18

La Caverna

الكهف Al-Kahf
Aya 46

Versículo (Español)

[18:46] Los bienes materiales y los hijos son parte de los encantos de la vida mundanal, [que éstos no los hagan olvidar de lo que Dios ha ordenado. Utilicen bien sus riquezas y eduquen correctamente a sus hijos,] pues las obras que a Dios Le complacen son las que perduran y tienen gran recompensa.

Tafsir de At-Tabari

{El patrimonio y los hijos son adorno de la vida mundanal; pero las obras perdurables, las rectas, son mejores ante tu Señor en recompensa y mejores en esperanza} (46) La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {EL PATRIMONIO Y LOS HIJOS SON ADORNO DE LA VIDA MUNDANAL; Y LAS OBRAS PERDURABLES, LAS RECTAS, SON MEJORES ANTE TU SEÑOR EN RECOMPENSA Y MEJORES EN ESPERANZA}.

Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: El patrimonio y los hijos —¡oh gentes!— con los que se ufanan ʿUyayna y al-Aqraʿ, y por los que se engríen frente a Salmān, Jabbāb y Ṣuhayb, son de aquello con lo que uno se engalana en la vida mundanal; y no forman parte del acervo de la Otra Vida. Y {las obras perdurables, las rectas, son mejores ante tu Señor en recompensa}, es decir: Lo que Salmān, Jabbāb y Ṣuhayb realizan de obediencia a Dios, y su invocación a su Señor al alba y al ocaso buscando Su Faz: lo que les permanece de las obras rectas tras la extinción de la vida mundanal, es —¡oh Muḥammad!— mejor ante tu Señor en recompensa que el patrimonio y los hijos de los que se jactan estos asociadores, los cuales perecen y no permanecen para sus dueños. Y {y mejores en esperanza}, es decir: Lo que esperan de ello Salmān, Ṣuhayb y Jabbāb es mejor que lo que esperan ʿUyayna y al-Aqraʿ de sus patrimonios y de sus hijos. Y se ha mencionado que estas aleyas, desde Su dicho: {Y recita lo que se te ha revelado del Libro de tu Señor} hasta este pasaje, descendieron acerca de ʿUyayna y al-Aqraʿ. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Ḥusayn b. ʿAmr al-ʿAnqazī; dijo: nos narró mi padre; dijo: nos narró Asbāṭ b. Naṣr, de al-Suddī, de Abū Saʿīd al-Azdī —y era el recitador de al-Azd—, de Abū al-Kanūd, de Jabbāb, acerca de Su dicho: {Y no expulses a quienes invocan a su Señor al alba y al ocaso}; luego mencionó el relato que ya hemos mencionado en la sura de al-Anʿām, en la historia de ʿUyayna y al-Aqraʿ, hasta Su dicho: {Y no obedezcas a aquel cuyo corazón hemos hecho negligente de Nuestro recuerdo}; dijo: ʿUyayna y al-Aqraʿ. {Y sigue su pasión}; dijo: dijo: luego dijo: les puso como ejemplo a dos hombres, y el ejemplo de la vida mundanal.

Los exégetas discreparon acerca de lo que se entiende por “las obras perdurables, las rectas”, del mismo modo que discreparon acerca de lo que se entiende por la invocación con la que —Glorificado sea— describió a aquellos a quienes prohibió al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— expulsar, y a quienes le ordenó tener paciencia junto a ellos. Unos dijeron: son las cinco oraciones. Otros dijeron: es el recuerdo de Dios mediante la glorificación, la santificación, la proclamación de la unicidad, y cosas semejantes. Otros dijeron: es obrar en obediencia a Dios. Otros dijeron: la buena palabra. Mención de quienes dijeron: “son las cinco oraciones”:

Me narró Muḥammad b. Ibrāhīm al-Anmāṭī; dijo: nos narró Yaʿqūb b. Kāsub; dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. ʿAbd Allāh al-Umawī; dijo: oí a ʿAbd Allāh b. Yazīd b. Hurmuz relatar de ʿUbayd Allāh b. ʿUtba, de Ibn ʿAbbās, que dijo: “Las obras perdurables, las rectas: son las cinco oraciones”.

Me narró Zurayq b. Isḥāq; dijo: nos narró Qabīṣa, de Sufyān, de ʿAbd Allāh b. Muslim, de Saʿīd b. Jubayr, acerca de Su dicho: {y las obras perdurables, las rectas}; dijo: “las cinco oraciones”.

Me narró Yaḥyā b. Ibrāhīm al-Masʿūdī; dijo: nos narró mi padre, de su padre, de su abuelo, de al-Aʿmash, de Abū Isḥāq, de ʿAmr b. Shuraḥbīl, acerca de esta aleya {y las obras perdurables, las rectas}; dijo: “son las oraciones prescritas”.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó al-Thawrī, de ʿAbd Allāh b. Muslim, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās; dijo: “Las obras perdurables, las rectas: son las cinco oraciones”.

Nos narró Ibn Bashshār; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos narró Sufyān, de al-Ḥasan b. ʿAbd Allāh, de Ibrāhīm; dijo: “las obras perdurables, las rectas: las cinco oraciones”.

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Abū Isḥāq, de Abū Maysara, acerca de {y las obras perdurables, las rectas}; dijo: “las cinco oraciones”. Mención de quienes dijeron: “son el recuerdo de Dios mediante la glorificación, la alabanza y cosas semejantes”:

Nos narraron Ibn Ḥumayd, ʿAbd Allāh b. Abī Ziyād y Muḥammad b. ʿUmāra al-Asadī; dijeron: nos narró ʿAbd Allāh b. Yazīd; dijo: nos informó Ḥaywa; dijo: nos informó Abū ʿAqīl Zuhra b. Maʿbad al-Qurashī, de Banū Taym, del clan de Abū Bakr al-Ṣiddīq, que oyó a al-Ḥārith, liberto de ʿUthmān b. ʿAffān, decir: se dijo a ʿUthmān: “¿Qué son las obras perdurables, las rectas?” Dijo: “Son: no hay divinidad sino Dios; gloria a Dios; alabado sea Dios; Dios es el Más Grande; y no hay fuerza ni poder sino en Dios”.

Me narró Saʿīd b. ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Ḥakam; dijo: nos narró Abū Zurʿa; dijo: nos narró Ḥaywa; dijo: nos narró Abū ʿAqīl Zuhra b. Maʿbad, que oyó a al-Ḥārith, liberto de ʿUthmān b. ʿAffān, decir: se dijo a ʿUthmān b. ʿAffān: “¿Qué son las obras perdurables, las rectas?” Dijo: “Son: no hay divinidad sino Dios; gloria a Dios y con Su alabanza; Dios es el Más Grande; alabado sea Dios; y no hay fuerza ni poder sino en Dios”.

Me narró Ibn ʿAbd al-Raḥīm al-Barraqī; dijo: nos narró Ibn Abī Maryam; dijo: nos narraron Nāfiʿ b. Yazīd y Rushdīn b. Saʿd; dijeron: nos narró Zuhra b. Maʿbad; dijo: oí a al-Ḥārith, liberto de ʿUthmān b. ʿAffān, decir: dijeron a ʿUthmān: “¿Qué son las obras perdurables, las rectas?” y mencionó algo semejante.

Nos narró Ibn Bashshār; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos narró Sufyān, de ʿAbd Allāh b. Muslim b. Hurmuz, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {y las obras perdurables, las rectas}; dijo: “gloria a Dios; alabado sea Dios; no hay divinidad sino Dios; y Dios es el Más Grande”.

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Ibn Idrīs; dijo: oí a ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho {y las obras perdurables, las rectas}; dijo: “gloria a Dios; alabado sea Dios; no hay divinidad sino Dios; y Dios es el Más Grande”.

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Ṭalq b. Ghannām, de Zāʾida, de ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ, de Ibn ʿAbbās, algo semejante.

Nos narró Ibn Bashshār; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos narró Mālik, de ʿUmāra b. ʿAbd Allāh b. Ṣayyād, de Saʿīd b. al-Musayyib; dijo: “las obras perdurables, las rectas: gloria a Dios; alabado sea Dios; no hay divinidad sino Dios; Dios es el Más Grande; y no hay fuerza ni poder sino en Dios”.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid; dijo: me informó ʿAbd Allāh b. ʿUthmān b. Khuthaym, de Nāfiʿ b. Sarjis, que le informó que preguntó a Ibn ʿUmar acerca de las obras perdurables, las rectas; dijo: “no hay divinidad sino Dios; Dios es el Más Grande; gloria a Dios; y no hay fuerza ni poder sino en Dios”. Dijo Ibn Jurayj: y ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ dijo algo semejante.

Nos narró Ibn Bashshār; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid; dijo: “las obras perdurables, las rectas: gloria a Dios; alabado sea Dios; no hay divinidad sino Dios; y Dios es el Más Grande”.

Nos narró Ibn al-Muthannā; dijo: nos narró Muḥammad b. Jaʿfar; dijo: nos narró Shuʿba, de Manṣūr, de Mujāhid, con un sentido semejante.

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de Su dicho {y las obras perdurables, las rectas}; dijo: “gloria a Dios; alabado sea Dios; no hay divinidad sino Dios; y Dios es el Más Grande”.

Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: me narró Abū Ṣakhr: que ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Raḥmān, liberto de Sālim b. ʿAbd Allāh, le relató; dijo: Sālim b. Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī me envió y dijo: “Dile: encuéntrame junto al ángulo de la tumba, pues tengo una necesidad contigo”. Dijo: se encontraron, y uno de ellos saludó al otro. Luego dijo Sālim: “¿Qué cuentas tú como las obras perdurables, las rectas?” Dijo: “no hay divinidad sino Dios; alabado sea Dios; gloria a Dios; Dios es el Más Grande; y no hay fuerza ni poder sino en Dios”. Sālim le dijo: “¿Cuándo incluiste en ellas ‘no hay fuerza ni poder sino en Dios’?” Dijo: “no he dejado de incluirla”. Dijo: se la objetó dos o tres veces y no desistió. Dijo: “entonces, afírmalo”. Dijo Sālim: “sí; afírmalo, pues Abū Ayyūb al-Anṣārī me relató que oyó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «Fui elevado al cielo y se me mostró a Ibrāhīm. Dijo: ‘¡Oh Yibrīl! ¿Quién es este que está contigo?’ Dijo: ‘Muḥammad’. Me dio la bienvenida y facilitó. Luego dijo: ‘Ordena a tu comunidad que multiplique la plantación del Paraíso, pues su tierra es buena y su extensión es amplia’. Dije: ‘¿Y cuál es la plantación del Paraíso?’ Dijo: ‘No hay fuerza ni poder sino en Dios’».

Encontré en mi libro, de al-Ḥasan b. al-Ṣabbāḥ al-Barrār, de Abū Naṣr al-Tammār, de ʿAbd al-ʿAzīz b. Muslim, de Muḥammad b. ʿAjlān, de Saʿīd al-Maqburī, de su padre, de Abū Hurayra, que dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Gloria a Dios, alabado sea Dios, no hay divinidad sino Dios y Dios es el Más Grande: forman parte de las obras perdurables, las rectas».

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó Maʿmar, de al-Ḥasan y Qatāda, acerca de Su dicho: {y las obras perdurables, las rectas, son mejores}; dijeron: “no hay divinidad sino Dios; Dios es el Más Grande; alabado sea Dios; y gloria a Dios: ellas son las obras perdurables, las rectas”.

Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: nos informó ʿAmr b. al-Ḥārith: que Darraj Abū al-Samḥ le relató, de Abū al-Haytham, de Abū Saʿīd al-Khudrī, que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Aumentad en las obras perdurables, las rectas». Se dijo: “¿Y cuáles son, oh Mensajero de Dios?” Dijo: «la religión». Se dijo: “¿Y cuál es, oh Mensajero de Dios?” Dijo: «el takbīr, el tahlīl, el tasbīḥ, la alabanza, y ‘no hay fuerza ni poder sino en Dios’».

Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: me informó Mālik, de ʿUmāra b. Ṣayyād, que oyó a Saʿīd b. al-Musayyib decir acerca de las obras perdurables, las rectas: “son las palabras del siervo: Dios es el Más Grande; gloria a Dios; alabado sea Dios; y no hay fuerza ni poder sino en Dios”.

Me narró Ibn al-Barqī; dijo: nos narró Ibn Abī Maryam; dijo: nos informó Yaḥyā b. Ayyūb; dijo: me narró Ibn ʿAjlān, de ʿUmāra b. Ṣayyād; dijo: Saʿīd b. al-Musayyib me preguntó acerca de las obras perdurables, las rectas, y yo dije: “la oración y el ayuno”. Dijo: “no has acertado”. Dije: “la limosna legal y la peregrinación”. Dijo: “no has acertado; sino que son las cinco palabras: no hay divinidad sino Dios; Dios es el Más Grande; gloria a Dios; alabado sea Dios; y no hay fuerza ni poder sino en Dios”. Mención de quienes dijeron: “es obrar en obediencia a Dios —Poderoso y Majestuoso—”:

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de ʿAṭāʾ al-Khurāsānī, de Ibn ʿAbbās, acerca de {y las obras perdurables, las rectas, son mejores ante tu Señor en recompensa y mejores en esperanza}; dijo: “las obras rectas: gloria a Dios; alabado sea Dios; no hay divinidad sino Dios; y Dios es el Más Grande”.

Me narró ʿAlī; dijo: nos narró ʿAbd Allāh; dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {y las obras perdurables, las rectas}; dijo: “son el recuerdo de Dios: decir ‘no hay divinidad sino Dios’, ‘Dios es el Más Grande’, ‘gloria a Dios’, ‘alabado sea Dios’, ‘bendito sea Dios’, ‘no hay fuerza ni poder sino en Dios’, ‘pido perdón a Dios’, y ‘Dios bendiga al Mensajero de Dios’; y el ayuno, la oración, la peregrinación, la limosna, la manumisión, el yihād, el mantenimiento de los lazos, y todas las obras de bien: ellas son las obras perdurables, las rectas, que permanecen para sus gentes en el Paraíso mientras duren los cielos y la tierra”.

Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho {y las obras perdurables, las rectas, son mejores ante tu Señor en recompensa y mejores en esperanza}; dijo: “las obras rectas”. Mención de quienes dijeron: “es la buena palabra”:

Me narró Muḥammad b. Saʿd; dijo: me narró mi padre; dijo: me narró mi tío; dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {y las obras perdurables, las rectas}; dijo: “la buena palabra”.

Y el más acertado de los dichos al respecto es el dicho de quien afirmó: que son todas las obras de bien, como lo transmitido de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās; porque todo ello forma parte de las rectas que permanecen para su autor en la Otra Vida, y por ellas se le retribuye y recompensa. Y Dios —Poderoso es Su recuerdo— no especificó, en Su dicho {y las obras perdurables, las rectas, son mejores ante tu Señor en recompensa}, unas en detrimento de otras, ni en un Libro ni mediante una noticia del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Y si alguien supusiera que ello está restringido por la noticia que transmitimos de Abū Hurayra, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, eso es contrario a lo que supuso. Pues la noticia del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— solo vino indicando que decir: “gloria a Dios, alabado sea Dios, no hay divinidad sino Dios y Dios es el Más Grande” forma parte de las obras perdurables, las rectas; y no dijo: “ellas son todas las obras perdurables, las rectas”, ni “la totalidad de las obras perdurables, las rectas”. Y es posible que estas sean obras perdurables, rectas, y que otras obras de piedad también sean obras perdurables, rectas.

Notas y Referencias

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