19

María

مريم Maryam
Aya 25

Versículo (Español)

[19:25] Sacude el tronco de la palmera y caerán sobre ti dátiles frescos.

Tafsir de At-Tabari

{وَهُزِّيٓ إِلَيۡكِ بِجِذۡعِ ٱلنَّخۡلَةِ تُسَٰقِطۡ عَلَيۡكِ رُطَبٗا جَنِيّٗا} (25) Y Su dicho: {وَهُزِّيٓ إِلَيۡكِ بِجِذۡعِ ٱلنَّخۡلَةِ تُسَٰقِطۡ عَلَيۡكِ رُطَبٗا جَنِيّٗا} (25) Y Su dicho: وَهُزّي إلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ. Se mencionó que el tronco era un tronco seco, y se le ordenó que lo sacudiera; y ello fue en los días de invierno; y su sacudida de él era su movimiento, como:

Me narró Yunus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, respecto a Su dicho: وَهُزّي إلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ: dijo: «Muévela». Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muhammad ibn Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbas, sobre: وَهُزّي إلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ, dijo: «Era un tronco seco; y le dijo: Sacúdelo: تُساقِطْ عَلَيْكِ رُطَبا جَنِيّا».

Nos narró Ibn Humayd, dijo: nos narró Yahya ibn Wadiḥ, dijo: nos narró ‘Abd al-Mu’min, dijo: oí a Abū Nahīk decir: «Era una palmera seca».

Me narró Muhammad ibn Sahl ibn ‘Askar, dijo: nos narró Isma‘il ibn ‘Abd al-Karim, dijo: me narró ‘Abd al-Ṣamad ibn Ma‘qil, dijo: oí a Wahb ibn Munabbih decir, respecto a Su dicho: وَهُزّي إلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ: «y los dátiles frescos iban cayendo sobre ella, y eso fue en invierno».

Nos narró Musa ibn Harun, dijo: nos narró ‘Amr, dijo: nos narró Asbaṭ, de al-Suddī, sobre: وَهُزّي إلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ: «Y era un tronco de ella, cortado; ella lo sacudió, y he aquí que era una palmera; y se hizo correr para ella, en el miḥrāb, un río; y la palmera dejó caer dátiles frescos, maduros; y le dijo: كُلِي وَاشْرَبِي وَقَرّي عَيْنا».

Y otros dijeron: Más bien el sentido de ello es: “y sacude hacia ti la palmera”. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Bashshar, dijo: nos narró ‘Abd al-Raḥman, dijo: nos narró Sufyan, dijo: dijo Mujahid sobre: وَهُزّي إلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ: «la palmera».

Nos narró Ibn Bashshar, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyan, de ‘Isa ibn Maymun, de Mujahid, respecto a Su dicho: وَهُزّي إلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ, dijo: «al-‘ajwa».

Me narró Ya‘qub, dijo: nos narró Hushaym, dijo: nos informó Ḥuṣayn, de ‘Amr ibn Maymun, que recitó esta aleya: وَهُزّي إلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ تُساقِطْ عَلَيْكِ رُطَبا جَنِيّا, y dijo: entonces ‘Amr dijo: «No hay nada mejor para la puérpera que los dátiles y los dátiles frescos».

Y se introdujo la bā’ en Su dicho: وَهُزّي إلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ, como se dice: “te casé con fulana”, y “te casé con (bi-) fulana”; y como dijo: تَنْبُتُ بِالدّهْنِ con el sentido de: “produce el aceite”. Y ciertamente los árabes hacen eso porque los verbos se aluden mediante la bā’; así se dice, cuando aludes a “golpeé a ‘Amr”: “hice con él”; y así todo verbo. Por eso se introduce la bā’ en los verbos y se omite, siendo su entrada y su omisión con un mismo sentido. Así, el sentido del discurso es: “y sacude hacia ti el tronco de la palmera”. Y habría sido —si los exégetas lo hubieran explicado así—: “y sacude hacia ti dátiles frescos con el tronco de la palmera”, con el sentido de: “sobre el tronco de la palmera”, una interpretación correcta; pero no recuerdo de nadie que lo haya interpretado así. Y entre los testimonios de que la entrada de la bā’ en el lugar donde entra y su omisión de él son equivalentes, está el dicho del poeta:

بِوَادٍ يَمانٍ يُنْبِتُ السّدْرَ صَدْرُهُ *** وأسْفَلُهُ بالمَرْخِ والشّبَهانِ

Y los recitadores discreparon en la lectura de Su dicho: تُسَاقِطْ. La mayoría de los recitadores de Medina, Basora y Kufa lo leyeron: «تَسّاقَطُ», con tā’ de تساقط y con geminación de la sīn, con el sentido de: “la palmera deja caer sobre ti dátiles frescos, maduros”; luego se asimila una de las dos tā’ en la otra y se refuerza. Y es como si quienes lo leyeron así orientaran el sentido del discurso a: “y sacude hacia ti el tronco de la palmera: la palmera deja caer sobre ti dátiles frescos”. Y algunos recitadores de Kufa lo leyeron: «تَساقَطُ», con tā’ y sin geminación de la sīn; y orientaron el sentido del discurso a lo mismo a lo que lo orientaron quienes la geminaron, salvo que discreparon de ellos en la lectura. Y se transmitió de al-Barā’ ibn ‘Āzib que lo leyó: «يُساقِط», con yā’.

Me informó de ello Aḥmad ibn Yusuf, dijo: nos narró al-Qasim, dijo: nos narró Yazid, de Jarir ibn Ḥazim, de Abū Isḥaq, dijo: oí a al-Barā’ ibn ‘Āzib recitarlo así; y es como si orientara el sentido del discurso a: “y sacude hacia ti el tronco de la palmera: el tronco deja caer sobre ti dátiles frescos, maduros”.

Y se transmitió de Abū Nahīk que lo recitaba: «تُسْقِطُ», con ḍamma en la tā’ y suprimiendo el alif de إساقط.

Nos narró eso Ibn Humayd, dijo: nos narró Yahya ibn Wadiḥ, dijo: nos narró ‘Abd al-Mu’min, dijo: oí a Abū Nahīk recitarlo así; y es como si orientara el sentido del discurso a: “la palmera deja caer sobre ti dátiles frescos, maduros”.

Dijo Abū Ja‘far: Lo correcto, a mi juicio, respecto a ello, es decir: estas tres lecturas —quiero decir: تَسّاقَطُ con tā’ y geminación de la sīn; y con tā’ y sin geminación de la sīn; y con yā’ y geminación de la sīn— son lecturas de significados próximos. Han recitado cada una de ellas recitadores conocedores del Corán; así pues, cualquiera de ellas que recite el recitador, acierta en lo correcto. Y ello es porque, si el tronco deja caer dátiles frescos, estando firme y no cortado, entonces la palmera ha dejado caer dátiles frescos; y si la palmera deja caer dátiles frescos, entonces la palmera en su conjunto ha dejado caer, su tronco y lo que no es su tronco. Pues la palmera, mientras permanece erguida sobre su base, no es sino tronco, frondas y hojas; y cuando se corta, pasa a ser tronco. Y el tronco que se ordenó a María sacudir, no mencionó nadie —que sepamos— que fuera un tronco cortado, salvo al-Suddī; y él afirmó que, por su sacudida de él, volvió a ser una palmera. Así, su sentido y el sentido de quien dijo: “lo que caía sobre ella eran dátiles frescos de una palmera”, vienen a ser uno; y con ello se hace patente la corrección de lo que dijimos.

Y Su dicho: جَنِيّا, significa: “cosechado”; y su origen era un participio pasivo, pero se trasladó a la forma فعيل. Y “lo cosechado” (al-majnī) es lo tomado tierno; y todo lo que se toma de un fruto, o se traslada de su lugar en su frescura, ha sido “cosechado” (ijtinā’). Por eso se dice: “Fulano cosecha trufas”; y de ello es el dicho del sobrino de Judhayma:

هَذَا جَنايَ وخِيارُهُ فِيهْ *** إذْ كُلّ جانٍ يَدُهُ إلى فِيهْ

Notas y Referencias

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