18

La Caverna

الكهف Al-Kahf
Aya 110

Versículo (Español)

[18:110] Diles: "Yo no soy más que un hombre a quien se le ha revelado que solo deben adorar a Dios, su única divinidad. Quien anhele encontrarse con su Señor [y que Él esté complacido], que realice obras piadosas y que no adore a nadie más que a Él".

Tafsir de At-Tabari

{Di: «Ciertamente, yo no soy sino un ser humano como vosotros; se me revela que vuestro dios es un Dios Único. Así pues, quien espere el encuentro con su Señor, que obre con obra recta y no asocie a nadie en la adoración de su Señor»} (110) La explicación de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Di: «Ciertamente, yo no soy sino un ser humano como vosotros; se me revela que vuestro dios es un Dios Único. Así pues, quien espere el encuentro con su Señor, que obre con obra recta y no asocie a nadie en la adoración de su Señor»}.

Dice —Exaltada sea Su mención—: Di a estos idólatras, ¡oh Muhammad!: Ciertamente yo no soy sino un ser humano como vosotros, de los hijos de Adán; no tengo conocimiento sino de aquello que Dios me ha enseñado. Y Dios me revela que vuestro adorado —a quien os es obligatorio adorar y no asociarle nada— es un solo adorado, sin segundo para Él, y sin copartícipe. {Así pues, quien espere el encuentro con su Señor} dice: quien tema a su Señor el día de su encuentro, y Le vigile respecto de sus desobediencias, y espere Su recompensa por obedecerle. {Que obre, entonces, con obra recta} dice: que le consagre con pureza la adoración y que Le reserve en exclusiva la señoría. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los expertos en interpretación. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de al-Rabīʿ ibn Abī Rāshid, de Saʿīd ibn Jubayr: {Así pues, quien espere el encuentro con su Señor} dijo: la recompensa de su Señor.

Y Su dicho: {y no asocie a nadie en la adoración de su Señor} dice: que no le ponga copartícipe en su adoración a Él. Y sólo se convierte en alguien que le pone copartícipe en su adoración cuando hace ostentación (riyāʾ) con su obra, cuyo exterior aparenta ser para Dios, mientras que con ella pretende a otro distinto de Él. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los expertos en interpretación. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró ʿAmr ibn ʿUbayd, de ʿAṭāʾ, de Saʿīd ibn Jubayr, de Ibn ʿAbbās: {y no asocie a nadie en la adoración de su Señor}.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān: {y no asocie a nadie en la adoración de su Señor} dijo: que no haga ostentación.

Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de ʿAbd al-Karīm al-Jazarī, de Ṭāwūs, dijo: vino un hombre, y dijo: ¡Oh Profeta de Dios! Ciertamente amo el yihād en el camino de Dios, y amo que se vea mi posición y se vea mi lugar. Entonces Dios —Poderoso y Majestuoso— hizo descender: {Así pues, quien espere el encuentro con su Señor, que obre con obra recta y no asocie a nadie en la adoración de su Señor}.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid y Muslim ibn Khālid al-Zanjī, de Ṣadaqa ibn Yasār, dijo: vino un hombre al Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— y mencionó algo semejante, y añadió en ello: «Y ciertamente yo realizo la obra y doy limosna, y amo que la gente lo vea», y el resto del relato es semejante.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró ʿĪsā ibn Yūnus, de al-Aʿmash, dijo: nos narró Ḥamza Abū ʿUmāra, liberto de Banū Hāshim, de Shahr ibn Ḥawshab, dijo: vino un hombre a ʿUbāda ibn al-Ṣāmit, y le preguntó diciendo: Infórmame acerca de lo que te pregunto: ¿qué te parece un hombre que reza buscando el rostro de Dios y ama que se le alabe, y ayuna buscando el rostro de Dios y ama que se le alabe? Entonces ʿUbāda dijo: no tiene nada. Ciertamente Dios —Poderoso y Majestuoso— dice: «Yo soy el mejor de los socios; así pues, quien tenga conmigo un socio, es para él todo entero; no tengo necesidad de ello».

Nos narró Abū ʿĀmir Ismāʿīl ibn ʿAmr al-Sukūnī, dijo: nos narró Hishām ibn ʿAmmār, dijo: nos narró Ibn ʿAyyāsh, dijo: nos narró ʿAmr ibn Qays al-Kindī, que oyó a Muʿāwiya ibn Abī Sufyān recitar esta aleya: {Así pues, quien espere el encuentro con su Señor, que obre con obra recta y no asocie a nadie en la adoración de su Señor} y dijo: ciertamente es la última aleya que descendió del Corán.

Notas y Referencias

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