María
مريم MaryamVersículo (Español)
[19:24] Entonces [el ángel] la llamó desde abajo [del valle]: "No estés triste, tu Señor ha hecho fluir debajo de ti un arroyo.
Tafsir de At-Tabari
{فَنَادَىٰهَا مِن تَحۡتِهَآ أَلَّا تَحۡزَنِي قَدۡ جَعَلَ رَبُّكِ تَحۡتَكِ سَرِيّٗا} (24)
Dicho acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ فَنَادَاهَا مِن تَحْتِهَآ أَلاّ تَحْزَنِي قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّاً * وَهُزّىَ إِلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ تُسَاقِطْ عَلَيْكِ رُطَباً جَنِيّاً }
Los recitadores discreparon respecto a la lectura de ello.
La mayoría de los recitadores del Ḥiŷāz y de Irak lo leyeron: «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها», con el sentido de: la llamó Gabriel desde delante de ella; aunque entre ellos difirieron en su interpretación: hay quien, al leerlo «مِنْ تَحْتِها» así, lo interpreta de una manera, y hay quien interpreta que se trata de Jesús, y que él la llamó desde debajo de ella después de que lo dio a luz.
Y algunos recitadores de la gente de Kufa y de Basora lo leyeron: «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها», abriendo las dos tā’ de «تحت», con el sentido de: la llamó quien estaba debajo de ella; considerando que quien estaba debajo de ella era Jesús, y que él fue quien llamó a su madre.
Se menciona a quienes dijeron: quien la llamó desde debajo de ella fue el ángel:
Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Yaḥyà b. Wāḍiḥ, dijo: nos narró ʿAbd al-Mu’min, dijo: oí a Ibn ʿAbbās recitar: «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها», es decir: Gabriel.
Me narró Aḥmad b. ʿAbd Allāh Aḥmad b. Yūnus, dijo: nos informó ʿAbṯar, dijo: nos narró Ḥuṣayn, de ʿAmr b. Maymūn al-Awdī, dijo: quien la llamó fue el ángel.
Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de al-Aʿmaš, de Ibrāhīm, de ʿAlqama, que él recitaba: «فخاطبها من تحتها».
Nos narró Abū Hišām al-Rifāʿī, dijo: nos narró Yaḥyà, dijo: nos narró Sufyān, de al-Aʿmaš, de Ibrāhīm, de ʿAlqama, que él recitaba: «فخاطبها من تحتها».
Nos narró al-Rifāʿī, dijo: nos narró Wakīʿ, de su padre, de al-Aʿmaš, de Ibrāhīm, de ʿAlqama, que la recitaba así.
Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Abū ʿĀmir, dijo: nos narró Sufyān, de Ŷuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk: «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها», dijo: Gabriel.
Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de Sufyān, de Ŷuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, lo mismo.
Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها», es decir: desde debajo de la palmera.
Nos narró Mūsà, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: Gabriel la llamó desde debajo de ella: «أنْ لا تَحْزَنِي».
Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de su dicho «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها», dijo: el ángel.
Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de su dicho «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها»: es decir, Gabriel estaba por debajo de ella.
Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها», dijo: la llamó Gabriel, y Jesús no habló hasta que ella llegó a su gente.
Se menciona a quienes dijeron: quien la llamó fue Jesús —la paz y las bendiciones sean con él—:
Nos narró Muḥammad b. Baššār, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró Sufyān, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid, acerca de su dicho «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها», dijo: Jesús hijo de María.
Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Abū ʿĀmir, dijo: nos narró Sufyān, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid, lo mismo.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsà. Y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, ambos de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid, lo mismo.
Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaŷŷāŷ, de Ibn Ŷurayŷ, de Muŷāhid, lo mismo.
Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, de al-Ḥasan: «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها», su hijo.
Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, dijo: al-Ḥasan dijo: es su hijo.
Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de quien no es sospechoso, de Wahb b. Munabbih: Jesús la llamó desde debajo de ella: «أنْ لا تَحْزَنِي».
Me narró Abū Ḥumayd Aḥmad b. al-Muġīra al-Ḥimṣī, dijo: nos narró ʿUṯmān b. Saʿīd, dijo: nos narró Muḥammad b. Muhāŷir, de Ṯābit b. ʿAŷlān, de Saʿīd b. Ŷubayr, acerca de su dicho «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها», dijo: Jesús: «¿Acaso no oyes a Dios decir: “فأشارَتْ إلَيْهِ”?».
Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها»: Jesús la llamó: «أنْ لا تَحْزَنِي قَدْ جَعل رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا».
Se me narró de ʿAbd Allāh b. Abī Ŷaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ b. Anas, de Abī al-ʿĀliya al-Riyāḥī, de Ubayy b. Kaʿb, que dijo: quien le habló fue aquel a quien llevaba en su vientre y que entró por su boca.
Dijo Abū Ŷaʿfar:
La más digna de las dos opiniones, según nosotros, es la de quien dijo: quien la llamó fue su hijo Jesús; pues, por la referencia pronominal, su mención es más cercana que la mención de Gabriel, y remitirla a lo más cercano es más apropiado que remitirla a lo más lejano.
¿No ves en el encadenamiento de su dicho «فحَمَلَتْهُ فانْتَبَذَتْ بِهِ مَكانا قَصِيّا» que con ello quiere decir: concibió a Jesús y se retiró con él? Luego se dijo: «فناداها», siguiendo ese mismo hilo de la mención de Jesús y de la noticia acerca de él.
Y por otra razón: su dicho «فأشارَتْ إلَيْهِ»; y —si Dios quiere— no le señaló sino después de haber sabido que él hablaba en aquel estado. Y por lo que ella ya había conocido y en lo que había confiado de él, al hablarle y decirle: «أنْ لا تَحْزَنِي قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا», y por lo que Dios informó de él: que le dijo que señalara a la gente hacia él. Pues si eso hubiera sido palabra de Gabriel, habría sido más propio que en el tenor manifiesto del relato se explicitara que Jesús hablaría, alegaría por ella ante la gente, y que él le ordenara señalarlo a la gente cuando le preguntaran por su situación y la de él.
Siendo ese el acierto de la interpretación que hemos expuesto, queda claro que ambas lecturas —quiero decir «مِنْ تَحْتِها» con kasra, y «مَنْ تَحْتَها» con fatḥa— son correctas.
Pues si se lee con kasra, en su dicho «فَنادَاها» hay mención de parte de Jesús; y si se lee «مِنْ تَحْتِها» con fatḥa, el verbo corresponde a «مَنْ», y es Jesús.
Así, la interpretación del discurso es:
La llamó el recién nacido desde debajo de ella: «No te entristezcas, madre mía: tu Señor ha puesto bajo ti un سَرِيّاً», como:
Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de su dicho «فَنادَاها مِنْ تَحْتِها أنْ لا تَحْزَنِي»: ella dijo: «¿Y cómo no entristecerme, estando tú conmigo, sin marido, para decir: “¿de quién es el marido?”, ni esclava, para decir: “¿de quién es mi amo?”? ¿Qué excusa tengo ante la gente? “يا لَيْتَنِي مِتّ قَبْلَ هَذَا وكُنْتُ نَسْيا مَنْسِيّا”». Entonces Jesús le dijo: «Yo te basto en la palabra».
Y los exégetas discreparon acerca de lo que se entiende por «السريّ» en este lugar.
Unos dijeron: con ello se quiso decir: el río pequeño.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró Sufyān, de Abī Isḥāq, de al-Barā’ b. ʿĀzib, acerca de «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا», dijo: el arroyo.
Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Muḥammad b. Ŷaʿfar, dijo: nos narró Šuʿba, de Abī Isḥāq, dijo: oí a al-Barā’ decir acerca de esta aleya «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا»: dijo: el arroyo.
Me narró ʿAlī, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de su dicho «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا»: y es el río de Jesús.
Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de su dicho «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا», dijo: el «السريّ» es el río que estaba bajo María cuando lo dio a luz; corría y se llamaba سَريا.
Me narró Abū Ḥuṣayn, dijo: nos narró ʿAbṯar, dijo: nos narró Ḥuṣayn, de ʿAmr b. Maymūn al-Awdī, que dijo acerca de esta aleya «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا»: el «السريّ» es un río del que se bebe.
Nos narraron Yaʿqūb y Abū Kurayb, dijeron: nos narró Hušaym, dijo: nos informó Ḥuṣayn, de ʿAmr b. Maymūn, acerca de su dicho «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا», dijo: es el arroyo.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsà; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, ambos de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid: «سَرِيّا», dijo: “río” en siríaco.
Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaŷŷāŷ, de Ibn Ŷurayŷ, de Muŷāhid, lo mismo. Dijo Ibn Ŷurayŷ: un río junto a ella.
Nos narró Muḥammad b. Baššār, dijo: nos narró Abū Dāwūd, dijo: nos narró Šuʿba, de Qatāda, de al-Ḥasan, acerca de su dicho «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا», dijo: era un «سريا». Entonces Ḥumayd b. ʿAbd al-Raḥmān dijo: “En verdad, el «السريّ» es el arroyo”; y él dijo: “Los emires nos han vencido contigo en este asunto”.
Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Abū Bakr b. ʿAyyāš, de Abī Ḥuṣayn, de Saʿīd b. Ŷubayr, acerca de «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا», dijo: es el arroyo, el río pequeño; y en nabateo se dice: «السريّ».
Me narró Abū Ḥumayd al-Ḥimṣī, dijo: nos narró ʿUṯmān b. Saʿīd, dijo: nos narró Muḥammad b. Muhāŷir, de Ṯābit b. ʿAŷlān, dijo: pregunté a Saʿīd b. Ŷubayr acerca de «السريّ», y dijo: un río.
Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Hušaym, de Muġīra, de Ibrāhīm, que dijo: el río pequeño.
Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Hušaym, dijo: nos informó Muġīra, de Ibrāhīm, que dijo: es el río pequeño —es decir, el arroyo—; esto es, su dicho «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا».
Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró mi padre, de Salama b. Nabīṭ, de al-Ḍaḥḥāk, que dijo: un arroyo pequeño en siríaco.
Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿāḏ, dijo: nos informó ʿUbayd b. Sulaymān, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de su dicho «تَحْتَكِ سَرِيّا»: el arroyo pequeño de los ríos.
Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا»: y el «السريّ» es el arroyo; así lo llaman la gente del Ḥiŷāz.
Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, acerca de su dicho «سَرِيّا», dijo: es un arroyo.
Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de quien no es sospechoso, y de Wahb b. Munabbih, acerca de «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا»: es decir, el manantial del agua.
Nos narró Mūsà b. Hārūn, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, acerca de «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا»: y el «السريّ» es el río.
Y otros dijeron: con ello se quiso decir Jesús.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, de al-Ḥasan, acerca de «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا»: y el «السريّ» es Jesús mismo.
Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de su dicho «قَدْ جَعَلَ رَبّكِ تَحْتَكِ سَرِيّا»: es decir, él mismo. Dijo: ¿y qué hay más «asrā» que él? Dijo: y quienes dicen: el «السريّ» es el río, no es así: el río, si fuera río, estaría a su lado, y el río no estaría debajo de ella.
Dijo Abū Ŷaʿfar:
La más digna de las dos opiniones, a mi juicio, de ser la correcta es la de quien dijo: con ello se quiso decir el arroyo; pues le informó de lo que Dios le había otorgado del agua que puso junto a ella, y le dijo: «وَهُزّي إلَيْكِ بِجِذْعِ النّخْلَةِ تُساقِطْ عَلَيْكِ رُطَبا جَنِيّا»: “come de estos dátiles frescos y bebe de esta agua, y alégrate con tu hijo”.
Y «السريّ» es conocido en el habla de los árabes como el río pequeño; y de ello es el dicho de Labīd:
فَتَوَسّطا عُرْضَ السّرِيّ وَصَدّعا *** مَسْجُورَةً مُتَجاوِرا قُلاّمُها
Y se transmite: «مثلما مسجورة»;
y se transmite también:
«فغارا».
Notas y Referencias
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