El Viaje Nocturno
الإسراء Al-IsraVersículo (Español)
[17:36] No hagan ni digan nada si no tienen conocimiento. Serán interrogados acerca de [lo que hayan hecho con] su oído, vista y corazón.
Tafsir de At-Tabari
{Y no sigas aquello de lo que no tienes conocimiento. Ciertamente, el oído, la vista y el corazón: de todos esos se pedirá cuenta.} (36)
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—
{Y no sigas aquello de lo que no tienes conocimiento. Ciertamente, el oído, la vista y el corazón: de todos esos se pedirá cuenta.}
Los intérpretes discreparon acerca de la interpretación de Su dicho:
{Y no sigas aquello de lo que no tienes conocimiento}. Unos dijeron: su sentido es: no digas aquello de lo que no tienes conocimiento.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ‘Alī ibn Dāwūd,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho:
{Y no sigas aquello de lo que no tienes conocimiento}, dice: no digas.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd, de Qatāda: {Y no sigas aquello de lo que no tienes conocimiento. Ciertamente, el oído, la vista y el corazón: de todos esos se pedirá cuenta}: no digas «vi» cuando no viste, ni «oí» cuando no oíste; pues Dios —Bendito y Exaltado sea— te preguntará por todo ello.
Nos narró Muḥammad ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos narró Muḥammad ibn Ṯawr, de Ma‘mar,
de Qatāda: {Y no sigas aquello de lo que no tienes conocimiento}, dijo:
no digas «vi» cuando no viste, ni «oí» cuando no oíste, ni «supe» cuando no supiste.
Se me narró de Muḥammad ibn Rabī‘a, de Ismā‘īl al-Azraq, de Abū ‘Umar al-Bazzār,
de Ibn al-Ḥanafiyya, que dijo:
(el sentido es) el falso testimonio.
Y otros dijeron:
antes bien, su sentido es: no acuses.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad ibn Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre, dijo: me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho {Y no sigas aquello de lo que no tienes conocimiento}, dice:
no acuses a nadie de aquello de lo que no tienes conocimiento.
Me narró Muḥammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos narró ‘Īsā. Y me narró al-Ḥāriṯ,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: {Y no sigas}: es decir, no acuses.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid, con el mismo sentido.
Y estas dos interpretaciones son cercanas en significado, porque el decir aquello que el hablante no sabe incluye el falso testimonio, el arrojar contra la gente falsedades, y el pretender haber oído lo que no oyó y haber visto lo que no vio.
El sentido originario de al-qafw es: la mordedura y la calumnia.
De ello es el dicho del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Nosotros somos los Banū al-Naḍr ibn Kināna: no calumniamos a nuestra madre ni renegamos de nuestro padre».
Y uno de los basríes solía recitar a propósito un verso:
«Y, cual muñecas, de narices altivas, quietas; *** en ellas hay recato: no divulgan el “taqāfī”»
Con “taqāfī” quiere decir: el arrojarse acusaciones mutuamente. Y sostiene que el sentido de Su dicho {no sigas} es: no sigas lo que no sabes, ni te ocupes de ello.
Y uno de los gramáticos de Kufa sostenía que su origen es al-qiyāfa, que es seguir el rastro; y, si fuera como mencionan, sería obligatorio que la lectura fuese: «wa-lā taquf», con ḍamma en la qāf y sukūn en la fā’,
como:
«y no digas».
Dijo: y los árabes dicen: qafawtu aṯarahu y quftu aṯarahu; a veces adelantan la wāw a la fā’ y otras la retrasan tras ella,
como se dijo:
qā‘a al-ǧamal al-nāqa: cuando la montó, waqa‘ā; y ‘āṯa y ‘aṯā. Y recitó, como oído de los árabes:
«Y si yo te hubiera arrojado (una piedra) desde cerca, *** te habría impedido el impedidor del aullido del lobo»
Quiere decir: ‘ā’iq (“impedidor”); y los paralelos de esto son muchos en el habla de los árabes.
Y la opinión más correcta en esto es la de quien dijo:
el sentido es: no digas de la gente —y sobre ellos— aquello de lo que no tienes conocimiento, acusándolos con falsedad y dando testimonio contra ellos sin verdad; pues eso es al-qafw.
Y solo dijimos que esta es la opinión más correcta porque ese es el uso predominante de los árabes respecto de al-qafw.
En cuanto a Su dicho {Ciertamente, el oído, la vista y el corazón: de todos esos se pedirá cuenta}, su sentido es:
que Dios preguntará a estos miembros por lo que dijo su dueño: que oyó, o vio, o supo; y sus miembros darán testimonio contra él entonces con la verdad. Y dijo «esos» (ulā’ika), y no dijo «esas» (tilka),
como dijo el poeta:
«Censura las moradas tras la morada de al-Liwā, *** y la vida tras aquellos días»
Y solo se dijo: ulā’ika, porque ulā’ika y hā’ulā’i se usan para el plural escaso, que se aplica tanto al masculino como al femenino; mientras que hāḏihi y tilka se usan para el plural numeroso. Así, el masculino para el plural escaso procede de que el masculino en los nombres precede al femenino: se asignó el masculino al primer plural y el femenino al segundo, que es el plural numeroso, porque los árabes hacen el plural conforme al modelo de los nombres.
Notas y Referencias
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