; así, Dios ordenó las obligaciones y obrar conforme a ellas.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr;
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim;
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Muǧāhid:
لَيْسَ البرّ أنْ تُوَلّوا وُجُوهَكُمْ قِبَلَ المَشْرِقِ والمغرِبِ, pero la piedad es lo que se afianza en los corazones de la obediencia a Dios.
Me narró al-Qāsim;
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa;
dijo:
nos narró Šibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, su semejante.
Me narró al-Qāsim;
dijo:
nos narró al-Ḥusayn;
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Ibn ʿAbbās;
dijo:
Esta aleya descendió en Medina: لَيْسَ البِرّ أنْ تُوَلّوا وُجُوهَكُمْ قِبَلَ المَشْرق وَالمَغْرِبِ, es decir: la oración.
Dice:
no es la piedad que recéis y no obréis otra cosa.
Dijo Ibn Ǧurayǧ; y dijo Muǧāhid:
لَيْسَ البِرّ أنْ تُوَلّوا وجوهَكم قِبَل المشرِق والمغرِبِ, es decir: la postración; pero la piedad es lo que se afianza en el corazón de la obediencia a Dios.
Nos narró al-Qāsim;
dijo:
nos narró al-Ḥusayn;
dijo:
nos narró Abū Numayla, de ʿUbayd b. Sulaymān, de al-Ḍaḥḥāk b. Muzāḥim, que dijo acerca de ella;
dijo, dice:
no es la piedad que recéis y no obréis otra cosa. Y esto fue cuando se produjo el cambio de La Meca a Medina; entonces Dios hizo descender las obligaciones y fijó los límites en Medina, y ordenó que se tomasen las obligaciones y se actuase conforme a ellas.
Otros dijeron:
Dios quiso decir con ello a judíos y cristianos; pues los judíos oran orientándose hacia el occidente, y los cristianos oran orientándose hacia el oriente. Entonces Dios hizo descender acerca de ellos esta aleya, informándoles en ella que la piedad no es la obra que ellos realizan, sino lo que hemos expuesto en esta aleya.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā;
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq;
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda;
dijo:
Los judíos oraban hacia el occidente, y los cristianos oraban hacia el oriente;
y descendió:
لَيْسَ البِرّ أنْ تُوَلوا وُجُوهَكُمْ قِبَل المَشْرِق وَالمَغْرِبِ.
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ;
dijo:
nos narró Yazīd b. Zurayʿ;
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
لَيْسَ البِرّ أنْ تُوَلّوا وُجُوهَكُمْ قِبَلَ المَشْرِقِ وَالمَغْرِبِ وَلَكِنّ البِرّ مَنْ آمَنَ باللّهِ وَاليَوْمِ الاَخِرِ.
Se nos mencionó que un hombre preguntó al Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de la piedad, y Dios hizo descender esta aleya. Y se nos mencionó que el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— llamó al hombre y se la recitó.
Y antes de las obligaciones, si un hombre atestiguaba que no hay divinidad sino Dios y que Muḥammad es Su siervo y Su Mensajero, y luego moría sobre ello, se esperaba para él y se anhelaba para él el bien. Entonces Dios hizo descender:
لَيْسَ البِرّ أنْ تُوَلّوا وُجُوهَكُمْ قِبَلَ المَشْرِقِ وَالمَغْرِبِ.
Y los judíos se orientaban hacia el occidente, y los cristianos hacia el oriente; pero la piedad es quien cree en Dios y en el Último Día... la aleya.
Me narró al-Muṯannā;
dijo:
nos narró Isḥāq;
dijo:
nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ b. Anas, que dijo:
Los judíos oraban hacia el occidente, y los cristianos hacia el oriente;
y descendió:
لَيْسَ البِرّ أنْ تُوَلّوا وُجُوهَكُمْ قِبَلَ المَشْرِقِ وَالمَغْرِبِ.
Y la más digna de estas dos opiniones para la interpretación de la aleya es la que dijeron Qatāda y al-Rabīʿ b. Anas: que con Su dicho:
لَيْسَ البِرّ أنْ تُوَلوا وُجُوهَكُمْ قِبَلَ المَشْرِقِ وَالمَغْرِبِ
se refería a judíos y cristianos, porque las aleyas anteriores transcurrieron en su reprensión, su censura, y en informar acerca de ellos y de lo que se les ha preparado de doloroso castigo; y esto está en el mismo hilo de lo anterior. Siendo así, (el sentido es): no es la piedad, ¡oh judíos y cristianos!, que unos de vosotros volváis el rostro hacia el oriente y otros hacia el occidente; sino que la piedad es quien cree en Dios y en el Último Día, y en los ángeles, y en el Libro... la aleya.
Y si alguien dijera:
¿Cómo se dijo: وَلَكِنّ البِرّ مَنْ آمَنِ باللّهِ, cuando sabes que «al-birr» (la piedad) es un acto, y «man» es un nombre? ¿Cómo puede el acto ser el ser humano?
Se responde:
El sentido no es lo que has imaginado.
Su sentido es: pero la piedad es como la de quien cree en Dios y en el Último Día. Se puso «man» en lugar del acto, bastando con su indicación y la indicación de su oración de relativo —que es para él atributo— del acto omitido; tal como hacen los árabes, que ponen los nombres en lugar de sus actos por los que son célebres.
Así dicen:
«La generosidad es Ḥātim, y la valentía es ʿAntara»,
y:
«Ciertamente la generosidad es Ḥātim, y la valentía es ʿAntara».
Y su sentido es: la generosidad es la generosidad de Ḥātim. Se prescinde de repetir la palabra «generosidad» tras haberla mencionado, bastando con mencionar a Ḥātim —puesto que es conocido por la generosidad—, y se le pone en lugar de su generosidad, por la indicación del discurso sobre lo omitido, contentándose con lo mencionado de lo no mencionado.
Del mismo modo que se dijo: {واسْألِ الْقَرْيَةَ الّتِي كُنّا فِيهَا} y el sentido es: la gente de la aldea.
Y como dijo el poeta —que es Ḏū l-Ḫiraq al-Ṭahawī—:
حَسِبْتُ بُغامَ رَاحِلَتِي عَناقا وَما هِيَ وَيْبَ غَيْرِكَ بالعنَاقِ
Quiere decir: el bramido de una ʿanāq, o el sonido (de una ʿanāq), como se dice: «Creí que mi grito era tu hermano», queriendo decir: «Creí que mi grito era el grito de tu hermano».
Y también es posible que el sentido del discurso sea:
«Pero el piadoso es quien cree en Dios», de modo que «al-birr» sea un maṣdar (nombre de acción) puesto en lugar del nombre.
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وآتى المَالَ على حُبّهِ ذَوِي القُرْبَى واليتَامَى وَالمَساكِينَ وَابْنَ السّبِيلِ وَالسّائِلِينَ وَفِي الرّقابِ }.
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho:
وآتى المَالَ على حُبّهِ: y dio su riqueza cuando la amaba, pese a su avaricia por ella y su mezquindad respecto de ella.
Como (se narra):
Nos narraron Abū Kurayb y Abū al-Sāʾib;
dijeron:
nos narró Ibn Idrīs;
dijo:
oí a Layṯ, de Zubayd, de Murra b. Šarāḥīl al-Bukaylī,
de ʿAbd Allāh b. Masʿūd:
وآتى المَالَ على حُبّهِ: es decir, lo da estando sano y mezquino, esperando vivir y temiendo la pobreza.
Nos narró Muḥammad b. Baššār;
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān; y nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā;
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq; ambos, de Sufyān, de Zubayd al-Yāmī, de Murra,
de ʿAbd Allāh:
وآتى المَالَ على حُبّهِ, dijo: estando tú sano, esperando vivir y temiendo la pobreza.
Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā;
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar;
dijo:
nos narró Šuʿba, de Zubayd al-Yāmī,
de ʿAbd Allāh, que dijo acerca de esta aleya:
وآتى المَالَ على حُبّهِ, dijo: estando tú ávido y mezquino, esperando la riqueza y temiendo la pobreza.
Nos narró Aḥmad b. Niʿma al-Miṣrī;
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ;
dijo:
nos narró al-Layṯ;
dijo:
nos narró Ibrāhīm b. Aʿyān, de Šuʿba b. al-Ḥaǧǧāǧ, de Zubayd al-Yāmī, de Murra al-Hamdānī;
dijo:
Dijo ʿAbd Allāh b. Masʿūd acerca de la palabra de Dios: وآتى المَالَ على حُبّهِ ذوي القربى:
dijo: estando ávido y mezquino, esperando la riqueza y temiendo la pobreza.
Nos narraron Abū Kurayb y Yaʿqūb b. Ibrāhīm;
dijeron:
nos narró Hušaym;
dijo:
nos informó Ismāʿīl b. Sālim,
de al-Šaʿbī; lo oí cuando se le preguntaba:
¿Tiene el hombre un derecho sobre su riqueza aparte de la limosna obligatoria (zakāt)?
Dijo:
Sí.
Y recitó esta aleya:
وآتى المَالَ على حُبّهِ ذَوِي القُرْبَى واليَتامَى وَالمَساكِينَ وَابْنَ السّبِيلِ وَالسّائِلِينَ وفِي الرّقابِ وأقامَ الصّلاةَ وآتى الزّكاة.
Nos narró Abū Kurayb;
dijo:
nos narró Suwayd b. ʿAmr al-Kalbī;
dijo:
nos narró Ḥammād b. Salama;
dijo:
nos informó Abū Ḥamza;
dijo:
Dije a al-Šaʿbī: si un hombre paga la zakāt de su riqueza, ¿le queda lícita su riqueza?
Entonces recitó esta aleya:
لَيْسَ البِرّ أنْ تُوَلّوا وُجُوهَكُمْ قِبَلَ المَشْرِقِ وَالمَغْرِبِ, hasta: وآتى المَالَ على حُبّهِ, hasta el final.
Luego dijo:
Me narró Fāṭima bt. Qays que dijo: ¡Oh Mensajero de Dios! Tengo setenta miṯqāl de oro.
Dijo:
«Ponlo entre tus parientes».
Nos narró Abū Kurayb;
dijo:
nos narró Yaḥyā b. Ādam, de Šarīk;
dijo:
nos narró Abū Ḥamza —según creo— de ʿĀmir,
de Fāṭima bt. Qays, que lo oyó decir:
En la riqueza hay un derecho aparte de la zakāt.
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm;
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Abū Ḥayyān;
dijo:
me narró Muzāḥim b. Zafar;
dijo:
Estaba sentado junto a ʿAṭāʾ cuando se le acercó un beduino y le dijo:
Tengo camellos; ¿tengo sobre ellos algún derecho después de la limosna?
Dijo:
Sí.
Dijo: ¿Cuál?
Dijo:
prestar la montura dócil, permitir la cubrición del semental, y el ordeño.
Me narró Mūsā b. Hārūn; nos narró ʿAmr b. Ḥammād;
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī;
lo mencionó de Murra al-Hamdānī acerca de:
وآتى المَالَ على حُبّهِ;
dijo:
Dijo ʿAbd Allāh b. Masʿūd: lo das estando sano y mezquino, alargando la esperanza y temiendo la pobreza.
Y también mencionó al-Suddī que esto es algo obligatorio en la riqueza: un derecho sobre el poseedor de la riqueza que debe cumplir, aparte de lo que le incumbe de zakāt.
Nos narró al-Rabīʿ b. Sulaymān;
dijo:
nos narró Asad;
dijo:
nos narró Suwayd b. ʿAbd Allāh, de Abū Ḥamza, de ʿĀmir, de Fāṭima bt. Qays,
del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«En la riqueza hay un derecho aparte de la zakāt».
Y recitó esta aleya: لَيْسَ البِرّ, hasta el final de la aleya.
Nos narró Ibn Ḥumayd;
dijo:
nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de Zubayd al-Yāmī, de Murra b. Šarāḥīl,
de ʿAbd Allāh, acerca de Su dicho:
( وآتى المَالَ على حُبّهِ )
dijo: que el hombre dé mientras está sano y mezquino con ello, esperando vivir y temiendo la pobreza.
Así, la interpretación de la aleya es:
Y dio la riqueza, amándola, ávido de reunirla, mezquino con ella, a sus parientes, con lo cual mantuvo los lazos de parentesco.
Y solo dije que con Su dicho: ذَوِي القُرْبَى se refería a los parientes del que entrega la riqueza por el amor que le tiene, por el reporte transmitido del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de su orden a Fāṭima bt. Qays, y por su dicho —Dios le bendiga y le conceda paz— cuando se le preguntó:
¿Cuál limosna es mejor?
Dijo:
«El esfuerzo del indigente hacia el pariente que guarda rencor».
En cuanto a los huérfanos y los pobres, ya hemos explicado sus significados anteriormente. En cuanto al ابن السبيل, es el que pasa junto al hombre.
Luego los sabios discreparon acerca de su cualidad.
Unos dijeron:
Es el huésped.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ;
dijo:
nos narró Yazīd;
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda:
وَابْنَ السّبِيلِ, dijo: es el huésped.
Dijo: se nos mencionó que el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir:
«Quien crea en Dios y en el Último Día, que diga bien o que calle».
Dijo: y solía decir:
«El derecho de la hospitalidad es de tres noches; y todo lo que se le ofrezca después de eso es limosna».
Otros dijeron:
Es el viajero que pasa por ti.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Sufyān b. Wakīʿ;
dijo:
nos narró mi padre, de Sufyān, de Ǧābir,
de Abū Ǧaʿfar:
وَابْنَ السّبِيل, dijo: el que transita de una tierra a otra.
Me narró al-Muṯannā;
dijo:
nos narró Isḥāq;
dijo:
nos narró ʿAbd al-Razzāq, de Maʿmar, de Ibn Abī Najīḥ,
de Muǧāhid y Qatāda, acerca de Su dicho:
وَابْنَ السّبِيلِ, dijeron: el que pasa por ti siendo viajero.
Me narró al-Muṯannā;
dijo:
nos narró Suwayd b. Naṣr;
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de quien se lo mencionó, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid y Qatāda, su semejante.
Y se llamó al viajero «hijo del camino» por su adhesión al camino; y el camino es el «sabīl». Así, por su adhesión a él en su viaje se le llamó su hijo, como se dice del ave acuática «hijo del agua» por su adhesión a ella; y del hombre sobre el que han pasado los tiempos, «hijo de los días y las noches y las épocas». De ello es el dicho de Ḏī l-Rumma:
وَرَدْتُ اعْتِسافا والثّرَيّا كأنّها *** على قِمّةِ الرأسِ ابْنُ ماءٍ مُحَلّقُ
En cuanto a Su dicho: وَالسّائِلِينَ, con ello quiere decir: los que piden alimento, los solicitantes.
Como (se narra):
Me narró al-Muṯannā;
dijo:
nos narró Isḥāq;
dijo:
nos narró Ibn Idrīs, de Ḥuṣayn,
de ʿIkrima, acerca de Su dicho:
وَالسّائِلينَ, dijo: el que te pide.
Y en cuanto a Su dicho:
وَفِي الرّقابِ, con ello quiere decir: en la liberación de los cuellos de la servidumbre; y son los mukātabūn, quienes se esfuerzan por liberar sus cuellos de la servidumbre mediante el pago de sus contratos de manumisión por los que se separaron de sus señores.
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وأقامَ الصّلاةَ وآتى الزّكاةَ والمُوفُونَ بِعَهْدِهِمْ إذَا عاهَدُوا }.
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho:
وأقامَ الصّلاةَ: perseveró en su cumplimiento con sus límites.
Y con Su dicho:
وآتى الزّكاةَ: la entregó conforme a lo que Dios le impuso.
Y si alguien dijera:
¿Hay algún derecho que sea obligatorio entregar de la riqueza, como imposición, aparte de la zakāt?
Se responde:
Los exégetas discreparon acerca de ello.
Unos dijeron:
En ella hay derechos obligatorios aparte de la zakāt, y adujeron como prueba esta aleya.
Dijeron:
Cuando Dios —Bendito y Exaltado— dijo: وآتى المَالَ على حُبّهِ ذَوِي القُرْبَى y a quienes Dios mencionó junto con ellos, y luego dijo después: وأقامَ الصّلاةَ وآتى الزّكاة, supimos que la riqueza con la que describió a los creyentes —que la entregan a los parientes y a quienes mencionó con ellos— es distinta de la zakāt que mencionó que entregan; pues si fuese una misma riqueza, su repetición no tendría un sentido comprensible.
Dijeron:
Y como no es admisible que —Exaltado sea Su recuerdo— diga una palabra sin sentido, supimos que el primer dictamen sobre la riqueza no es la zakāt, y que la zakāt mencionada después es otra.
Dijeron:
Además, la interpretación de los exégetas ha aclarado la corrección de lo que dijimos.
Otros dijeron:
Más bien, la primera riqueza es la zakāt; pero Dios describió la entrega de los creyentes a quienes se la dieron al comienzo de la aleya, e informó a Sus siervos —mediante la descripción de lo que describió de su asunto— de los lugares en los que deben poner sus zakāt; luego les indicó con Su dicho después: وآتى الزّكاة, que la riqueza que el grupo entregó era la zakāt obligatoria para ellos, puesto que los destinatarios de sus partes son aquellos de quienes informó al comienzo de la aleya que el grupo les entregó sus riquezas.
Y en cuanto a Su dicho:
وَالمُوفُونَ بِعَهْدِهِمْ إذَا عاهَدُوا, quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo—: quienes no quebrantan el pacto de Dios tras el compromiso, sino que lo cumplen y lo llevan a término conforme a aquello a lo que se comprometieron con quien se comprometieron.
Como (se narra):
Se me narró de ʿAmmār b. al-Ḥasan;
dijo:
nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ b. Anas, acerca de Su dicho:
وَالمُوفُونَ بِعَهْدِهِمْ إذَا عاهَدُوا, dijo:
Quien otorgue el pacto de Dios y luego lo quebrante, Dios se vengará de él; y quien otorgue la protección del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y luego traicione, el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— será su adversario el Día de la Resurrección.
Y ya he explicado anteriormente el pacto de un modo que hace innecesario repetirlo aquí.
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
وَالّصابِرِينَ فِي البَأساءِ وَالضّرّاءِ.
Ya hemos explicado anteriormente la interpretación de la paciencia.
Así, el sentido del discurso es:
Y quienes se contienen a sí mismos en la adversidad y el daño, y en el momento del combate, de aquello que Dios detesta para ellos, reteniéndolas en lo que les ordenó de Su obediencia.
Luego los exégetas dijeron acerca del sentido de البأساء y الضّرّاء lo siguiente:
Me lo narró al-Ḥusayn b. ʿAmr b. Muḥammad al-ʿAnqazī;
dijo:
me narró mi padre; y me narró Mūsā;
dijo:
nos narró ʿAmr b. Ḥammād;
ambos:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, de Murra al-Hamdānī,
de Ibn Masʿūd, que dijo:
En cuanto a la adversidad (al-baʾsāʾ), es la pobreza; y en cuanto al daño (al-ḍarrāʾ), es la enfermedad.
Nos narró Ibn Wakīʿ;
dijo:
nos narró mi padre; y me narró al-Muṯannā;
dijo:
nos narró al-Ḥamānī;
ambos:
nos narró Šarīk, de al-Suddī, de Murra,
de ʿAbd Allāh, acerca de Su dicho:
وَالصّابِرِينَ فِي البَأساءِ وَالضّرّاءِ, dijo:
la adversidad es el hambre, y el daño es la enfermedad.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq;
dijo:
nos narró Abū Aḥmad;
dijo:
nos narró Šarīk, de al-Suddī, de Murra, de ʿAbd Allāh;
dijo:
la adversidad: la necesidad;
y el daño:
la enfermedad.
Nos narró Bišr;
dijo:
nos narró Yazīd;
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda;
dijo:
Solíamos relatar que la adversidad es la miseria y la pobreza, y que el daño es la enfermedad.
Y el profeta Ayyūb —la paz sea con él— dijo:
{أنّي مَسّنِيَ الضّرّ وأنْتَ أرْحَمُ الرّاحِمِين}.
Se me narró de ʿAmmār b. al-Ḥasan;
dijo:
nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ, acerca de Su dicho:
وَالصّابِرِينَ فِي البأساءِ وَالضّرّاءِ, dijo:
la miseria: la indigencia y la pobreza; y el daño, en la persona, un dolor o enfermedad que le afecte en su cuerpo.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā;
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq;
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
البأساءِ وَالضراءِ, dijo:
la adversidad: la miseria;
y el daño:
la invalidez crónica en el cuerpo.
Me narró al-Muṯannā;
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym;
dijo:
nos narró ʿUbayd, de al-Ḍaḥḥāk;
dijo:
la adversidad y el daño: la enfermedad.
Me narró al-Qāsim;
dijo:
nos narró al-Ḥusayn;
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ,
de Ibn Ǧurayǧ:
وَالصّابِرينَ فِي البَأْساءِ وَالضّرّاءِ, dijo:
la adversidad: la miseria y la pobreza;
y el daño:
la enfermedad y el dolor.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq;
dijo:
nos narró Abū Aḥmad;
dijo:
nos narró ʿUbayd b. al-Ṭufayl;
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk b. Muzāḥim decir acerca de esta aleya: وَالصّابِرِينَ فِي البأساءِ وَالضّرّاءِ:
En cuanto a la adversidad: la pobreza;
y el daño:
la enfermedad.
En cuanto a los gramáticos:
discreparon acerca de ello.
Unos dijeron:
البأساء y الضّرّاء son un maṣdar que viene en el patrón فعلاء, sin أفعل, porque es un nombre; así como ha venido أفعل en nombres sin فعلاء, como Aḥmad. Y dijeron en el adjetivo أفعل sin que viniera para él فعلاء; dijeron: «tú eres de eso más temeroso (أوجل)», y no dijeron «وجلاء».
Otros dijeron:
Es un nombre del acto: pues البأساء es la miseria (البؤس) y الضّرّاء es el daño (الضرّ); y es un nombre que, si quieres, se aplica a femenino y, si quieres, a masculino.
Como dijo Zuhayr:
فتُنْتِجْ لَكُمْ غِلْمانَ أشْأمَ كُلّهُمْ كأحْمَر عادٍ ثُمّ تُرْضِعْ فتَفْطِمِ
Quiere decir: «os engendrará muchachos de mal agüero».
Otros dijeron:
Si fuese un nombre que admite declinarse a masculino y femenino, sería lícito hacer correr أفعل en el indefinido; pero es un nombre que ocupa el lugar del maṣdar. La prueba de ello es su dicho: «si buscas su auxilio, los hallarás no más lejanos (غير أبعد)», sin hacerlo correr. Dijo: solo fue nombre del maṣdar porque, cuando se menciona, se sabe que con ello se pretende el maṣdar.
Y otro dijo:
Si fuese un maṣdar, al ocurrir con femenino no ocurriría con masculino; y si ocurriese con masculino no ocurriría con femenino, porque quien es llamado con أفعل no se traslada a فعلى, y quien es llamado con فعلى no se traslada a أفعل, pues todo nombre permanece en su forma y no se traslada a otra. Más bien, son dos lenguas (dos usos). Si ocurre con masculino, es: «con un asunto más funesto (أشأم)»; y si ocurre «البأساء y الضّرّاء», ocurre: «la cualidad adversa (الخلة البأساء) y la cualidad dañosa (الخلة الضراء)». Y aunque no se formó a partir de الضراء «الأضر», ni a partir de الأشأم «الشأماء», porque no se pretendió con su femenino el masculino, ni con su masculino el femenino.
Como dijeron: «una mujer hermosa (حسناء)», y no dijeron: «un hombre más hermoso (أحسن)»; y dijeron: «un hombre imberbe (أمرد)», y no dijeron: «una mujer مرداء». Así, cuando se dice «la cualidad dañosa» y «el asunto funesto», ello indica el maṣdar, y no se necesita que sea un nombre, aunque el maṣdar ya basta.
Este dicho contradice la interpretación de quienes hemos mencionado entre los sabios acerca de la interpretación de la adversidad y el daño, aunque sea correcto según la doctrina de la gramática. Pues los exégetas interpretaron la adversidad con el sentido de la miseria, y el daño con el sentido del daño en el cuerpo; y su interpretación se basa en que orientaron la adversidad y el daño a nombres de actos, no a cualidades de nombres ni a sus epítetos. Así, lo más adecuado para la adversidad y el daño, según los exégetas, es que sean nombres de actos: la adversidad como nombre de la miseria, y el daño como nombre del daño.
En cuanto a «al-ṣābirīn», está en acusativo, y es un atributo de «man» en forma de elogio; porque es propio de los árabes, cuando se prolonga la descripción de uno, intercalar el elogio y el vituperio en acusativo a veces y en nominativo otras.
Como dijo el poeta:
إلى المَلِك القَرْم وَابْن الهُمام ولَيْثَ الكَتِيبَة في المُزْدَحَمْ
وذَا الرأي حِينَ تُغَمّ الأمُورُ بِذَات الصّلِيل وَذَات اللّجُمْ
Puso en acusativo «león de la hueste» y «dueño de opinión» como elogio, mientras que el nombre anterior a ambos está en genitivo, porque es atributo de uno solo.
Y de ello es el dicho de otro:
فَلَيْتَ الّتِي فِيها النّجومُ تَوَاضَعَت *** على كُلّ غَثَ مِنْهُمُ وَسمينِ
غُيُوثُ الَوَرى في كُلّ مَحْلٍ وأزْمَةٍ *** أُسُودُ الشّرَى يَحْمينَ كلّ عَرين
Y algunos pretendieron que Su dicho:
وَالصّابِرِينَ فِي البَأساءِ
está en acusativo por coordinación con «al-sāʾilīn», como si el sentido del discurso, según él, fuese:
«y dio la riqueza, por amor a ella, a los parientes, a los huérfanos, a los pobres, al hijo del camino, a los mendigos, y a los pacientes en la adversidad y el daño».
Pero el sentido aparente del Libro de Dios indica el error de esta opinión. Pues los pacientes en la adversidad y el daño son los aquejados de dolencias en los cuerpos y los que padecen estrechez en las riquezas. Ya pasó la descripción del grupo como quienes dan riqueza a quienes tienen esa cualidad, en Su dicho:
وَالَمساكينَ وَابْنَ السّبِيلِ وَالسّائِلِينَ.
Y los indigentes y pobres son la gente de la adversidad y el daño; porque quien no sea de la gente del daño y posea adversidad no es de quienes tienen derecho a aceptar la limosna; solo la acepta cuando reúne a su daño adversidad. Y cuando reúne a ello adversidad, es de la gente de la indigencia, que ya entró en el conjunto de los pobres (miskīn) que se mencionaron antes de Su dicho:
وَالصّابرِينَ في البأساء.
Siendo así, si «al-ṣābirīn fī l-baʾsāʾ» estuviera en acusativo por Su dicho: وآتى المالَ على حُبّهِ, el discurso sería repetición sin provecho de sentido, como si se dijera:
«y dio la riqueza, por amor a ella, a los parientes, a los huérfanos, a los pobres»;
y Dios está por encima de que eso se halle en Su خطاب a Sus siervos.
Antes bien, el sentido es:
«Pero la piedad es quien cree en Dios y en el Último Día..., y los que cumplen su pacto cuando pactan, y los pacientes en la adversidad y el daño».
Y «al-mūfūn» está en nominativo porque es atributo de «man»; y «man» está en nominativo, así que se declina con su declinación. Y «al-ṣābirīn» está en acusativo, aunque sea de su atributo, en forma de elogio, como hemos descrito antes.
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
وَحِينَ البَأْسِ.
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho:
وَحِينَ البأْسِ: y (los) pacientes en el tiempo del combate; y ese es el tiempo de la dureza del enfrentamiento en la guerra.
Como (se narra):
Me narró al-Ḥusayn b. ʿAmr b. Muḥammad al-ʿAbqarī;
dijo:
nos narró mi padre;
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, de Murra,
de ʿAbd Allāh, acerca de la palabra de Dios:
وَحِينَ البأسِ, dijo: cuando hay combate.
Me narró Mūsā;
dijo:
nos narró ʿAmr;
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, de Murra, de ʿAbd Allāh, su semejante.
Me narró al-Muṯannā;
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa;
dijo:
nos narró Šibl, de Ibn Abī Najīḥ,
de Muǧāhid:
وَحِين البَأْسِ: el combate.
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ;
dijo:
nos narró Yazīd, de Saʿīd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
وَحِينَ البأّسِ: es decir, en los lugares del combate.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā;
dijo:
nos narró ʿAbd al-Razzāq;
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda:
وَحِين البَأْسِ: el combate.
Se me narró de ʿAmmār b. al-Ḥasan;
dijo:
nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ:
وَحِينَ البَأْسِ: cuando se encuentra al enemigo.
Me narró al-Muṯannā;
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym;
dijo:
nos narró ʿUbayd,
de al-Ḍaḥḥāk:
وَحِينَ البأْسِ: el combate.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq;
dijo:
nos narró Abū Aḥmad;
dijo:
nos narró ʿUbayd b. al-Ṭufayl Abū Saydān;
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk b. Muzāḥim decir acerca de Su dicho: وَحِينَ البأْس, dijo: el combate.
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
أُولَئِكَ الّذِينَ صَدَقُوا وأُولَئِكَ هُمُ المُتّقُون.
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho:
أُولَئِكَ الّذِينَ صَدَقُوا: quienes creen en Dios y en el Último Día, y a quienes describió con la descripción con que los describió en esta aleya.
Dice:
Quien haga estas cosas, esos son quienes fueron veraces con Dios en su fe y confirmaron su palabra con sus obras; no quien vuelve su rostro hacia el oriente y el occidente mientras contradice a Dios en Su mandato, quebranta Su pacto y Su alianza, oculta a la gente la aclaración de lo que Dios le ordenó aclarar, y desmiente a Sus mensajeros.
Y en cuanto a Su dicho:
وأؤُلَئِكَ هُمُ المُتّقُون, quiere decir: esos son quienes temieron el castigo de Dios, evitando desobedecerle y precaviéndose de Su amenaza; no traspasaron Sus límites, Le temieron y cumplieron con la ejecución de Sus obligaciones.
Y en el mismo sentido de lo que dijimos acerca de Su dicho:
أُولَئِكَ الّذِينَ صَدَقُوا,
al-Rabīʿ b. Anas solía decir.
Se me narró de ʿAmmār b. al-Ḥasan;
dijo:
nos narró Ibn Abī Ǧaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ:
أُولَئِكَ الّذِينَ صَدَقُوا, dijo:
Pronunciaron la palabra de la fe; y su realidad fue la obra: fueron veraces con Dios.
Dijo:
Y al-Ḥasan solía decir: esta es la palabra de la fe, y su realidad es la obra; si no hay obra junto con la palabra, no hay nada.
Notas y Referencias
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