La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:15] [Pero] Dios hará que sus burlas caigan sobre ellos mismos y dejará que permanezcan extraviados, en su ceguera.
Tafsir de At-Tabari
{ٱللَّهُ يَسۡتَهۡزِئُ بِهِمۡ وَيَمُدُّهُمۡ فِي طُغۡيَٰنِهِمۡ يَعۡمَهُونَ} (15)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ اللّهُ يَسْتَهْزِىءُ بِهِمْ وَيَمُدّهُمْ فِي طُغْيَانِهِمْ يَعْمَهُونَ }
Dijo Abū Jaʿfar:
Se discrepó acerca de la cualidad de la burla de Dios —glorificado sea— que mencionó que Él realiza contra los hipócritas cuya condición describió.
Unos dijeron:
Su burla de ellos es como aquello de lo que nos informó —bendito sea Su Nombre— que hará con ellos el Día de la Resurrección, en Su dicho —Exaltado sea—:
{ El día en que los hipócritas y las hipócritas dirán a los que creyeron: «Esperadnos, para que tomemos de vuestra luz» }
se dirá:
{ «Regresad atrás y buscad una luz». Entonces se levantará entre ellos un muro con una puerta: en su interior habrá misericordia, y en su exterior, de su lado, castigo. Les llamarán: «¿Acaso no estábamos con vosotros?». Dirán: «Sí» }
la aleya;
y como aquello de lo que nos informó que hizo con los incrédulos, en Su dicho:
{ Y que no piensen los que han descreído que el que les concedamos plazo sea mejor para ellos; sólo les concedemos plazo para que aumenten en pecado }
Así pues, esto y lo semejante a ello, de la burla de Dios —poderoso y majestuoso—, de Su escarnio, de Su ardid y de Su engaño contra los hipócritas y los asociadores, según quienes sostienen esta opinión y adoptan esta interpretación.
Otros dijeron:
Más bien, Su burla de ellos es Su reprensión y Su censura por lo que cometieron de desobediencia a Dios y de incredulidad en Él,
como se dice:
«Ciertamente, hoy fulano se burla de él y se mofa de él», queriéndose con ello la reprensión de la gente hacia él y su censura,
o bien su aniquilación y su destrucción por medio de ellos,
como dijo ʿUbayd ibn al-Abrāṣ:
«Pregunta por nosotros a Ḥuǧr, hijo de Umm Qaṭām, cuando *** las lanzas morenas, sedientas, jugaban con él»
Y afirmaron que las “morenas”, que son las lanzas, no juegan;
pero, como los mataron y los dispersaron, se hizo de ese acto suyo un “juego” con aquellos sobre quienes lo realizaron. Dijeron:
Así también la burla de Dios —ensalzado sea— contra quien se burló de Él, de entre la gente de la hipocresía y la incredulidad en Él: o bien su aniquilación y su destrucción, o bien el concederles plazo para apresarlos de improviso en el estado de seguridad que creen tener, o bien Su reprensión y la reprensión de Sus imames hacia ellos.
Dijeron:
Y así es también el sentido del ardid, del engaño y del escarnio por parte de Él.
Otros dijeron:
Su dicho:
{ Engañan a Dios y a los que creyeron, pero no engañan sino a sí mismos }
es a modo de respuesta,
como el dicho de un hombre a quien lo engañaba, cuando logra imponerse sobre él:
«Yo soy quien te engañó», sin que hubiera de su parte engaño; pero lo dijo cuando el asunto pasó a estar en sus manos.
Dijeron:
Y así también Su dicho:
{ Y tramaron, y Dios tramó; y Dios es el mejor de los que traman }
Y «Dios se burla de ellos» es a modo de respuesta; y de Dios no procede ardid ni burla.
El sentido es:
que el ardid y la burla recayeron sobre ellos.
Otros dijeron:
Su dicho:
{ «Sólo nos estamos burlando». Dios se burla de ellos }
y Su dicho:
{ Engañan a Dios, y Él los engaña }
y Su dicho:
{ Se mofan de ellos; Dios se mofa de ellos; y olvidaron a Dios, y Él los olvidó }
y lo semejante a ello: es una información de Dios de que Él les retribuirá con la retribución de la burla y los castigará con el castigo del engaño. Expresó Su información acerca de Su retribución y de Su castigo hacia ellos con la forma de Su información acerca del acto de ellos por el cual merecieron el castigo, en el enunciado, aunque los significados difieran,
como dijo —ensalzado sea—:
«Y la retribución de una mala acción es una mala acción semejante a ella»; y es sabido que la primera, por parte de su autor, es mala acción por ser desobediencia a Dios —bendito y exaltado sea—, y que la segunda es justicia, porque procede de Dios como retribución al desobediente por la desobediencia. Así, aunque coincidan en el término, difieren en el sentido.
Y así también Su dicho:
{ Quien os agreda, agredidle }
Pues la primera agresión es injusticia, y la segunda es retribución, no injusticia; antes bien, es justicia, porque es castigo del injusto por su injusticia, aunque su término coincida con el del primero. Hacia este sentido orientaron todo lo que en el Corán tiene análogos de ello, de lo que es información acerca del ardid de Dios —poderoso y majestuoso— contra un pueblo, y lo semejante a ello.
Otros dijeron:
El sentido de ello es que Dios —poderoso y majestuoso— informó acerca de los hipócritas que, cuando se quedan a solas con sus rebeldes, dicen: «Estamos con vosotros», en vuestra religión de desmentir a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— y lo que trajo; y que sólo nos burlamos de ellos con lo que les mostramos de nuestro dicho: «Hemos creído en Muḥammad —sobre él la oración— y en lo que trajo».
Quieren decir:
que les mostramos lo que, para nosotros, es falso, sin verdad ni guía.
Dijeron:
Y ese es uno de los sentidos de la burla. Así, Dios informó que se burla de ellos mostrándoles, en Sus disposiciones en este mundo, lo contrario de lo que les tiene reservado ante Él en la otra vida, tal como ellos mostraron al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y a los creyentes, en la religión, aquello de lo que sus interioridades estaban en contradicción.
Y lo correcto, en esto, en cuanto a la opinión y la interpretación según nosotros,
es que el sentido de la burla en el habla de los árabes es: que el burlador muestra al objeto de su burla, en palabra y obra, aquello que lo complace y concuerda con él en lo exterior, mientras que, con ese decir y hacer, le ocasiona en lo interior un perjuicio; y así es también el sentido del engaño, del escarnio y del ardid. Y siendo ello así, y habiendo Dios —ensalzado sea— establecido para la gente de la hipocresía, en este mundo, disposiciones por lo que manifestaron con sus lenguas de confesión de Dios, de Su Mensajero y de lo que éste trajo de parte de Dios —incluyéndolos con ello en el conjunto de quienes abarca el nombre del islam, aunque interiormente ocultaran lo contrario—, dentro de las disposiciones de los musulmanes que confirman con sus lenguas esa confesión con las convicciones de sus corazones, la rectitud de sus determinaciones y las loables obras que verifican la autenticidad de su fe; y con el conocimiento de Dios —poderoso y majestuoso— de su mentira y Su conocimiento directo de la vileza de su creencia y de su duda respecto de aquello que pretendieron con sus lenguas que confirmaban, hasta el punto de que, en la otra vida, cuando sean reunidos en el conjunto de aquellos en cuyo conjunto estuvieron en este mundo, crean que llegarán a donde ellos llegan y entrarán donde ellos entran; y siendo que Dios —glorioso sea—, junto con lo que les mostró de disposiciones que los anexan en el pronto de este mundo y en el porvenir de la otra vida, hasta el momento en que los distinga de Sus aliados y los separe de ellos, tiene preparado para ellos, de Su doloroso castigo y de Su ejemplar tormento, lo mismo que preparó para Sus enemigos más enemigos y Sus siervos más perversos, hasta que los distinguió de Sus aliados y los hizo descender, de los estratos de Su fuego, al nivel más bajo; quedó sabido que Él —ensalzado sea—, con ese proceder hacia ellos —aunque sea retribución por sus actos y justicia lo que hizo con ellos por merecerlo a causa de su desobediencia—, los trató con burla, escarnio, engaño y ardid, por lo que les mostró de asuntos: al hacer que sus disposiciones en este mundo se asimilaran a las disposiciones de Sus aliados, siendo ellos Sus enemigos; y al reunirlos en la otra vida con los creyentes, siendo ellos de los que desmienten, hasta que los distinguió de ellos. Pues el sentido de la burla, del escarnio, del ardid y del engaño es lo que describimos antes, sin que ello implique que, en tal estado, el burlador sea injusto con su compañero o no sea equitativo con él; antes bien, ese es su sentido en todos los estados cuando se dan las cualidades que mencionamos en el significado de la burla y lo semejante a ella de sus análogos. En un sentido semejante a lo que dijimos se transmitió el relato de Ibn ʿAbbās.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ʿUṯmān ibn Saʿīd,
dijo:
nos narró Bišr ibn ʿAmmār, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
اللّهُ يَسْتَهْزِىءُ بِهِمْ, dijo: «Se mofa de ellos para vengarse de ellos».
En cuanto a quienes pretendieron que el dicho de Dios —Exaltado sea—:
اللّهُ يَسْتَهْزِىءُ بِهِمْ
es sólo a modo de respuesta, y que no hay por parte de Dios burla, ni ardid, ni engaño, niegan a Dios —poderoso y majestuoso— lo que Dios —poderoso y majestuoso— se ha afirmado a Sí mismo y se lo ha establecido.
Es lo mismo que alguien diga:
«No hubo por parte de Dios —glorificado sea— burla, ni ardid, ni engaño, ni escarnio contra aquel de quien informó que se burla, se mofa y trama contra él»,
o que diga:
«Dios no hundió en la tierra a aquellos pueblos de quienes informó que hundió, ni ahogó a quienes informó que ahogó».
Y se le dice a quien afirma eso:
Dios —ensalzado sea— nos informó que tramó contra pueblos que pasaron antes de nosotros, a quienes no vimos; e informó de otros que hundió en la tierra; y de otros que ahogó. Creímos a Dios —Exaltado sea— en lo que nos informó de ello, y no distinguimos entre nada de ello. ¿Cuál es tu prueba para distinguir lo que distinguiste, al pretender que Él ahogó y hundió en la tierra a quienes informó que ahogó y hundió, pero que no tramó contra quienes informó que tramó? Luego invertimos el argumento contra él en esto: no dirá nada en uno sin que quede obligado a decir lo mismo en el otro. Si se refugia en decir que la burla es frivolidad y juego, y que eso está negado respecto de Dios —poderoso y majestuoso—,
se le dice:
Si el asunto, para ti, es como describiste en el sentido de la burla, ¿acaso no dices: «Dios se burla de ellos», «Dios se mofa de ellos», «Dios trama contra ellos», aunque, según tú, no haya por parte de Dios burla ni escarnio?
Si dice:
«No»,
habrá desmentido el Corán y salido de la religión del islam.
Y si dice:
«Sí»,
se le dice:
¿Dices, del mismo modo que dijiste «Dios se burla de ellos» y «Dios se mofa de ellos»: «Dios juega con ellos» y «Dios se entrega a la frivolidad con ellos», aunque no haya juego ni frivolidad por parte de Dios?
Si dice:
«Sí»,
habrá descrito a Dios con aquello que los musulmanes han acordado negar de Él y han considerado erróneo a quien lo describe así, y le habrá atribuido aquello respecto de lo cual la prueba racional ha establecido el extravío de quien se lo atribuye.
Y si dice:
«No digo: “Dios juega con él” ni “se entrega a la frivolidad”, pero sí digo: “Se burla de ellos” y “se mofa de ellos”»,
se le dice:
Entonces has distinguido entre el sentido del juego, la frivolidad, la burla, el escarnio, el ardid y el engaño. Y del mismo modo que fue lícito decir esto y no fue lícito decir aquello, se diferenciaron sus significados; y se supo que cada uno tiene un sentido distinto del del otro.
Y para el discurso sobre este tipo hay un lugar distinto de éste; detestamos alargar el libro agotándolo, y en lo que hemos mencionado hay suficiencia para quien sea asistido a comprenderlo.
El dicho sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
وَيَمُدّهُمْ.
Dijo Abū Jaʿfar:
Los intérpretes discreparon acerca de la interpretación de Su dicho «y les prolonga». Unos dijeron, según lo que:
me lo narró Mūsā ibn Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó, de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra, de Ibn Masʿūd,
y de gente de los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«y les prolonga»: les concede plazo.
Otros dijeron, según lo que:
me lo narró al-Muṯannā ibn Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Suwayd ibn Naṣr, de Ibn al-Mubārak, de Ibn Ǧurayǧ,
lectura transmitida de Muǧāhid:
«y les prolonga», dijo: los aumenta.
Y algunos gramáticos de Basora interpretaban eso con el sentido de:
«les prolonga (a ellos)»,
y pretendían que ello es análogo al dicho de los árabes:
«El muchacho juega las tabas», queriéndose con ello: juega con las tabas.
Dijo:
Y ello porque dicen: «he prolongado para él» y «he provisto para él» en un sentido distinto de éste; y es el dicho de Dios:
«Y los hemos provisto», y esto es de «hemos provisto».
Dijo:
Y se dice: «el mar se extendió», y es “extensor”; y «la herida supuró», y es “supurante”.
Y se transmitió de Yūnus al-Ǧarmī que solía decir:
Lo que es de mal es «maddadtu», y lo que es de bien es «amdadtu».
Luego dijo:
Y es como te lo expliqué: si quieres decir que lo dejaste, dices «maddadtu lahu»; y si quieres decir que le diste, dices «amdadtu».
En cuanto a algunos gramáticos de Kufa, solían decir:
Toda adición que acontece en una cosa desde sí misma es «maddadtu» sin alif,
como dices:
«el río creció»,
y «lo creció otro río distinto»,
cuando se une a él y pasa a ser de él. Y toda adición que acontece en una cosa desde fuera de ella es con alif,
como tu dicho:
«amadda la herida», porque la supuración procede de fuera de la herida; y «he provisto al ejército con refuerzos».
Y la más correcta de estas opiniones, en Su dicho:
«y les prolonga»,
es que tenga el sentido de «los aumenta», en el sentido de concederles plazo y dejarlos en su insolencia y rebeldía,
como describió nuestro Señor que hizo con sus semejantes en Su dicho:
«Y trastornamos sus corazones y sus miradas, como no creyeron en él la primera vez; y los dejamos en su tiranía, vagando a ciegas»; es decir: los dejamos y los abandonamos en ello, y les concedemos plazo para que aumenten pecado sobre su pecado. No hay fundamento para el dicho de quien lo interpretó con el sentido de «les prolonga (para ellos)», porque no hay discrepancia entre los árabes y los conocedores de su lengua en permitir el dicho del que dice: «un río creció a otro río»,
con el sentido de:
se unió a él y aumentó el agua del unido con el agua que se unió, sin que ellos lo interpreten forzadamente; pues su sentido es: «un río creció a otro río». Así también es en el dicho de Dios:
وَيَمُدّهُمْ فِي طُغْيَانِهِمْ يَعْمَهُونَ.
El dicho sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
«en su tiranía».
Dijo Abū Jaʿfar:
La tiranía (ṭuġyān) es el patrón fuʿlān,
de tu dicho:
«fulano se excedió» (ṭaġā yaṭġā ṭuġyānan) cuando sobrepasa el límite en un asunto y comete injusticia.
De ello es el dicho de Dios:
«No; ciertamente el ser humano se excede cuando se ve autosuficiente»; es decir: sobrepasa su límite.
Y de ello es el dicho de Umayya ibn Abī al-Ṣalt:
«E invocó a Dios con una súplica: ya no hay aquí descanso *** tras su tiranía, y quedó señalando»
Y Dios —ensalzado sea— quiso decir con Su dicho:
«y les prolonga en su tiranía»
que les concede plazo y los deja cometer injusticia en su extravío y su incredulidad, perplejos, vacilando.
Como:
se transmitió de al-Minǧāb,
dijo:
nos narró Bišr, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
«en su tiranía, vagando a ciegas», dijo: en su incredulidad vacilan.
Y me narró Mūsā ibn Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó, de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra, de Ibn Masʿūd,
y de gente de los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«en su tiranía»: en su incredulidad.
Y nos narró Bišr ibn Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd ibn Zurayʿ, de Saʿīd,
de Qatāda:
«en su tiranía, vagando a ciegas», es decir: en su extravío vagan a ciegas.
Y se transmitió de ʿAmmār ibn al-Ḥasan,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh ibn Abī Jaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ:
«en su tiranía»: en su extravío.
Y nos narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: «en su tiranía», dijo: su tiranía: su incredulidad y su extravío.
El dicho sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
«vagan a ciegas».
Dijo Abū Jaʿfar:
El ʿamah en sí mismo es el extravío.
Se dice de ello:
«fulano vagó a ciegas» (ʿamiha yaʿmahu ʿamahan/ʿumūhan) cuando se extravía.
De ello es el dicho de Ruʾba ibn al-ʿAǧǧāǧ, describiendo un paraje perdido de los desiertos:
«Y un vacilante, de su confusión y su confusión, de un yermo que se atraviesa en un yermo,
ciego a la guía, entre los ignorantes, los extraviados»
Y «al-ʿummah»
es el plural de «ʿāmih», y son quienes se extravían en él y quedan perplejos.
Así, el sentido de Su dicho —ensalzado sea—:
«y les prolonga en su tiranía, vagando a ciegas»
es: en su extravío y su incredulidad, cuyo hedor los ha cubierto y cuya inmundicia los ha dominado, vacilan perplejos, extraviados, sin hallar salida de ello, porque Dios ha sellado sus corazones y los ha clausurado; ha cegado sus miradas respecto de la guía y las ha velado, de modo que no ven rectitud ni encuentran camino. En un sentido semejante a lo que dijimos acerca del «ʿamah» vino la interpretación de los intérpretes.
Me narró Mūsā ibn Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra, de Ibn Masʿūd,
y de gente de los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«vagan a ciegas»: perseveran en su incredulidad.
Y me narró al-Muṯannā ibn Ibrāhīm,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh ibn Ṣāliḥ, de Muʿāwiya ibn Ṣāliḥ, de ʿAlī ibn Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās:
«vagan a ciegas», dijo: perseveran.
Y se transmitió de al-Minǧāb,
dijo:
nos narró Bišr, de Abū Rūq, de al-Ḍaḥḥāk,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho «vagan a ciegas», dijo:
vacilan.
Y nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ,
dijo:
dijo Ibn ʿAbbās: «vagan a ciegas»: el que se obstina.
Y nos narró Muḥammad ibn ʿAmr al-Bāhilī,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā ibn Maymūn,
dijo:
nos narró Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid, acerca del dicho de Dios:
«en su tiranía, vagando a ciegas», dijo: vacilan.
Y me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, lo mismo.
Y nos narró Sufyān ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Sufyān, de un hombre, de Muǧāhid, lo mismo.
Y me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Suwayd ibn Naṣr, de Ibn al-Mubārak, de Ibn Ǧurayǧ, lectura transmitida de Muǧāhid, lo mismo.
Y se transmitió de ʿAmmār,
dijo:
nos narró Ibn Abī Jaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ:
«vagan a ciegas», dijo: vacilan.
Notas y Referencias
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