La Caverna
الكهف Al-KahfVersículo (Español)
[18:9] ¿Acaso consideras [¡oh, Mujámmad!] que la historia de los jóvenes de la caverna y [su devoción por] la escritura fue uno de Mis milagros más sorprendentes?
Tafsir de At-Tabari
{¿O acaso has pensado que los compañeros de la Caverna y del Raqīm fueron, entre Nuestros signos, algo asombroso?} (9)
El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—:
{¿O acaso has pensado que los compañeros de la Caverna y del Raqīm fueron, entre Nuestros signos, algo asombroso?}
Dice —Exaltado sea Su recuerdo— a Su profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—: ¿Acaso has pensado, Muḥammad, que los compañeros de la Caverna y del Raqīm fueron, entre Nuestros signos, algo asombroso? Pues lo que he creado de los cielos y la tierra, y lo que hay en ellos de maravillas, es más asombroso que el asunto de los compañeros de la Caverna; y Mi prueba con todo ello es firme contra esos asociadores de entre tu pueblo, y contra otros de entre el resto de Mis siervos. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo: nos narró Waraqāʾ, ambos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: {¿O acaso has pensado que los compañeros de la Caverna y del Raqīm fueron, entre Nuestros signos, algo asombroso?}. Dijo Muḥammad b. ʿAmr en su ḥadīṯ,
dijo:
«No son algo asombroso, siendo que hay signos Nuestros más asombrosos».
Y al-Ḥārith dijo en su ḥadīṯ, con sus palabras:
«Entre Nuestros signos más asombrosos: no son los más asombrosos de Nuestros signos».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, acerca de Su palabra:
{¿O acaso has pensado que los compañeros de la Caverna y del Raqīm fueron, entre Nuestros signos, algo asombroso?}: decían: «Ellos son algo asombroso».
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su palabra:
{¿O acaso has pensado que los compañeros de la Caverna y del Raqīm fueron, entre Nuestros signos, algo asombroso?}. Dice: ciertamente hubo, entre Nuestros signos, lo que es más asombroso que eso.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama, de Ibn Isḥāq: {¿O acaso has pensado que los compañeros de la Caverna y del Raqīm fueron, entre Nuestros signos, algo asombroso?}. Es decir: no estimaron en su justa medida, de lo que hice respecto al asunto de las criaturas, ni de lo que dispuse sobre los siervos de Mis pruebas, lo que es más grandioso que eso.
Y otros dijeron: antes bien, el sentido de ello es: ¿Acaso has pensado, Muḥammad, que los compañeros de la Caverna y del Raqīm fueron, entre Nuestros signos, algo asombroso? Pues lo que te he otorgado de conocimiento y sabiduría es mejor que ello.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su palabra:
{¿O acaso has pensado que los compañeros de la Caverna y del Raqīm fueron, entre Nuestros signos, algo asombroso?}. Dice: lo que te he otorgado de conocimiento, de la Sunna y del Libro es mejor que el asunto de los compañeros de la Caverna y del Raqīm.
Y sólo dijimos que la primera opinión es la más digna para la interpretación de la aleya, porque Dios —Poderoso y Majestuoso— hizo descender la historia de los compañeros de la Caverna a Su profeta como argumento con ella contra los asociadores de entre su pueblo, conforme a lo que mencionamos en la transmisión de Ibn ʿAbbās: cuando le preguntaron por ella, a modo de prueba por parte de ellos para verificar, mediante la respuesta, su veracidad. Así, su reprensión por desmentir lo que era más concluyente contra ellos como prueba que aquello por lo que preguntaron —y afirmaban que creerían cuando se les respondiera— es más apropiada que el relato acerca de lo que Dios concedió a Su Mensajero de mercedes.
En cuanto a la caverna (al-kahf), es la caverna del monte a la que se refugiaron las gentes cuyo asunto relató Dios en esta sura.
Y en cuanto al Raqīm, los intérpretes discreparon acerca de lo que se entiende por él.
Unos dijeron: es el nombre de una aldea, o de un valle, según su divergencia en ello.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. Bashshār,
dijo:
nos narró Yaḥyā b. ʿAbd al-Aʿlā y ʿAbd al-Raḥmān,
dijeron:
nos narró Sufyān, de al-Shaybānī, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Kaʿb sostiene que el Raqīm es: la aldea.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās, acerca de {¿O acaso has pensado que los compañeros de la Caverna y del Raqīm…?}, dijo:
el Raqīm es: un valle entre ʿUsfān y Aylah, antes de Palestina; y está cerca de Aylah.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Idrīs,
dijo:
oí a mi padre, de ʿAṭiyya,
dijo:
el Raqīm es: un valle.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su palabra:
{¿O acaso has pensado que los compañeros de la Caverna y del Raqīm…?}. Solíamos contar que el Raqīm es: el valle en el que están los compañeros de la Caverna.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Thawrī, de Simāk b. Ḥarb, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su palabra {al-Raqīm}, dijo:
Kaʿb sostiene que es la aldea.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su palabra:
{al-Raqīm}, dijo: algunos dicen: el Raqīm es un escrito que aclara su asunto.
Y algunos dicen:
es el valle en el que está su caverna.
Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraj,
dijo:
oí a Abū Muʿādh,
dijo:
nos narró ʿUbayd b. Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir: en cuanto a la caverna, es una gruta del valle;
y el Raqīm:
es el nombre del valle.
Y otros dijeron: el Raqīm es: el libro.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró ʿAlī,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su palabra:
{¿O acaso has pensado que los compañeros de la Caverna y del Raqīm…?}. Dice: el libro.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Idrīs,
dijo:
nos narró mi padre, de Ibn Qays, de Saʿīd b. Jubayr,
dijo:
el Raqīm es: una losa de piedra en la que escribieron la historia de los compañeros de la Caverna; luego la pusieron sobre la puerta de la caverna.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd: el Raqīm es: un libro; y para ese libro hay una noticia, pero Dios no informó acerca de ese libro ni de lo que hay en él.
Y recitó:
«¿Y qué te hará saber qué es ʿIlliyyūn? Un libro inscrito, que presencian los allegados. ¿Y qué te hará saber qué es Sijjīn? Un libro inscrito».
Y otros dijeron: antes bien, es el nombre del monte de los compañeros de la Caverna.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
dijo Ibn ʿAbbās: el Raqīm es: el monte en el que está la caverna.
Dijo Abū Jaʿfar:
Y se ha dicho que el nombre de ese monte es: Banǧalūs.
Nos lo narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de ʿAbd Allāh b. Abī Najīḥ, de Mujāhid,
de Ibn ʿAbbās:
Y se ha dicho: que su nombre es Banāǧalūs.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
me informó Wahb b. Sulaymān, de Shuʿayb al-Jabaʾī, que el nombre del monte de la Caverna es: Banāǧalūs.
Y el nombre de la caverna:
Ḥayzam.
Y el perro:
Jumrān.
Y se ha transmitido de Ibn ʿAbbās acerca del Raqīm lo siguiente:
Nos lo narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Isrāʾīl, de Simāk, de ʿIkrima,
de Ibn ʿAbbās, que dijo:
Conozco todo el Corán, excepto ḥanānan, y al-awwāh, y al-Raqīm.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
me informó ʿAmr b. Dīnār,
que oyó a ʿIkrima decir:
Ibn ʿAbbās dijo: no sé qué es el Raqīm: ¿un libro, o una construcción?
Y la más correcta de estas opiniones acerca del Raqīm es que se entienda por él: una tabla, o una piedra, o algo en lo que se escribió un escrito.
Y la gente de las tradiciones ha dicho: que era una tabla en la que se escribieron los nombres de los compañeros de la Caverna y su noticia cuando se refugiaron en la caverna.
Luego algunos dijeron:
Esa tabla fue elevada a la tesorería del rey.
Y algunos dijeron:
Antes bien, fue puesta sobre la puerta de su caverna.
Y algunos dijeron:
Antes bien, eso se conservaba en poder de algunos habitantes de su ciudad.
Y «al-raqīm» no es sino el patrón faʿīl.
Su origen es:
marqūm («inscrito»), y luego se derivó a faʿīl,
como se dice del herido:
jarīḥ,
y del muerto:
qatīl.
Se dice de ello:
raqamtu tal cosa y tal cosa: cuando lo escribí; y de ahí se dijo del bordado en la prenda: raqm, porque es el trazo por el que se conoce su precio.
Y por eso se dijo de la serpiente:
arqam,
por las marcas que tiene. Y los árabes dicen:
«Atente a la raqma,
y deja la orilla»,
con el sentido de: atente a la raqma del valle donde está el agua, y deja la orilla lateral.
Y las dos orillas:
son los dos lados del valle.
Y considero que quien dijo que el Raqīm es el valle, lo llevó a esto; quiero decir, a la raqma del valle.
Notas y Referencias
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