19

María

مريم Maryam
Aya 59

Versículo (Español)

[19:59] Pero vinieron después de ellos generaciones que descuidaron la oración y siguieron sus pasiones, por lo que tendrán una merecida condena.

Tafsir de At-Tabari

{۞فَخَلَفَ مِنۢ بَعۡدِهِمۡ خَلۡفٌ أَضَاعُواْ ٱلصَّلَوٰةَ وَٱتَّبَعُواْ ٱلشَّهَوَٰتِۖ فَسَوۡفَ يَلۡقَوۡنَ غَيًّا} (59) La disertación acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo: { فَخَلَفَ مِن بَعْدِهِمْ خَلْفٌ أَضَاعُواْ الصّلاَةَ وَاتّبَعُواْ الشّهَوَاتِ فَسَوْفَ يَلْقُونَ غَيّاً }

Dice —exaltada sea Su mención—: Sucedió, después de aquellos profetas que he mencionado, a quienes concediste gracia y cuya descripción he expuesto en esta sura, una mala posteridad que les sucedió en la tierra: descuidaron la oración.

Luego discreparon los intérpretes acerca de la modalidad de su descuido de la oración. Unos dijeron: Su descuido consistió en retrasarla más allá de sus tiempos prescritos y en malograr sus horarios. Se menciona a quienes dijeron esto:

Me narró ʿAlī ibn Saʿd al-Kindī; dijo: nos narró ʿĪsā ibn Yūnus, de al-Awzāʿī, de Mūsā ibn Sulaymān, de al-Qāsim ibn Mukhaymira, acerca de Su dicho: {فَخَلَفَ مِنْ بَعْدِهِمْ خَلْفٌ أضَاعُوا الصّلاةَ} dijo: En verdad, sólo descuidaron los tiempos; pues si hubiera sido abandono, habría sido incredulidad.

Nos narró Isḥāq ibn Zayd al-Khaṭṭābī; dijo: nos narró al-Firyābī, de al-Awzāʿī, de al-Qāsim ibn Mukhaymira, algo semejante.

Nos narró ʿAbd al-Karīm ibn Abī ʿUmayr; dijo: me narró al-Walīd ibn Muslim, de Abū ʿAmr, de al-Qāsim ibn Mukhaymira, dijo: Descuidaron los tiempos; y si la hubieran abandonado, por abandonarla habrían pasado a ser incrédulos.

Me narró Yūnus ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos narró al-Walīd ibn Muslim, de al-Awzāʿī, de al-Qāsim, algo semejante.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: nos narró ʿĪsā, de al-Awzāʿī, de Ibrāhīm ibn Yazīd: que ʿUmar ibn ʿAbd al-ʿAzīz envió a un hombre a Egipto por un asunto urgente para los musulmanes. Salió hacia su guardia, y ya les había ordenado que no se levantaran cuando lo vieran. Dijo: Le hicieron sitio, y se sentó entre ellos y dijo: ¿Quién de vosotros conoce al hombre que hemos enviado a Egipto? Dijeron: Todos lo conocemos. Dijo: Que se levante el más joven de vosotros y lo llame. El mensajero fue a él y dijo: No me apremies hasta que me ponga mis ropas más recias. Fue a él y dijo: Hoy es viernes; no te marches hasta que ores. Te hemos enviado por un asunto urgente para los musulmanes; pero que aquello por lo que te hemos enviado no te apresure a retrasar la oración más allá de su tiempo, pues la orarás inevitablemente. Luego recitó: {فَخَلَفَ مِنْ بَعْدِهِمْ خَلْفٌ أضَاعُوا الصّلاةَ واتّبَعُوا الشّهَوَاتِ فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا} Luego dijo: Su descuido no fue abandonarla, sino que descuidaron el tiempo.

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró mi padre, de al-Masʿūdī, de al-Qāsim ibn ʿAbd al-Raḥmān y al-Ḥasan ibn Masʿūd, de Ibn Masʿūd: que se le dijo: Ciertamente Dios multiplica la mención de la oración en el Corán: {ٱلَّذِينَ هُمْ عَنْ صَلاتِهِمْ سَاهُونَ} y {وَعَلَىٰ صَلَاتِهِمْ دَائِمُونَ} y {وَعَلَىٰ صَلَاتِهِمْ يُحَافِظُونَ}. Ibn Masʿūd —Dios esté complacido con él— dijo: En sus tiempos. Dijeron: No creíamos que eso fuera sino respecto del abandono. Dijo: Eso es incredulidad.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: nos narró ʿUmar Abū Ḥafṣ al-Abbār, de Manṣūr ibn al-Muʿtamir; dijo: Dijo Masrūq: Nadie preserva las cinco oraciones sin que sea escrito entre los negligentes; y en el exceso respecto de ellas hay perdición. Y el exceso respecto de ellas es: Descuidarlas fuera de su tiempo.

Otros dijeron: Más bien, su descuido consistió en abandonarla. Se menciona a quienes dijeron esto:

Me narró Yūnus ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: nos informó Abū Ṣakhr, de al-Quraẓī, que dijo acerca de esta aleya {فَخَلَفَ مِنْ بَعْدِهِمْ خَلْفٌ أضَاعُوا الصّلاةَ واتّبَعُوا الشّهَوَاتِ}: Quiere decir: abandonaron la oración.

Dijo Abū Jaʿfar: Y la más correcta de las dos interpretaciones, a mi juicio, respecto de la interpretación de la aleya, es la de quien dijo: «Su descuido fue su abandono», por la indicación de la palabra de Dios —exaltada sea Su mención— que viene después, de que así es. Y ello es Su dicho —glorificado sea—: {إلاّ مَنْ تابَ وآمَنَ وعَمِلَ صَالِحا}. Pues si aquellos a quienes describió como quienes la descuidaron hubieran sido creyentes, no habría exceptuado de entre ellos a quien creyó, siendo ellos creyentes; sino que eran incrédulos: no oraban a Dios ni Le cumplían obligación alguna; pecadores que habían preferido los deseos de sus almas a la obediencia de Dios. Y se ha dicho: Que quienes Dios describió con esta cualidad son gentes de esta comunidad que estarán al final de los tiempos.

Me narró Muḥammad ibn ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsā. Y me narró al-Ḥārith; dijo: nos narró al-Ḥasan; dijo: nos narró Warqāʾ, ambos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: {فخَلَفَ مِنْ بَعْدِهِمْ خَلْفٌ أضَاعُوا الصّلاة واتّبَعُوا الشّهَوَاتِ فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا} dijo: Cuando se establezca la Hora y desaparezcan los justos de la comunidad de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, unos se montarán sobre otros en los callejones. Dijo Muḥammad ibn ʿAmr: fornicación. Y dijo al-Ḥārith: fornicadores.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, algo semejante; y dijo: fornicación, como dijo Ibn ʿAmr.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: nos narró Abū Tamīla, de Abū Ḥamza, de Jābir, de ʿIkrima, Mujāhid y ʿAṭāʾ ibn Abī Rabāḥ, acerca de {فخَلَفَ مِنْ بَعْدِهِمْ خَلْفٌ ...} la aleya, dijo: Ellos son la comunidad de Muḥammad.

Y me narró al-Ḥārith; dijo: nos narró al-Ashīb; dijo: nos narró Sharīk, de Abū Tamīm ibn Muhājir acerca de la palabra de Dios: {فخَلَفَ مِنْ بَعْدِهِمْ خَلْفٌ أضَاعُوا الصّلاة} dijo: Son, en esta comunidad, quienes se montan unos sobre otros como se montan los ganados y los asnos en los caminos: no temen a Dios en el cielo ni se avergüenzan de la gente en la tierra.

En cuanto a Su dicho: {فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا} significa que estos sucesores que vinieron después de aquellos a quienes Dios concedió gracia de entre los profetas entrarán en «Ghayy», que es el nombre de un valle de los valles del Infierno, o el nombre de un pozo de sus pozos, como:

Me narró ʿAbbās ibn Abī Ṭālib; dijo: nos narró Muḥammad ibn Ziyād ibn Razān; dijo: nos narró Sharqī ibn Quṭāmī, de Luqmān ibn ʿĀmir al-Khuzāʿī; dijo: Vine a Abū Umāma Ṣudayy ibn ʿAjlān al-Bāhilī y dije: Cuéntanos un hadiz que hayas oído del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—. Dijo: Mandó traer comida. Luego dijo: Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Si una roca del peso de diez uqiyyas fuera arrojada desde el borde del Infierno, no alcanzaría su fondo en cincuenta otoños; luego terminaría en Ghayy y Athām». Dijo: Pregunté: ¿Y qué es Ghayy y qué es Athām? Dijo: «Dos pozos en lo más bajo del Infierno, en los que fluye el pus de la gente del Fuego; y son los dos que Dios mencionó en Su Libro: {أضَاعُوا الصّلاةَ واتّبَعُوا الشّهَوَاتٍ فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا}, y Su dicho en al-Furqān: {وَلا يَزْنُونَ وَمَنْ يَفْعَلْ ذلكَ يَلْقَ أثاما}».

Nos narró Muḥammad ibn Bashshār; dijo: nos narró ʿAmr ibn ʿĀṣim; dijo: nos narró al-Muʿtamir ibn Sulaymān, de su padre, de Qatāda, de Abū Ayyūb, de ʿAbd Allāh ibn ʿAmr acerca de {فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا} dijo: Un valle en el Infierno.

Nos narró Muḥammad ibn Bashshār; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos narró Sufyān, de Abū Isḥāq, de Abū ʿUbayda, de ʿAbd Allāh acerca de {فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا} dijo: Un valle en el Fuego.

Nos narró Muḥammad ibn al-Muthannā; dijo: nos narró Muḥammad ibn Jaʿfar; dijo: nos narró Shuʿba, de Abū Isḥāq, de Abū ʿUbayda, de ʿAbd Allāh: que dijo acerca de esta aleya {فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا}: Un río en el Infierno, de sabor repugnante y de hondura profunda.

Me narró Muḥammad ibn ʿUbayd al-Muḥāribī; dijo: nos narró Abū al-Aḥwaṣ, de Abū Isḥāq, de Abū ʿUbayda, de su padre, acerca de Su dicho: {فَخَلَفَ مِنْ بَعْدِهِمْ خَلْفٌ أضَاعُوا الصّلاةَ واتّبَعُوا الشّهَوَاتِ فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا} dijo: «Ghayy» es un río del Infierno en el Fuego; en él se castiga a quienes siguieron los deseos.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: nos narró Abū al-Aḥwaṣ, de Abū Isḥāq, de Abū ʿUbayda, de su padre, acerca de Su dicho {فَخَلَفَ مِنْ بَعْدِهِمْ خَلْفٌ أضَاعُوا الصّلاةَ واتّبَعُوا الشّهَوَاتِ فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا} dijo: «Ghayy» es un río del Infierno en el Fuego; en él se castiga a quienes siguieron los deseos.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: nos narró Abū al-Aḥwaṣ, de Abū Isḥāq, de Abū ʿUbayda, de ʿAbd Allāh acerca de {أضَاعُوا الصّلاةَ واتّبَعُوا الشّهَوَاتِ فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا} dijo: Un río en el Fuego al que son arrojados quienes siguieron los deseos.

Otros dijeron: Más bien, por «ghayy» en este lugar se quiso decir: la pérdida. Se menciona a quienes dijeron esto:

Me narró ʿAlī; dijo: nos narró ʿAbd Allāh; dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {فَسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا} dice: pérdida.

Otros dijeron: Más bien se quiso decir con ello: el mal. Se menciona a quienes dijeron esto:

Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: {فسَوْفَ يَلْقَوْنَ غَيّا} dijo: «ghayy» es el mal; y de ello es el dicho del poeta:

فمَنْ يَلْقَ خَيْرا يحْمَدِ الناسُ أمْرَهُ *** وَمَنْ يَغْوَ لا يَعْدَمْ على الغَيّ لائما

Dijo Abū Jaʿfar: Y todas estas opiniones son de significados próximos; pues quien llegue a los dos pozos que mencionó el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y al valle que mencionó Ibn Masʿūd en el Infierno, y entre en ello, habrá encontrado pérdida y mal: le basta con ello como mal.

Notas y Referencias

(No se generaron)