17

El Viaje Nocturno

الإسراء Al-Isra
Aya 72

Versículo (Español)

[17:72] Pero quien haya estado en esta vida ciego [en la incredulidad], en la otra también lo estará y más perdido aún.

Tafsir de At-Tabari

{وَمَن كَانَ فِي هَٰذِهِۦٓ أَعۡمَىٰ فَهُوَ فِي ٱلۡأٓخِرَةِ أَعۡمَىٰ وَأَضَلُّ سَبِيلٗا} (72) La exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo: { وَمَن كَانَ فِي هََذِهِ أَعْمَىَ فَهُوَ فِي الاَخِرَةِ أَعْمَىَ وَأَضَلّ سَبِيلاً }

Los intérpretes discreparon acerca del significado al que se alude con Su dicho «esta»; y algunos de ellos dijeron: con ello se alude a las mercedes que —exaltado sea Su recuerdo— enumeró en Su dicho: «Y ciertamente hemos honrado a los hijos de Adán, los hemos transportado por tierra y mar, les hemos provisto de las cosas buenas y los hemos preferido sobre muchos de los que creamos, con marcada preferencia». Luego dijo: {وَمَنْ كانَ فِي هَذِهِ أعمَى فَهُوَ فِي الاَخِرَةِ أعْمَى وأضَلّ سَبِيلاً}. Mención de quienes dijeron eso: Se nos narró de Muḥammad b. al-Muṯannà, dijo: se nos narró de ʿAbd al-Aʿlà, dijo: se nos narró de Dāwūd, de Muḥammad b. Abī Mūsà, dijo: se le preguntó acerca de esta aleya {وَمَنْ كانَ فِي هذِهِ أعمَى فَهُوَ فِي الاَخِرَةِ أعمَى وأضَلّ سَبِيلاً} y dijo: (esto) respecto a Su dicho: «Y ciertamente hemos honrado a los hijos de Adán, los hemos transportado por tierra y mar, les hemos provisto de las cosas buenas y los hemos preferido sobre muchos de los que creamos, con marcada preferencia». Dijo: quien se ciega ante el agradecimiento por estas mercedes en la vida mundanal, en la Otra Vida estará más ciego y más extraviado del camino.

Otros dijeron: antes bien, el sentido de ello es: quien en esta vida mundanal esté ciego respecto de la potestad de Dios en ella y de Sus pruebas, en la Otra Vida estará ciego. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró ʿAlī b. Dāwūd, dijo: se nos narró de ʿAbd Allāh, dijo: me relató Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {وَمَنْ كانَ فِي هَذِهِ أعْمَى} —dice—: quien se ciegue ante la potestad de Dios en la vida mundanal, en la Otra Vida estará ciego.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: se nos narró de Abū ʿĀṣim, dijo: se nos narró de ʿĪsà; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: se nos narró de al-Ḥasan, dijo: se nos narró de Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de {هَذِهِ أعْمَى}, dijo: la vida mundanal.

Se nos narró de Bišr, dijo: se nos narró de Yazīd, dijo: se nos narró de Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {وَمَنْ كانَ فِي هَذِهِ أعْمَى فَهُوَ فِي الاَخِرَةِ أعْمَى} —dice—: quien en esta vida mundanal esté ciego ante lo que en ella ha contemplado de las mercedes de Dios, de Su creación y de Sus maravillas, en la Otra Vida estará ciego y más extraviado del camino respecto de lo que se le oculta del asunto de la Otra Vida; y ciego.

Se nos narró de Muḥammad, dijo: se nos narró de Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda: {وَمَنْ كانَ فِي هَذِهِ أعْمَى} —en la vida mundanal— respecto de lo que Dios le ha mostrado de Sus signos: la creación de los cielos y la tierra, las montañas y las estrellas; en la Otra Vida —la oculta, que no ha visto— estará ciego y más extraviado del camino.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd —y se le preguntó acerca de la palabra de Dios, el Altísimo: {وَمَنْ كانَ فِي هَذِهِ أعْمَى فَهُوَ فِي الاَخِرَةِ أعْمَى وأضَلّ سَبِيلاً}— y recitó: «Ciertamente, en los cielos y la tierra hay signos para los creyentes; y en vosotros mismos, ¿acaso no veis?» Y recitó: «Y entre Sus signos está que os creó de polvo; luego, he aquí que sois seres humanos que os propagáis», y recitó hasta llegar a: «Y Suyo es cuanto hay en los cielos y la tierra: todos Le son devotos». Dijo: todos Le obedecen, excepto el hijo de Adán. Dijo: pues quien, ante estos signos que sabe que proceden de Nosotros y de los que da testimonio mientras ve Nuestra potestad y Nuestra merced, esté ciego, en la Otra Vida —que no ha visto— estará ciego y más extraviado del camino.

Y la opinión más correcta, a mi juicio, es la de quien dijo: el sentido de ello es: quien en esta vida mundanal esté ciego ante las pruebas de Dios de que Él es el Único en su creación, su gobierno y la disposición de lo que hay en ella, en lo relativo al asunto de la Otra Vida —que no ha visto ni presenciado— y en lo que en ella acontecerá, estará ciego y más extraviado del camino; es decir: más extraviado en su senda que en el asunto de la vida mundanal, que ya ha presenciado y visto.

Y sólo dijimos que esta es la interpretación más correcta porque Dios —exaltado sea Su recuerdo— no especificó en Su dicho {وَمَنْ كانَ فِي هَذِهِ} —la vida mundanal— {أعْمَى} una ceguera del que niega a Dios respecto de algunas de Sus pruebas en ella y no de otras, de modo que se orientase ello a su ceguera ante Sus mercedes por lo que le concedió al honrar a los hijos de Adán, transportarlos por tierra y mar, y lo que enumeró en la aleya en la que mencionó Sus mercedes sobre ellos; sino que generalizó la noticia acerca de su ceguera en la vida mundanal, así que (debe entenderse) conforme a la generalidad con que lo generalizó —exaltado sea Su recuerdo—.

Y los recitadores discreparon en la lectura de Su dicho {فَهُوَ فِي الاَخِرَةِ أعْمَى}. La recitación (canónica) en su conjunto hizo imāla en {أعْمَى} —me refiero al primer término— en Su dicho {وَمَنْ كانَ فِي هَذِهِ أعْمَى}. En cuanto a Su dicho {فَهُوَ فِي الاَخِرَةِ أعْمَى}, la mayoría de los recitadores de Kūfa también hizo imāla en Su dicho {فَهُوَ فِي الاَخِرَةِ أعْمَى}. En cambio, algunos recitadores de Baṣra lo pronunciaron con fatḥ, interpretándolo con el sentido de: «en la Otra Vida estará más intensamente ciego». Y adujo como prueba de la corrección de su lectura Su dicho: {وأضَلّ سَبِيلاً}.

Y esta lectura es la más correcta de las dos lecturas en este punto, por el testimonio que hemos mencionado de quien la recita así. Y sólo reprobó quien reprobó recitarlo así por suponer que con ello se pretendía la ceguera de los ojos, respecto de la cual no se describe a nadie como «más ciego» que otro ciego, puesto que la ceguera de la vista no admite grados, de modo que uno sea más ciego que el otro, salvo introduciendo «más intenso» o «más manifiesto»; pero el asunto no es así.

Más bien, lo que dijimos es que se trata de la ceguera del corazón, en la que sí se da la gradación: lo que se quiso decir es la ceguera de los corazones de los incrédulos ante las pruebas de Dios que sus ojos han contemplado; por eso fue lícito y apropiado. Y en el sentido de lo que dijimos, hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Se nos narró de al-Ḥasan b. Yaḥyà, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Sufyān, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de {فَهُوَ فِي الاَخِرَةِ أعْمَى}, dijo: ciego ante Su prueba en la Otra Vida.

Notas y Referencias

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