17

El Viaje Nocturno

الإسراء Al-Isra
Aya 51

Versículo (Español)

[17:51] o cualquier otra materia que veneren en su pensamiento". Dirán: "¿Quién nos resucitará?" Respóndeles: "Quien los creó por primera vez". Pero negando con su cabeza te dirán: "¿Cuándo?" Diles: "Es posible que sea pronto".

Tafsir de At-Tabari

{O una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos. Entonces dirán: «¿Quién nos hará volver?». Di: «Aquel que os originó la primera vez». Entonces menearán hacia ti sus cabezas y dirán: «¿Cuándo será?». Di: «Quizá esté cercano».} (51) El dicho acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo: {Di: «Sed piedras o hierro * o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos; entonces dirán: “¿Quién nos hará volver?”. Di: “Aquel que os originó la primera vez”. Entonces menearán hacia ti sus cabezas y dirán: “¿Cuándo será?”. Di: “Quizá esté cercano”».}

Dice —exaltada sea Su mención— a Su Profeta Muḥammad, Dios le bendiga y le conceda paz: Di, ¡oh Muḥammad!, a los que desmienten la resurrección tras la muerte de entre tu gente, aquellos que dicen: «¿Acaso cuando seamos huesos y polvo seremos realmente resucitados como una creación nueva?»: Sed —si os asombra que Dios os haya producido y que devuelva vuestros cuerpos como una creación nueva después de vuestra descomposición en la tierra y de que os convirtáis en polvo, y lo negáis de Su poder— piedras o hierro, o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos, si podéis hacerlo. Pues ciertamente os daré vida y os resucitaré como una creación nueva después de que lleguéis a ser así, tal como os inicié la primera vez.

Los intérpretes discreparon acerca del sentido de Su dicho: «o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos». Algunos dijeron: con ello se quiso decir la muerte; y se pretendió: «o sed la muerte», pues si fuerais ella, os haría morir y luego os resucitaría después de eso el Día de la Resurrección. Mención de quienes dijeron eso:

Nos contó Zakarīyā b. Yaḥyā b. Abī Zāʾida; dijo: nos contó Ibn Idrīs, de su padre, de ʿAṭiyya, de Ibn ʿUmar, acerca de: «o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos», dijo: la muerte. Dijo: si fuerais muerte, os daría vida.

Me contó Muḥammad b. Saʿd; dijo: me contó mi padre; dijo: me contó mi tío; dijo: me contó mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos», es decir: la muerte. Dice: si fuerais la muerte, os daría vida.

Me contó Muḥammad b. ʿUbayd al-Muḥāribī; dijo: nos contó Abū Mālik al-Ǧanabī; dijo: nos contó Ibn Abī Ḫālid, de Abū Ṣāliḥ, acerca de Su dicho: «o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos», dijo: la muerte.

Nos contó Muḥammad b. al-Muṯannā; dijo: nos contó Sulaymān Abū Dāwūd; dijo: nos contó Šuʿba, de Abū Raǧāʾ, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: «o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos», dijo: la muerte.

Nos contó al-Qāsim; dijo: nos contó al-Ḥusayn; dijo: me contó Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ; dijo: dijo Saʿīd b. Ǧubayr, acerca de Su dicho: «o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos»: sed la muerte si podéis; pues la muerte morirá. Dijo: no hay nada más grande en el alma del hijo de Adán que la muerte.

Nos contó Ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos contó Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda; dijo: me ha llegado, de Saʿīd b. Ǧubayr, que dijo: es la muerte.

Me contó Muḥammad b. Saʿd; dijo: me contó mi padre; dijo: me contó mi tío; dijo: me contó mi padre, de su padre, de ʿAbd Allāh b. ʿUmar, que solía decir: «Se traerá a la muerte el Día de la Resurrección como si fuera un carnero blanco y negro, hasta que sea colocada entre el Paraíso y el Fuego; entonces un pregonero llamará de modo que lo oigan la gente del Paraíso y la gente del Fuego, y dirá: “Esta es la muerte: la hemos traído y vamos a destruirla. Tened certeza, ¡oh gente del Paraíso y del Fuego!, de que la muerte ha perecido”».

Se me transmitió de al-Ḥusayn; dijo: oí a Abū Muʿāḏ; dijo: nos contó ʿUbayd b. Sulaymān; dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos», es decir: la muerte. Dice: si fuerais la muerte, os haría morir.

Y ʿAbd Allāh b. ʿAmr b. al-ʿĀṣ solía decir: Dios traerá a la muerte el Día de la Resurrección, cuando la gente del Paraíso y la gente del Fuego ya hayan llegado a sus moradas, como si fuera un carnero blanco y negro; se detendrá entre el Paraíso y el Fuego y llamará a la gente del Paraíso y a la gente del Fuego: «Esta es la muerte, y nosotros la degollaremos; tened certeza de la eternidad».

Otros dijeron: con ello se quiso decir el cielo, la tierra y las montañas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos contó Ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos contó Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda, acerca de: «o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos», dijo: el cielo, la tierra y las montañas.

Otros dijeron: más bien se pretendió con ello: «sed lo que queráis». Mención de quienes dijeron eso:

Me contó Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos contó Abū ʿĀṣim; dijo: nos contó ʿĪsā. Y me contó al-Ḥāriṯ; dijo: nos contó al-Ḥasan; dijo: nos contó Warqāʾ, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de: «Sed piedras o hierro o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos», dijo: sed lo que queráis; y Dios os hará volver como erais.

Nos contó al-Qāsim; dijo: nos contó al-Ḥusayn; dijo: me contó Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid, lo mismo.

Nos contó Bišr; dijo: nos contó Yazīd; dijo: nos contó Saʿīd, de Qatāda, acerca de: «Di: sed piedras o hierro o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos», dijo: de la creación de Dios; pues Dios os hará morir y luego os resucitará el Día de la Resurrección como una creación nueva.

Y el dicho más digno de ser tenido por correcto en esto es que se diga: Dios —exaltada sea Su mención— dijo: «o una creación de aquello que se hace grande en vuestros pechos». Es posible que con ello haya querido decir la muerte, porque es inmensa en los pechos de los hijos de Adán; y es posible que haya querido decir el cielo y la tierra; y es posible que haya querido decir otra cosa distinta. Y no hay en ello una aclaración más manifiesta que la que ha expuesto —glorificado sea—: que se trata de todo aquello de Su creación que se hace grande en los pechos de los hijos de Adán, pues no especificó nada de ello excluyendo otra cosa.

En cuanto a Su dicho: «Entonces dirán: “¿Quién nos hará volver?”», quiere decir: te dirán, ¡oh Muḥammad!, esos que no creen en la Otra Vida: «¿Quién nos hará volver como una creación nueva, si fuéramos piedras o hierro o una creación de aquello que se hace grande en nuestros pechos?». Diles: os hará volver Aquel que os originó la primera vez; es decir: os hará volver como erais antes de que os convirtierais en piedras o hierro: seres humanos vivos; Aquel que os creó como seres humanos de la nada la primera vez, como:

Nos contó Bišr; dijo: nos contó Yazīd; dijo: nos contó Saʿīd, de Qatāda, acerca de: «Di: “Aquel que os originó la primera vez”», es decir: os creó. «Entonces menearán hacia ti sus cabezas»: quiere decir: cuando les digas eso, sacudirán hacia ti sus cabezas alzándolas y bajándolas. Y así es el naġḍ en el habla de los árabes: no es sino un movimiento con elevación y luego descenso, o descenso y luego elevación. Por eso se llamó al avestruz macho naġḍ, porque cuando apresura el paso se eleva y desciende y mueve la cabeza, como dijo el poeta:

*** askk naġḍan lā yanī mustahdiǧan ***

Y se dice: «naġaḍat su diente», cuando se movió y se elevó desde su raíz. Y de ello es el dicho del raǧaz:

*** naġaḍat min haramin asnānuhā ***

Y el dicho del otro:

*** lammā raʾatnī anġaḍat liya al-raʾsā ***

Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos contó Bišr; dijo: nos contó Yazīd; dijo: nos contó Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «Entonces menearán hacia ti sus cabezas», es decir: moverán sus cabezas desmintiendo y burlándose.

Nos contó Ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos contó Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda, acerca de: «Entonces menearán hacia ti sus cabezas», dijo: moverán sus cabezas.

Me contó Muḥammad b. Saʿd; dijo: me contó mi padre; dijo: me contó mi tío; dijo: me contó mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «Entonces menearán hacia ti sus cabezas», dice: las moverán hacia ti a modo de burla.

Nos contó al-Qāsim; dijo: nos contó al-Ḥusayn; dijo: me contó Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de ʿAṭāʾ al-Ḫurāsānī, de Ibn ʿAbbās, acerca de: «Entonces menearán hacia ti sus cabezas», dijo: moverán sus cabezas burlándose y diciendo: «¿Cuándo será?».

Me contó ʿAlī; dijo: nos contó ʿAbd Allāh; dijo: me contó Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «Entonces menearán hacia ti sus cabezas», dice: se burlan.

Y Su dicho: «y dirán: “¿Cuándo será?”», dice —glorificado sea—: y dirán: «¿Cuándo será la resurrección, y en qué estado y momento nos hará volver como una creación nueva, tal como éramos la primera vez?». Dijo Dios —poderoso y majestuoso— a Su Profeta: Diles, ¡oh Muḥammad!, cuando te digan: «¿Cuándo será? ¿Cuándo será esta resurrección con la que nos prometes?»: «Quizá esté cercano». Y su sentido es: «está cercano», porque ʿasā de parte de Dios es obligatoria. Por eso dijo el Profeta, Dios le bendiga y le conceda paz: «He sido enviado yo y la Hora como estas dos», e indicó con el índice y el medio, porque Dios Altísimo ya le había informado de que estaba cercana y que responde.

Notas y Referencias

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