María
مريم MaryamVersículo (Español)
[19:15] La paz fue con él el día que nació, el día que falleció y será con él el día que sea resucitado.
Tafsir de At-Tabari
{وَسَلَٰمٌ عَلَيۡهِ يَوۡمَ وُلِدَ وَيَوۡمَ يَمُوتُ وَيَوۡمَ يُبۡعَثُ حَيّٗا} (15)
Y Su dicho:
«Paz sobre él el día en que nació, y el día en que muera, y el día en que sea resucitado vivo», es decir: y seguridad de parte de Dios el día en que nació, de que Satanás no lo alcance con mal alguno, como alcanza con ello a los hijos de Adán.
Y ello es porque se transmitió del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— que dijo:
«Todos los hijos de Adán comparecerán el Día de la Resurrección teniendo una falta, excepto lo que fue de Yahyā ibn Zakarīyā».
Nos lo narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de Yaḥyā ibn Saʿīd, de Saʿīd ibn al-Musayyib,
dijo:
me refirió Ibn al-ʿĀṣ que oyó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir eso.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
«tirano, desobediente», dijo: Ibn al-Musayyib solía mencionar —dijo—: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No hay nadie que se encuentre con Dios el Día de la Resurrección sino siendo poseedor de una falta, excepto Yahyā ibn Zakarīyā».
dijo:
y dijo Qatāda: no cometió pecado, ni siquiera se propuso (acercarse a) una mujer.
Y Su dicho:
«y el día en que muera», es decir: y seguridad de parte de Dios —exaltado sea Su recuerdo— para él frente a los dos interrogadores de la tumba, y frente al terror del trance.
Y «y el día en que sea resucitado vivo», es decir:
y seguridad para él frente al castigo de Dios el Día de la Resurrección, el día del gran espanto, de que nada lo aterrorice o lo espante con aquello con que se espanta a las criaturas.
E Ibn ʿUyayna mencionó acerca de ello lo siguiente:
Me narró Aḥmad ibn Manṣūr al-Fayrūzī,
dijo:
me informó Ṣadaqa ibn al-Faḍl, dijo: oí a Ibn ʿAṭiyya decir: lo más desolador que están las criaturas es en tres situaciones: el día en que nace y se ve a sí mismo fuera de aquello en lo que estaba; y el día en que muere y ve a gentes a las que no había contemplado; y el día en que sea resucitado y se vea a sí mismo en una inmensa congregación.
Dijo:
así honró Dios en ellas a Yahyā ibn Zakarīyā, y lo singularizó con la paz sobre él, diciendo: «Paz sobre él el día en que nació, y el día en que muera, y el día en que sea resucitado vivo».
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
que al-Ḥasan dijo:
Ciertamente ʿĪsā y Yahyā se encontraron, y ʿĪsā le dijo: pide perdón por mí; tú eres mejor que yo.
Entonces el otro le dijo: pide perdón por mí; tú eres mejor que yo.
Entonces ʿĪsā le dijo: tú eres mejor que yo: yo me di la paz a mí mismo, mientras que Dios te dio la paz a ti; y —por Dios— conoció su mérito.
Notas y Referencias
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