2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 121

Versículo (Español)

[2:121] Aquellos a quienes he confiado el Libro, si fueran consecuentes con la versión original del mismo, habrían creído [en el Corán]. Pero quienes lo nieguen, ellos serán los perdedores.

Tafsir de At-Tabari

{ٱلَّذِينَ ءَاتَيۡنَٰهُمُ ٱلۡكِتَٰبَ يَتۡلُونَهُۥ حَقَّ تِلَاوَتِهِۦٓ أُوْلَـٰٓئِكَ يُؤۡمِنُونَ بِهِۦۗ وَمَن يَكۡفُرۡ بِهِۦ فَأُوْلَـٰٓئِكَ هُمُ ٱلۡخَٰسِرُونَ} (121) القول في تأويل قوله تعالى :

{ Aquellos a quienes hemos dado el Libro lo recitan con la recitación que le es debida; esos creen en él. Y quien no crea en él, esos son los perdedores }

Los intérpretes discreparon acerca de quiénes son aquellos a quienes Dios —glorificado sea— quiso decir con Su palabra: «Aquellos a quienes hemos dado el Libro». Unos dijeron: son los creyentes en el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y en lo que trajo, de entre sus compañeros. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bishr ibn Muʿādh, dijo: nos narró Yazīd ibn Zurayʿ, de Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su palabra: { Aquellos a quienes hemos dado el Libro } «Estos son los compañeros del Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: creyeron en el Libro de Dios y lo tuvieron por veraz».

Otros dijeron: más bien Dios quiso decir con ello a los sabios de los Hijos de Israel que creyeron en Dios y tuvieron por veraces a Sus mensajeros; así, reconocieron el juicio de la Torá y obraron conforme a lo que Dios ordenó en ella: seguir a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, creer en él y dar por veraz lo que trajo de parte de Dios. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su palabra: { Aquellos a quienes hemos dado el Libro lo recitan con la recitación que le es debida; esos creen en él; y quien no crea en él, esos son los perdedores } Dijo: «Quien, de entre los judíos, no crea en el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, esos son los perdedores».

Esta opinión es más digna de ser la correcta que la que dijo Qatāda, porque las aleyas anteriores han transcurrido informando acerca de la Gente de los dos Libros, y de cómo algunos de ellos alteraron el Libro de Dios, lo interpretaron con una interpretación distinta de la suya y atribuyeron a Dios falsedades. Y en la aleya anterior no se mencionó a los compañeros de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, de modo que Su palabra: { Aquellos a quienes hemos dado el Libro } no puede dirigirse como noticia acerca de ellos; ni tampoco se les menciona después, en la aleya que le sigue, de modo que ello se dirija a que sea una noticia iniciada sobre los relatos de los compañeros del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— tras concluir los relatos de otros. Y no ha llegado tampoco un relato acerca de que esto sea noticia sobre ellos que obligue a aceptarlo. Siendo así, lo más apropiado para el sentido de la aleya es que se dirija a que sea noticia acerca de aquellos de quienes Dios —glorificado sea— ha relatado en la aleya anterior y en la aleya posterior, y ellos son la Gente de los dos Libros: la Torá y el Evangelio. Siendo así, la interpretación de la aleya es: Aquellos a quienes dimos el Libro que ya conoces, ¡oh Muḥammad!, y que es la Torá: la leyeron y siguieron lo que hay en ella; así, te tuvieron por veraz y creyeron en ti y en lo que has traído de Mi parte; esos lo recitan con la recitación que le es debida. Y solo se introdujo el alif y el lām en «el Libro» porque es un nombre determinado, y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y sus compañeros ya sabían a cuál de los libros se refería.

القول في تأويل قوله تعالى : { lo recitan con la recitación que le es debida }

Los intérpretes discreparon acerca de la interpretación de Su palabra —poderoso y majestuoso—: { lo recitan con la recitación que le es debida } Unos dijeron: el sentido de ello es: lo siguen con el seguimiento que le es debido. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad ibn al-Muthannā, dijo: me narró Ibn Abī ʿAdīy y ʿAbd al-Aʿlā; y nos narró ʿAmr ibn ʿAlī, dijo: nos narró Ibn Abī ʿAdīy, ambos, de Dāwūd, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās: { lo recitan con la recitación que le es debida } «Lo siguen con el seguimiento que le es debido».

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ʿAbd al-Wahhāb, dijo: nos narró Dāwūd, de ʿIkrima, con lo mismo.

Y nos narró ʿAmr ibn ʿAlī, dijo: nos narró Yazīd ibn Zurayʿ, dijo: nos narró Dāwūd ibn Abī Hind, de ʿIkrima, con lo mismo.

Me narró al-Ḥasan ibn ʿAmr al-ʿAnqazī, dijo: me narró mi padre, de Asbāṭ, de al-Suddī, de Abū Mālik, de Ibn ʿAbbās, acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Declaran lícito lo lícito de él y prohíben lo ilícito de él, y no lo tergiversan».

Me narró Mūsā, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, dijo: Abū Mālik dijo: «Ciertamente Ibn ʿAbbās dijo acerca de: { lo recitan con la recitación que le es debida } » y mencionó lo mismo, salvo que dijo: «y no lo tergiversan de sus lugares».

Nos narró ʿAmr ibn ʿAlī, dijo: nos narró al-Muʾammal, dijo: nos narró Sufyān, dijo: nos narró Yazīd, de Murra, de ʿAbd Allāh, acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—:

{ lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Lo siguen con el seguimiento que le es debido».

Se me narró de ʿAmmār, dijo: nos narró Ibn Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya, dijo: ʿAbd Allāh ibn Masʿūd dijo: «Por Aquel en cuya mano está mi alma: ciertamente, el derecho de su recitación consiste en declarar lícito lo lícito de él y prohibir lo ilícito de él, y recitarlo tal como Dios lo hizo descender, y no tergiversar las palabras de sus lugares, y no interpretar de él nada con una interpretación distinta de la suya».

Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda y Manṣūr ibn al-Muʿtamir, de Ibn Masʿūd, acerca de Su palabra: { lo recitan con la recitación que le es debida } «Que declaren lícito lo lícito de él y prohíban lo ilícito de él, y no lo tergiversen de sus lugares».

Nos narró Aḥmad ibn Isḥāq, dijo: nos narró al-Zubayrī, dijo: nos narró ʿAbbād ibn al-ʿAwwām, de quien se lo mencionó, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās: { lo recitan con la recitación que le es debida } «Lo siguen con el seguimiento que le es debido».

Nos narró Aḥmad ibn Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró ʿAbbād ibn al-ʿAwwām, de al-Ḥajjāj, de ʿAṭāʾ, con lo mismo.

Nos narró Muḥammad ibn Bashshār, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Abū Razīn, acerca de Su palabra: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Lo siguen con el seguimiento que le es debido».

Nos narró ʿAmr ibn ʿAlī, dijo: nos narró Muʾammal, dijo: nos narró Sufyān; y me narró al-Muthannā, dijo: me narró Abū Nuʿaym, dijo: nos narró Sufyān; y me narró Naṣr ibn ʿAbd al-Raḥmān al-Azdī, dijo: nos narró Yaḥyā ibn Ibrāhīm, de Sufyān. Todos dijeron: de Manṣūr, de Abū Razīn, lo mismo.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Mughīra, de Mujāhid: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Obrando conforme a él».

Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Hushaym, dijo: nos informó ʿAbd al-Malik, de Qays ibn Saʿd: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Lo siguen con el seguimiento que le es debido. ¿No ves Su palabra: “Y por la luna cuando la sigue”, es decir, cuando la luna sigue al sol?».

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Suwayd ibn Naṣr, dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de ʿAbd al-Malik ibn Abī Sulaymān, de ʿAṭāʾ y Qays ibn Saʿd, de Mujāhid, acerca de Su palabra: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Obran conforme a él con la obra que le es debida».

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ʿAmr ibn ʿAwn, dijo: nos informó Hushaym, de ʿAbd al-Malik, de Qays ibn Saʿd, de Mujāhid, dijo: «Lo siguen con el seguimiento que le es debido».

Me narró Muḥammad ibn ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa, dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: { lo recitan con la recitación que le es debida } «Obran conforme a él con la obra que le es debida».

Nos narró ʿAmr ibn ʿAlī, dijo: nos narró Muʾammal ibn Ismāʿīl, dijo: nos narró Ḥammād ibn Zayd, de Ayyūb, de Mujāhid, acerca de Su palabra: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Lo siguen con el seguimiento que le es debido».

Me narró ʿAmr, dijo: nos narró Abū Qutayba, dijo: nos narró al-Ḥasan ibn Abī Jaʿfar, de Abī Ayyūb, de Abī al-Khalīl, de Mujāhid: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Lo siguen con el seguimiento que le es debido».

Nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Yaḥyā al-Qaṭṭān, de ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ, acerca de Su palabra: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Lo siguen con el seguimiento que le es debido; obran conforme a él con la obra que le es debida».

Nos narró Sufyān ibn Wakīʿ, dijo: me narró mi padre, de al-Mubārak, de al-Ḥasan: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Obran conforme a lo unívoco de él y creen en lo equívoco de él, y remiten lo que se les hace problemático a quien lo conoce».

Nos narró Bishr ibn Muʿādh, dijo: nos narró Yazīd ibn Zurayʿ, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Declararon lícito lo lícito de él, prohibieron lo ilícito de él y obraron conforme a lo que hay en él. Se nos mencionó que Ibn Masʿūd solía decir: “Ciertamente, el derecho de su recitación consiste en declarar lícito lo lícito de él, prohibir lo ilícito de él, recitarlo tal como Dios —poderoso y majestuoso— lo hizo descender, y no tergiversarlo de sus lugares”».

Nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Abū Dāwūd, dijo: nos narró al-Ḥakam ibn ʿAṭiyya, Oí a Qatāda decir: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Lo siguen con el seguimiento que le es debido». Dijo: «Seguirlo es declarar lícito lo lícito de él, prohibir lo ilícito de él y recitarlo tal como fue hecho descender».

Nos narró al-Muthannā, dijo: nos narró ʿAmr ibn ʿAwn, dijo: nos informó Hushaym, de Dāwūd, de ʿIkrima, acerca de Su palabra: { lo recitan con la recitación que le es debida } Dijo: «Lo siguen con el seguimiento que le es debido. ¿Acaso no has oído la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: { Y por la luna cuando la sigue } ?» Dijo: «Cuando la sigue».

Otros dijeron: { lo recitan con la recitación que le es debida } : «Lo leen con la lectura que le es debida».

Lo correcto, respecto a la interpretación de ello, es que tiene el sentido de: «lo siguen con el seguimiento que le es debido», a partir de la expresión del que dice: «No he cesado de seguir su rastro», cuando sigue su rastro; por el consenso de la prueba, entre la gente de la interpretación, en que esa es su interpretación. Y si esa es su interpretación, entonces el sentido del discurso es: { Aquellos a quienes hemos dado el Libro } ¡oh Muḥammad!, de entre la gente de la Torá que creyeron en ti y en la verdad que les trajiste de Mi parte, siguen Mi Libro ( texto alterado ) que hice descender sobre Mi mensajero Moisés —sobre él las plegarias de Dios—; así, creen en él y reconocen lo que hay en él de tu descripción y tu cualidad, y que tú eres Mi mensajero. Se les impuso obedecerme creyendo en ti y dando por veraz lo que les trajiste de Mi parte; y obran conforme a lo que les hice lícito y evitan lo que les prohibí en él; y no lo tergiversan de sus lugares, ni lo sustituyen ni lo cambian tal como se lo hice descender, ni mediante interpretación ni de otro modo.

En cuanto a Su palabra: { con la recitación que le es debida } es una intensificación en la descripción de su seguimiento del Libro y de su adhesión a obrar conforme a él, como se dice: «Ciertamente, fulano es sabio, sabio de verdad», y como se dice: «Ciertamente, fulano es excelente, toda excelencia».

Los arabistas discreparon acerca de la anexión (iḍāfa) de «ḥaqq» a lo determinado. Algunos gramáticos de Kufa dijeron: no es lícito anexarlo a un determinado, porque tiene el sentido de «ayy» (“qué”), y el sentido de tu dicho: «El mejor hombre es fulano»; y «afʿal» no se anexa a un único determinado porque es partitivo, y lo único partitivo no puede ser determinado. Por ello consideraron imposible que se diga: «Pasé junto al hombre, el hombre de verdad; pasé junto al hombre, el hombre en serio», del mismo modo que consideraron imposible: «Pasé junto al hombre, qué hombre». Y lo permitieron en «todo el hombre», «el mismo hombre» y «la propia persona del hombre», y dijeron: solo lo permitimos porque estas partículas eran originalmente de énfasis; y cuando pasaron a ser de elogio, se dejaron, en el elogio, sobre sus fundamentos en lo determinado. Y sostuvieron que Su palabra: «lo recitan con la recitación que le es debida» solo permitió su anexión a «recitación», y esta está anexada a un determinado, porque los árabes cuentan la hāʾ cuando retorna a un indefinido como si fuera un indefinido; así dicen: «Pasé junto a un hombre, único en su madre; sin par; señor de su gente». Dijeron: así también Su palabra «la recitación que le es debida» solo permitió la anexión de «ḥaqq» a «recitación», estando esta anexada a la «hāʾ», por el hecho de que los árabes cuentan la «hāʾ» que hay en sus semejantes dentro del cómputo de los indefinidos. Dijeron: si fuera «el derecho de la recitación», debería ser lícito: «Pasé junto al hombre, el hombre de verdad». Según esta opinión, la interpretación del discurso es: aquellos a quienes dimos el Libro lo recitan con una recitación debida.

Y algunos gramáticos de Basora dijeron: es lícito anexar «ḥaqq» a los indefinidos con los indefinidos, y con los determinados a los determinados; y ello es análogo al dicho del que dice: «Pasé junto al hombre, el muchacho del hombre; y junto a un hombre, el muchacho de un hombre». Así, la interpretación de la aleya según estos es: aquellos a quienes dimos el Libro lo recitan con la recitación que le es debida.

Y lo más digno de ser correcto, para nosotros, es la primera opinión, porque el sentido de Su palabra «la recitación que le es debida» es: «qué recitación», en el sentido de elogiar la recitación que recitan y preferirla. Y «ayy» no es lícito anexarlo a un único determinado según todos ellos; así también «ḥaqq» no es lícito anexarlo a un único determinado. Solo se anexó en «la recitación que le es debida» a aquello en lo que hay una hāʾ por la causa que he descrito, cuya explicación ya precedió.

القول في تأويل قوله تعالى : { Esos creen en él }

Dijo Abū Jaʿfar: con Su palabra «Esos», el Altísimo quiere decir: estos de quienes informó que recitan lo que se les dio del Libro con la recitación que le es debida.

En cuanto a Su palabra: { creen en él } quiere decir: lo tienen por veraz. Y la hāʾ en Su palabra «en él» retorna a la hāʾ en «su recitación», y ambas remiten a la mención del Libro del que Dios dijo: { Aquellos a quienes hemos dado el Libro } Así, Dios —glorificado sea— informó que el creyente en la Torá es quien sigue lo que hay en ella de lo lícito y lo ilícito, y obra conforme a lo que hay en ella de las obligaciones de Dios que impuso en ella a su gente; y que los suyos —los que verdaderamente son su gente— son quienes tienen esa cualidad, no quienes la tergiversan, sustituyen su interpretación, alteran sus normas y abandonan lo que Dios impuso en ella sobre ellos.

Y solo describió —glorificado sea— a quienes describió con lo que describió de los seguidores de la Torá, y los elogió con lo que los elogió, porque en seguirla está seguir a Muḥammad, el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y tenerlo por veraz; pues la Torá ordena a su gente eso y les informa, de parte de Dios —exaltada sea Su mención—, de su profecía y de la obligatoriedad de obedecerlo para toda la creación de Dios de entre los hijos de Adán; y que en desmentir a Muḥammad está desmentirla a ella. Así, informó —glorificado sea— que los seguidores de la Torá son los creyentes en Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, y son quienes obran conforme a lo que hay en ella. Como:

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su palabra: { Esos creen en él } Dijo: «Quien, de entre los Hijos de Israel, creyó en el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y en la Torá; y que quien no cree en Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— es quien no cree en ella, el perdedor, tal como dijo —glorificado sea—: { Y quien no crea en él, esos son los perdedores { .

القول في تأويل قوله تعالى : { Y quien no crea en él, esos son los perdedores } .

Con Su palabra: { Y quien no crea en él } el Altísimo quiere decir: y quien no crea en el Libro del que informó que lo recita, con la recitación que le es debida, aquel a quien se lo dio de entre los creyentes. Y con Su palabra —glorificado sea—: { no crea } quiere decir: niega lo que hay en él de las obligaciones de Dios y la profecía de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— y su veracidad; y lo sustituye, tergiversando su interpretación. Esos son quienes han perdido su conocimiento y su obra: han menoscabado a sus propias almas su porción de la misericordia de Dios y la han cambiado por el desagrado de Dios y Su ira.

E Ibn Zayd dijo acerca de Su palabra:

Me lo narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo: { Y quien no crea en él, esos son los perdedores } Dijo: «Quien, de entre los judíos, no crea en el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, { esos son los perdedores } ».

Notas y Referencias

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