17

El Viaje Nocturno

الإسراء Al-Isra
Aya 106

Versículo (Español)

[17:106] Te he revelado el Corán en partes para que se lo recites gradualmente a la gente. Te lo he ido revelando poco a poco.

Tafsir de At-Tabari

{وَقُرۡءَانٗا فَرَقۡنَٰهُ لِتَقۡرَأَهُۥ عَلَى ٱلنَّاسِ عَلَىٰ مُكۡثٖ وَنَزَّلۡنَٰهُ تَنزِيلٗا} (106) La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { وَبِالْحَقّ أَنْزَلْنَاهُ وَبِالْحَقّ نَزَلَ وَمَآ أَرْسَلْنَاكَ إِلاّ مُبَشّراً وَنَذِيراً * وَقُرْآناً فَرَقْنَاهُ لِتَقْرَأَهُ عَلَى النّاسِ عَلَىَ مُكْثٍ وَنَزّلْنَاهُ تَنْزِيلاً }

Dice —glorificado sea Su recuerdo—: «Y con la verdad hicimos descender este Corán»: es decir, lo hicimos descender ordenando en él la justicia y la equidad, las bellas virtudes y los asuntos loables y encomiables; y prohibiendo en él la injusticia y los asuntos reprobables, las malas costumbres y las acciones detestables. «Y con la verdad descendió»: es decir, y así descendió de parte de Dios sobre Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y Su dicho: «Y no te enviamos sino como albriciador y amonestador»: dice —glorificado sea Su recuerdo— a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—: No te enviamos, ¡oh Muḥammad!, a aquellos de Nuestros siervos a quienes te enviamos, sino como portador de la buena nueva del Paraíso para quien Nos obedezca y se atenga a Nuestro mandato y prohibición; y como amonestador para quien Nos desobedezca y contravenga Nuestro mandato y prohibición. «Y un Corán que hemos separado para que lo recites»: los recitadores discreparon en la lectura de ello. La generalidad de los recitadores de las ciudades lo leyó: فَرَقْناهُ, aligerando la rā’ de «faraqnāhu», con el sentido de: lo hicimos perfecto, lo seccionamos, lo aclaramos. Y se mencionó de Ibn ʿAbbās que él lo leía con intensificación de la rā’: «فَرّقْناهُ», con el sentido de: lo hicimos descender cosa tras cosa, aleya tras aleya, y relato tras relato.

La más correcta de las dos lecturas, según nosotros, es la primera, porque es la lectura sobre la cual la prueba está unánimemente establecida; y no es lícito apartarse de aquello en lo que hay unanimidad en materia de religión y de Corán. Siendo esa la más correcta de las dos lecturas, la interpretación del discurso es: Y no te enviamos sino como albriciador y amonestador; y lo seccionamos como Corán, lo aclaramos y lo perfeccionamos, para que lo recites a la gente con pausa. En el sentido de la interpretación que hemos mencionado, dijo un grupo de los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró ʿAlī, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «وَقُرآنا فَرَقْناهُ», dijo: lo seccionamos.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Abū Jaʿfar, de Abū al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya, de Ubayy b. Kaʿb, que él leyó: «وَقُرآنا فَرَقْناهُ», aligerada: es decir, lo aclaramos.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, dijo: Ibn ʿAbbās dijo acerca de «وَقُرآنا فَرَقْناهُ»: lo seccionamos.

Nos narró Ibn al-Muthannā, dijo: nos narró Badal b. al-Muḥabbir, dijo: nos narró ʿAbbād —es decir, Ibn Rāshid—, de Dāwūd, de al-Ḥasan, que él leyó: «وَقُرآنا فَرَقْناهُ», aligerándola: Dios separó entre la verdad y la falsedad.

En cuanto a quienes leyeron la otra lectura, la interpretaron conforme a la interpretación que ya he mencionado. Mención de quienes transmitieron la interpretación que he referido de quien la leía así:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya, dijo: Ibn ʿAbbās solía leerla: «وَقُرآنا فَرّقْناهُ», con intensificación, diciendo: lo hizo descender aleya por aleya.

Nos narró Ibn al-Muthannā, dijo: nos narró Yazīd b. Hārūn, dijo: nos informó Dāwūd, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, dijo: Dijo: El Corán fue hecho descender de una sola vez al cielo más cercano en la Noche del Decreto; luego, después de eso, fue hecho descender a lo largo de veinte años. Dijo: «وَلا يَأْتُونَكَ بِمثَلٍ إلاّ جِئْناكَ بالحَقّ وأحْسَنَ تَفْسِيرا»، «وَقُرآنا فَرّقْناهُ لِتَقْرأَهُ عَلى النّاسِ على مُكْثٍ وَنَزّلْناهُ تَنْزِيلاً»

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: «وَقُرآنا فَرّقْناهُ لِتَقْرأهُ عَلى النّاسِ»: no descendió todo junto, y entre su comienzo y su final hubo aproximadamente veinte años.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo, acerca de Su dicho: «وَقُرآنا فَرّقْناهُ»: dijo: lo separó: no lo hizo descender todo junto. Y recitó: «وَقالَ الّذِينَ كَفَرُوا لَوْلا نُزّلَ عَلَيْهِ القُرآنُ جُمْلَةً وَاحِدَةً» hasta llegar a «وأحْسَنَ تَفْسِيرا»، refutándoles lo que aportan.

Y algunos de los arabistas de Kufa decían: La acusativa de «وَقُرآنا» es con el sentido de: «y misericordia»; e interpretan eso como: «Y no te enviamos sino como albriciador y amonestador, y misericordia». Y dicen: eso es admisible, porque el Corán es misericordia. Pero ponerlo en acusativo según el modo que hemos mencionado es más correcto; y ello es como Su dicho —Majestuoso sea—: «والقَمَرَ قَدّرْناهُ مَنازِلَ». Y Su dicho: «لِتَقْرَأهُ عَلى النّاسِ عَلى مُكْثٍ» significa: para que lo recites a la gente con calma, lo salmodies y lo aclares, y no te apresures en su recitación, de modo que no se te entienda. En el sentido de lo que hemos dicho, hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de ʿUbayd al-Mukattib, dijo: Dije a Mujāhid: Un hombre recitó al-Baqara y Āl ʿImrān, y otro recitó al-Baqara, y la inclinación y la postración de ambos fueron iguales; ¿cuál de los dos es mejor? Dijo: El que recitó al-Baqara. Y recitó: «وَقُرآنا فَرَقْناه لِتَقْرَأَهُ عَلى النّاسِ عَلى مُكْثٍ».

Me narró ʿAlī, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «لِتَقْرَأهُ عَلى النّاسِ عَلى مُكْثٍ», dijo: con firmeza.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «عَلى مُكْثٍ», dijo: con tartīl (recitación pausada).

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, acerca de Su dicho: «لِتَقْرأَهُ على النّاسِ عَلى مكث», dijo: en tartīl.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: «لِتَقْرَأَهُ عَلى النّاسِ عَلى مُكْثٍ»: es la explicación que dijo Dios: «وَرتّلِ القُرآنِ تَرْتيلاً»: su explicación.

Nos narró al-Ḥasan, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó al-Thawrī, de ʿUbayd, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «لِتَقْرَأَهُ عَلى النّاسِ عَلى مُكْثٍ»: con calma.

Y para los árabes, respecto de «mukth», hay variantes lingüísticas: مُكْث, y مَكْث, y مِكْث, y مِكّيثي (apocopado), y مُكْثانا; y la lectura es con ḍamma en la mīm.

Y Su dicho: «وَنَزّلناهُ تَنْزِيلاً» dice —glorificado sea Su recuerdo—: seccionamos su descenso y lo hicimos descender cosa tras cosa, como:

Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, dijo: nos narró, de Abū Rajā’, dijo: Al-Ḥasan recitó: «وَقُرآنا فَرّقْناهُ لِتَقْرَأَهُ عَلى النّاسِ عَلى مُكْثٍ وَنَزّلْناهُ تَنْزِيلاً». Dijo: Dios —Bendito y Exaltado— hacía descender este Corán, una parte antes que otra, por lo que sabía que habría de ser y acontecer entre la gente. Se nos ha mencionado que entre su comienzo y su final hubo dieciocho años. Dijo: Le pregunté un día, con disgusto, y dije: ¡Oh Abū Saʿīd! «وَقُرآنا فَرّقْناهُ». Abū Rajā’ la pronunció con intensificación. Entonces al-Ḥasan dijo: No es «فَرّقْناهُ», sino «فَرَقْناهُ»; y al-Ḥasan la recitó aligerada. Dije: ¿Quién te transmite esto, oh Abū Saʿīd, los compañeros de Muḥammad? Dijo: ¿Y quién me lo transmitiría? Dijo: Le fue hecho descender en La Meca, antes de emigrar a Medina, durante ocho años; y en Medina, durante diez años.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «وَقُرآنا فَرَقْناهُ لِتَقْرَأهُ عَلى النّاسِ عَلى مُكْثٍ وَنَزّلْناهُ تَنْزِيلاً»: no descendió en una noche ni en dos noches, ni en un mes ni en dos meses, ni en un año ni en dos años; sino que entre su comienzo y su final hubo veinte años, y lo que Dios quiso de ello.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, de al-Ḥasan, dijo: Solía decir: El Corán fue hecho descender sobre el Profeta de Dios durante ocho años, y diez después de que emigró. Y Qatāda solía decir: diez en La Meca y diez en Medina.

Notas y Referencias

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